¡Hola mis queridos lectores! ^_^

¡wii! ¡al fin he vuelto! ¡gracias por apoyarme en esta historia que tanto me encanta escribir para ustedes!

Bueno, quiero agradecerle a Akira-Chan, por que le gusta este trabajo y dice que es genial ^_^¡y por que el público lo pide seguiré continuando! xD

Se preguntarán: ¿Porqué tardé tanto? ¡simplemente que quise esperar por que hoy, 31 de Agosto, es el cumple años de Miku! ¡Wiii! Entonces decidí darle como regalo su primer encuentro con Len ¡bueno bueno no Stoilers!

Bueno, sin más, ¡aquí está el capítulo!

CWB Productions presenta,

"

Hasta lo imposible daría por ti"

3.- Primer contacto.

—¿Gumi, qué intentas decir…?- Preguntó Miku confundida.

—Nada Miku… olvídalo…-

Mas sin embargo Gumi temía por la seguridad de su mejor amiga: Ella sabía perfectamente quiénes eran Rin y Len y qué querían. Su prima Teto trabajaba para esa organización, y le había contado todo y enseñado fotos de sus compañeros: Gumi estaba nerviosa. ¿Qué haría para protegerla? Sabía que algo querían pero no sabía qué… y no podría juzgarlos, nadie creería que unos niños de 14 años trabajaran para algo así…

Se dirigieron a su clase de japonés y Miku no dejaba de pensar en aquella mirada azul que la hacía perderse, en ese cabello rubio que tanto anciaba tocar, en aquella manera de pensar que se moría por conocer… y estaba decidida, le iba a hablar a Len Kagamine ese día, quería por lo menos convertirse en su amiga. Sí, la hermana de Len parecía algo posesiva con él y no quería causar perturbaciones a los nuevos.

—¡Hey Miku!- Le reprendía Gumi- ¿Qué traes niña? ¡El maestro te hizo una pregunta a lo que tu solo respondiste sushi!-

—¿Qué yo hice… quée…?- Dijo Miku completamente desorientada, en ese momento estaba pensando que Len le preguntaba cuál era su comida preferida a parte de los pueros, comenzó a regañarse mentalmente por lo ocurrido mientras Gumi la llevaba casi a rastras a su nueva clase, matemáticas.

—Bien compañeros, hoy tenemos alumnos nuevos en la clase. ¿Kagamine Rin, Len, podrían pasar a presentarse?- Dijo amablemente la profesora.

—Si claro, bien, mi nombre es Rin Kagamine y tengo 14 años, ¡Espero ser una buena compañera y que nos llevemos muy bien!- Dijo con una sonrisa fingida y fue a sentarse atrás de Miku, cosa que a Gumi le molestó un poco. Ya sabía quien era Rin aunque ella no supiera quién era Gumi.

—Mi nombre es Len Kagamine… soy… el hermano gemelo de… Rin, es… espero llevarme muy bien con todos y… aquí estoy para lo que se ofrezca- Dijo el chico sonrojado: En ese instante, las miradas azules se cruzaron. La peliacua y el rubio, mirándose embobados. ¿Era esto acaso un nuevo sentimiento para el que los 2 no estaban preparados?

Rin y Gumi tosieron levemente lo que hizo que los 2 hicieran caso a la realidad nuevamente, a los cotilleos de sus compañeros, y murmullos. Genial: todo en la escuela vuela más rápido que el aire. Len completamente apenado bajó del estrado de la profesora y fue a sentarse junto a Miku, a su lado izquierdo para ser exactos. Pero en lugar de poner atención a la clase, pusieron atención a sus miradas: acababan de conocerse, pero algo se iba a comenzar a formar en esa bella amistad que iniciaba…

Los 2 querían ahblarse pero eran demasiado tímidos y ya había suficientes cotilleos para ser verdad, así que Miku sin mas tomó la iniciativa y en un papelito escribió:

"
Bienvenido, Len-Kun, espero que disfrutes esta estadía en la escuela"

El pappelito casi al instante regresó en forma de avión de papel. Ansiosa Miku lo abrió para leer la respuesta.

"
Gracias, Miku-Chan. Espero seamos grandes amigos ¿te gustaría pasar el descanso junto a mi y mi hermana? Es solo una propuesta…"

Miku enrojeció y automáticamente escribió:

"
¡Gracias Len! ¡Eso me parece muy buena idea! ¿qué tal si nos vemos en la cafetería conmigo y con Gumi?"

Len escribió y le devolvió el avión de papel:

"
Ahí estaremos Miku-Chan, no faltaremos"

Miku no se lo podía creer, tan rápido hizo confianza con Len. Ansiaba platicar con él, compartir experiencias, y hacerse una gran amiga. De Rin, quería hacerse la hermana que, según habían contado, nunca tuvo, Las ideas de Miku siempre fueron pacíficas, ella no planeaba hacerle daño a nadie, pero tampoco contaba con el daño que le harían a ella…

Gumi le retiró aquél avioncito a Miku y al instante comenzó a leer. Después de esto, se lo arrojó y le hizo a Miku una mueca de regaño y enfado. Miku no comprendía porqué tanta preocupación por parte de Gumi ¿Será que acaso está celosa de que puedo hacerme amiga de Rin, cuando ella siempre ha sido mi mejor amiga? Se preguntaba Miku y decidió ir a hablar con Gumi para arreglar el asunto con ella.

Al terminar la clase, en la cual Miku no puso ni la pisca de atención, arrastró a Gumi hasta el fondo del último pasillo de aquella escuela.

—¿Y a ti, se puede saber que te pasa?- Regañó Miku con una mirada pacífica, enfrentándose a la mirada iracunda de su mejor amiga. Al ver esto hizo que Miku retrocediera unos cuantos pasos, pero seguía decidida a encarar a su amiga.

—¿Cómo que que me pasa? ¡Tu eres la distraída! ¡No te entiendo! ¡No sé que tengas con el chico Kagamine pero no quiero que te acerques a él! ¡Él es malo! ¡No te conviene! ¿Si puedes entender eso? ¿O seguirás dejándote llevar por tus estúpidos impulsos?- Escupió Gumi y cuando estaba decidida a irse Miku le tiró del brazo y la encaró nuevamente.

—¡Espera…! ¿Cómo te atreves a decir esas cosas si ni si quiera lo conoces?- Preguntó Miku examinando la expresión de su mejor amiga, que de ser una de enojo, pasó a ser una de profunda tristeza y preocupación, lo que ocasionó que Miku se preocupara- ¿Gumi? ¿Pasa algo?-

—Yo conozco a los gemelos Kagamine mucho más de lo que te podrías imaginar. Miku, no soy quien para prohibirte las amistades pero… por favor… nunca dudes de mi si ellos intentan hacerte algo, estaré para siempre contigo por que eres mi mejor amiga y nunca te dejaría pero… ¡por favor! Es solo una advertencia…- Gumi comenzó a llorar y Miku la abrazó, mientras se encaminaron a el laboratorio de química, mientras Miku secaba las lágrimas de su amiga y la consolaba.

·
Seguro habrá química entre esos 2"- Pensó GUmi divertida y una sonricilla se le escapó, haciendo que Miku sonriera junto con ella para olvidar el mal trago de lo anterior.

—Bien, jóvenes… se reunirán en equipos de trabajo de 4 y comenzarán a verter las sustancias que… ¡Hatsune y Mecpoid! ¡pierden puntos por haber llegado tarde!- Dijo el profesor al ver a las chicas.

—Es que… es que.. Gumi se había sentido mal, creímos que era un resfriado pero no pasó nada, ella no tiene ningún problema…- Dijo Miku rápidamente.

—De acuerdo- Dijo el profesor con enfado- Vayan a su mesa de trabajo, con los Kagamine, necesitan 2 compañeros y ustedes son las indicadas-

Miku se sonrojó. ¿Será solamente una simple casualidad que en cualquier parte donde esté, tendría que toparse con ese ángel caído, Len? Por que para ella era el ser mas hermoso que hubiera podido conocer. Y aunque Rin y Gumi se opusieran a los deseos de aquellos 2 enamorados, ellos no desistirían.

Ambos enamorados, pensaban lo mismo: "seguro que hay química entre nosotros 2"

Se la pasaron en clase realizando todas las instrucciones, y cuando por fin hubieran terminado, que por cierto, el profesor les dijo:

—Buen trabajo, el mejor de la clase. Lograron mezclar bien los componentes para obtener los primeros 3 elementos de la tabla periódica, en especial ¡Excelente nota señorita Hatsune y señor Kagamine!- Ambos hicieron una pequeña revrencia.

—Arigato Sensei- Y salieron rumbo al descanso.

—Oigan, creo que olvidé algo…- Dijo Miku- Iré al salón de clases por lo que necesito-

—¿Quieres que te acompañe?- Preguntó Len cortésmente

—cla… ¡claro!-

Ambos se dirigieron hacia el salón, manteniendo distancia del otro, aunque con la mirada se analizaban detenidamente. Ambos querían estar el uno cerca del otro, pero algo se los impedía. Tenían miedo a la aprobación de su hermana y de su mejor amiga. O bien, eran incapaces de descifrar aquél sentimiento extraño acumulado en su interior. No entendían en verdad lo que les pasaba, pero pronto llegaría la respuesta.

—¿Y, se puede saber qué se te olvidó?- Preguntó Len a Miku.

—Oh… si, olvidé mi almuerzo y… ¡su regalo de bienvenida!- Dijo ella algo nerviosa.

—¿Regalo de bienvenida?- Preguntó Len sorprendido.

—En mi familia acostumbramos a que cuando hay un compañero nuevo en nuestra escuela, o un familiar regresa de lejos, a darle un regalo de bienvenida- Ella dijo esto, pero lo que en realidad quiso decir fue: "quería ser tu amiga y decidí traerles uno"

—¿En serio? Wow, debes tener una linda familia ¿O me equivoco?- Al Len preguntar esto, Miku puso una mueca de tristeza.

—En realidad no, vivo con mi hermano mellizo Mikuo y con mi hermana Meiko, mis padres se nos fueron arrebatados desde que Mikuo y yo éramos unos niños, pero Meiko se ha hecho cargo de nosotros incluso en nuestros primeros años, quisieron enviarnos a un internado pero nos hemos resistido- Dijo ella.

—Lo siento… No debí preguntar eso.. es algo muy personal- Dijo Len haciendo una reverencia.

—No es nada, ya estoy acostumbrada, ¿Y tu? ¿Tienes una familia a parte de Rin?- Preguntó Miku. Len se tensó, no podría contarle aquella chica la verdad, y que era el motivo de un experimento. Pero creía que podría tenerle la confianza de por lo menos, contarle la mitad de la verdad.

—Mis padres murieron, y ahora Rin y yo somos huérfanos… ellos murieron en un accidente de auto, o bueno… eso nos dijeron… nadie nos había querido decir nada al respecto. Estoy trabajando arduamente para pagar el tratamiento psicológico de mi hermana, que padece esquizofrenia y…- Len comenzó a derramar pequeñas lágrimas, Miku comprendió lo mucho que él quería a Rin y no lo iba a forzar a seguir hablando del tema.

—Si te sientes presionado, no sigas… yo sé que estás en una difícil situación, yo al menos tengo a Meiko-nee, pero tú… me he de imaginar que es difícil estar solos, tu y tu hermana serán bienvenidos en mi casa cada vez que lo deseen- Dijo Miku con una sonrisa, y lo abrazó. Len se sentía tan bien estando en los brazos de la que ahora, comenzaba a ser más que un experimento… sin poderlo evitar, se estaba haciendo amigo de la Hatsune, aunque lo intentara evitar. Se separaron, y Después Miku añadió sonriendo de oreja a oreja- ¿y bien, no quieres que vayamos por sus regalos de bienvenida?-

—¡Miku no debiste…! Pero bueno, ya que insistes…-

—Vamos, ¡yo sé que te agrada la idea!- Dijo Miku riendo a carcajadas al ver la expresión de Len.

Miku y Len entraron al salón de clases, mientras que ella sacaba de la mochila unas cajitas de terciopelo rojo, parecían hechas a mano, adornadas con estrellitas de calcomanía. Ambas eran exactamente iguales, se veía que era sencillo, pero con toda la intención del mundo.

—¿Bien, nos vamos ya?- Dijo Miku tomando las 2 cajitas entre sus manos.

—¡Sí! ¡El primero en llegar gana!-

Ambos salieron corriendo a gran velocidad, riendo como 2 buenos amigos. Ambos braceaban imitando a los atletas que habían visto en las olimpiadas, o a cualquier corredor profesional. Sin embargo, Len pasó demasiado veloz, sobrepasando por mucho la velocidad de Miku. Miku, adoptó una expresión de niña pequeña y comenzó a correr demasiado rápido.

—¡Me lo vas a pagar Kagamine! ¡Te voy a alcanzar!- Dijo riendo.

La velocidad a la que iba era impresionante, mientras tanto Len ya estaba en la mesa con Rin y Gumi, que no se dirigían ni palabra. De pronto, Len se alarmó al ver algo impresionante: Una chica de la organización había sido enviada a vigilarlos: Neru Akita. La mensionada empujó a Miku a tal grado de que esta, a la velocidad que iba perdió el control y no podía detenerse. Y cuando estuvo a punto de caer, Len la tomó entre sus brazos, gesto que ni Rin, ni Gumi, y ni si quiera Neru, tomaron por alto.

—¡Gracias… gracias por haberme salvado!- Dijo ella, con el corazón demasiado acelerado.

—¿Estás bien?- Preguntó tocando su corazón, ella se sonrojó al instante y Rin y Gumi fingieron una pequeña tos.

—Creo… creo que a tu hermana no le gusta que tengas poca distancia conmigo- Ella susurró con una pequeña ricita.

—Ignórala, así es cada vez que llegamos a un colegio nuevo. Siempre pasamos de fugitivos por que la policía nos busca, creen que somos los culpables del asesinato ocurrido en nuestra familia, pero no es así. Puedes confiar plenamente en mi si así lo quieres. Pero así es Rin, ignórala. No tendrás problemas con ella, de eso me encargo yo- Le susurró Len rápidamente, y ambos fueron a sentarse a cada extremo de la mesa como si no hubiera sucedido nada.

—Rin, Len, en mi familia estamos acostumbrados a dar un regalo de bienvenida cuando llega alguien nuevo, por lo tanto, yo traje algo- Extendió las cajitas, y las entregó. Ellos las abrieron, sacando unos chocolates, hechos a mano por la misma Miku.

—¡Muchas gracias…!- Dijeron los 2 amablemente.

—No es nada, los hice yo misma- Dijo ella algo sonrojada, y se dispusieron a charlar un rato.

Mas sin embargo, Miku se devanaba los cesos para descubrir al menos qué era lo que le estaba sucediendo, no comprendía porqué Len y ella se miraban de esa forma. Cada vez que sus miradas se cruzaban, cada vez que hablaban, toda esa confianza que se tenían… cada vez que se abrazaban, aquella sensación que hacía que no quisieran separarse el uno del otro. Como si fueran uno solo…

Len por su parte, se preguntaba lo mismo: Aquello que sentía no era normal, y menos cuando era con un objetivo de la organización para la que trabajaba. Sí, quería que Rin se curara de su esquizofrenia pero también deseaba proteger a Miku con todo su ser. No soportaba la mínima idea de que alguien como Dell, o Luka le pusieran una mano encima a su ahora, nueva y falsa amiga.

Gumi, se hayaba sumida en sus pensamientos: ¿Cómo proteger a alguien que quieres, que no entiende el significado del peligro? Miku era demasiado terca. Cuando le decían que no hiciera algo, siempre terminaba haciéndolo. Nunca hacía caso a las indicaciones, rompía reglas, y le encantaba aventurarse en lo desconocido. Siempre fue una chica respetaba, que no le temía a nada ni a nadie. Todos la adoraban, y lograba convencer a quien sea con solamente una simple sonrisa. Mas sin embargo, ahora esta chica tenía a alguien en su corazón, y era la persona equivocada. ¿qué podía hacer Gumi para que su mejor amiga se diera cuenta del error que podría cometer? ¿De que aquél príncipe perfecto podía traicionarla y la llevaría a las garras de la muerte? Sí, su prima Teto le había mantenido al tanto de todo y le había confesado que el próximo objetivo de la organización era su mejor amiga, y entre Teto y Gumi querrían encargarse de protegerla. Mas ahora, eso sería casi imposible, debido a la ola de sentimientos que se había desatado en la pobre Hatsune.

Y por último, Rin, por su parte, sumida en su esquizofrenia. Le dolía que le dijeran que estaba loca, y que tenía que tomar ese estúpido tratamiento. Sí, ella trabajaba en la organización por puro placer. Adoraba el arte del asesinato, ella fue la culpable del asesinato de sus padres, pero Len la había protegido. Fue justo cuando esos sentimientos se desataron en la pequeña. Ella creyó que la protegía por amor, pero uno mas que el de hermanos. Ella comenzó a amar a Len de una manera completamente equivocada. Mas sin embargo, cuando decidió abrir su corazón para darle paso a su príncipe perfecto, el la rechazó y… ese sentimiento, denominado celos, o venganza, o ira, se apoderó de ella y ahora no lo quería controlar. Al ver como Len trataba a su siguiente presa, no pasadon ni 5 minutos para que Rin se pusiera celosa. Deseaba matar a Miku ella misma, extrangularla, sentir su caliente sangre rezbalar por sus manos, así como había hecho con sus difuntos padres.

—Déjalo ya, Rin, Len ama a Miku desde el primer momento- Se burlaba una vocecita en su cabeza.

—¡Ya cállate Lin… no puedo soportar que el ame a un simple experimento mas que a mi!- Contestaba ella y comenzó a llorar.

Lin era la mejor y única amiga de Rin, solo que tenía un defecto: Era solo una creación de su mente. Lin había aparecido cuando Rin tuvo sus primeros síntomas de esquizofrenia. Ahora era su mejor y mas íntima amiga. Casi como la hermana que nunca tuvo.

Después de aquellos sucesos, terminaron las clases con normalidad. Miku tomó su camino, ya que Gumi tendría clases de artes marciales, por tanto Miku iría sola a su casa.

Aquella noche de viernes, como cada fin de semana, Meiko y Miku dormían juntas para platicar como siempre lo hacían. Les encantaba hacer fiestas de pijamas sin Mikuo, o a veces el asistía con ellas. Aquella charla que tendrían, ese día nadie se lo esperaba.

—¿Y, que tal ha estado tu semana, Miku-nee?- Preguntó la castaña después de haberle contado a su hermanita una ardua semana de trabajo, con bastantes informes y una que otra pelea con el jefe.

—¡Excelente! ¿te conté de los chicos nuevos de la escuela?- Preguntó.

—¿Entonces, por eso llevabas regalos de bienvenida? ¿y que tal son? ¿ya te haz hecho su amiga?-

—Bueno, ambos son algo extraños…-

—¿A qué te refieres?-

—Bueno, Len Kagamine, se ha hecho muy amigo mío, es muy confiable y confidente… pero sin embargo, su hermana, es esquizofrénica… el pobre de Len trabaja muy duro para pagarle sus tratamientos… son huérfanos, alguien mató a sus padres y los creen culpables… por eso se mudan cada año a otra ciudad, han estado en casi todo el país…-

—¡Algo me dice, que a Miku-nee, le gusta el pequeño Len!- Dijo Meiko con una sonrisa picarona.

—¡Meiko-Nee no digas esas cosas…! ¿Cómo me va a gustar si solo tengo una semana de conocerlo?- Dijo Miku sonrojada, en realidad, ella se había enamorado de Len a primera vista.

—Tu cara lo dice, pequeña hermanita. Vamos, puedes confiarme lo que sea, ¿Te gusta por lo menos… un poquitito, Len Kagamine?-

—Algo… fue como… amor a primera vista… pero no confío mucho en esas cosas…- Dijo ella.

—Vamos, no te preocupes, ¡que la experta te dará grandes consejos!-

—¡Meiko-Nee cállate! ¡ya sabes como es Mikuo! Y no quiero que se entere- Dijo Miku poniendo un dedo en los labios de la castaña.

—Está bien, no diré nada… pero prométeme que la próxima semana me contarás con detalles como irá todo con él ¿Hecho?-

—¡Hecho!-

Y mientras aquellas 2 hermanas hablaban de su semana, y Miku le contaba todo acerca de lo que comenzaba a sentir, Len y Rin se encontraban caminando por aquellos pasillos, de ese horrible lugar de torturas, hacia la oficina de su jefe, Dell Hone.

—Quiero el informe de esta semana- Dijo Dell con voz áspera.

—Len le ha sacado todo, yo no he hecho mucho…- Dijo Rin.

—Eh, Kagamine, ¿A que tienes toque con las chicas, verdad?- Dijo la mano derecha de Dell, Luka.

—Algo así- Dijo el mensionado riendo.

—¿Y que tanto pudiste conseguir, Kagamine?- Preguntó una vez mas Dell señalando al pobre de Len amenazadoramente.

—Solamente tiene 2 hermanos: un mellizo, y una hermana mayor. Son una familia unida, aunque no tienen padres por que como recordarán, el incidente en la historia de esta organización de hace 11 años… mmm… es simpática, alegre, y adora hacer amigos-

—Hummm… es mucho para ser la primera semana, te felicito Kagamine- Dijo Dell sonriendo.

—¿Por cierto, que hacía Neru en el colegio? ¿Fue enviada acaso para vigilar?- Preguntó Rin.

—La enviamos para evitar que ocurrieran inconvenientes, ¿lo notaron?- Dijo el y continuó en tono inaudible- Maldita estúpida, ¡le dije que pasara desapercibida!-

—Bien, pueden irse, ya dieron el informe. Los esperamos la siguiente semana con mas información- Dijo Luka con una mirada fría, y ambos gemelos se fueron

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Presiento que Len siente algo por la niña Hatsune, pero no, yo me encargaré de que sufra cuando la traigan a experimentar" Luka pensó.

*X

¡terminado! ¿qué les pareció el pequeño regalo para Miku este día? ¡fue lo mejor que me salió! Tengan paciencia, que actualizaré en cuanto pueda! ¡wiii esto comienza a ponerse bueno! xDD.

Bueno, sin más,

Se despide

Cindy^^^