Uno para el gran final :3 lo subo mañana! :D Disfruten ;D

Esta parte es de las que más me gusta de todo el fic :3

ENJOY!


Capítulo 11

Los días pasaron, llegó la tercer semana de diciembre, y con ella, las fiestas y los arreglos para Navidad.

—¿Han visto a Storm? ¿Dónde está Storm? —decía la voz aguda de Kitty Pride, mientras salía de la cocina, con una mancha de harina en el rostro.

—Tranquila, ya viene. —le dijo Peter y le sonrió. Se le paró en frente y se rió como niño haciendo una travesura.

—¿De qué te ríes? No es chistoso…

—Mira arriba. —le dijo y ambos voltearon arriba. Justo en el marco de la puerta estaba colgado el muérdago. Kitty se sonrojó, y Peter se inclinó para besar sus labios.

—Consíganse un cuarto. —les dijo Logan, entrando a la estancia, y haciendo que los dos se separaran abruptamente por la interrupción.

—Logan…—gruñó Kitty.

—¿Qué hay, niña?

—¿Has visto a Storm? La necesito…Rogue es un desastre en la cocina…

—Oh, Dios. Parece que no puedo ausentarme una tarde, ¡porque la Mansión se derrumba! —dijo una muy animada Jean Grey a la vez que entraba por la puerta principal, quitándose el abrigo, y la bufanda y dejándolos ahí, se sacudió el pelo y les sonrió a sus compañeros.

—O se quema. ¡Ayúdame! —Jean rió y asintió, luego de eso Kitty se metió a la cocina de nuevo. Jean se acercó, y saludo a Peter, quien se quedó ahí, incómodo.

—Ehh…iré a ver si me necesitan adentro. —luego se metió a la cocina tras su chica, dejando a Jean y a Logan a solas.

—¿Cómo te fue, Roja? —le preguntó y ella se le acercó más, teniéndolo casi a escasos centímetros.

—Bien…por suerte ya estoy libre, hasta pasado mañana.

—Que bien…—dijo él y sonrió, como Peter lo hiciera antes—. Mira arriba. —le susurró a ella cerca del oído.

Jean rió nerviosa, pasó sus brazos por el cuello de Logan y lo miró a los ojos.

—No le quites el merito a Pete…

—Le daré las gracias por la idea…—dijo Logan y luego Jean se acercó, para poder besarlo. Fue tierno, delicado, como ningún otro. Porque hacía mucho tiempo que no se besaban, menos de esa forma, ambos abrazados al umbral de la puerta, sin darse cuenta que todos los veían desde adentro de la cocina, y se aguantaban las risitas.

Jean se separó de Logan con pesar, mordisqueando sus labios, saboreando el beso, que tanto le gustaba. Y se sonrojó.

—Estas…roja. —rió Logan por lo gracioso de la idea y ella volvió a besarlo.

Pudieron haberse quedado así por siempre, pero alguien entró por la puerta y los obligó a separarse. Los chicos de la cocina se escondieron, y en su camino, tiraron uno de los trastes y haciendo un tremendo escándalo, haciendo que al fin los que eran espiados se dieran cuenta. Pero fueron de nuevo distraídos por los que acababan de entrar, juntos, riendo.

Una pareja, Storm y un hombre alto y fuerte, de piel más oscura que la de la misma diosa del clima, era un rey. Era T'Challa, el novio de Ororo, que venía a pasar la navidad a su lado. Los cuatro se quedaron quietos, los dos nuevos apenados, por haber interrumpido el beso de los otros.

Jean se acercó sonriendo y saludó a su amiga, ella luego les presentó al hombre y los cuatro entraron sonrientes.

Jean y Storm se metieron a la cocina, a terminar de preparar la cena que las chicas intentaban hacer, y T'Challa y Logan se fueron a la sala, a platicar, a conocerse mejor. Curiosamente T'Challa estaba en un grupo, en el que Logan había participado hace mucho tiempo, así que la plática consistió de "cómo esta…" "qué ha pasado con…" y demás.

El arbolito de Navidad brillaba en el centro de la sala, era enorme, y estaba lleno de adornos, con algunos regalos debajo de él, y con la gran estrella en la punta, brillante.

Los tiempos eran tranquilos, por suerte el equipo no necesitaba salir corriendo en sus trajes para detener a alguien que quisiera pasarse de listo, casi siempre tenían navidades tranquilas en la Mansion. Los niños y jóvenes que estudiaban y vivian ahí esperaban ansiosos sus regalos por la mañana, otros tantos que podían o querían ir a casa con sus familias iban, pero no dejaban de recibir obsequios por eso. Charles se encargaba…

Jean, Storm, Rogue y Kitty salieron por fin, con la cena lista. El profesor X no había entrado a su oficina en todo el día, estaba paseando de aquí allá, con Moira, una vieja amiga, a su lado. Viejos miembros del equipo de los x-men estaban de visita, todos o casi todos. Scott no había aparecido, por suerte. Había el rumor de que había traicionado a los x-men, que se había ido con Emma, quien en realidad era una espía. Otros decían que era una super-villana, otros más decían que era una modelo…los chismes eran muchos, la historia ya estaba completamente distorsionada, pero Jean sabía la verdad. Y para su buena suerte, ya no le afectaba. Ahora estaba feliz, y planeaba pasar esa navidad con sus amigos, con su equipo, el que se había convertido en su familia.

—¡Chicos, chicos! ¡X-Men! —dijo Jean logrando que todos se silenciaran y sonrió—. La cena está lista, pasemos al comedor, por favor.

Poco a poco se fue llenando el gran comedor, con Charles a la cabecera de la gran mesa. Logan y Jean estaban juntos, frente a T'Challa y a Storm. Todos estaban ahí, Moira, Banshee, Rogue, Remy, Kitty, Piotr, Kurt, Hank, Warren, y más, todos felices.

—Mis x-men, mis queridos amigos…—comenzó el Profesor—, no me queda más que estar feliz y agradecer de tenerlos a todos reunidos aquí….debo darles las gracias por todo lo que hacen, por estar unidos siempre que se necesita. Ustedes mantienen viva la Mansión, gracias a ustedes estoy aquí…—luego se calló antes de empezar a ponerse sentimental y arruinarlo, se rio por pensar en eso y simplemente sonrió—. Cenemos, x-men. Y Feliz Navidad.

—Más les vale que la cena esté rica, chicas, —rió Logan mirando a las que estaban encargadas y tomó un bocado de la deliciosa ensalada de manzana que había frente a él.