Por supuesto, nada de esto me pertenece.

Resumen: Severus Snape, después de casi quince años de haber perdido a Lily, decide visitar su tumba por primera vez.

Advertencia: si van a leer esto, lean después algo divertido, porque creo que es el capítulo más triste de este pequeño fic.

Pd. Capítulo dedicado a las personitas que se tomaron el tiempecito de comentar la historia:

Smithback

Andy Voldy

lady

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Severus Snape muy pocas veces se veía tan débil, tan herido… siempre aparentado ser un hombre sin sentimientos, cruel, alguien que no sabía amar. ¿Quién lo diría? Ahora el volvía a sentirse aquel niño que anhelaba un "te quiero" de su padre, una mirada de amor en vez de una de desprecio, que anhelaba ver a su madre viva; luchando por la vida, que necesitaba un abrazo, una sonrisa sincera… se volvía a sentir el pequeño Severus que escondido entre los matorrales de aquel parque muggle observaba con admiración a aquella niña: tan viva, tan moral, tan tierna… tan perfecta. Con su cabello rojo fuego que parecía brillar aún más a la luz del sol y con aquellos ojos verdes llenos de vida, llenos de orgullo ¿Quién lo diría? Que aquel zopenco niño, de ropa vieja y ojos negros que aparentaban túneles oscuros se convirtiera en el mejor amigo de la niña pelirroja; siempre habían sido una extraña combinación, ella lo llenaba de vida, ella era su vida, la primera que había sabido darle amor, que le había regalado un abrazo sincero, que lo había abrazado con cariño, su primera amiga… y que ahora yacía muerta, enterrada bajo la lápida con su nombre.

Severus nunca se había atrevido a acercarse a la tumba de Lily, tenía miedo… porque sabía que terminaría rompiéndose, sucumbiendo a dolor y a él no le gustaba mostrarse débil, no le gustaba mostrar sus sentimientos; él era una mirada fría, una mueca arrogante y en una faceta tan… humana se sentía incómodo.

Que, por un acto imprudente de valentía había decido visitar la tumba de SU Lily por primera vez después de casi quince años… no había sido una decisión prudente… concienzuda, porque había escuchado a Potter decirle al director que traería a su hijo; y él se había sentido de repente enojado, desesperado… ¿porque? Ni el mismo lo sabía, tal vez había sido ese sentimiento arraigado que su alma guardaba celosamente y que solo poseía dos nombres: celos, posesión… Lily Evans había sido suya, siempre le había pertenecido, la conocía y ella lo conocía y aprendieron a quererse frente a todos sus defectos; que el mocoso Potter conociera el lugar donde Lily descansaba antes que el mismo, que conectara con la esencia de Lily que aún quedaba en aquel lugar antes que él, lo había hecho hervir de celos ¡simplemente no podía ser permitido! Y entonces sin pensarlo había salido volando de Hogwarts y ahora se encontraba frente a la lapida de Lily Evans.

Y sentía romperse por dentro, la negación siempre había sido su principal aliada, "Lily Evans no había muerto" decía su cabeza "regresara" repetía cual monologo una y otra vez, pero ahora que se encontraba frente a su tumba todo le parecía más real… más oscuro. Su Lily hacia ya mucho tiempo se había ido… había muerto por dar la vida por su hijo.

Los pocos que sabían sobre su amor a Lily pensaban que su odio por Harry Potter era por el simple hecho de que Lily se había sacrificado por él, que el hecho de que haya perecido solo fuese culpa del mocoso Potter. Pero no era así, nunca había sido así… porque pese a todo, podía entender a Lily, porque comprendía el amor y sabía que sin dudarlo él hubiese dado la vida por Lily tal cual ella lo había hecho con su hijo. El odiaba al mocoso Potter solo por ser hijo de quien era, por ser igual a él pero por tener esos hermosos ojos que tiempo atrás iluminaban su día y que simplemente no tenía derecho a tener. Eran los ojos de Lily, solo de ella.

A veces el destino es caprichoso y la vida injusta. Y el que había sentido siempre a Lily tan suya, tan parte de él se había llevado la peor decepción, el peor dolor cuando Lily había escogido a Potter, cuando sus miradas dejaron de ser suyas y sus sonrisas dejaron de ser por él. En aquel entonces no lo había entendido y ahora tampoco, él sabía que no era nada… no era nada comparado con Lily, el era imperfecto, ella no, él era hielo y ella tardes de verano. Porque aparte de tener ese carácter tan explosivo, Lily siempre lo había sido todo, incluso cuando no eran más que amigos. Porque desde el momento que él se escondía tras los matorrales para espiarle, lo sabía, "la amaba" y el sentimiento solo se había intensificado con el paso del tiempo.

— ¿Por qué?—pregunto al viento, derrotado— ¿Por qué lo escogiste a él?—nunca le había preguntado aquello, porque la parte irracional de su cabeza y su corazón siempre lo había negado, pero ahora después de tantos años y pese a que Lily tal vez ya no lo escuchara había decidido preguntar.

La respuesta no llego.

Y entonces él se dejó caer sobre la lápida llorando sin control, llorando por él mismo, llorando por ella… por su destino tan cruel, porque de entre todas las personas del mundo, ella era la única que no se lo merecía. Su Lily merecía toda la felicidad del mundo, siempre su Lily, porque era suya y él era de ella. Pese a que su corazón le pertenecía a otro, pese a que se había convertido en una Potter, pese a la última pelea que había tenido y que jamás habían logrado aclarar, pese a todo; Lily era suya.

Podía tener a miles de Potter, a miles de hijos… pero Severus había sido su primer amigo, aquel que le había abierto las puertas a un nuevo mundo… que le había enseñado de la magia, la parte más importante de Lily Evans.

¿Qué si su amor por ella era puro? No lo sabía, pero era la parte más humana que tenía, su amor por su amiga pelirroja… sin embargo, no lo negaría: la celaba, la avariciaba, la necesitaba; siempre había sido así, siempre la había querido de esa manera tan distorsionada, tan madura, tan oscura pero a la vez tan pura.

Y es por eso que la había dejado ser feliz al lado de Potter, pese a que había muerto por dentro; porque Potter la quería de una manera menos oscura, más real; no era tonto, lo había visto en los ojos de ella y en los ojos de él, se amaban de esa manera tan absurdamente perfecta, tan blanca… que el había preferido hacerse a un lado, al fin y al cabo ¿qué diablos era él comparado con aquel amor tan bueno? amaba a Lily, no tenía dudas de ello, y la amaría hasta que el mismo infierno se congelara, pero su propio amor era asfixiante… aberrante. Un ser oscuro, un ser de la maldad enamorado de una hermosa mariposa, así definiría lo que sentía por Lily.

Y ella también lo había sabido y es por eso que siempre trataba de demostrar que su cariño por él era fraternal… era sencillo, "eres como el hermano que nunca tuve Sev" "eres mi mejor amigo y por eso te quiero" eran las frases que ella usaba frecuentemente pero a él nunca le había importado, porque su amor pese a ser tan contradictorio, también salvaba lo mejor de él, lo hacia amar a la vida. Lily Evans había sido su manzana de Adan.

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No supo cuánto tiempo paso, pero cuando se sintió lo bastante calmado, levanto la vista al cielo y pudo observar que comenzaba el crepúsculo, había llorado como muy pocas veces lo hacía, había sucumbido a la parte humana que aun albergaba su cuerpo.

"¿sería ya tan tarde?" pensó, levantándose del suelo y sacudiendo con pereza su capa. Él nunca había sido bueno para las despedidas, Lily siempre se había encargado de eso.

—te amo—las palabras habían salido de su boca sin que el realmente se diera cuenta y al escucharlas no pudo evitar voltear a todos lados con miedo a que alguien hubiera escuchado su más oscuro secreto, pero al notar que no había nadie suspiro de alivio y vivió a dirigir su mirada a la lápida, en donde descansaba aquello que más había anhelado en su vida. Y entonces sin decir más, sin detenerse a analizar se dio media vuelta y comenzó a caminar hacia la salida.

Así era como terminaba todo, así era como una visita clandestina llegaba a su fin y quedaba en el olvido. Siendo como único testigo de aquel inusual acto de rendición el mismo protagonista. Porque así era lo correcto.

Que pese a haber visitado la tumba de su amada en un acto de imprudencia, había planeado mil disculpas, había planeado pedirle perdón a su pelirroja. Porque el único culpable de su muerte había sido él. Y aunque no le había dicho con palabras cuanto lo sentía, cuanto se odiaba… cada una de sus lágrimas derramadas habían sido un grito de auxilio, de necesidad. Y él lo sabe, había sentido a Lily sonriéndole nuevamente, ahora se sentía más libre.

No volvería jamás a su tumba, no lo haría… porque su Lily Evans se encontraba en su corazón, su ilusión siempre iba tras de el con sus queridas sonrisas y sus palabras de aliento. No necesitaba ya de Lily Potter, no había necesidad de leer cada vez que volviera su más grande derrota: Potter su Lily era aquella niña que le convidaba de sus manzanas, que jugaba con él, que le demostraba cuanto lo quería.

Porque había sabido sacrificarse por ella, aun lo hacía, había sabido soportar sus celos cuando se enteró de que se había casado con Potter, había sabido cuidar a su hijo aunque lo odiaba.

Y si eso no era amor, al menos en una mínima parte ¿Qué lo era?

Y la figura negra empezó a desaparecer entre la noche, solo. Siempre solo.

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¿Sorprendidos de que haya continuado con la historia? ¡Yo también! Gracias a todos los que has comentado, leí todos sus comentarios y en cuanto pueda (mañana) los contestare, así que estén atentos.

Me encantaría saber que les ha parecido.

Contesto reviews!

Smithback : ¡hola! Antes que nada… gracias por comentar. ¿Qué te ha parecido? Espero que no te haya decepcionado, me encanta que comentes, tan direct en tus comentarios, ¡me gustan!… espero tu respuesta.

Andy Voldy: ¡hola! Muchas gracias por comentar –y me refiero a todo, gracias por leer cada una mis locas ideas y comentar en ellas- y como vi que el retrato de Lily no te ha gustado demasiado, preferí volver a mi idea central… y aunque creo que ahora si sature un poquito al personaje, me encantaría saber que te pareció. Cuídate!

Lady: si lees la continuación de esta historia… ¡hola de nuevo! Gracias por comentar, ¿ves que te hice caso? Snape visito a Lily y aunque no fue al retrato, espero que haya cubierto tus expectativas. Cuídate mucho!