Ya estaba hecho, al final, el escudo había caído y Gallifrey había sido encerrado de forma que ninguna maquina temporal podía acceder al vórtice temporal para intentar evitarlo, tanto Gallifrey como Skaro habían sido bloqueado para evitar que algunos de los bandos usara su tecnología para salvarse a si mismo y acabar de una vez por todas con la Guerra que iba a desencadenar la Destruccion del Universo. Ese tipo de pensamientos llevaron a Romana a ayudar al Doctor ha usar el Momento Clave para crear el escudo que había encerrado a todos y cada uno de los Señores del Tiempo, incluida ella, igualmente ella sonreía, a pesar de encontrarse en una celda del centro de Mando de la Ciudadela Gallifreyana, atada de pies y manos con cadenas forjadas en el interior de una estrella enana, material equiparable a la dureza de un diamante, aunque en realidad, las cadenas eran de diamante forjado en el interior de una estrella enana cerca de Gallifrey, Romana suspiraba sin perder la sonrisa, ella sentía que había ganado, aunque en el fondo, le gustaría saber que fue de su amigo, de su mejor amigo, a pesar de la diferencia entre uno y otro (se llevan unas tres generaciones…), Romana había aprendido mucho con el, en sus aventuras y cuando volvió a Gallifrey, a pesar de ser por la Guerra del Tiempo.
Romana oyó pasos acercarse a su celda, Rassilon iba a "interrogar a su prisionera", Romana se puso de pie con ligera dificultad al estar bastante malherida aun, a pesar de llevar, ya, que, un mes encerrada en aquella celda, era difícil calcular el tiempo que pasabas en un sitio, si el tiempo no corría, ella suspiro justo cuando Rassilon entro por la puerta y uno de sus soldados la cerro tras él, Rassilon tenía la misma sonrisa megalomaníca que lucía desde que la despojo de la Vara y la Banda, los símbolos de la Era de Rassilon, el cual había echado por tierra todo eso en apenas ¿Qué? Un año, un año era un paseo para un señor del tiempo, así que había sido en un suspiro de tiempo, igualmente había perdido, aunque Romana suponía que la visita de Rassilon a su "suite" no era por cuestiones sociales, si no para que le revelara el secreto del escudo, Romana sabia más de lo que en un principio parecía aparentar, pero obiamente no revelaria la información por las buenas, ni tampoco por las malas, la reina de la Guerra y la señora de los Nueve Gallifrey estaba caracterizada por ser una estratega y una tumba en cuestiones de estrategias de batalla.
-Romanadvoratrelundar, jefa de la casa Heartshaven y ultima presidenta de Gallifrey –dijo Rassilon en un vano intento de relajar a su prisionera, pero lo de soltarle "ultima presidenta" quizá fue algo que a Romana no le gusto demasiado, revolviéndose un poco de las cadenas, obviamente, en un vano intento de haber reaccionar a Rassilon, cosa que tampoco afecto al Señor del Tiempo, el se acerco a Romana y le acaricio el rostro en un intento de relajarla, la obvia respuesta de la Dama del Tiempo fue un mordisco a la mano de Rassilon, el reacciono dándole una bofetada en el lado derecho de la cara, debido a la fuerza, Romana inclino la cabeza lacia el lado izquierdo –Maldita… -susurro Rassilon tras la bofetada que le proporciono a Romana, le agarro la cara con fuerza, lo que provoco que Romana adquiriera una ligera cara de dolor, tras la cual, Rassilon la mira a los ojos, sin que ella lo pueda evitar, era casi… hipnótico. –Escucha niña, esto es demasiado grande para ti, ¿no crees? No sería mejor que me ayudaras, rompiendo el escudo y siendo inmortal como una conciencia incorpórea intemporal –ofreció Rassilon, Romana se empezó a reír en la cara de Rassilon, el volvió a golpear a Romana en la mejilla contraria, ladeando esta vez la cabeza hacia la derecha, sin parar de reírse
–Eres un Megalómano, Rassilon –dijo ella en un aliento de voz que indicaba que estaba cansada, pero era algo que no impedía a la Dama del Tiempo decir lo que pensaba de el -¿Estás dispuesto a destruir el universo única y exclusivamente por una ambición egoísta? –Lady Romana reprocho elevando poco a poco la voz dejándose caer, haciendo ruido con las cadenas que la retenían en la celda donde había sido encerrada por el megalómano de Rassilon –Rassilon, me das pena… -Rassilon aplico un campo de energía en Romana con su guante y activo su centro del dolor, haciéndola sufrir sin dañar su cuerpo en absoluto, Rassilon conocía muchas formas de herir a los suyos, sin realmente hacerlo, el golpe de dolor apenas duro diez segundos, en los cuales, Romana no dejo ver que le dolía lo que le estaba haciendo, mordiendo su labio inferior con los dientes.
-Acabaras hablando, pequeña, es cuestión de tiempo, tenemos todo el del mundo, acabaras cediendo –dijo Rassilon, Romana se lanzo a por el con rabia, pero las cadenas dejaron el rostro de Romana contra el de Rassilon
–No ganaras, no te diré nada Rassilon, no es la primera vez que me torturan, nada de lo que me hagas servirá de nada, ¡no te dire absolutamente nada! –exclamo Romana a pleno pulmón a la cara de Rassilon, el golpeo a Romana hasta dejarla tirada en la celda con las cadenas colgando, en un golpe seco, con la cabeza de la Dama del Tiempo apoyada sobre la cadena de su mano derecha, ella jadeaba por la paliza. –Eso ya lo veremos –dijo Rassilon, girándose sobre sí mismo, toco la puerta y uno de los Guardias le abrió la puerta, mientras la puerta estaba abierta, Romana pudo oir con claridad algunas explosiones, seguramente de naves que aun volaban en el cielo de Gallifrey dentro "de el Momento".
La puerta se cerró delante de Romana, ella suspiro aliviada y se relajo un poco, dejando caer todas sus cadenas y se sentó en el suelo de la fría celda, y lo de fría iba por la decoración metálica, como era todo en la Ciudadela, bueno, es su mayor parte, Romana miro al techo examinando, no había nada que la amenazase, estaba encerrada en una simple celda de metal encadenada con unas cadenas indestructibles, Romana por un momento, puso un rostro mostrando lo decepcionada que estaba con el megalómano de Rassilon, pensaba que le tendría preparado algo mas, no solo… una maldita celda vacía con unas cadenas indestructibles. Romana trato de relajarse, no sabía lo que Rassilon podía hacerle, solo podía esperar, que otra le quedaba, su mejor amigo había escapado y el amor de su vida se encontraba sabe dios donde en la Ciudadela, ella esperaba que Relier le hiciera caso y se ocultara, el Señor Presidente podría averiguar que podía usar al Joven de Heartshaven en contra de la Ex-Presidenta de Gallifrey, no sabía que podía hacer, solo podía esperar.
Romana se acurruco un poco y intento dormir, pero una descarga de energia evito eso, ella suspiro algo cansada, así que evito dormirse y se coloco con la espalda apoyada en la celda, con las cadenas sueltas, esperando a Rassilon de nuevo, ella estaba segura de que el no la dejaría solo sin dormir.
-Esto es lo que me espera… -susurro ella mientras pensaba y evitaba dormir, las descargas de energía eran muy molestas y no quería volver a sufrirlas de nuevo, realmente le esperaba una eternidad dura y larga.
