Ella abrió los ojos, lo primero que le paso por la cabeza fue el porqué tras, ella calculo un mes, quizá más, haya podido dormir de buenas a primeras. Quizá, supuso ella, que fue la energía residual del "campo del dolor" que el megalómano de Rassilon aplico en ella lo que no la dejaba dormir. Pero al alzar la vista hacia arriba vio algo que antes no estaba, era una pistola sónica, del tipo que utilizaban los guardias Gallifreyan con los traidores, también conocidos como desertores, aquellos señores del tiempo que se negaban a seguir el código social y vivían fuera de la Ciudadela, en el conocido Gallifrey exterior. Obviamente estos era torturados si volvían a entrar en la Ciudadela, a veces hasta eran asesinados, ya depende de la reincidencia del sujeto.

Lady Romana miro al arma con una sonrisa, como suponiendo que estaba siendo vigilada, quizá esperando a quien la estuviera vigilando, quizá esperando a que lanzara el golpe. Rassilon la veía, la veía desafiándolo con esa sonrisa irónica y desafiante, que lo único que hacía era agravar el odio de Rassilon hacia la joven Dama del Tiempo, "a la chica le iría mejor si nos dijese lo que sabe del bloqueo", pensaba Rassilon una y otra vez, mientras programaba el aparato que estaba apuntando a su prisionera, no pretendía dañarla, no iba a permitir su regeneración, aunque… para Rassilon sería fácil… demasiado fácil dejar a la Dama del Tiempo en su última vida, pero… sería demasiado fácil para él, y ella se merecía sufrir todo lo posible, por haber desbaratado su plan, ya que no le podía echar el guante al Doctor, ella sufriría por los dos. Ella eso no lo dudaba. Toda la frustración del Presidente caería sobre ella como un puño de acero en un planeta con excesiva gravedad.

Rassilon, tras programar la maquina, con un golpe fuerte, la activo. Un rayo celeste golpeo en el centro del pecho a la Dama del Tiempo, ella al segundo lanzo su cabeza hacia delante y mordió el labio inferior únicamente para no gritar, era algo parecido a lo que le hizo el cuando la visito la primera vez, pero la Dama del Tiempo lo sentía mucho más potente, varios puntos de su cuerpo se estremecen del dolor , ella entendía que la haría sufrir sin dañar su cuerpo, evitando el proceso regenerativo, única y exclusivamente para poder torturarla toda la eternidad "Brillante" se atrevió a pensar la Dama del Tiempo durante la sesión de tortura física propinada por Rassilon. Solo por... y para ella. El había preparado eso únicamente por… y para ella. Estúpidamente, por ello, Romana se sentía importante, así que esbozo una sonrisa mientras seguía mordiendo el labio inferior.

Pasadas unas horas, Romana no cedía, ni siquiera gritaba, ella no le daría la satisfacción de oírla gritar, al menos no por las buenas, Rassilon aumento la potencia del aparato, ella al sentir esa energía extra, arqueo la espalda, haciendo sonar las cadenas que impedían que rompiera y/o tirara la puerta abajo intentando escapar, podía hacerlo si lo intentaba, ninguno de los dos dudaba de tal hazaña por parte de la Lady Presidenta. Ella mordió su labio con más intensidad, el dolor que sentía en el labio, mas le aumento del dolor debido al aparato, un estimulador del centro del dolor sónico, al menos, eso deducía la Dama del Tiempo, no ayudaba en absoluto a evitar lanzar un grito agónico, aun así Romana se mantuvo firme y siguió sin darle esa alegría al megalómano Señor del Tiempo.

Desaconsejado por sus técnicos, pasados ya un par de días del inicio de la tortura, Rassilon activo al máximo el estimulador , vio como una onda de un azul más oscuro la recorría, ella no pudo evitar usar la suficiente fuerza sobre su labio como para romper la mayor parte de las venas de su boca, casi arrancándolo por completo, al notar lo que había hecho, abrió ligeramente la boca, pero al hacer eso, de sus cuerdas vocales salió un grito, un grito ahogado en la sangre que brotaba de su labio partido, convulsionando a más no poder, casi eran armónicos, los gritos de la Dama del Tiempo con el ruido de las cadenas que la retenían. Rassilon sonreía feliz de oír el grito de Romana, tras días de tortura sin descanso, había conseguido hacerla gritar de dolor.

Rassilon para terminar, sobrecargo la maquina, doblando la potencia del dolor durante unas segundos, en los que Romana lanzo al techo un grito sordo, ella no podía emitir algún sonido. Cuando la maquina exploto y el rayo desapareció, Romana suspiro, dejando caer unas gotas de sangre de su boca al suelo. En su boca apenas notaba nada más que la sangre que le broto de la herida que ella misma se había provocado, ella evito dar señales de que eso le molestaba, pero era muy incomodo, a pesar de todo, solo esperaba que se acabara durante un par de horas. Sería peor para ella si así fuera.

-Deberías reconsiderar mi oferta, querida, no creo que aguantes mucho esta rutina… -decía Rassilon a través de un micrófono, Romana lo oía a través de un altavoz colocado encima de la maquina, la voz del megalómano señor del Tiempo sonaba como un susurro, peor era alto, signo de tranquilidad y satisfacción, señal de la felicidad del Presidente de Gallifrey, Romana escupió con todas las fuerzas la sangre que se almacenaba en su cavidad bucal como si fuera un lago lleno de los restos de los cadáveres de un guerra, para tener una palabras con el Lord Presidente del Planeta Brillante de los Siete Sistemas.

-No te daré la satisfacción de decírtelo, y lo sabes, hazme lo que quieras, maldito, no me sacaras nada, de ninguna forma ¡NO TE LO DIRE NUNCA! –exclamo la Dama del Tiempo, tirándose hacia delante, haciendo ruido con las cadenas, debido únicamente al esfuerzo de la exclamación lanzada a Rassilon, en su sala de control, el lo oía todo, y Romana lo sabía, únicamente y exclusivamente por tener conocimiento previo de las instalaciones, era un circuito cerrado. Rassilon golpeo con rabia a uno de sus técnicos, y al tener el micrófono activado, Romana oyó como Rassilon golpeaba a algún infeliz al que había tomado o el mismo había aceptado seguirle, quien sabe, en todos los planetas existen los locos.

-No tienes anda que hacer, puedo estar con eso hasta que cedas o durante toda la eternidad, y créeme, para mí no es nada…! NO TIENES NADA QUE HACER, ME LO ACABARAS DICIENDO, ES UNICAMENTE CUESTION DE TIEMPO, YO SIEMPRE CONSIGO LO QUE QUIERO! –exclamo Rassilon rápidamente, en un ataque de megalomanía al ver que la Dama del Tiempo no cedería por las buenas a darle la información que necesitaba para llevar a cabo su plan, destruir el universo única y exclusivamente por la ambición de mantenerse con vida como una conciencia incorpórea, un plan que Romana juro evitar, al igual que juro proteger el secreto de lo que había encerrado a Skaro como a Gallifrey en una burbuja temporal. Ella sufría todo eso por la promesa que le hizo al Doctor, quizá se podría decir el único señor del Tiempo que le demostró que realmente, había vida fuera de la Ciudadela y del propio planeta de Gallifrey, le debía tanto, que ella había aceptado hacer el sacrificio únicamente para agradecerle al Doctor todo lo que le había enseñado.

-No tengo esperanza, solo tengo una meta, Rassilon, y esa es evitar que te salgas con la tuya… -comento Romana con tranquilidad sin perder la compostura y esta vez, sin ningún movimiento extraño, Rassilon al oír esas palabras, acabo en cólera y destrozo el control, Romana oyó como rompía la conexión con la celda, oyendo un ruido sordo, ese ruido típico que se oye cuando te falla un archivo al reproducirlo. Romana hizo una mueca de molestia al oír el ruido, y a su vez sintió… lastima por los pobres Gallifreyans que seguían ciegos a Rassilon por una ambición, que en realidad no era otra cosa que el suicidio.

Después de eso, Romana no oyó más y simplemente se quedo sentada en su celda, esperando la próxima tortura, pero ella había jurado no decir nada y eso haría, necesaria mucho más para hacerla hablar. Mientras Rassilon ponía en marcha la siguiente parte de su plan.

-Leela, Relier –llamo Rassilon a la mejor amiga de Romana (y su guardaespaldas) y a su prometido, ambos estaban con la mirada perdida, señal de que se les tuvo que aplicar una hipnosis sobrehumana para controlarlos, ya que ambos habían intentado rescatar a Romana, pero habían sido capturados y hipnotizados, única y exclusivamente para que la Dama del Tiempo hablase, quizá poniendo sus vidas en peligro o haciendo que ellos torturasen a Romana, sería una forma de hacer que le doliera mas la tortura, atacar a los sentimientos.

Era cruel, pero era solo el inicio…