Capítulo 7: Asaltos

Era ya el 1 de febrero y los tres chicos iban camino a Central en el tren, el cual iba más lleno de lo normal. La primera media hora transcurrió tranquilamente y todos parecían hablar y bromear pero ese viaje en tren no sería uno más de rutina ya que en el vagón de carga el cual es el último del tren contenía alrededor de 15 cajas con monedas de oro para el banco de Central, cuatro guardias vigilaban el área.

Luego de 47 minutos de viaje uno de los 4 guardias con un porte frío, tosco y algo sospechoso se dirigió a donde el conductor (y esto fue algo que Edward notó muy bien). Dicho guardia fue a amenazar al conductor con un arma y a pedirle que le diera la llave que abría el candado del vagón de carga y por supuesto él no tenía otra opción más que dársela.

En el vagón de pasajeros Edward se paró de su asiento del tren sin despegarle la vista al hombre.

-¿a dónde vas?-preguntó Winry.

-¿lo viste también?- le preguntó Al de manera seria a su hermano.

-sí, iré a ver qué ocurre. Cuida de Winry y de los pasajeros.- le respondió Ed que iba a paso ligero siguiendo al hombre, tratando de no ser descubierto.

Al momento de que el hombre tomó la llave Edward entró en la cabina del conductor y vio la violenta escena.

-¡Oye niño, sal de aquí si no quieres que lo mate!-dijo el "guardia" mientras le seguía apuntando con la pistola al conductor.

-Ese uniforme que traes puesto es casi una buena copia del original, pasaste por alto la insignia militar bordada en el hombro derecho y tú la llevas en el izquierdo.-dijo retadora y seriamente Edward mientras miraba con rabia al sujeto.

-¿qué?-dijo él asombrado ya que ni él mismo se había dado cuenta de ese pequeño detalle.- ¿y tú quién eres para saber tanto?

-Edward Elric, Alquimista Estatal- dijo mientras le mostraba su reloj de plata.

-¡imposible!-dijo esto mientras le apuntaba a la cabeza a Ed, pero no le dio tiempo de disparar ya que en un breve momento la pistola se la había arrebatado Ed de una patada.

El ladrón huyó con la llave hacia el vagón de carga, pero fue interceptado por Al, quien lo había bofeteado y dejado desmayado en el piso.

Pero claro, los maleantes no andan solos; otras tres personas que se hacían pasar por inocentes pasajeros se pusieron de pie y dos de ellos agarraron a Winry por los brazos y el tercero portaba una pistola en su cinturón la cual puso apuntándole a la cabeza a la chica.

-sería una pérdida si tuviera que matarla-dijo el hombre con la pistola mientras miraba a Al.

-¿quieres esto verdad?-preguntó Al enseñándole la llave del vagón.

-¿y que esperabas? ¡Ven aquí con la llave si quieres a la chica con vida!-le ordenó a Al muy severamente. A todo esto los ladrones no se dieron cuenta de que Ed estaba detrás de ellos esperando a que el hombre retirara el arma.

-primero baja el arma-dijo Al acercándose lentamente mientras toda la gente en el tren iba asustada observando la escena.

-bien-dijo el ladrón aceptando la negociación propuesta y colocando la pistola nuevamente en su cinturón.-pero todavía dejaré a la chica conmigo-aclaró esto mientras metía sus pervertidas manos por debajo de la blusa de la chica agarrando su cintura.

-¡Quítame las manos de encima!-se quejó Winry haciendo un esfuerzo en vano por liberarse.

Ese era el momento, es decir... Winry ya no corría tanto peligro como antes con la pistola apuntándole, pero ahora la escena era inaceptable para ambos hermanos pero en especial para Ed.

-¡NO LA TOQUES!-gritó Ed mientras que venía por detrás a darle una bofetada que lanzó por los aires al maleante pervertido, luego a los que sostenían a Winry les hizo lo mismo.

Nadie en el tren lo podía creer, ¿quiénes eran esos dos chicos? Todos los pasajeros notaron el increíble entrenamiento y coordinación de ambos mientras observaban la escena de manera absorta.

Al terminar el conflicto los resultados fueron: cuatro hombres desmayados (uno en especial severamente golpeado por Ed), cada uno atado de manos y pies, Winry sentada y más calmada, el conductor en estado de asombro pero con llave nuevamente en mano y los pasajeros ilesos; en cambio con los hermanos Elric... Edward tenía una pequeña cortada en su mejilla (causada por una navaja) y otra algo seria en su espalda; Al tenía otro corte en su abdomen algo profundo, ninguno parecía estar molesto por el dolor…

-¿Estas bien Ed?-preguntó ella

-si Winry, no es nada.

-¿y tú Al?-igual, nada serio.

Un momento de silencio reinó en el lugar, sin embargo la charla comenzó nuevamente. Los verdaderos guardias que estaban vigilando el vagón con las monedas entraron al área de los pasajeros para investigar el ruido anterior.

-¿qué sucedió aquí?-preguntó uno de los guardias mirando a los pasajeros.

-intentaron asaltar el tren y la tomaron de rehén.-Dijo Ed mirando a Winry.

-mi hermano y yo nos encargamos de ellos.-dijo Al desde su asiento mientras miraba seriamente a los guardias.

-¿por qué el guardia también está atado?-preguntó desconfiadamente el guardia anterior mientras miraba a Ed con seriedad.

-Soy Edward Elric, Alquimista Estatal.-dijo mientras sacaba su reloj.

-Y yo soy su hermano, Alphonse Elric.- aclaró Al. –Tengan en cuenta que estamos en un rango superior al de ustedes y podemos informar de bajo rendimiento como guardias postulantes para la milicia.-dijo Al fríamente, como nunca antes se le había visto.

Al oír que los Elrics estaban de vuelta se empezaron a escuchar varios murmullos por parte de todos los pasajeros. En el resto del camino los oficiales apenados se encargaron de vigilar a los ladrones y a la carga al mismo tiempo.

Eran las 7:46 p.m. y ya habían llegado a la habitación que anteriormente compartían Ed y Al en el cuartel. Los tres estaban hambrientos y cansados, lamentablemente los dos alquimistas ya empezaban a sentir más fuerte el dolor de las cortadas. Todavía no se reportaban con Mustang o con los demás militares ya que en realidad solo la secretaria y la encargada de las llaves de las habitaciones sabían que los hermanos Elric habían llegado. Ed y Al se quitaron la camisa para que Winry limpiara las heridas y las vendara, comieron algo y por último se reportaron con Mustang.

-Vaya, así que están por fin de vuelta.- dijo el Alquimista de fuego -sentado en su oficina mientras miraba a los dos hermanos.-oí que vinieron con una chica, es Winry ¿verdad?-preguntó él esta vez con un tono más ameno.

-también es un gusto verte-le contestó Ed sarcásticamente.

-Sí, quería venir con nosotros-dijo Al.

-Creo que ahora está dormida, no hay problema con que se quede aquí por tres días ¿verdad Mustang?-dijo Ed algo curioso.

-Mientras guarden su compostura no habrá problema.-respondió él con una sonrisa algo pícara.

-¿qué insinúas?-dijeron los hermanos algo frustrados por la mente perversa del hombre.

-cambiando de tema, empezarán a trabajar de nuevo el 16 de Febrero. Es suficiente tiempo para que arreglen lo necesario para su estadía aquí en Central nuevamente.- Dijo Mustang

(momento de silencio)

-una vez trabajando ¿Cuándo podremos ir a Resembool?-preguntó Ed bastante interesado.

-Si es un trabajo de Investigación BIB (usando libros) pueden ir allá hasta que lo terminen, claro yo les daré el plazo en el cual lo deberán terminar. También al final de cada mes tendrán una semana de vacaciones, al menos que se encuentren en el medio de un trabajo de campo como era antes la costumbre.

-Sí, es razonable.-dijo Al

-Bien, será como antes entonces.-aclaró Ed conforme con la situación, no podía ser de otra manera.

-En ese caso me tengo que ir de aquí, tengan buenas noches-dijo Roy levantándose de su escritorio y sacando a arrastradas a los hermanos.

Ellos iban entrando a la habitación de antes, y observaron a una Winry bien dormida. Hubo una especie de confusión en la mente de los hermanos... si solo hay dos camas, o los dos hermanos duermen juntos o Ed duerme con Winry.

Ya que ambos duermen sin camisa, decidieron dormir juntos… pero las cosas no funcionaron según lo planeado, Al se movía bastante y se disponía de poco espacio, la situación era ridícula, así que Ed trató de pasarse a dormir con ella.

-¡oye Winry! ¿Puedo dormir contigo? Al se mueve mucho-susurró Ed.

-¿qué?-dijo Winry sacudiendo su cabeza y despertándose por fin.

-dije que si puedo dormir contigo-preguntó nuevamente.

-sí Ed-dijo ella mientras hacía espacio en la cama.

La habitación se oscureció y Edward se recostó con ella cara a cara… El chico observó el contorno de su rostro y su silueta hasta quedarse dormido por el agotamiento.