Flashback

R: Perfecto, mi primer día de trabajo y me despiden.-Dijo desanimada, cargaba su maleta bajando las escaleras de la gran mansión.-¿Y ahora? ¿Qué demonios voy a hacer?

Harmony la seguía, al igual que ella cargaba su maleta, tres veces mas grande que la de Rachel.

Después del incidente las tres mujeres se fueron de la Aldea. Quinn no les dirigía la palabra y en todo el camino hacia el palacio solo se limitó a mirar al frente.

¿Se sentía culpable al despedir a las chicas? Si. Tal vez se había precipitado un poco con su decisión, al fin y al cabo ella también estuvo a punto de reírse cuando su amante resbaló, pero ya estaba enfadada al encontrarse a las dos chicas en el suelo en una posición comprometedora y las carcajadas que se escucharon de parte de las chicas le parecieron una burla hacia su persona.

H: Yo iré a casa, de seguro mamá no se pondrá muy feliz cuando se entere de lo que pasó.-Dijo caminando ya por los jardines de el palacio.-Me imagino su reacción y su sermón de porque soy la deshonra de la familia.

Un gran carruaje las esperaba para llevarlas a sus respectiva hogares.

H: Espera ¿Qué te parece si me acompañas a casa? Digo, te invito a cenar.

R: ¿Es enserio?.-Pregunta incrédula.

H: Claro, solo si tu quieres.

R: ¡Claro que quiero!.-Dijo animada, no todos los días una plebeya es invitada a una casa real.

Fin flash back

Tres años después.

La personas pasaban a su lado, riendo, bailando, cantando; todos llevaban aquellas mascaras que en un principio le resultaron divertidas, pero ahora eran como una pesadilla para ella.

Caminaba despacio, con una copa en mano totalmente llena de vino que tomó tan rápido provocando que algunas gotas cayeran sobre su nuevo vestido, el más caro que pudo encontrar en toda Francia, al igual que sus zapatillas y sus joyas y su peluca.

Caminó hasta la mesa de las bebidas sirviéndose una nueva copa, caminó hasta el centro de la habitación en donde las personas bailaban alegremente e intentó imitarlas, moviéndose torpemente, chocando contra un joven, volcando toda su bebida en el.

Su majestad.-Habló alguien detrás de ella, sosteniéndola por la cintura para sacarla del barullo de gente.-Creo que esa fue su ultima copa.

Q: ¡No!.-Exclamó con voz chillona.-Estoy a punto de batir mi record, 2 botellas de vino no son suficientes para mi.

Tambaleando llegó hasta una de las mesas que rodeaban el lugar, se sentó quitándose las caras zapatillas para caminar descalza.

Q: ¡Déjame divertirme!.-Gritó a su dama caminando de espaldas.-¡Demasiado tengo con los amargados de la cor…-Su discurso de vio interrumpido por empujón. Dio la vuelta para enfrentar a una joven que miraba atónita su vestido lleno de vino. Una mascara con plumas negras cubrian su rostro, dejando ver solo su boca que se abría con indignación.

¿Eres retrasada o que?.-Dijo totalmente alterada.

Amor, no, déjalo, después te compro otro, vamos.-Interrumpió un hombre tratando de alejar a la chica antes de que ocasionara una discusión con la reina.

Q: ¿Disculpa? ¿Retrasada yo? ¿Es así como te diriges a tu reina?.-Preguntó a la muchacha.

Rach, Rachel, vamos. Disculpe su majestad, está un poco tomada, no sabe lo que dice.-Trató de disculparse con Quinn pero esta estaba en otro mundo.

Rachel. Ese nombre, ese nombre que muy difícilmente encontrabas en Francia, Quinn conocía solo a una persona que tuviera ese nombre.

R: ¡Oh, su majestad! ¡Lo siento tanto! No sabía que fuera usted, déjeme demostrarle mi arrepentimiento.-Dijo con voz sarcástica. Levantó su mano derecha enseñando su dedo medio a la rubia frente a ella. Duró solo unos segundos hasta que el chico que la acompañaba bajó su mano totalmente avergonzado. Quinn se quedó petrificada al ver como Harmony se sumaba a la escena tratando de llevarse a Rachel de ahí.-¡Que te follen!.-Dijo haciendo una reverencia.

La ojiverde se acercó con una gran sonrisa hacia la morena que se mostraba furiosa.

Q: Follame tu, Rach.-Susurró en el oído de la morena para después alejarse dejando atónitos a todos los presentes, que si bien no habían escuchado esa ultima sentencia, quedaron sorprendidos al ver como la reina se retiraba con una gran sonrisa en el rostro y se sumaba a los pocos que seguían bailando.

Buenas noches, su majestad.-Dijo la chica haciendo una reverencia frente a la reina.

Q: Harmony.-Dijo con una pequeña sonrisa.

Un pequeño abrazo de parte de Quinn fue lo que acabó con los nervios de la chica.

Q: ¿Cuántas veces mas tendré que repetirles que no me digan "su majestad"?.-Preguntó invitando a la chica a sentarse junto a ella.

H: Lo siento, supongo que perdí la costumbre.-Contestó.-Eh, yo, venia a disculparme por el comportamiento de Rachel, ha estado tomando más de la cuenta y las cosas se nos salieron de control.

Q: Supongo que tiene un gran rencor hacia mi.-Murmuró con un dejo de tristeza.

H: Oh, no, claro que no Quinn, ni ella ni yo tenemos algo contra ti, las dos sabemos que actuamos inmaduramente y comprendemos que actuaras así.

Q: Pues yo no, me lamente mucho al haber tomado esa desición, fue muy precipitado, ¿Y sabes porque reaccione así?.-Harmony negó con la cabeza.-Celos, estaba celosa de ti.

H: ¿De mi?

Q: Si, de ti. Cuando te vi ahí con Rachel, riendo y a punto de besarse, me sentí tan mal. Supongo que ya sabes porque insistí en contratar a Rachel.

H: La querías.-Dijo con media sonrisa. Recordaba como la reina suplicaba a la Duquesa Catalina que dejara a esa chica ser parte de su sequito y como cada vez que salían del palacio prefería pasar por esa aldea solo para encontrarse con la muchacha que le regaló una manzana. No le extrañaba, así era la reina, le gustaban las almas puras e inocentes.

Q: Error, la quiero.-Dijo jugando con uno de los tantos brazaletes que adornaban su brazo.-Pero hay algo que no me explico. ¿Qué hace aquí? Se supone que es una mascarada solo para familias reales.

H: Eh, si, hay una historia muy graciosa para darle una respuesta.-Dijo nerviosa.-Bueno, eh, veamos. Rachel es la prometida de mi hermano.

Q: ¿P-prometida?.-Preguntó sin creerlo.

H: Si, eh, cuando usted nos despidió invite a Rachel a mi casa, conoció a mi hermano, se llevaron bien, comenzaron a salir y listo, terminaron juntos.-Dijo esto ultimo en un susurro alejándose un poco de Quinn, si por algo era conocida era por sus arranques de desesperación.

Todo lo contrario. Harmony se estremeció al notar como una sonrisa comenzaba a surgir en el rostro de Quinn.

Q: Hay algo bueno ¿No?. Si ella se casa pertenecerá a la realeza y tu familia es cercana a la corona.-Dijo con una sonrisa inmensa.- Desde que se fueron sus puestos quedaron disponibles, ninguna familia real tiene hijos que puedan llenar esos espacios, solo tu eres admitida, gracias a tu sangre.-Su sonrisa no desaparecía.-y, si mal no recuerdo, las esposas de los príncipes de una familia también deben servirme.

H: No, no, no, no.-Dijo al saber a donde iba la charla.

Q: Harmony, por favor.-Suplicó poniendo cara de cachorro.

H: Quinn, no puedo. Sabes que te estimo mucho y que solo quiero tu bien pero mi hermano se ve muy feliz.

Q: Siempre lo haz odiado.-Recordó.

H: Pero, pero ahora es distinto…-Susurro.

Q: Harmonyyyyy.-Insistió al ver como la chica casi cedía.

R: ¡NO! Un rotundo no a esa pregunta.-Dijo alterada, caminando por el baño de aquella mansión.

H: Vamos Rachel, no te puedes negar, es tu obligación.-Insistió.

R: He dicho que no Harmony, no quiero y no puedo.-Dijo parándose frente a la chica.-Tengo que cuidar a mi esposo.

H: Rachel, yo se, y no me lo niegues, que no amas a mi hermano, se ve a leguas.

R: Co-como te atreves a decir eso.-Dijo indignada.

H: Me atrevo a decirlo por que se que es verdad. Trabaje para Quinn por tres años, siempre supe que las mujeres llamaban su atención, aprendí a identificar cuando miraba a una mujer con interés, y querida, en esta noche haz coqueteado con todas las mujeres de este salón.

R: Y-yo.-Trataba de encontrar una explicación que la sacara de ese lió.

H: No te quiebres la cabeza. Quinn te quiere.-La morena abrió los ojos lo mas que pudo.-Si, no te sorprendas, te quiere y al parecer tu la quieres a ella, las miradas que le lanzaste cuando la vestiste por primera vez no eran solo de amabilidad.

R: P-pero.

H: Aunque me duela decirlo, porque se que mi hermano resultara herido, debes aceptar Rachel, no solo por obligación, sino para ser feliz.


Dudas, sugerencias, comentarios: Review o MP

Gracias por los reviews y gracias por leer!