-Y los tulipanes ni se diga, están creciendo preciosos.-Dijo el jardinero a Quinn.

Después del desayuno la rubia había decidido dar un paseo por el jardín. Ese día no tenía nada que hacer así que ¿Por qué no pasar un momento de tranquilidad?

Q: ¿Y los lirios?

-Están acá su majestad, al parecer aun no se adaptan a este clima, estoy haciendo lo posible por rescatarlos.-Dijo con dramatismo.-¡Hey, tu! No los toques.

Harmony quedó paralizada al ver como las miradas de Quinn, Rachel y el jardinero se posaban sobre ella.

H: Pero solo la estoy oliendo.-Dijo soltando la rosa que tenía en la mano.

-La puedes contaminar.-Exclamo con cara de asco.-Como le decía, majestad, los lirios no han…

H: Idiota.-Susurró pero al parecer el jardinero la escuchó ya que volteo para dedicarle una mirada asesina.

Quinn esbozó una leve sonrisa al escuchar como Rachel contenía una carcajada.

H: ¿Que es tan gracioso?.-Preguntó a Rachel con cara de pocos amigos para después avanzar dejando a la morocha sola.

R: Aun, ¿Aun estas enfadada?.-Preguntó cuando la alcanzó.-¿Por lo de la mañana?

Harmony la ignoró.

R: Vamos Harmony, no es para tanto.

H: ¿No?

R: No, pensé que estabas de acuerdo de hecho, si mal no recuerdo, fuiste tu la que prácticamente me obligó a volver.

H: No es lo que piensas.-Soltó un suspiro.-Es solo que, bueno, es raro entrar a una habitación y verlas así, además, no tienen cuidado, cualquier persona pudo haber entrado ¿Sabes lo que hubiera pasado si Catalina las descubriera? Catástrofe.

Rachel lo meditó. Tenía razón, no habían sido muy cuidadosas pero ¿Quién lo sería teniendo a alguien como Quinn desnuda? Con esos labios dulces y con ese cuerpo tan hermoso.

R: Lo siento, tienes razón, fue muy estupido de mi parte el dejarme llevar pero es que Quinn…Puff.

H: Esta bien, ya entendí, no necesito que llenes mi mente de imágenes asquerosas, mira que tuve bastante con Maria Teresa.-Dijo con cara de asco.

R: Eres una idiota.-Dijo abrazándola.

Q: ¿Todo Bien?.-Preguntó mirando a las chicas con una ceja enarcada.

H: Eh si, todo bien.-Respondió separándose de la morocha. Lo menos que necesitaba era a Quinn celosa.

Q: Bien, volvamos al palacio, tenemos que salir.


El olor a perfume y cigarritos abundaba en la habitación.

Quinn bebía su séptima copa de vino mientras que Rachel y Harmony se mantenían al margen. Estaban esperando a la superintendente de el palacio, o bien, dicho de otra forma, la persona que se encargaba de organizar las diversiones de la reina.

Q: Tus ojos son hermosos, parecen un par se chocolates de alta repostería.-Dijo a Rachel.

R: Eh, ¿Gracias?

Q: Y tu cabello, es tan suave y lindo, casi como un gato, si, en definitiva, si tu cabello maullara sería como un gato.-Exclamó acariciando su cabello.-Pero lo que mas me gusta de ti son tus labios, son tan carnosos que cada vez que te veo tengo que contenerme para no morderlos.

R: Te agradezco mucho los cumplidos pero creo que ya has bebido mucho.-Dijo avergonzada al notar la mirada de Harmony sobre ellas.-Creo que será mejor que dejes de beb…

La frase se vio interrumpida por los labios de Quinn sobre los suyos. Rachel se quedó paralizada al sentir la lengua de Quinn acariciando sus labios pero poco a poco logró tranquilizarse siguiendo el ritmo que indicaba la ojiverde.

H: Yo, mejor las dejo solas.-Dijo al escuchar un gemido proveniente de alguna de las chicas.

Era incomodo, las dos estirándose lo mas que podían sobre la mesa para poder mantener sus labios unidos, muy incomodo.

Rachel rodeo la mesa sonriendo triunfante al esquivar ese molesto obstáculo.

Sus manos se situaron en el rostro de Quinn profundizando aun mas el beso. Una suave Mordida fue dejada en su labio inferior, provocándole un gemido mas.

Q: Te lo dije.-Susurró con voz ronca.

Rachel atacó el cuello de la ojiverde, besando y lamiendo

R: A mi también me gusta morder.-Dijo mordiendo el lóbulo de Quinn.

¡Que comience la fiesta!.-Gritó alguien ingresando a la habitación, las chicas se separaron rápidamente.

Q: Idiota.-Dijo al calmarse un poco.

¿Interrumpo?.-Preguntó al ver el rubor en las mejillas de las chicas.

Q: ¿Tu? Si, siempre.-Bromeo.

Oh, vamos rubia, me amas.-Dijo sonriente y acercándose a Quinn depositó un beso sobre sus labios, logrando sorprender a Rachel.-¿Y ella?

Q: Cierto, Santana, Rachel, Rachel, Santana.-Dijo presentándolas.

R: Rachel Barba Berry.-Dijo extendiendo su mano a la chica, quien dudó un poco antes de tomarla.

S: Santana de Polastron. ¿Es ella?.-Preguntó a Quinn quien solo asintió.-Es muy…Enana.

Q: ¡Santana!.-Reprochó.

S: Lo siento pero es la verdad ¿Oh no?.-Preguntó a Rachel.

R: Su-supongo.-Dijo tímidamente, Santana parecía ser una persona temperamental.

S: ¿Lo ves? Bueno, como sea ¿Listas para la mejor noche de toda su vida?.-Preguntó con una sonrisa picara.

La respuesta vino en forma de arcadas por parte de Quinn que salio corriendo al baño.

S: Lo tomaré como un si.


Siento mucho haber tardado tanto con la actualización, pero ahora mismo mi mente no se encuentra en buenas condiciones. Como sea, solo quiero decir gracias a las personas que siguen la historia, a las que dejan reviews y a las que no.

Por cierto, no abandonaré la historia, no se porque muchas pensaron que lo haría.