Abrió la puerta y ahi estaba, Draco Malfoy, con la tunica razgada y manchada de sangre, el pelo alborotado y los ojos llenos de... ¿miedo? Se quedó mirando al rubio y éste se desmayó en la entrada, sin antes decir: Hermione...
Capitulo 2
No lo dudó, murmuró Mobilicorpus y dirigó a Malfoy rapidamente hasta su habitación, depositandolo en la cama.
Tenía mucho que hacer. Como fuese, Malfoy la había metido en un gran problema, lo sabía.
Caminó a la puerta de entrada, aún abierta... y el piso lleno de sangre. Evanesco. No habian personas en el pasillo, pero aun asi decidió conjurar los hechizos protectores de los viejos tiempos de batalla: Salvio Hexia, Protego Totallum... - solo por precaución se tranquilizó. Recordó a Moody y su Alerta Permanente. Miró el Chivatoscopio en la repisa pero no vió nada.
Cerró la puerta, tenía que ver que tan grave estaba Malfoy. Caminó a la despensa, tomo pocion limpia-heridas y pocion para calmar los dolores y volvió a habitación y ahi estaba, sudoroso e inconciente. Se acercó nerviosay con cuidado comenzó a desvestir al rubio hasta exponer sus heridas. Tensó su rostro cuando descubrió los profundos cortes en el pecho, brazos, espalda y rostro de Malfoy. Accio Dictamo! Con sumo cuidado, aplicó las pociones en el cuerpo del chico.
Aplicó gotas en las heridas poco profundas de su cara y brazos pero en los otros cortes conjuró hechizos que sabía funcionarían mejor y lo vendó.
- Y ahora qué – se dijo. Y comenzó a temblar, había pasado tiempo de la ultima vez que tuvo que limpiar heridas y vendar cortes.
Fué a la cocina y puso a calentar agua para tomar un té. Luego de haber tomado la segunda taza y haberse calmado fué a la chimenea, tomo un puñado de Polvos Flu y de rodillas frente al fuego dijo fuerte y claro: Casa de la Familia Potter y metió la cabeza al fuego.
Y ahi estaba, en la Chimenea de los Potter, en su sala de estar, veía el sillon rojo, una mesa de centro, un bar, un par de juguetes de niño, una foto de Harry, Ron y ella en la pared...
- ¡Hermione! ¿que haces ahi? ¡Me asustaste en grande! - dijo Ginny cuando apareció por la puerta de la cocina con la varita en alto.
- Lo-lo siento Ginny, ¿está Harry por ahi? Debo hablar con él urgente – le dijo. Y sin dudar, Ginny desapareció por las escaleras, la chica sabía que si Hermione hubiera querido hablar con Harry, sólo debía mandar una lechuza, o aparecerse en la chimenea, pero ¿medio cuerpo en la Red Flu? Esto era importante. - ¿Harry, cariño? - dijo Ginny a lo lejos. Silencio. Pasos en la escalera.
- Hermione – dijo Harry – Qué ha sucedido.
Ella le contó lo sucedido, el patronus, los golpes en la puerta, un Malfoy en su habitación inconciente... era todo tan extraño. Harry era jefe del Cuartel General de Aurores, si algo había pasado, él debía saberlo.
- Ésto es intrigante, la semana pasada me informaron que viejos mortifagos habían tenido una reunión en Malfoy Manor, los dejamos porque hay libre derecho de reunirse y no había evidencia de nada, sin embargo... ¿Malfoy siendo atacado? Tomaré medidas en el cuartel, pondremos a alguien a vigilar a Lucius y sus amigos – dijo Harry con autoridad – En cuanto a su hijo... mantenlo oculto como te dijo el patronus.
Al ver la expresion de horror de Hermione, Harry dijo:
- Acudió a ti, porque no quería ser descubierto, eres la última persona a la que pediría ayuda, es astuto.
- Tienes razon Harry – dijo hermione a su pesar. - será mejor que regrese con él, puede haber despertado, adios Harry, adios Ginny. Vió como ellos se despedían con la mano y todo se volvió borroso. Estaba de nuevo en su departamento.
Caminó de vuelta a su habitación pensando que tal vez Malfoy había despertado, pero ahi estaba, aun inconciente tumbado en la cama. Se acercó al él y tocó su mano, estaba helada, asi que lo tapó. Volvió a la biblioteca asimilando la idea de que ese día no saldría de viaje.
Mucho mas tarde por la noche, estaba sentada en el sofá de la sala de estar, mirando la televisión muggle. Se había puesto un pijama de seda verde agua y una bata, tenía el pelo suelto y mojado, estaba descalza. Con el trabajo de la oficina, no habia tenido tiempo para ver television, estaba concentrada viendo un programa de historia cuando sintió pasos detrás de ella. Inmediatamente tomó su varita y apuntó en la dirección de los pasos, encontrando a un Malfoy maltrecho con una mano levantada en son de paz.
- Malfoy- dijo la chica bajando la varita – me asustaste y me debes unas cuantas explicaciones – le recordó.
- Tranquila, Granger – dijo el chico – desperté y quería orinar, luego van las explicaciones – dijo tranquilamente.
- La puerta contigua a mi habitación – dijo ella y vió como el chico se alejaba rengeando al baño.
Hermione fué a la cocina, puso agua a calentar y comenzó a preparar una cena ligera para el chico. Si el chico era Draco Malfoy, pero ella era una gryffindor y tenía humanidad.
Escuchó que Malfoy salía del baño y le llamó a la cocina
- Por aquí Malfoy, la cena sale en 2 minutos
El rubio se sentó en la mesa y la observó con curiosidad mientras ella se movía con la varita conjurando platos, servicios y olla que se revolvían sola. Tenía un buen cuerpo, no era como la recordaba, ahora su cabello mojado caía delicadamente en su espalda pequeña y su cuerpo estaba cubierto por una bata a la rodilla color ambar... quien sabe que tenía puesto debajo. Salió de sus cavilaciones cuando un plato de consomé de pollo habia sido servido frente a él.
- Bien Malfoy, ahora explicame, ¿Vino? – dijo ella sirviendo dos copas de vino sin esperar respuesta.
Malfoy la miró desconfiado, no era como la recordaba, la sabelotodo ahora tenía... personalidad una atractiva personalidad... !Contrólate Draco, es una Sangre Impura!
- ¿Y bien? - dijo ella, sacando al chico de sus pensamientos nuevamente – ¿algo que quieras compartir? ¿cómo resultaste tan gravemente herido? Por ejemplo
Y recordó...
- Mi pa... Lucius, él me atacó – dijo él contrariado.
- Con calma – le tranquilizó Hermione.
- Está bien Granger, te lo contaré todo, pero debes jurarme que me ayudarás.
- Está bien – dijo Hermione con decisión.
- Lucius quiere vengar a Voldemort, cree que despues del Señor Oscuro, él era el segundo a bordo, está reuniendo a los antiguos mortifagos y planea atacar al ministerio la proxima semana... - dijo Malfoy con la mirada perdida en el plato de consomé – Yo estaba espiando su reunión, con Pansy y ésta resvaló al suelo – cerró los ojos – distrajo a mi padre lo suficiente como para poder enviarte un patronus, lo siento Granger, pero teniamos acordado que acudiría a ti si algo pasaba, junto a ti no me buscarán... - miró a la castaña amargamente - luego de eso mi padre levantó la varita y yo corrí para poner a Pansy a salvo pero él fué mas rapido y la mató, me torturó y recuerdo mucho dolor – carraspeo – cuando ya pensaron que estaba muerto me dejaron botado ahi mismo y con la poca fuerza que me quedaba, me aparecí acá y bueno, ya sabes el resto, miró a Hermione quien ya se había terminado la copa de vino y le miraba espantada.
- ¿Y bien? - dijo Malfoy mirando a Hermione - ¡Granger dime algo!
- ¿Qué día de la proxima semana tu padre piensa atacar al Ministerio? - preguntó Hermione pensativa, por dentro estaba realmente aterrada, ella no quería pelear de nuevo, perder amigos, de nuevo.
- Lunes, a medio día – contestó.
- Muy bien Malfoy, tenemos como maximo tres días para detener a tu padre de comenzar otra guerra – dijo ella calmadamente – termina tu cena y bebe el vino – vamos a ir a informar al Jefe del Cuartel General de Aurores que la seguridad del Mundo Mágico está en peligro. Y terminado eso, se levantó para cambiarse ropa dejando a un Malfoy solo en la cocina.
