Hola! Este nuevo capítulo comenzara con las etapas que eran referencia a las "hermosas" expresiones de una buena amiga mía: Romina, quien usa muchas oraciones como: "No te caga ni con activia", "Cuando sea grande quiero ser como vos", "C.E.C." (Abreviación propia de mi educado grupo de amigas y que se espantaran con su significado, por esta razón este relato es M) y "Esta más rico que comer pollo con la mano". Lo de reír hasta llorar, también proviene de ella. Les aconsejo que memoricen algunas porque no pondre tantas advertencias en capitulos venideros :P :) Desde este chap comenzara la verdadera historia de Hermione, y de sus dos amigas, aunque tambien se sumaran muchos otros personajes. He estado algo distraida porque un "pequeño" amor llego a mi vida, aunque ese tiempo se acabara muy pronto ¬¬ pero por ustedes mejor, las cosas se pondran calientes en la historia y tengo que estar en plenas facultades para escribir y no pensando en Él.
Pregunta: ¿Qué es activia? Para quien no sepa, es un yogur con propiedades de lacsante xD
El Renacer del Fénix
Capitulo 03: Vuelta a Hogwarts
Finalizaban las vacaciones cuando el hecho que rompió la gran amistad ocurrió, dejando un paramo entre los integrantes del gran trió dorado, Harry, Ronald y Hermione, entre quienes ya los lazos, que habían forjado siete años antes, ya estaban estirados de tanto resistir las constantes discusiones y peleas. Dieron su último tirón y se rompieron, por ese último día de vacaciones en la madriguera:
La mañana fue tranquila, les había transmitido a todos una extraña paz por la falta de noticias desde la Orden, aun cuando Hermione estaba expectante porque al otro día empezaría otro año en Hogwarts, aunque este sería distinto a todos los antiguos. Aun cuando en el fondo, la pena por sus padres seguía vigente, sabía cuál era la manera de vengar su muerte: nunca dándose por vencida, manteniendo su fortaleza hasta el final.
Luego de la boda de Bill y Fleur no habían pasado grandes cosas, solo otro intento de derrocar el ministerio, fallaron por suerte, y otra fuga en Azkaban, incluyendo que los dementores se unieron a las causas mortifagas, aunque esos pequeños hechos poco tuvieron que ver con este día que terminaría en tragedia.
Todos habían decidido ir a almorzar a un lago cercano a la Madriguera, cerca también de la casa de Luna, por lo que está y su padre se sumaron a la gran pandilla que formaban, tan variopintos como la vida misma. Como siempre Ronald se había destacado con su forma bruta e irrespetuosa de comer, por lo que Hermione, Ginny y Luna se habían retirado a comer cerca del lago.
-Otro año más… -dijo Ginny, antes de pegarle un bocado a su comida.
-Sí, uno mas –concordó Hermione con un suspiro, le costaba no contarle la verdad a sus mejores amigas, incluso más aun que a Ron y Harry porque, a pesar de todo, era una chica y tenía que tener "colegas" femeninas.
-¿Hagamos un juego muggle? ¿Verdad o prenda? –Dijo Luna en sus benditas ensoñaciones, con sus ojos azules brillantes y su cabello rubio de hada volando libremente en una de las últimas brisas veraniegas. Una dicha que dentro de unos meses no podría darse, el que cada unas de las ráfagas de ese cálido viento le acariciara el cuero cabelludo y jugara miles de juegos con los mechones casi blancos a la luz del sol.
-¡Dale! ¡Me encanta ese juego! –Grito Ginny, aunque luego su cara se descompuso-. Aunque aun no lo he jugado nunca.
Las tres risas no se hicieron esperar, repiqueteando en el claro como monedas cayendo en un acera, trayendo un pequeño repique de campanillas y la sensación de plenitud que solo sientes con la buena compañía de las personas que quieres. Aunque un grito interrumpió un poco la paz, además, solo hizo que las risas continuaran porque es sentir la voz de Ronald: ¡Arañas!, les trajo a colación un misterioso frasco que George se había guardado con cuidado en su mochila sonriendo perversamente.
-Es fácil, como estamos en una ronda, por ejemplo, yo te pregunto cuál de las dos opciones que eliges, si seleccionas verdad, te hare una pregunta y tú me contestas con la verdad –Empezó Hermione con su tono de sabelotodo, trayendo los viejos tiempos a su memoria, recordando cuando sus padres la hacían callar porque les resultaba incomodo que su hijita supiera más que ellos-. En cambio, si elijes prenda o reto, tendrás que cumplir un reto.
-¡Ese es! Aunque, entendí que te tenias que sacar una prenda de ropa… -Contesto Luna, rascándose la barbilla como si estuviera pensando en algo muy concentrada frente a la mirada incrédula de Hermione y Ginny, quienes pensaban que estaba más loca que de costumbre.
-Bien, ¿Quién comienza? –Pregunto Ginny, muy entusiasmada, mientras los gritos de los varones detrás de la maraña de arboles se escuchaban insultos y maldiciones.
-¡Yo! ¡Te pregunto a ti, Ginny! ¿Verdad o reto? –Grito Luna.
-Verdad.
-¿Sientes algo por Harry?
-La verdad… Ya no es lo mismo… Fue como cuando consigues un juguete nuevo, lo has deseado tanto, lo peleaste mucho, y cuando lo tienes ya no valió la pena, toda la emoción se fue –Contesto llena de congoja y vergüenza-. No es que sea un superficial o mimada, pero mi idea de estar con Harry siempre fue un sueño para mi, uno de esos imposibles.
Un silencio neutro recorrió el pequeño grupo, cada una pensando en muchos pensamientos contradictorios porque por un lado, Hermione y Luna estaban de acuerdo con que Ginny, quien siempre pensó que sería imposible el estar con Harry, pero por otro él se había enamorado de verdad al parecer, aun cuando en el casamiento, su mejor amiga lo pillara mirando a Cho cuando volvió de hablar con Draco.
-Bien, Luna, ¿Te ha gustado alguna vez un chico?
-Sí, claro –Contesto sin ningún pudor-. Hay un chico de Hogwarts que nunca se burla de mí, y una vez me defendió cuando se reían de mis pendientes, dijo que su mama tenía unos iguales, dejando callados a Justin y los demás.
-¿Qué? ¿Y nunca nos contaste eso? –Gritaron al unisonó, Hermione y Ginny demasiado anonadadas para cerrar la boca de cómo les había quedado por la sorpresa.
-Oh, es que Theodore es siempre muy callado, aunque tiene una voz muy masculina y unas manos grandes, varoniles si –los pequeños cachetes de Luna se pusieron del color del cabello de Ginny, quien no lograba procesar ningún Theodore de todos los chicos que ella conocía. Lovegood se mordió su labios inferior recordando la figura de ese chico que la hacía sentir que tenia nargles en su estomago.
-¿Nott? ¿El ermitaño de Slytherin? –La boca de Hermione llegaba ahora al piso, junto con la de Ginny, quien dijo:
-Luna… Cuando sea grande quiero ser como tú, amante del peligro enredándote con una serpiente –Ese comentario genero las risas mas contagiosas que hubieran escuchado, tanto rieron que hasta los estómagos les dolieron y las lagrimas empezaron a saltar de sus ojos.
-¿Verdad o reto?
-Verdad.
-Coff… Hermione, ¿Le darías a algún slytherin? –Los ojos castaños de Ginny brillaron de malignidad por la pregunta de Luna.
-¿Cómo cual?
-Como… El príncipe de las serpientes, Draco Malfoy, el que está más rico que comer pollo con la mano –Y se mordió el labio con pasión, haciendo una mueca de éxtasis extremo para risa de sus amigas-. ¿Le darías?
-Mmmm.… Si es un caso muy, muy hipotético… ¡Obviamente que si! Me resulta muy desagradable su personalidad, pero hay que admitir que es… Ufff… una fuerza de la naturaleza –Suspiro Hermione, confesando una gran verdad que sentía desde unos años atrás. Nunca se había sincerado así con nadie, pero existía algo en Draco Malfoy que no lograda descifrar, era como un enigma constante-. Ginny, ¿Verdad o reto?
-Me gusta el peligro: reto –Modulo con gracias, con sus ojos azules brillando peligrosamente.
Solo que la pelirroja nunca pensó en Hermione como una fría y vengativa persona, siempre seria la pequeña castaña con buen corazón, la persona de la que nadie pensaría mal o criticaría por su perfecta perfección aparente. Sin embargo, Ginny se equivoco, dándose cuenta de su error cuando la expresión de su amiga paso rápidamente de inocente a diabólicamente slytherin. Los amables ojos castaños de Hermione se transformaron, ante la vista atónita de sus mejores amigas, en dos rendijas que transmitían maldad y amor al sufrimiento ajeno, mientras que las palabras salían de su boca, sentenciando el destino de Ginevra Weasley:
-Mañana, cuando vayamos en el tren hacia Hogwarts, tendrás que besar al primer slytherin que veas, sin excepción alguna.
¿Se animara Ginny a cumplir el desafío? Comenten!
