-¿Craig? ¿Ruby? Salgan de allí, sé que están aquí.
Jamás pensé encontrarme en una situación así. De todo lo que he pasado, es lo único que me ha dejado sin habla.
-Cariño ¿Qué haces?- Una voz serena llamó.
¿Serena? No. Espeluznante.
La casa de Craig ¡Me da miedo!
Sus padres me aterran, y él se ve seguro y...-volteo a ver- mejor dicho preocupado. Esto es malo.
-Nuestros hijos han regresado.
Un silencio nos envuelve. Puedo sentir que Craig trata de contener la respiración, yo a penas respiro.
-No seas tonta- Ocupa un tono dulce y siniestro (para mi gusto)- Ellos están muertos.
Mi respiración para de súbito. ¿Muertos? Yo los veo vivos. Incluso su hijo está aquí a mi lado...y...¿Qué le pasa a Craig?
-Están vivos ¡Yo lo sé!
-No amor. ¿No recuerdas que les hicimos un funeral, aquí en el patio?
Incómodo y horrible silencio. Moriré aquí.
-Tienes razón, yo misma ví que los enterraste. Lo siento. A veces quiero creer que siguen aquí... y yo...Lo siento.
-Vamos por té, cariño- Parece sujetarla y llevársela. Oímos el colchón volver a su posición.
Suelto el aire. Craig vuelve a respirar.
-Eso estuvo cerca-suspiro.
-Mira-dice seco- Aquí tengo un plano de los escondites. Lo usábamos con Ruby para escapar y mucho antes para jugar. Tenlo. Esto aún no se acaba- Se levanta y me lo entrega.
-Craig...¿Estás bien?
-Luego de enterarme que para mis padres estoy muerto, creo que sí-Ríe amargo- Ahora: O te largas o te quedas.Dí.
-Me quedo.
-Mejor aún-comenta irónico.
Salimos del escondite y quedo contemplando la fila de osos, ahora ha dejado de ser una ronda, pero falta uno.
Observo de cerca un oso. ¿Este oso tiene...sangre?
No sé que habrá pasado con su familia, no sé que habrá ocurrido con su casa. No lo sé. Y honestamente: No se lo deseo a nadie.
Ni siquiera al gordo.
-Deja de observar eso. Vamos- Me dice.
-Pero...t-tiene...
-¿Tiene qué?- se acerca intimidante.
Toma el oso y lo aleja de mis manos.
Sin saber a donde mirar, dirijo la mirada a mis manos.
-Fresca-susurro.
-¿Qué?- recién mira el oso y observa mis manos- No puede ser...
Sangre. Sangre fresca. Sangre fresca de alguien.
No es que no haya visto sangre en mi vida, incluso he atacado a gente. Pero, en la casa de Tucker, encontrarse con algo así, da escalofríos.
Suelta el peluche y observa sus manos.
-No hay caso- susurra- Si no vuelvo en un rato. Huye- desapareció saltando el colchón.
Eso sólo me confirmó que sus padres son peligrosos.
¿Llamar a la policía? No. Sólo lograríamos que se llevaran a los hermanos. Para la policía, no, para todo el pueblo: Esta casa, está abandonada.
Mi casa está sucia, rota, desordenada, pero sigue en pie. No hay manchas de nada más que de alcohol en ella, algunas paredes con ligeros tajos y marcas de algún dardo o cuchilla mal apuntada, pero en cuanto a lo que vivimos, mi madre lo ha disfrazado. Supongo que no lo quiere aceptar, en parte es inocente, una víctima, pero también es cómplice.
El olor continuo a algo quemándose solía despertarnos, estaba tratando de cocinar, la puerta entreabierta de calle nos decía que habían discutido y que mi padre había ido a beber en algún bar, la sonrisa forzada de mi madre y su cara con tizne rojizo o violeta nos confirmaba lo ocurrido, pero eso en cuanto a ella, otras veces Kevin debía recibir el enojo y Karen debía ponerle hielo. A mí también me tocó la misma suerte, quise proteger a mi hermana.
Años después Kevin huyó de casa y nos trató de llevar consigo.
Ese día volvió mi hermano para lo prometido, le esperamos seis meses. Ya tenía trabajo de medio tiempo y podía arrendar un departamento, fuimos a Denver, entonces un accidente terminó nuestras ilusiones.
Fueron muchos gritos, un bus y dos autos colisionaron destrozándose entre sí.
En el bus estaba él; se bajaría antes de llegar a Denver y antes de alejarse de South Park.
Un auto se desvió, patinó y rompió las barreras de seguridad de en medio de la carretera.
Estábamos metros del lugar, esperándole en una entrada de tierra. No llevábamos nada de nuestras cosas, puesto que sería sospechoso.
El auto impactó de golpe con otro y el chofer al descuido recibió el impacto en su bus de ambos vehículos particulares.
Fue el fin, tapé los ojos de Karen y volví sin poder creérmelo. La suerte no estaba de nuestra parte, nunca lo estuvo.
A los días nos llegó un cheque, era lo que tenía Kevin ahorrado.
Me dolía el tener que aceptar su dinero y mi padre me evitó ese dolor gastándoselo solo.
Pudimos haber empleado esa cantidad en la familia, pero no, y cuando mi hermana reclamó por ello mi padre borracho le dio el primer golpe, yo no lo supe, yo me enteré después, Karen lo ocultó con una sonrisa por meses.
Craig está tardando mucho.
Muevo mis manos algo torpe y evalúo el lugar.
Me abro espacio entre el colchón, la pared y las tablas, salgo de la habitación sin dejar de observar el oso caído y rojizo.
Camino en silencio observando el plano, parece haber otro escondite en la pieza de sus padres, ¿Será seguro? Pero que pregunta... Nada de esto es seguro.
Me dirijo a la habitación principal y me encuentro con una normal pieza matrimonial. Todo en orden. Todo en silencio. Aqui no hay nada. No, es demasiado perfecto.
Miro el mapa y un punto rojo aparece en lo que parece ser una puerta del otro lado de la habitación.
Giro la manilla en silencio y contemplo una montaña de cajas vacías.
¿¡Pero qué es esto!? En unas de las etiquetas de las cajas sale el típico 'fono consumidor', rompo la etiqueta y la guardo con cuidado. ¿Es delito sacar cosas sin permiso?
Un golpe tosco me indica que alguien se acerca, pienso en salir corriendo a la habitación de Craig, pero lo que veo por la ventana me llama la atención. ¿Esas cosas en el patio son...tumbas?
Acelero y aguardo una sombra familiar.
Su expresión alarmada cambia a una despreocupada y aburrida.
Cojea un poco, pero es casi innotorio ¿Qué habrá ocurrido?
Simulo no haberme percatado y dirijo mis ojos a una jaula que sostiene en su mano derecha.
-¿Arriesgamos nuestras vidas...por un hámster?-pregunto sin poder creérmelo mientras sostengo la jaula esperando que Craig baje de su ventana.
-Un Cuyo en realidad.
Bufo molesto. Debí imaginar que Stripe vivía y que nunca sería abandonado de tal forma.
-Se ve desesperado-murmuro para mí observando al roedor y oyendo el golpe seco del aterrizaje de Craig.
-Tiene hambre- responde, dejándome en claro que me alcanzó a escuchar.
-¿Hambre?- Me llevo la mano a un bolsillo y saco un pan de allí- pues le daré mi almuerzo de ayer- Corto trozos disparejos de pan y los paso entre los barrotes.
Tucker no dice nada, sólo se limita a tomar la jaula y caminar asintiendo leve. Sé, por su expresión que no se esperaba un simple gesto así de mi parte.
Seguimos el camino en silencio.
-McCormick- menciona mi apellido.
-¿Mmh?
-¿Viste algo extraño?
...¿Qué debería responder a eso?
-¿A parte del peluche? No. Nada-miento con aire sarcástico.
Baja la cabeza con pesadez y continúa su viaje. Le sigo sin quitar la vista del pequeño roedor.
¿Qué cosas habrá contemplado aquel pequeño ser? ¿Cuántas cosas se guardarán en él? ¿Querrá expresar algo? No lo sé. Y es que desde que puse un pie en esa casa...me siento como un pequeño roedor atrapado en una jaula de visiones. Quisiera gritar. Quisiera llorar. Pero llorar por la gente que conosco ya no es algo que yo haga, no ahora, debo concentrarme en mi situación.
-Ya está muy oscuro. Pronto la luz inundará el cielo- digo pensando en las nubes...y en las situaciones- tardará, eso sí.
-...
-Es bonito.
-¿el qué?
-Que sobre la oscuridad hayan tantas luces esperando-apunto las estrellas.
-La mayoría están extintas. Muertas. ¿Qué de lindo tiene eso?
-Que esperan, eso es lo lindo. Nos esperan.
-...-calla y saca un cigarro-Eres raro.
-Tal vez- río entre dientes- Pero no soy muy distinto a ti- Le quito el cigarro antes de que lo ponga entre sus labios y así lo obligo a sacar otro.
-...Quizás...-suspira y prende los cigarillos de ambos.
Caminamos en inquebrantable silencio. A ambos nos gusta el silencio, pero sé que lo odiamos porque no hace reflexionar, nos permite vagar en nuestras memorias y sacar conclusiones, nos hiere, nos mata.
Nos acercamos a la casa Broflovski y nuestro querido pelirrojo nos abre con expresión aliviada. Pasamos. Observa la jaula. Sonrío.
Así, frente al resto, siempre muestro una sonrisa. Y eso duele, pero siempre sonrío. Sin importar.
:::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::: ::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::-::::::: ::
Kyle nos observa unos segundos evaluando. Kenny no parece querer moverse, está allí con una sonrisa estúpida. ¿Es que acaso tiene pegada esa sonrisa frente a Kyle?
Lo empujo y cierro la puerta con cuidado. No queremos despertar a nadie.
Nos deja subir.
-Pensé que ya no llegarían- se deja caer sobre su cama.
Lleva una manta como túnica. La temperatura es baja, debió esperarnos mucho.
-Sólo tuvimos un problema- Habla Kenny ¿En serio le dirá?- Craig se cayó de la ventana- Mira serio.
¿¡...!? ¿Que yo qué?
-¿¡En serio!? ¿Estás bien Craig?- los ojos de Kyle se posan sobre mí.
-Sí, mira su pierna- se acerca y apunta mi adolorida pierna.
¿Cómo supo que algo me pasó? ¿Habrá visto algo? ¡Me dijo que no había visto nada! Además tampoco es notorio.
Sin que me haya dado cuenta Kyle se acercó demasiado.
-Sácatelos-susurra.
-¿Qué?
-Los jeans, sácatelos.
Siento un poco de nervios, si se acerca así menos querré ¿este chico cree que soy de piedra?
-Vamos Craig, no te va a matar. Es para curarte claro...-ríe el rubio con voz insinuante.
-Si quieres echo a Kenny, ya que es un pervertido...-lo acusa con la mirada divertida.
-¡hey!
-Yo...no, no importa- No me quedaré a solas con Kyle- Me los quito ya.
Me saco con cuidado los pantalones, empieza a arder. Noto que estos estan rasgados en la zona.
Ambos acortan la distancia y observan pasmados.
Esto me resulta humillante de alguna manera.
Kyle saca una caja de primeros auxilios de nosedonde ¡Dios! ¿En esta casa hay tantas?
Un algodón con algo naranjo se acerca y pasa sobre la herida. No arde, pero el contacto frío sobre la cortadura me hace doler.
Ambos fruncen el ceño como si pudieran sentir ese dolor puntiagudo y helado que atraviesa por la herida. Kyle mueve sus manos en movimientos delicados, intenta sacar contenido de una botellita burdeo, de ahí es ese líquido naranjo.
-No queda povidona -Sentencia Kyle con una expresión de estaeslapeorcatástrofedelmundo.
-¿¡No!?- A veces creo que Kenny también es un exagerado.
-No-Suspira-Creo que ahora tendré que usar alcohol- Me observa atento y algo arrepentido.
-Bien ¿A qué esperas?-Apresuro. Este clima de catástrofe me incomoda.
Dirige automático su mano a la caja, acata mi orden a una velocidad estúpida y digna de una película de acción mala. Se pone algo torpe y le ayudo a sostener el frasco blanco.
-¡Espera!-Detiene el brazo de Kyle-¿Craig sabe lo que es echarse alcohol en un corte extenso y profundo?- Su preocupación sincera me impacta.
Esa voz protectora que sólo he oído...¿Cuándo la oí? Es diferente a las de mis padres cuando era menor, es como la que oí...¿¡Dónde!? ¿No fue aquel día...? No lo creo.
-¿Craig...?-Me vuelve al mundo con esa voz aún seria- ¿Alguna vez te has curado con alcohol en una herida así?
Nunca me he curado cuando tengo heridas, sólo a Ruby, y ella jamás ha tenido casi una apuñalada en la pierna para llegar a cojear.
Niego con la cabeza.
Kenny suspira con pesadez.
Kyle se mantiene procesando la situación.
-Adelante- Digo.
El pelirrojo me acerca una gasa con alcohol y me la pasa por la mejilla. Tengo un corte leve allí. Arde. Arde. Pero esa expresión de verdugo inocente y de arrepentimiento en su cara me causan mariposas y polillas en el estómago.
¡Jodidas mariposas! Siento que vomitaré si me sigue mirando así. Por un momento me apiado de Marsh, debe ser horrible esa sensación express.
Puedo jurar que mi cara está normal, pero siento que mis mejillas se acaloran.
Una tos ficticia de parte de Kenny hace que notemos que en algún momento nos acercamos demasiado. Casi puedo sentir su respiración.
Ahora debemos parecer como esos tortolitos que están del mismo bando pero no se dan cuenta hasta casi el final y se coquetean como idiotas antes de ir a matar al enemigo...Uhmm...Kevin Stoley me ha dejado pegado con las películas de acción...
Ahora me doy cuenta que esa gasa era para que supiera que ardía y que en mi nueva herida eso iba a doler mucho más.
Asiento. Observo con cautela al algodón que se acerca amenazante. Oigo como Kyle susurra un suave '¿Listo? Preparado...' No puedo evitar pensar en que se trata de una carrera.
Que piense esto es culpa de Kyle. Él y sus rizos gobiernan mi mente y me hacen sentir estúpido.
El alcohol se sumerge en la herida, un frío me recorre la espalda.
Hago una mueca. Arde. Arde. Arde.
Ellos también hacen una mueca.
El algodón sale de un tono rojizo y pronto es botado a un basurero.
Otro más sostenido en pinzas y mi verdugo detiene la tortura.
Pone una gasa doblada y luego prefiere acomodar unas vendas en mi pierna.
Gracias papá...-Me debo morder la lengua para no decirlo en voz alta. Es obvio lo ocurrido, pero no sé si el escandaloso rubio presente lo haya visto.
¿¡Cómo es posible que me hayan pasado por un ladrón!? ¿En serio creen que morí? Agradezco que McCormick no haya bajado conmigo. Le hubiesen matado.
Mi pobre cuyo debe estar impresionado.
Ahora que lo pienso...lo más probable es que hubiesen estado ebrios, pero no lo parecían. ¿Drogas? ¿Estimulantes?
-Craig, Kenny, debemos dormir. Mañana vamos a Denver.
Y es lo último que oigo. Luego caigo dormido.
:::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::: ::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::-::::::: ::
El pelirrojo termina de ordenar la cama, un azabache duerme rendido a su lado, y a su otro lado Kenny se prepara para dormir entre las frazadas y el cobertor.
Tenían a disposición dos camas, pero el sueño pudo con ellos primero.
Kenny siente las suaves respiraciones de sus compañeros. Siente unos extraños deseos de atormentar al pelirrojo durante su sueño, pero si se llegase a despertar Craig...Sería su fin.
Era obvio, le resultaba obvio, lo que Craig sentía por ese chico de cabellos rizados. No debía ponerse celoso, Kyle era su presa. No la de Craig.
Las acciones de Craig eran muy fáciles de predecir. Sus emociones ocultas eran más que obvias, pero nadie excepto él parecía notarlo.
¿Qué era aquello que había visto? Eran tumbas, eso era obvio. Pero, ¿qué contenían? ¿Qué eran esas cajas apiladas?
Debía averiguar todo. Debía saberlo. La duda no podía continuar, o moriría.
Cerró los ojos y abrazó al chico que estaba a su lado, este no se alejó, sólo permaneció dormido. Y así, concluyó otra noche más.
Y así sigue la historia. ¿Se ha vuelto extraña? Creo que sí.
Bien, disculparme o dar excusas se está haciendo un hábito u.u lo siento de todas formas.
Mi tiempo libre se sigue reduciendo, la inspiración se me va y de no ser por luis carlos no hubiese podido hacer este capítulo, muchas gracias ^^
Ok, quería subir este capítulo ayer, por el estreno de la nueva temporada, la n° 17 de South Park, ah...If I could understand english I would be soo happy... pero no, entiendo y he podido ver algunos capítulos en inglés, pero aún así... ¡Maldita sea, ya no tengo el Comedy Central!
¿Reviews? Me hacen feliz c:
