Ataúd Negro, parte I En La Oscuridad…

-Lo sabía… ¡Sabía que otro Ejecutor estaría aquí!

-¿En serio? ¿Qué me delató? – Preguntó la mujer, a quien Alex llamaba Xya.

-Lo había visto venir – Comenzó Isaac a explicar – De camino al departamento de Alex, un árbol como los de este cementerio comenzó a incendiarse, y no era un fuego normal – Ahora estaba apuntando a la extraña mujer con el dedo índice, sin importar que estuvieran a unos pasos de distancia – ¡Era el mismo fuego que tú causaste! – La mujer abrió los ojos como platos, y luego le da una mirada de pies a cabeza al chico más alto. No lo podía creer.

-¿Psíquico? – Mirando directamente a Alex, quien asiente con la cabeza mientras una pequeña sonrisa orgullosa está formada en su rostro – Vaya, qué suerte la tuya. No es nada fácil conseguir un Psíquico como él hoy en día.

Las llamas comenzaron a cesar, y todo el lugar estaba hecho cenizas. No había rastro alguno de los árboles o los ataúdes. Nada. El poder de esa mujer Ejecutora lo había destruido todo.

-Sin embargo – Comenzó Alex – Hay algo que quiero saber: ¿Por qué estás aquí, Xya? – De repente, su cara tomó una forma serie – ¿Acaso ellos te mandaron?

-¿Estás loco? Me cansé de esos sujetos. Están más locos que una cabra.

-Qué sorpresa – Se podía notar en la voz de Alex cierto sarcasmo. Aunque no le daba mucha gracia a Isaac.

-Un minuto, esperen. ¿Quieren decirme qué demonios está pasando aquí? – Los dos Ejecutores dirigieron una mirada confusa al chico más alto – Alex, ¿tú la conoces?

-Sí, de hecho – El chico más bajo cruza los brazos y una pequeña sonrisa de complicidad se forma en su rostro, mientras que Xya rodeaba con un brazo los hombros de Alex – Su nombre es Xya Adiamanta, en un momento fuimos compañeros en la Organización. Cuando aún estaba en ella.

-¿Recuerdas cuando les dimos una paliza a ese grupo de guerreros ocultos en la montaña Everest? – Acto seguido, ambos Ejecutores comenzaron a reír sin parar, mientras que en la cara de Isaac sólo había confusión y una gran duda de qué es lo que veían de gracioso en moler a golpes a alguien.

Hubo una gran charla en la cual los dos Ejecutores reían y hacían bromas con experiencias compartidas en el pasado, y Isaac estaba… Bueno, sólo digamos que, al lado de ellos dos, se sentía una planta. Se tardó mucho hasta que Isaac perdió la paciencia.

-¡OIGAN! – Finalmente soltó un grito desesperado para llamar la atención del dúo, mientras lo miraban con cara de gran sorpresa – Hay algo que no tengo claro – Apunta ligeramente a Xya con su dedo índice - ¿Qué demonios estás haciendo tú aquí? ¿Por qué lo incendiaste todo? – Alex desvía la mirada a un lugar en particular, y no podía creer lo que estaba viendo – ¿Cómo creen que tomará todo el mundo al ver que todo el cementerio quedó hecho cenizas?

-No todo quedó hecho cenizas, Isaac – el chico Lahey calló, sorprendido ante las palabras de su amigo – Los dos – tanto Isaac como Xya miraron adonde apuntaba Alex – Miren eso.

Donde apuntaba Alex, una especie de mausoleo, estaba totalmente intacto, ni una sola quemadura. Es más, parecía que había sido construido hace poco, como si fuera nuevo o algo así.

-¿Qué…? – Intentó decir Isaac, pero no encontró palabras.

-¿Por eso has venido? – Alex se dirigía a la mujer, quien asintió con la cabeza.

-Hay algo muy interesante. Ahí, adentro de ese mausoleo.

-Demos un vistazo.

Isaac estaba dando pasos de mala gana. Había algo ahí dentro que lo ponía en alerta máxima, pero… ¿De qué demonios se trataba? No lo sabía, pero cada paso que daba, un escalofrío recorría su cuerpo, y sentía que todo su cuerpo se congelaba. Quería advertirles a sus dos acompañantes, pero algo le decía que ellos ya estaban sospechando del posible peligro que se encontraba en ese mausoleo abandonado. No había nada ahí adentro, nada. Ni tumbas, ni lápidas, sólo había una gran oscuridad que era repelida por la linterna que Xya tenía a mano. El lugar en sí era de lo más terrorífico, pero Isaac no quería ni imaginarse cómo se vería con tumbas y cadáveres hechos huesos…

Isaac no quería dar ni un solo paso más. Sentía con cada paso que daba una gran tristeza y unas inmensas ganas de llorar, poco a poco le faltó el aire y le era más difícil caminar y mantenerse sereno.

Era el lugar, debe de ser eso.

Oscuridad densa, apenas una pequeña fuente de luz disponible, sin dejar de lado que era un lugar cerrado y muy pequeño por el que estaban pasando. Pareciera que esos pasadizos no tenían fin alguno.

Le recordaba de la forma más aterradora a esos tiempos cuando, el padre de Isaac, lo encerraba en el freezer por cosas tan insignificantes y sin sentido que, en aquellos tiempos, Isaac mismo había perdido el sentido, el camino por el que caminaba. No sabía qué cosas hacía que estaban bien o estaban mal. No sabía exactamente qué debía hacer para ganar, por lo menos, un pulgar en alto de su padre, o un "bien hecho". Extrañaba con cada fibra de su ser a ese padre amoroso y compañero que era antes de que muriera la señora Lahey. Extrañaba a ese hombre. Extrañaba a su padre.

O-o-O

Scott estaba tranquilamente acostado en su cama. Antes de tirarse en su desordenada cama, en medio de su desastrosa habitación, se había quitado la camisa y por un buen rato la tuvo en sus brazos. Aún podía sentir el aroma de Isaac alrededor de su camisa. Eso le daba una sensación cálida en su pecho con cada inhalación que daba, y le traía una imagen fugaz del chico Lahey, lo cual le daba a Scott la sensación de que, a su lado, se sentía más fuerte. Tenía miedo de que Isaac, al darse cuenta de su secreto, no sería capaz ni de dirigirle la mirada, pero, afortunadamente para Scott, no terminó así. Es más, ¡habían estado en una cita! O al menos un intento de cita, o lo que fuera, al menos había pasado tiempo con él.

Estaba a punto de dormirse, a punto de caer en un profundo sueño, donde, estaba seguro, iba a soñar con él. Estaba cerrando los ojos de a poco, cayendo en un profundo sueño. Pero una voz se lo impidió.

Fue ahí cuando abrió los ojos como platos, al escuchar la voz de Isaac, quien parecía estar… ¿Llorando? No sabía por qué, pero si Isaac estaba llorando, el que lo haya provocado las va a pagar caro. Intentó abrir los ojos, pero no lo logró. En su lugar podía ver imágenes fugaces del chico alto, caminando sólo por… ¿Qué era eso? Parecía una especie de pasadizo, muy estrecho y oscuro. ¡A Isaac no le gustan los lugares pequeños! ¿Qué demonios está haciendo ahí? ¿Cómo llegó a ese lugar? Scott se ponía cada vez más y más nervioso, no sabía qué hacer. El verlo asustado y llorando, perdido, buscando una salida por su cuenta, lo desesperaba. Le rompía el corazón. Quería llegar a él, quería tenerlo abrazado y decirle que todo estará bien, que encontraría una salida, pero no fue capaz ni de mover un músculo. ¡Maldita sea!

Algo comenzó a moverse en la densa oscuridad detrás de Isaac, pero… ¿Qué demonios era? Fue tomando forma al ir saliendo de las sombras, pero… No, no puede ser. ¿Pero qué…?

Tenía la forma de un ala de color negro, con algunas de sus plumas destruidas. En la parte superior de puede observar un cuerno, uno muy grande, pero el resto de la figura es misteriosa, ya que la enorme ala lo cubre por completo.

La figura fue acercándose a Isaac lentamente, sin que este se diera cuenta. Fue hasta un momento en el cual el chico Lahey se había detenido, y la criatura se encontraba detrás de él, a pocos centímetros de distancia, uno del otro. El ala que rodea a la extraña figura parece estar abriéndose, pero aún no se distingue bien lo que protege. Sólo se pueden ver un par de ojos, ojos de un color rojo intenso, que parecía tener sangre en ellos. Esos ojos estaban llenos de furia, odio, miedo. Isaac, sin darse cuenta de que hay algo detrás de él, y no fue hasta que se dio vuelta por completo que esa criatura soltó un gran grito de desesperación y dolor.

-¡ISAAC! – Scott salta de la cama, con sus ojos amarillos, dignos de un lobo, abiertos como platos, y sus colmillos amenazando algo invisible.

O-o-O

Isaac sintió de alguna manera que algo estaba mal, muy, muy mal, pero no sabía decir qué. Parecía como si alguien estaba llamándolo… Fue ahí cuando se dio vuelta para mirar la oscuridad detrás de sí, pero no fue capaz de ver nada. Alex fue el primero en darse cuenta, y se da la vuelta para ver qué sucedía.

-Isaac, ¿pasa algo?

-Eh… No, nada – Comienza a dar pasos de nuevo, y vuelve al ritmo de sus acompañantes – Pensé que… Alguien llamaba mi nombre, pero creo que sólo estoy muy cansado. Sólo eso – La mirada de Alex se profundizó, tanto que hasta Xya detuvo el paso y se dio la vuelta para ver lo que pasaba por la mente de su amigo.

-¿Alguien te llamaba? – Preguntó Xya – ¿Quién?

-No lo sé… Pero creo que no sólo me llamaba, sino que – Se detuvo un momento a pensar, y de alguna manera supo lo que iba a decir – Parecía que algo malo iba a pasar – Soltó finalmente, aunque no sabía que era eso lo que iba a decir en un principio.

Alex y Xya intercambiaron miradas por un par de segundos, hasta que se escuchó el grito de un hombre, un hombre que gritaba de desesperación y dolor. Todos se quedaron callados, pero la cosa no terminó ahí. Una sombre muy densa comenzó a envolver a Isaac, hasta que, en un abrir y cerrar de ojos, lo envolvió por completo. Xya se da cuenta de eso y con un chasquido pretende encender un fuego para ahuyentar a la sombra, pero en cuanto lo hace, Isaac ya no se encontraba en el mismo lugar que ella y Alex.

Isaac había desaparecido.

Los dos Ejecutores no lo podían creer, su amigo había desaparecido por completo, y no pudieron hacer nada para evitarlo. Xya mostraba gran asombro por lo que acababa de pasar, ¿pero Alex? Él tenía una gran expresión de horror y miedo en su rostro. Su amigo desapareció, y no fue capaz de salvarlo.

NOTA DEL AUTOR: ¡Hola a todos! Hace tiempo no actualizo, mil disculpas. He tenido muchos inconvenientes en la escuela y en mi hogar, por lo cual no he podido tocar la computadora en un largo rato (En el sentido de que no he podido escribir). Pero ahora estoy más relajado, ¿así que aprovecho para actualizar! ¡Yay! Esta es la primera de tres partes que conformarán al capítulo "Ataúd Negro", iba a hacerlo uno solo, pero me gustaría hacerlo en partes, ya que así hay más suspenso por lo que va a pasar e.e Así que bueno, eso.

Quiero agradecer a los que hayan esperado por este capítulo y mil disculpas por no haber actualizado antes, en serio. Paso a agradecer especialmente a The Nightmare Knight por su buena crítica y al resto de los lectores que me siguen. ¡Muchas gracias! Nos veremos pronto, hasta la segunda parte n.n