Ataúd Negro, parte II Angel Caído

¡Hola a todos! Lo sé, tarde bastante en actualizar, pero ey, mejor tarde que nunca. Me di cuenta de que lo que en realidad necesitaba para este capítulo era una tarde tranquila, música con auriculares y ¡BAM! Aquí está, ¡la segunda parte de Ataúd Negro! Espero lo disfruten n.n Advertencia: Puede tener errores ortográficos.

Scott estaba desesperado, tenía que estarlo. Temía por lo que, por alguna razón sospechaba (y aseguraba con seguridad) que podría pasarle a Isaac, y tenía que llegar a ese lugar, sea donde sea, lo más rápido posible.

-¡Stiles! ¡Juro que voy a matarte si no aceleras ésta cosa!

-¡Estoy en eso, demonios! Recuerda que hace poco mandé el Jeep al mecánico, y dijo que no acelere demasiado porque – Fue cortado por la fulminante mirada de su amigo – Está bien, está bien, pero tú pagarás la mitad del arreglo si vuelve a fallar, ¿está bien?

-No esperaba más.

La ruta parecía no tener fin alguno, y la paciencia de Scott se estaba acabando poco a poco. ¡Tenía que llegar rápido a ese lugar! Antes de que… No, no quería pensar en eso. ¡Él tiene que estar bien! "Isaac, por favor, espérame". No sabía a dónde se dirigían, pero sus instintos le decía que iba por buen camino. Tiene que ser así…

X-x-X

El cementerio de Beacon Hills, uno de los lugares más espantosos que existen en el planeta. Scott y Stiles estaban ahora mismo frente a él, y el corazón de este último latía a una velocidad desconocida. Scott, a su derecha, tenía una mirada determinada.

-Bueno – Comenzó a decir Stiles, dándole una palmada a Scott en el hombro – Buena suerte – La mirada confusa del otro chico no tenía precio.

-¿Qué? ¿No vas a entrar conmigo?

-Estás loco, ¿verdad?

-Stiles…

-Oye, tengo terror a los cementerios. Es más, ni que fuera tan grande, apuesto a que – En ese momento es cortado por su amigo.

-¿Estás loco? ¿Acaso no ves lo inmenso que es? No podré ir ahí y encontrar a Isaac yo solo.

-¿En serio eres tú el que me dice esto? Teniendo esos fabulosos sentidos caninos que tienes puedes encontrar una aguja – Y antes de seguir, se dio cuenta de que Scott lo fulminaba de nuevo con la mirada. Esta vez, mucho más dura y fría – ¡Está bien! ¡Demonios! ¿Vas a hacer eso cada vez que quieras convencerme para hacer algo?

-Sí – Ambos comenzaron a caminar – Gané – Sin darse cuenta, formó una pequeña sonrisa satisfactoria en su rostro.

Ni siquiera dieron diez pasos, y se dieron cuenta de que algo andaba mal. Muy mal. Todo lo que hay dentro de ese lugar, o al menos, lo que debería haber, fue reemplazado por la nada misma. En lugar de ataúdes, árboles, rejas o lo que fuere, había cenizas, grandes cantidades de cenizas, esparcidas por todo el lugar. Ambos chicos estaban parados frente a las grandes rejas de la entrada, con la boca abierta debido a lo que se encontraban viendo, y sus ojos estaban tan abiertos como si se trataran de platos.

-¿Qué demonios…? – Comenzó Scott, pero no encontró palabras para describir lo que pasaba.

-No tengo idea…

Sin perder más tiempo, Scott toma del brazo a Stiles y lo arrastra al interior del cementerio. Algo extraño estaba pasando ahí, a demás de que el lugar ya lucía extraño cuando llegaron, pero al ver que no había más que cenizas, Scott se dio cuenta de que algo extraño estaba ocurriendo, y no quería pararse a descubrir qué era. Necesitaba encontrar a Isaac lo más antes posible, antes de que las cosas comiencen a empeorar.

X-x-X

Alex y Xya comenzaron a recorrer los túneles en el interior del mausoleo (los cuales parecían no tener fin) para buscar rastro de Isaac, quien, hace poco, fue devorado por una densa sombra. Afortunadamente, se encontraban en un lugar mucho más espacioso. Gran parte del recorrido fue en silencio, ninguno de los dos decía una palabra, salvo para intercambiar ideas de qué es lo que pudo haber pasado. Pasó un largo rato, hasta que Xya rompió el silencio.

-Bueno, esto es aburrido.

-Sí, definitivamente – Contestó Alex.

-Oye, por qué no simplemente nos largamos y – Antes de terminar la frase, fue cortada por Alex.

-No seas tan tonta. Debemos encontrar a Isaac primero. Estoy seguro de que no debe estar muy lejos, estoy seguro…

De repente, el lugar fue invadido por el silencio, de nuevo. Xya se paró en seco, sin poder creer lo que acabó de decir su excompañero. Lo miró un par de segundos con un gesto de sorpresa, el cual era digno de ella, y no duró mucho, hasta que Alex se dio vuelta, y la miró con el mismo gesto. La expresión de ambos cambió cuando Xya rompió nuevamente el silencio.

-Alex… - Comenzó la chica, pero no encontraba las palabras adecuadas, hasta que finalmente se atrevió a decirlo – Ya entiendo, no es sólo un Médium para ti, ¿verdad? – Alex la miró con la característica mirada fría propia de él, guardando silencio; Xya soltó una pequeña carcajada – Tranquilo, tigre – Comenzó a acercarse más a su amigo, paso por paso, a un ritmo lento – No me refería a ESO, exactamente – Se detiene, justo en frente de Alex, cara a cara, mientras que va posando su dedo índice en el pecho del chico; su mirada no cambió ni por un segundo – Sé perfectamente a quién le pertenece tu corazón. Sin embargo, no has podido evitar el encariñarte con ese chico, Isaac, ¿verdad? Le tienes afecto – Con un movimiento brusco, quitó la mano de Xya de su pecho.

-Eso no es asunto tuyo. Si no quieres terminar hecha polvo, te sugiero que cierres la boca y sigamos buscando – Dijo Alex, en un tono muy agresivo, mientras seguía su camino por los pasadizos.

"Vaya, se puso de inmediato a la defensiva. Entonces, tengo razón", pensó Xya, mientras seguía a su amigo en silencio. "Esto será divertido".

X-x-X

"¿Dónde estoy? ¿Dónde están? ¿¡QUÉ DEMONIOS ES ESTO!?" Fue lo único que se le vino a la cabeza. Isaac se encontraba en un lugar cubierto por una densa oscuridad que ni siquiera le permitía ver dónde estaba parado, mucho menos le dejaba verse a sí mismo. Estaba aterrado, y poco a poco estaba entrando en la desesperación. Si no salía de ahí lo más rápido posible, iba a volverse loco.

X-x-X

-¿No puedes comenzar a buscar en un lugar donde no haya telarañas? – Stiles se quejaba mientras él junto con Scott entraban más a fondo en el mausoleo. Scott rió un par de segundos.

-¿Miedo a las arañas, gallina?

-¿Qué? Oh, no, para nada, ¡adoro estar rodeado de telarañas y huesos por el piso!

-Sólo cállate y sigue caminando, Stilinski.

El pasadizo por el cual estaban atravesando era muy pequeño, oscuro y cerrado. Scott podía sentir claramente el olor de Isaac por el camino en el que estaba yendo con su amigo. "Ha de estar aterrado. ¿Qué demonios estuvo haciendo aquí?", pensó por un instante. No le entraba en la cabeza la idea de que, con el gran temor que le tiene Isaac a los espacios cerrados (especialmente pequeños), lo que podía estar haciendo en un lugar como ese. De alguna manera, sentía miedo y nerviosismo mientras el aroma de Isaac se hacía más fuerte. Tenía que encontrarlo, y rápido.

Pasaron unos cinco minutos (llenos de quejas y alaridos por parte de Stiles, el cobarde) hasta que se encontraron con una especie de puerta, la cual era sumamente pequeña, que debía de tener la mitad del tamaño de ambos chicos. La pequeña puerta de madera, la cual estaba muy desgastada y con una gran variedad de grietas en ella a causa del tiempo, tenía algo muy extraño: Cada vez que cualquiera de los dos la tocaba con las manos, se sentía una gran pesadez en el aire, no así cuando retiraban sus manos de la puerta. Scott sentía algo más aparte de eso, pero… No, ¿será posible?

-Stiles, Isaac está detrás de esta puerta.

-¿Qué? – Los ojos de Stiles al instante se abrieron como platos - ¿Cómo es que estás tan seguro? Es decir, primero que nada, Isaac es, prácticamente, un gigante, mide más de 5 centímetros que tú, ¿cómo pudo entrar ahí?

-Primero que nada, no es tan alto, me lleva sólo 4 centímetros. Segundo, no tengo ni idea de cómo pudo entrar ahí, pero… - La expresión en su rostro cambió de repente.

-Pero, ¿qué? – Comenzó a sentirse preocupado por Scott. Pasó de estar sereno a estar intranquilo, nervioso e impaciente, una combinación que a su amigo no le daba ninguna gracia. Empezó a explorar aquella pequeña puerta con sus dos manos, tratando de encontrar una manera de abrirla, pero no lo logró. Desesperado, la golpeó varias veces con todas sus fuerzas, pero no pudo ni siquiera moverla. Sus ojos tomaron de nuevo un brillo de color amarillo intenso, sus colmillos crecieron y sus rasgos faciales cambiaron rotundamente.

-¡Maldición! – Golpeó una y otra vez. Nada. Estaba empezando a perder la paciencia, tenía que llegar a él, tenía que sacarlo de ahí. Sentía las palpitaciones de su corazón, estaba asustado, estaba perdido – ¡ISAAC!

X-x-X

Xya y Alex se encontraban en una parte más "iluminada" del mausoleo. "Iluminada" entre comillas, porque no sabían de dónde provenía la luz que iluminada esa parte donde ambos Ejecutores se encontraban. Estaban por continuar con su recorrido, cuando escucharon golpes al azar, que parecían provenir de la nada.

-¿Escuchaste eso? – Pregunta Xya – ¿No será tu amigo? – Alex no dijo ni una sola palabra, aunque Xya ya sabía que iba a responder que no, por su mirada. Pero había algo más.

-Scott.

X-x-X

La puerta finalmente cedió. Se había destrozado por completo debido a la insistencia de Scott y sus fuertes golpes proporcionados a ella. Había resultado, pero sus nudillos estaban hechos polvo, y los restos de aquella insignificante puertecita tenían alguna que otra marca de sangre. Stiles jamás había visto así a su mejor amigo, no solo estaba preocupado, estaba aterrado. Sabía perfectamente cómo era un hombre lobo con sus hormonas adolescentes, ¿pero Scott llegaría a actuar de manera tan impulsiva (más de lo usual) por alguien como Isaac? ¿De qué se trataba todo esto? Aunque… "Esperen un momento. ¿Será posible que…? Oh", para Stiles, en ese momento, todo tomó sentido con un gran "clic" en su cabeza.

Sin darse cuenta, Scott ya había salido del pequeño cuarto cuya pequeña puerta había derribado hace unos segundos, y tenía en sus brazos a un inconsciente Isaac. Stiles podía ver a través de su amigo una mirada cálida e iluminada mientras este observaba a Isaac de reojo, y ahí sus sospechas se confirmaron en un instante, pero no quería hacer preguntas, al menos no ahora.

Pero la serenidad en Scott no duró mucho, ya que, con una mirada fría, miró en dirección al pasadizo que él y Stiles habían atravesado hace rato. Stiles, al darse la vuelta para ver qué es lo que miraba su amigo, se llevó el susto de su vida al ver a dos figuras detrás de él, un chico y una chica. Al chico lo reconoció al instante, era Alex, el chico nuevo que había ingresado a la escuela hace poco, hae una semana, más o menos, pero no reconoció así a la mujer, cuya figura era la de una de esas modelos provenientes de Europa, linda cadera, rostro, figura, todo, pero lo que más la destacaba era su cabello, el cual era de un color rojo puro. Se volvió a Scott por un segundo, cuya atención parecía estar sólo en Alex, y en nadie más.

-Fuiste tú – Scott fue el primero en hablar, dirigiendo sus palabras a un totalmente tranquilo Alex – Tú fuiste el que lo trajo hasta aquí, ¿no es así?

-Te equivocas – Contestó inmediatamente el otro chico – Isaac vino aquí por su cuenta, no lo mantuve al tanto de lo que iba a hacer en este lugar. De lo que sí me haré responsable es del hecho de que algo se lo llevó y no pude hacer nada para salvarlo – Xya mira a su amigo detenidamente, con una gran expresión de sorpresa en su rostro. No podía creer lo que Alex acaba de decir.

-¿Qué fue lo que se lo llevó? – Scott preguntó en un tono agresivo.

-Quizás la cosa que se encuentra detrás de ustedes – Alex apunta detrás de Scott, y este, al darse vuelta, quedó paralizado por lo que vio.

Una extraña y atemorizante figura flotaba ante ellos. Parecía ser una especie de esqueleto, aunque lo único que se podía ver se él era su calavera, la cual parecía estar pintada de un color gris intenso, con un gran brillo rojo en donde deberían estar sus ojos. Su cuerpo era cubierto totalmente por un par de gigantescas alas negras.

-¡JA! ¡Ángel caído! Me debes 100 dólares – Alex se dirigió a Xya con una sonrisa, mientras que esta última simplemente se quejó entre dientes.

-Maldición, siempre ganas – Acto seguido, saca de su bolsillo, un billete de 100 dólares.

-Oh sí, ven conmigo nene – El chico agarra con felicidad el billete dado por su compañera, y se asegura de que no es falso.

-Eh… ¿Chicos? – Stiles obtuvo inmediatamente la atención de ambos Ejecutores, quienes lo miraron de reojo y con una mirada tranquila – No quiero echar a perder el momento, pero… - La figura del Ángel caído comenzó a moverse lentamente hacia el grupo de adolescentes, y de a poco, sacó su esquelético brazo, el cual estaba cubierto por carne viva y venas, y a la vez, sacaba de su escondite, una gran espada con la punta inclinada hacia atrás, que bien podría tener el tamaño de un brazo adulto – ¿¡QUÉ SE SUPONE QUE HAREMOS CON ESA COSA!?

¡CHAN! ¿Qué les pareció? No fue tan largo como lo esperaba, pero fue lo mejor que he podido hacer con este capítulo, y estoy satisfecho con él Agradezco especialmente a Halunke Prisioner, mooniemouse27, The Nightmare Night y a ErikEN por su gran apoyo y comentarios, ¡se los agradezco de corazón! Y espero que les haya gustado :3 Nos leeremos en el próximo capi e.e ¡bye bye!