Hola! :D pues aquí les traigo el segundo capítulo de esta historia, varios lo pidieron y lamento haberme tardado tanto, estaba atascada con otros fics y bueno, pues la verdad estaba estresada u,u… Espero les guste y gracias a todos por su apoyo y sus reviews que siempre son muy importantes para mi :3
Como me tarde mucho en actualizar les repetiré la ultima parte para que recuerden en que se quedo :p
Feliz lectura y nos vemos abajo :D (Lo que está en negritas es del cap anterior ¿vale? :D)
.
.
Ella extendiendo su mano amable y sonriendo ampliamente dijo —soy Petra Ral, mucho gusto—
En el instante en que escucho su nombre, su corazón dio un brinco súbito y un recuerdo lejano pareció posarse por un segundo en su mente. Ese nombre, ese rostro, esa voz y esa sonrisa, estaba seguro de haberlas visto y oído antes, pero no podía recordar cuándo, era como un dejá vu, no sospechaba la razón, pero un calor en su pecho que nunca antes recordaba haber sentido, le indico que ella era importante, una fuerte melancolía invadió su alma, como si algo que le fue arrancado estuviera volviendo a él después de mucho tiempo, era como si una parte de su alma que estaba perdida, había sido nuevamente encontrada…
Extendiendo su mano y apretando la de ella, sintiendo un calor familiar, dijo — el gusto es mío…
Ella se inclinó un poco en señal de disculpa — te pido perdón nuevamente por mi torpeza y todos los problemas que te he causado…— había mucha pena en su voz
El pelinegro asintió —no hay problema, me has salvado de una multa que no hubiera querido pagar—
Petra lo miro confundida —¿una multa? —
—Sí, iba a una práctica del equipo de futbol, pero se me hizo tarde y no llegaba a tiempo. Si llegas tarde el coach te penaliza y pone una multa, ya sea dinero o ejercicio… pero gracias a este vendaje en mi brazo tengo una buena excusa para llegar tarde o no ir…— sonrió de lado al decir lo último, mientras la veía fijamente a los ojos
La sorpresa se posó en los ojos de la chica, haciéndola abrirlos un poco más y al percatarse de la mirada fija de Rivaille, desvió la suya tratando de esquivarla
—gra-gracias por tu paciencia pero ahora, tengo que irme… y perdón otra vez— dijo con vos nerviosa mientras tomaba sus libros. Nuevamente falseo un poco al cargarlos todos y haciendo malabares recupero el equilibrio dejándolos bien colocados, o al menos eso pensó.
Al dar el primer paso el que estaba en la cima callo, quedando abierto otra vez sobre el suelo, ella se agacho sosteniendo los demás libros con un brazo mientras que con la otra mano intentaba alcanzar el libro del suelo, pero si se inclinaba demasiado todos se caerían otra vez. Rivaille solo se quedó de pie viendo el predicamento en el que la chica se encontraba, suspiro y se agacho a recoger el libro del suelo y con el otro brazo tomo la pila de libros que Petra cargaba
—¿Dónde está tu dormitorio? — pregunto indiferente
—¡¿eh?! — Exclamo asustada —¿m-mi habitación?¡¿para qué?! — ese chico la ponía muy nerviosa
El frunció el ceño ante su reacción —para ayudarte con los libros claro, no seas mal pensada—
Ella rápidamente negó con las manos —pero!…yo… no soy!...yo… —
—No importa, solo dime donde es—
—Pues, es por ahí — señalo —pero, no es necesario que me ayudes, ya te cause muchos problemas— dijo cabizbaja
—Ya te dije que no importa, ahora camina— dijodándole la espalda — ¿o quieres que te cargue a ti también? — pregunto con un tono de sarcasmo, girando un poco el cuello viéndola de reojo, a lo que ella respondió negando con la cabeza y con las mejillas sonrojadas solo de imaginarlo
Mientras caminaban por el campus, pudo notar que muchas personas la veían raro. Rivaille iba cargando los libros como si estos solo pesaran un gramo, ella iba detrás de él muriéndose de la pena, era una persona que apenas conocía y a ella le gustaba hacer las cosas por sí misma, podía ser una persona algo débil comparada con otras personas, pero ella sabia arreglárselas sola, sentía mucha vergüenza al pensar que por lastima las demás personas quisiera ayudarle.
—¿Qué haces ahí atrás? — Pregunto él mientras caminaban — no eres mi mascota ni nada parecido para caminar tras de mí, camina a mi lado como una persona normal—
—¡si! — afirmo al momento, dando unos pasos rápidos puso posicionarse a su par
Se dio cuenta que si antes la gente la miraba extraño, ahora era peor. Al pasar cerca de un grupo de chicas todas estas empezaron a murmurar, otras simplemente la veían con enojo y desagrado. Rivaille parecía ser muy popular entre la gente de la universidad muchas chicas muy hermosas lo saludaban de beso, mientras que los chicos le daban una palmada en la espalda o chocaban sus manos con él. Todos y cada uno de ellos, parecían no notar la presencia de Petra junto a él y otros simplemente la miraban mal mientras saludan a Rivaille y luego se marchaban, ella solo permanecía en silencio y agachaba la cabeza, supuso que porque era nueva y nadie la conocía, actuaban así.
Pasaron después por una vereda de árboles de cerezo, era primavera y los pétalos rosas caían a montones de los árboles, ella sé que quedó fascinada observando las hermosas creaciones de Dios
Rivaille aclaro su garganta llamando la atención de la chica y esta volteo a verlo —estudias derecho ¿cierto? — pregunto él
Ella asintió algo dudosa —si…¿Cómo supiste?—
Rivaille la miro extrañado —No pareces muy segura… — ella no le respondió
Al ver que ella no le contestaba se molestó un poco, no solía ser muy paciente —Entonces no comprendo que haces aquí, estudiando algo que no quieres—
Ella volteo el rostro a un lado evitando su mirada, pero él insistió — ¿Por qué lo haces? — esta vez con una voz menos autoritaria y hasta cierto punto suave, como ofreciéndole comprensión, cosa que era rara en él porque solía ser muy duro con los demás, pero con ella simplemente no podía y eso sin que se diera cuenta aun, había aumentado su interés por ella
Petra suspiro — es complicado, lo hago por mi padre…mi madre era abogada y estudio aquí, ella murió siendo yo una niña y pues el sueño de él siempre ha sido que yo sea como mi madre—
Rivaille la miro serio —¿ y qué te gustaría hacer a ti?
A ella lo miro contrariada, nunca nadie le había preguntado que era lo que ella quería —y para que decirlo, si no importa ya…— dijo bajando la mirada con tristeza
El pelinegro suavizo su expresión —puede ser cierto pero, ponte a pensar, que si te dieran a elegir algo para hacer el resto de tu vida…¿Qué elegirías? —
Petra bacilo entre decirlo o no unos segundos, nunca antes lo había hablado de esto por miedo a herir los sentimientos de su padre y ahora este "desconocido" sería la primera persona a la que le revelaría su más profundo anhelo, pero en su corazón y en su subconsciente sentía que podía confiar ciegamente en él —pues… hasta ahora ha sido un pasatiempo nada mas pero…—
—dime…—
—Quisiera estudiar arte…— Rivaille pudo apreciar como los ojos de la chica se iluminaban por un momento y luego volvían a decaer—pero eso es imposible, mi padre jamás lo permitiría, además él ha vivido solo para mi desde que mamá murió y le debo mucho, no puedo defraudarlo… —
Rivaille la miro sorprendido, no había conocido a nadie que se expresara de esa forma — parece que tienes un buen padre pero, es tu vida y tu futuro, si no haces lo que te gusta, serás muy infeliz—
Ella sonrió con dolor —¿sabes? Nunca le había dicho esto a nadie antes…y no sé porque te lo cuento, es solo que yo…— apretó con una de sus manos el dije con la imagen de su madre bajando la mirada con tristeza —no importa… perdón si te he incomodado, debe parecerte muy tonto lo que hago —
—Pues en realidad, veras yo…— dijo él antes de ser interrumpido, escuchando una voz aunque lejana, muy clara
—¡Rivaille Hola! — El aludido, frunció el ceño con fastidio
— Aquí viene — dijo resignado. Petra lo miro confundida por un momento y luego vio hacia la dirección de donde venía esa voz . Una chica rubia, de cabello corto, delgada y de ojos claros, se acercaba a ellos corriendo, lo primero que noto fue el uniforme de animadora que traía puesto, falda demasiado corta y un top ajustado, de colores verde olivo y café claro eran todo lo que le cubría el cuerpo, la pequeña camiseta traía el nombre de los equipos de la universidad "Jeagers" ósea cazadores.
—¡Hola! ¿Como estas querido? ¡Cuánto tiempo sin verte! — saludo la chica con una clara doble intención, acercándose a Rivaille y dándole un beso meloso en la mejilla, Petra solo se quedó de pie, callada observando
—Hitch…— resoplo con molestia el chico — ¿cómo te va? —
—No tan bien como a ti creo, ¿sería posible que estuvieras más sexy que el año pasado? — dijo sin pudor, con voz seductora, casi susurrándoselo al oído, mientras el permanecía con su expresión seria. Petra bajo el rostro avergonzada y sin saber porque, muy molesta por la actitud de la chica
Rivaille le puso una mano en el hombro apartándola un poco de su persona, estaba demasiado cerca de su rostro y la verdad era, que esa chica nunca le había caído bien —ella es Petra Ral, es nueva en la universidad— dijo presentándola
La rubia levanto una ceja dirigiéndose imponente hacia Petra, a lo que esta amablemente le extendió la mano —mucho gusto— dijo la pelinaranja sonriendo cálidamente.
La chica de cabellos rubios la miro de pies a cabeza, ignorando el saludo de Petra. Pero al ver que Rivaille se disgustaba por la situación, Hitch reacciono —mmm, igualmente— dijo con indiferencia — espero que adaptes pronto y sepas "cuál es tu lugar" aquí — sonrió de manera hipócrita y estrecho su mano al fin. Rivaille no le dio importancia a esas palabras, "cosas de mujeres" supuso, pero la mirada y el tono de voz de Hitch eran claramente una amenaza y Petra se sintió un poco intimidada
—Bueno, nos vamos— indico el pelinegro, cortando la tensión en el ambiente
—¿Adónde van? Si se puede saber — pregunto Hitch con mucho interés
Rivaille que ya había dado unos cuantos pasos y se detuvo a responder —voy a acompañar a Petra a su dormitorio, la estoy ayudando con sus libros—
La rubia sintió mucha ira por dentro, pero lo supo disimular —puedo acompañarlos si quieres—
Petra intervino negando con ambas manos—N-no es necesario Hitch-San …— su voz era tenue y temerosa — pero muchas gracias— añadió amablemente
—Si Hitch —apoyo Rivaille — tu sequito de…— "arpías" pensó el chico —…de admiradoras te espera— dijo haciendo un gesto, señalando a lo lejos un grupo de chicas con el mismo uniforme que la rubia, Hitch era la capitana de las porristas.
Esta suspiro molesta, cerrando sus puños con cólera —de acuerdo, solo déjame despedirme de la linda chica nueva — pidió con falsa amabilidad
Hitch se acercó a Petra ofreciéndole su mano y susurrando — aléjate de Rivaille, si sabes lo que te conviene, pequeña mustia— Petra se sorprendió por las palabras de la otra, abrió sus ojos asustada saber que decir, mientras la otra la veía con odio y desprecio, Petra no pudo soportarlo y bajo su mirada al suelo
Como petra no volvía, Rivaille se acercó a ellas —¿sucede algo? —
Hitch intervino de inmediato — no es nada ¿verdad "querida"? — afirmo, apretando fuertemente la mano de Petra, evitando así que esta dijera la verdad, la pelinaranja solo asintió nerviosa, fingiendo una sonrisa
Rivaille, levanto una ceja, las mujeres siempre habían sido un misterio para él —ya camina Petra, tengo otras cosas que hacer— dijo aceptando la explicación dada y restándole importancia
Petra aun intimidada, dio un saltito —¡si! — respondió, mientras se soltaba del fuerte agarre de Hitch y se marchaba junto a Rivaille, sintiendo la penetrante mirada de la rubia siguiéndola en cada uno de sus movimientos cual si fuera un ave de caza.
.
.
—Esa chica es una tonta— dijo de repente Rivaille, con mucho fastidio en su voz
Petra preocupada y algo entristecida respondió —No debes hablar así de tu novia—
El pelinegro se paró en seco ahí mismo —¿mí qué? ¿Mi novia dices? Pff! Vaya tontería la que has dicho— se burlo
Petra se quedó sorprendida — ¿qué quieres decir? — Rivaille la miro serio y segundos después ella recapacito y se sintió apenada — ¡Perdón! No debí opinar… — susurró cabizbaja
Rivaille suspiro aburrido —Ella no es mi novia y nunca lo será, ¿acaso no la viste? Es muy coqueta, la mayoría de los chicos del equipo han salido con ella, supongo que solo que soy el siguiente en su lista de futuros exnovios, es todo — sonrió de lado, pensando en todo lo que habían contado acerca de ella y en todas las cosas no muy agradables que pensaba de la chica y por respeto a la dulce dama que lo acompañaba no se atrevía a decirlas, además que no acostumbraba a hablar mal de las mujeres, aunque lo ameritara en algunos casos.
—No tengo novia por ahora, si era eso lo que querías saber— le dirigió a ella una media sonrisa burlona, para después seguir caminando dejando a Petra atrás, de pie, con la mirada baja y completamente sonrojada
—¿Vienes? — la llamo deteniéndose de nuevo
—¡Si! — respondió alcanzándolo —y… no era por eso que lo dije, no era mi intensión meterme en algo tan personal, simplemente se me escapo— afirmo algo indignada y muy avergonzada
Rivaille solo sonrió. La gracia y la gentileza de esa chica le resultaban tan refrescantes y atrayentes, que empezaba a cuestionarse por que le gustaba tanto estar con ella, oír su tímida y femenina voz, ver sus mejillas que se sonrojaban furiosamente cada vez que escuchaba cosas que quizás le resultaban atrevidas y como esos brillantes y dulces ojos claros le mostraban un alma tan bondadosa y tierna.
—Y tú … —En cuanto lo escucho hablar Petra volvió sus brillantes ojos hacia él , haciéndolo dudar , Rivaille aparto la mirada de la de ella y aclaro su voz, sintiendo un extraño cosquilleo en el estómago — ¿tienes novio? — pregunto fingiendo poco interés, rogando interiormente por una respuesta negativa.
La verdad cuando una mujer le gustaba solía ser más directo, pero con ella no podía serlo, se negaba a creerlo pero, tal vez no la trataba como a las otras, por temor a que se ofendiera y no volviera a verla más
Ella bajo el rostro, apenada al oír la pregunta — No — respondió con voz tenue, pero audible a los atentos oídos que le prestaba Rivaille, este sintió algo de alivio con esa tímida respuesta y sonrió complacido para sus adentros.
— ¿y tú que estudias? — pregunto tratando de cambiar el tema
—Ingeniería Mecánica — respondió sin ganas
Ella lo noto y pudo evitar preguntar — ¿tú la elegiste? …discúlpame pero no te escuchas muy convencido — en su voz había preocupación
Rivaille la miro con molestia e incomodidad. Ahora los papeles se habían volteado y era a él a quien la pregunta lo tomaba por sorpresa — Eso no es de tu incumbencia…— respondió secamente, a lo que ella bajo la mirada arrepentida por haber preguntado
Él la vio de reojo, recapacitando suspiró, trayendo de nuevo a su cuerpo paciencia — pero como hace rato me metí en lo que no me importa, supongo que responder es lo justo ¿no? — dijo con tono más suave y apacible, la chica volvió sus ojos hacia él, ya menos retraída
Rivaille exhalo resignado — veras… si me gusta la carrera, lo que sucede es que hay una clase que está dándome problemas, el año pasado la reprobé, pero como soy un jugador solicitado, no me quitaron la beca y me dieron una última oportunidad de aprobarla con buenas calificaciones, así que si no la apruebo me largo ¿entiendes ahora? — ella asintió entristecida
—y… puedo saber ¿qué clase es?
—Química Analítica — Bufo molesto
— ¿Enserio? — dijo algo sorprendida. Pero en ese momento una idea le vino a la mente
— sí… ¿que no estás escuchando? —
—Que dirías si yo…— dudo si decirlo, pero pensó en que era una propuesta que bebía hacerle
—Si tu ¿qué? — pregunto con una ceja levantada, esperando que la chica hablara pero…
— ¡Señor Rivaille! — El pelinegro al oír esa voz detrás de él, frunció el ceño y se volteo molesto — ¡Que sorpresa verlo a usted cargando libros! — se mofo un señor de cabello y barba casi blancos
—Maestro Zacklay, no son míos son de la señorita — respondió refiriéndose a Petra, desafiándole con la mirada, a lo que el hombre mayor lo veía con una expresión tan serena y altiva, que lograba sacarlo de sus casillas de inmediato
—¡Ya veo! ¡Eso lo explica todo! Como se me pudo ocurrir que usted cargaría un libro ja! …— un chiste con sarcasmo, eso lo termino de enfadar
— Mucho gusto preciosa damita— saludo a Petra amablemente. Esta le respondió con una sonrisa educada y asintiendo con la cabeza
Nuevamente se dirigió al chico —espero que este semestre si apruebe mi clase señor Rivaille o estará en serios problemas — advirtió acomodándose los lentes, que por unsegundo parecieron tener un brillo macabro, intimidando un poco Petra. Rivaille no respondió, solo se limitó a verlo de manera seria y amenazante
—Fue un placer señorita— hablo, haciendo una sutil reverencia ante ella, Petra asintió avergonzada. Zacklay continuó hablándole a la chica pero clavando su mirada acusadora en Rivaille — supongo que es nueva, así que le aconsejo que elija con cuidado sus amistades, que tengan bonito día — sonrió sínicamente y se marchó
Rivaille apretó los dientes con cólera y pateando una lata que había en el suelo dijo —Maldito viejo Hijo de… —
— ¡Rivaille! — Intervino Petra llamando su atención —¿él es tu profesor de Química Analítica verdad? — El pelinegro asintió aun furioso
—Sabes… mi padre es maestro de química en la secundaria, él me enseño mucho, así que yo podría repasar y estudiar un poco, la química no se me dificulta y bueno… si tu quisieras yo podría…— bajo el rostro apenada
Rivaille se quedó un momento pensando, mientras la veía fijamente con seriedad, Petra sintió desfallecer ante esos penetrantes ojos grises, sus rodillas flaqueaban y su corazón subía a su garganta quitándole el aliento, mientras su estómago era víctima de incesantes cosquilleos que no la dejaban pensar —¿qu-que … te… pa-parece? —
—Lo pensare— respondió dándose la vuelta. Ella suspiro aliviada, al menos ya no la estaba viendo así.
Caminaron 5 minutos más y por fin frente a ellos estaba el gran edificio donde estaban las habitaciones de las mujeres. Un edificio antiguo de arquitectura italianizante, incluso en los pilares del edificio yacían pequeñas esculturas, réplicas de otras más famosas como la Venus de Milo y en los dinteles de las puertas había figuras talladas en hormigón. Un edificio que al menos podría tener la antigüedad de unos doscientos años, quizás más, pero que seguía tan fuerte e imponente como el día en que inauguro. Ambos se quedaron de pie frente al edificio
—Gracias por ayuda, pero creo que desde aquí puedo sola— dijo tratando de tomar los libros
Rivaille hizo un gesto evasivo dirigiendo los libros hacia un lado, negándose a que los tomara— Aun no, los dejare en tu habitación
Otra vez comenzó a ponerse nerviosa —no es necesario, Gra-gracias
—Insisto…—respondió imponente el chico. Frente a él Petra se sentía tan débil, que no podía negarle lo que le pidiera
Petra suspiro resignada —está bien es por aquí — indico empezando a subir las escaleras llegando a la entrada. Subieron las amplias gradas del vestíbulo, ante los asombrados y expectantes ojos de todas las chicas presentes, murmurando entre ellassin disimulo. "otra vez lo mismo…¿Qué les pasa a estas personas?" pensó Petra, estaba harta de que la vieran como si tuviera alguna enfermedad mortal y contagiosa
—Llegamos, es esta la 310— dijo Petra quedando de pie frente a la puerta, toco un par de veces la puerta y Hanji abrió, dando un grito de asombro cuando vio al chico
—¿Petra? ¿Pero que hace él aquí? — pregunto la castaña acercando su rostro a Rivaille, quien la miro con sorpresa y luego con malestar, esos grandes y vivaces ojos castaños lo hacían sentirse raro, ¿Cómo podía molestarle tanto alguien que apenas venía conociendo?
—Sí, también es gusto conocerte— dijo con sarcasmo. Por alguna razón, jamás en su vida había visto a esta chica, pero como por arte de magia lo desesperaba, solo el verla y oírla hablar lo estaba tornando cada vez más enojado
—Igualmente pequeñín — dijo sonriendo ampliamente y dándole unas palmaditas en la cabeza cual si fuera un niño, este se apartó molesto
—¡Pero que rayos te pasa! ¡eres una maldita loca!—
—jajaja perdona no sé porque lo hice— dijolevantando los hombros — enserio, fue como algo instintivo—continuó tratando de contener un ataque de risa
La castaña fingió seriedad unos segundos, poniéndole una mano en el hombro a Rivaille —además mírate, nunca te había visto de cerca pero… ¿seguro que no escapaste de la exhibición de pigmeos del museo de historia? JAJAJA!—
Rivaille vio a Petra furioso —dile que se calle o me olvidare de que es una mujer—
—¡Ya! ¡Ya! Cálmate— decía riendo algo descontrolada aún, con ambas manos alrededor de su abdomen, que subía y bajaba rápidamente por su respiración irregular debido a su escandalosa risa — fue solo una broma, ni los pigmeos son tan enanos —
Rivaille se acercó a ella de forma intimidante —Ahora sí, tú te lo buscaste—
Antes de que si quiera le tocara Petra le llamo la atención —¡Rivaille! — su voz era suave y dulce pero cuando se lo proponía podía darle mucha fuerza, El pelinegro se detuvo en ese instante
Luego Petra se dirigió a la de lentes —Hanji, te pido que ya dejes eso, no es cortes decir ese tipo de cosas, aún más a gente que acabas de conocer— Rivaille y Hanji vieron a Petra sorprendidos, no pensaron que la Pequeña y dulce Petra, también podría tener mucho carácter
—okay — respondió Hanji limpiándose de ambos ojos pequeñas lagrimas que se habían formado en ellos producto de sus carcajadas —cuídate pequeñín — se despidió y cerro rápidamente la puerta su risa podía oírse desde dentro de la habitación
—Maldita…— susurro Rivaille, con ánimos de ir a la habitación a buscarla y desquitarse
Petra se dirigió seria hacia Rivaille —Ahora dame los libros—
—Aquí tienes— ella los tomó en sus brazos
Rivaille la observo detenidamente y no pudo evitar preguntar — ¿estás molesta? — Petra suspiro y negó con la cabeza, dándole después una sonrisa. Rivaille se sintió aliviado. Lo que menos quería era que ella se molestara con él.Pero algo que si le hacía explotar, era que se burlaran de su estatura, que no le hacía falta más que para callarle la boca a gente como Hanji, porque para lo demás, su 1.60 le bastaba
—muchas gracias por esto, no tengo como pagarte— afirmo Petra
—Quizás si…— insinuó Rivaille
—¿A qué se refiere?— preguntó confundida
—Aceptare tu propuesta, lo de las clases—
Petra se sintió emociona, podría verlo de nuevo —¡¿enserio?! —
—Si— afirmó dirigiéndole una mirada suave
— ¿Cuando empezamos? ¿Te parece la otra semana? —
— ¿tan pronto? — pregunto con desagrado
Petra le sonrió entusiasta —Sí, no hay que dejarlo a última hora—
—Está bien, nos vemos el martes a las 3:00 pm en la cafetería que está cerca de la biblioteca ¿te parece? — propuso Rivaille
—¡si! — Petra acepto muy contenta
—Es una cita entonces… — dijo él sin reparar en el significado de sus palabras
—¿U-una cita? — las mejillas de Petra volvieron a pintarse en intenso rojo carmín
Rivaille ya tarde se dio cuenta de su error — Bueno… si, ya sabes una cita de estudio y eso— dijo, con cierta alteración en su normalmente serena voz, apartándole la mirada a Petra tratando de disimular su nerviosismo
—oh! Entiendo — dijo aliviada — bueno, ahí te veo— afirmó regalándole otra radiante sonrisa a Rivaille, quien yacía pasmado delante de ella
—Hasta el martes— dijo él con voz suave, acercándose lentamente hacia ella, tenía la intensión de darle un beso en la mejilla pero ella lo evadió nerviosa
—Ha-hasta el martes y muchas gracias— respondió, soportando la presión en sus rodillas, que por la cercanía de Rivaille parecían no responderle y querer doblarse, sumado a eso sus manos frías y temblorosas hacían vibrar sutilmente los libros, que abrazaba fuerte mente hacia su pecho, debido a los mismos nervios
Rivaille, se le separo y le dirigió una media sonrisa alejándose. Petra lo vio desaparecer por el pasillo, recuperando así su cordura y el control de su cuerpo, luego entro a la habitación sin saber el interrogatorio que Hanji y Riko le tenían preparado.
.
.
Rivaille decidió ir a la práctica, con el vendaje en su brazo se excusaría —Llegas tarde Rivaille, la práctica término hace horas— le regaño algo molesto el entrenador, mientras cargaba unos balones en una caja, iría a guardarlos a la bodega de equipos
—Coach Pixis, disculpe señor tuve un problema— excusó, haciendo referencia a su vendaje
El hombre más adulto asintió —bien, pero que no vuelva a ocurrir, Erwin está en el gimnasio, ve y entrenen juntos, hoy era iniciación solamente, mañana empieza el trabajo duro ¿de acuerdo? —
—si señor — respondió Rivaille fuerte y claro
.
.
—La práctica era hace dos horas Rivaille— dijo un rubio al ver entrar al pelinegro al gimnasio
—Lo sé, es solo que tuve un contratiempo y muy hermoso por cierto— bromeo, dejando en el suelo su mochila y quitándose la ropa, quedándose solamente con tenis y unos pantaloncillos cortos que saco de su mochila, los cuales le llegaban hasta la rodilla
—Conociste otra chica supongo— Erwin sonrió de lado mientras alternando ambos brazos levantaba una pesa cuyos sólidos discos de metal pesaban entre veinte a veinte y cinco libras, sin embargo él los levantaba como si fuese un manojo de plumas
Rivaille tomo asiento a su lado y viendo hacia el suelo concentrado en un solo punto, como si estuviera meditando, respondió—ella no es solo una chica Erwin, no sé ni que es, solo sé que algo adentro de mi me dice que tengo que verla, estar cerca de ella, cuando estoy con ella siento un cargo de conciencia como si le hubiese hecho algo ¿pero qué?, es absurdo si apenas la conozco y cuando me siento así quiero aferrarme más a ella, es como si no quisiera perderla... no lo sé, ella no es solo una chica, no sé que signifique eso, pero estoy seguro que es más, que cualquier otra que haya conocido —
—ya veo, pues si… al fin enloqueciste— afirmo Erwin riendo, pero al ver la mirada seria de Rivaille se calmó — Hermano, solo escucha lo que dices, no pareces tú, ¿Rivaille enamorado? ¡Qué locura! Si tu eres el mujeriego número uno del campus— Rivaille le lanzo una toalla al rostro a su compañero para callarlo, esta le quedo colgada en la cabeza al rubio, ambos rieron — bueno, lo eres después de mi— Reiteró —Olvídate un rato de tu bella damisela, que por cierto quiero conocer y bueno si tiene una amiga linda me la presentas también — dijo haciendo un giño
—Tiene una pero no creo que te agrade... — afirmó molesto, recordando a Hanji
—Eso lo decidiré yo. Ahora entrena, que si no lo haces mañana en la práctica el viejo Pixis te va destrozar— Erwin le sonrió volviendo a concentrarse en su ejercicio
Rivaille le dirigió una mirada y un gesto afirmativo a su mejor amigo y levanto unas pasas de 20 libras con un brazo, observando cómo su bíceps comenzaba ejercitarse.
Desde que la dejo el dormitorio, no había segundo en que no pensara en ella, segundo en el que desearía estar con ella. ¿Acaso estaba tan entusiasmado? Esperar una semana para verle le iba resultar imposible, afortunadamente había visto su horario de clases, sabia donde encontrarla y pues… "las coincidencias se dan " pensó, "solo que esta vez sería una casualidad bien planeada", sonrió de lado ante la idea.
Quien diría que ese día, a esa hora, justo él y justamente ella, estarían en el mismo lugar, para encontrarse de nuevo miles años después. ¿Suerte? ¿Destino? Quien sabe… lo cierto es, que a pesar de ser Diferente lugar, diferente Era, diferente situación, era el mismo amor… y ese "desafortunado" tropezón entre ambos, solo era el comienzo de la nueva historia que escribirían juntos.
.
.
.
Espero les haya gustado ^^ me gusto escribir este capítulo, no se me estoy encariñando con esta historia :3 más que las otras que tengo en proceso incluso xD
Hitch, es la chica de la policía Militar que aparece en el mismo equipo de Annie, junto con Marlo ¿la recuerdan? Rubia y algo loquilla xD pelo corto y ondulado ¿ahora si? Bien :D (utilizo a Hitch para la chica mala, por que no queda tan mal con Rivaille, como Nanaba por ejemplo, tengo otro papel para ella y como este fic es de reencarnación pues todos tienen la misma edad xD)
Zacklay, el que fue el juez en el juicio de Eren y es el militar de más alto rango, un señor con barba y lentes, espero que se acuerden :p
La Venus de Milo, es la estatua de una mujer que no tiene brazos ¿recuerdan? Es muy famosa XD
Estilo italianizante, es un estilo de arquitectura antiguo (buscar en wikipedía) LOL
Dejen sus Reviews y nos vemos en el próximo! :D
