¡Bueno, aquí el capitulo! Siempre me tardo en subir nuevo capitulo...
Narrador: ¿y yo? ¿nadie me quiere a mí?
¡No seas nene, que tu tendrás parte de la historia!
Narrador: Si, claro... ¿Y si pones mas personajes? ¡Funcionaria!
¿De que hablas?
Narrador: ¡Si! Un personaje ''Occ", ya sabes. ¡De tu cabecita!
¿Mi cabeza? Bueno... ya que...
Narrador: Así tendrías un sello para tu trabajo~
¡¿Hablas en serio?! ¡Lo haré!
Narrador: Genial, empieza la historia.
Este.. Ok...
Capitulo 3: ¿Nuevo comienzo?
LUKA
¡No, no, no y no! ¡No puede ser realmente! Cuando salí del antro me encontré con quien menos/más quería hablar, ¡realmente no! Cuando abrí la puerta, Kaito y sus amigos estaban ahí. ¿Cómo habían llegado hasta ahí? Simplemente no. Intentamos mantener una conversación ''normal".
- Oh, Luka... ¡e-estas aquí! ¡t-tanto tiempo! -Empezó Kaito.
- Eh, si... mucho tiempo ¿cómo has estado? -Dije.
- Pues... trabajo en un puesto de ayuda al cliente y entrega de refrigerios y comida... -Sonrío.
- ¿Puesto de hamburguesas? -Dije.
- Sí... ¡b-bueno, ese no es el problema! ¿Qué haces aquí?
- ¿Problema, qué problema? -Reí- Bueno, no importa, Miku me llevo a pasear con las chicas. -Aclare.
- ¡Oh, chica, nosotros también! -Dijo Gakupo.
- Je, je, que bien por ustedes. Una pregunta Kaito... -Dije.
- ¿Si, Luka? ¿Qué pasa? -Dijo Kaito.
- ¿Gumi trabaja contigo? -Dije con una mirada que asusto a Kaito.
- ¡E-Este, si! ¿P-Por qué? -Me pregunto nervioso.
- Por nada...-Los dos entramos al antro y empezamos a ir con nuestras amigas, aunque realmente no teníamos de que hablar, solamente cuando alguno preguntaba que en donde trabajaba y que si queríamos algo de beber.
Al cabo de un rato, Gumi se emborracho y Gakupo también, los demás los llevamos a sus respectivos hogares y la noche termino, excepto cuando agarre del hombro a Kaito.
- Este... ¿Quieres ir a mi casa? -Pregunte sonrojada.
- Oh, claro... -Me respondió Kaito- ¿Quieres que hablemos de los últimos 2 años?
- ¿para qué más quisiera que vinieras? -Dije seria.
- ¡p-por nada...! -Dijo sonrojado- Lo siento...
-Reí- ¡Ja, ja, es una broma! Vamos a mi casa.
Los dos fuimos a mi casa y ahí, junto con té caliente y un sofá muy desgastado, empezamos a hablar de lo que habíamos hecho sin el otro, de los éxitos, de los errores y de otras cosas, hasta que llego el punto mas difícil de todos.
- La... ¿recuerdas la vez que nos conocimos? -Dije, dando un sorbo de té a mi taza.
- ¡Claro que si! Esa ancianita fue tan amable con nosotros. -Dijo recordando y con una sonrisa.
- Murió. -Dije.
- ¡¿Qué?! -Se quedo confundido.
- Murió -Repetí.
El se puso en mi hombro y empezó a sollozar como magdalena, hasta que sonó el timbre y él levanto la vista, tenía ¿pintura manchada en sus ojos? ¡y de la mala marca!, fui a abrir y era un japones que parecía americano con nombre de mexicano, lo había visto varias veces, se llamaba Gerardo. Muchos le decían Gerardo el japones.
- ¡Hey! ¿Aquí esta Kaito? -Dijo Gerardo, él era siempre un buen tipo, tenía el cabello negro y sus ojos abiertos, parecía como de esos programas donde siempre hay alguien guapo y carismático, simplemente, buen tipo.
- ¡Oh, si! ¿eres amigo suyo?
- Ja, ja, no. Un amigo mío que conoce a Oliver que conoce a Gakupo que conoce a Kaito me dijo que lo fuera a buscar, Gakupo consiguió mi teléfono de su primo que es amigo de mi hermano que conoce a el emperador de Rusia que conoce a mi perro, el le dijo a el primo de Gakupo que conoce a mi hermano que conoce al emperador de Rusia que conoce a mi perro, el cual le dijo que mi primo hermano tenia mi numero, pero este lo quito porque mi amigo que conoce a Oliver le dijo que lo quitara, así que Gakupo consiguió mi teléfono de mi amigo que conoce a Oliver que este conoce a Gakupo, el cual conoce a Kaito.
- ¡Para, maldición! ¡No me tenías que decir todo eso! -Dije, confusa y molesta.
- Ya lo se, me dijo Gakupo que te lo dijera así, dice que disfruta de ver a a la gente molesta...
- Pero... el no me puede ver, lo sabe ¿no?
- Eso le dije, pero dice que no importaba... bueno, ¿y kaito? -Intento mirar si estaba por ahí.
- Oh, ahora mismo lo llamo. -Dije y me fui.
KAITO
Espere en la sala mientras Luka hablaba con un japones. Cuando regreso me dijo:
- Oye, Gakupo te mando a alguien para recogerte. -Dijo ella.
- Ah... ok... -Me levante y fui hacía la puerta.
- ¡Hey! ¡Tienes cara de Kaito! -Dijo.
- Pues así me llamo... ¿nos vamos? -Dije.
- ¡Claro!
Me llevo hacía su auto, lo único que recuerdo es que me dormí y desperté en la cama de Gakupo, mientras el dormía en el piso. Claro si estuviéramos en un sueño, yo dormía en el piso. Hasta la mañana siguiente que me levante y fui hacía la cocina, ahí estaba Len haciendo algo de Hot Cakes.
- Hey, ¿Hot Cakes? ¿no prefieres los plátanos? -Dije.
- ¡NO DISCRIMINES! -Me dijo, obviamente gritando.
- ¡Oye, oye, no grites! ¿qué le pasa? -Le pregunte a Gakupo.
- Fiebre del seme, ya le paso a Oliver. -Me respondió.
- ¡Hey, hey, hey, pequeño uke de Len!
- ¡Cállate! -Me mostró el dedo que no se debe decir- ¡No soy un maldito uke! ¡Soy un seme hecho y derecho!
- ¡Ja, ja, ja! ¡Ni en tus sueños te crees eso! -Dijo Oliver.
- ¡Cállense malditos bastardos, soy un seme, UN SEME!
Siguió molestando, de verdad que cansa...
Narrador: ¿Qué, eso es todo?
Nieme: Sí... quería subirlo rápido, ¡perdón!
Gerardo: Ni tan rápido...
Narrador: ¡¿Todo este maldito tiempo y solo eso?!
Nieme: ¡Exacto! ¡Haganlo ustedes! ¡Hagan todo lo que yo hago!
Narrador/Gerardo: ¡Nos queda tiempo!
Nieme: Ya, ya...
