Capítulo 5

Unos días más tarde, Onur salió del ascensor y la vio a lo lejos. Sehrazat permanecía absorta, leyendo un informe, al parecer y no se dio cuenta de que él había llegado. Él llevaba un café para ella y cuando se acercaba, vio que alguien llamaba su atención…

Gani le hizo señas a Onur y lo apartó un poco.

-Quiero que sepas que no me gusta esto…- le dijo en tono algo más serio que de costumbre- si te lo conté y fue porque se que esto le haría mal a ella y tú lo necesitas para el personaje que estás escribiendo…

-Gracias, Gani…- dijo y tomó una carpeta en donde el joven policía le había conseguido una copia de todo lo concerniente al accidente que había dejado a Sehrazat viuda y sin hijo…

-Una cosa más… si ella se entera que te di esto, nos matará a ambos…- su expresión era de pánico.

-No te preocupes, mis labios están sellados…- dijo él y guardó la carpeta en su maletín.

Se acercó por detrás y ella giró su cabeza en cuanto presintió su presencia…

-Señor Aksal… has llegado temprano…- le dijo y se mordió el labio para no sonreír demasiado cuando él depositó el café enfrente de ella- te dije que no era necesario…

-Tengo que cuidarte…- dijo y ella se perdió en sus ojos- eres mi musa inspiradora y he probado ese café horrible que sirven en la sala de descanso…

Sehrazat sonrió a medias y se puso de pie. Onur sintió que su cuerpo reaccionaba a ella cuando la vio acercarse, casi invadiendo su espacio personal.

-Si vuelves a llamarme así, te dejaré incapacitado ¿de acuerdo? - le dijo y él respiró con dificultad. Sabía que ella exageraba, pero de pronto sentía una imperiosa necesidad de desafiarla…

-De acuerdo…- dijo él y la vio levantar el vaso descartable de café.

-Gracias…- le dijo y sonrió, adoraba dejarlo así, algo confundido.

-¿Tenemos un nuevo caso?

-No te aburrirás de esto ¿verdad?

-¿Aburrirme? Estoy en mi mejor momento…- dijo él y ella sacudió la cabeza.

-Es una lástima…- dijo por decir y él alzó las cejas.

-Te propongo algo… estoy seguro que puedo ayudarte a resolver este caso…

-Ni siquiera sabes de qué se trata…

-No importa… se que lo resolveré… pero a cambio…

-¿Qué?- preguntó ella con interés, no había forma de que él resolviera nada antes que ella.

-A cambio iremos a una cita… tú y yo… ¿qué te parece?

-¿Acaso te olvidas que salimos la otra noche?

-No entiendes… la otra noche salimos como compañeros… tú me hiciste el favor de contestar mis preguntas, fue una suerte de reunión de trabajo… lo que yo te propongo ahora es una cita… una de esas que no tienes hace siglos…

-Y dime…- le dijo ella, otra vez acercándose a él- ¿quién te dijo a ti que yo no tengo citas?

-Me… me lo dijiste tú, el otro día…

-El otro día, te dije que estaba cerrada a la posibilidad de enamorarme, de construir una relación, pero nadie dijo nada de una cita…- dijo y él se quedó pensativo.

-Entonces, más a mi favor… te agradezco el dato, tendré que esforzarme, no creo que alcance con una cena romántica…

-Señor Aksal…

-¿Tenemos un trato?

-Onur…

-¿Qué?

-¿Por qué tanto interés? Está claro que podrías salir con cualquier mujer que quisieras… ¿por qué yo?

-Lo hago por la inspiración…- dijo él con una sonrisa seductora.

-Supongamos que acepto…- dijo y él alzó las cejas- ¿qué tendría yo a cambio, si resuelvo el caso?

-No creo que alcance con la tranquilidad de saber que sigues siendo la mejor, ¿verdad?

-No…- dijo ella y lanzó una risita.

-Bien… puedes elegir lo que quieras…- le dijo él y ella sonrió.

-Está bien…- ella extendió la mano y él entrecerró los ojos cuando sellaron el pacto.


Gani y Murat los miraron desde lejos y se acercaron cuando ella los llamó. Sehrazat los puso al tanto del caso y Onur se quedó un buen rato analizando el informe de la autopsia de la víctima…

Ella envió a sus compañeros a buscar información cerca de la escena del crimen y se quedó haciendo algunas llamadas a expertos que colaboraban de vez en cuando con ellos para resolver determinados casos…

-¿Puedo pasar? - preguntó él y ella levantó la vista cuando lo vio entrar a la salita en donde generalmente entrevistaban a algunos testigos, era un lugar pequeño y algo solitario, pero aislado de todo el ruido de la comisaría.

-Dime…- dijo ella, dejando de lado lo que hacía, él tenía cara de haber averiguado algo.

-Estuve analizando las fotos de la víctima...- dijo y sonrió.

-Bien… me alegra…- le dijo ella algo apurada.

-¿Te has dado cuenta que los patrones de las manchas de sangre son simétricos?

-¿Qué?- dijo ella sin comprender.

-Son simétricos… y eso me hace pensar que tal vez, se trate de alguna clase de ritual…

-¿Ritual dices?- dijo ella frunciendo el entrecejo.

-Claro…- dijo y se agachó a su lado- mira…- abrió la carpeta con las fotos y deslizó el dedo con cuidado sobre las marcas de las manchas de sangre- una estrella… y del otro lado otra… ¿lo ves?- dijo y ella sacudió la cabeza, sin duda era, al menos, algo consistente.

-¿Dónde está el ritual?

-Bueno… probablemente no lo hayas leído, pero en mi libro "Patrones de asesinato"- dijo y ella se removió en la silla, por supuesto que lo había leído- describí una escena similar…

-¿Piensas que se conecta contigo? ¿otra vez?

-No, no… pero sí que tiene que ver con algún ritual…

Sehrazat asintió y giró la cabeza para mirarlo. Onur la miró de cerca y de inmediato se sintió cautivado por su suave y particular perfume…

-Hueles a cerezas…- le dijo, su respiración casi sobre la de ella.

Sehrazat se sintió incapaz de moverse o reaccionar. Hacía demasiado tiempo que no permitía que un hombre se le acercara y muchos menos que se permitiera el lujo de hacerla sentir así…

-Los testigos dicen que se trata de un miembro de una iglesia ritualista africana…- dijo Gani al entrar y ambos se sobresaltaron. Onur se puso de pie.

-¿Interrumpimos algo? - preguntó Murat, que intercambió miradas cómplices con su compañero.

-No…- dijo ella.

-Sí…- contestó Onur.

-Perfecto…- dijo Gani y se dedicó a explicar lo que había averiguado.

Onur se quedó observando un video que habían conseguido sus compañeros, del momento en que el cuerpo había sido encontrado y de pronto lo vio.

Un hombre de aspecto raro y desalineado, vistiendo una túnica, se perdía entre la gente y luego entraba a una casa, enfrente de la escena…

-¿Pero conocen a los posibles culpables?- preguntó ella con interés.

-No lo saben… o no quieren decirlo…

-Es muy probable…- dijo ella y suspiró con cansancio.

-Chicos…- dijo Onur y se acercó a mostrarles.

Sehrazat abrió los ojos como platos y envió a sus compañeros a buscar al sospechoso.

-Por favor dime que esto tiene sentido…

-Lo tiene… por supuesto…- dijo ella sintiendo una agradable sensación de bienestar que la incomodó un poco.

Se enfocó en resolver las cuestiones de informes y papeles que debía presentar y cuando el sospechoso llegó. Lo interrogó durante un buen rato hasta que logró su confesión…

Cuando salió era tarde y no creyó encontrarse con nadie, pero Onur estaba allí, sentado en la que ahora era su silla, al lado de su escritorio y sintió que se erizaba…

-¿Qué haces aquí? Todos se han ido…

-Todos menos tú… por eso te esperaba…

Sehrazat asintió con una media sonrisa y se sentó en su escritorio. Se quedaron un momento en silencio…

-Ahora viene la parte en que me dices que has ganado el reto…

-Lo hice… ¿qué harás tú?

-Honrar mi promesa…- le dijo luego de un momento de pensarlo.

-Me alegra…

-Pero hoy no…- le dijo y se desperezó un poco- estoy un poco cansada…

-Lo se… yo también… ¿mañana?

-Mañana…- dijo ella y se puso de pie, buscando su abrigo.

Onur la ayudó a ponérselo y caminaron hacia el ascensor.

-De verdad has sido de una gran ayuda…- le dijo ella sonriendo con sinceridad.

-Te agradezco el reconocimiento, detective…- le dijo él y ella le extendió la mano- de verdad, no tienes que honrar tu promesa, fue un juego…

-¿Te arrepientes de haberme invitado a una cita, señor Aksal?- le dijo ella en tono de juego.

-Mañana a las ocho te pasaré a buscar…- le dijo en tono bajo y ella sintió que, por segunda vez en el día, volvía a erizarse.


Parece que se viene una cita. Esto seguirá pronto, espero que les siga gustando. Gracias por leer!