Capítulo 4: Conociendo al director.
El aburrimiento se adueñó de la escena mientras todos esperaban impacientes en el pasillo cercano a la oficina de su tan querido director.
Cómo las bancas no eran las suficientes, Maxwell y Yang decidieron quedarse parados de frente y las miradas que se dedicaban eran todo menos amistosas, el castaño deseaba la revancha y mostrarle a su rival jurada de sus verdaderas capacidades, pero ya tenía un llamado de atención y francamente no deseaba ver la ira de la otra rubia. Así que en otra ocasión resolverían su pelea inconclusa.
La rubia por otro lado, si bien mostraba una expresión de profundo desprecio, en realidad ocultaba una gran diversión por molestar a aquel muchacho. Parecía ser alguien fácil de irritar por lo que se convertirían en su nuevo blanco de bromas amistosas.
Mientras que los demás esperaban pacientemente que llegara su hora para hablar con el manda más del lugar, excepto la joven peliblanca llamada Weiss Schnee, la cual se encontraba profundamente molesta por estar esperando tanto y en presencia de la persona que era la culpable de que ella estuviese ahí en primer lugar, junto con otras personas que no conocía ni estaba interesada en conocer.
Y para su infortunio, se encontraba cerca de la chica que había destrozado su equipaje, apesar de que fuera manera accidental, Weiss no escuchaba razones y se mostraba disgustada con la presencia de la pelinegra.
—...Ejem...Veo que empezamos con el pie izquierdo.— Habló Ruby tratando de ganarse el perdón de la albina, no quería empezar su primer día ya teniendo una enemiga. —Mi nombre es Ruby Rose ¿Cuál es tu nombre?
—Weiss. Fue un placer conocerte y espero que nuestros caminos nunca se vuelvan a cruzar.— Weiss ni siquiera se molestó en cruzar miradas con Ruby, la cual se quedó notablemente triste con la actitud poco amistosa por parte de la Schnee y eso hizo enojar a más de uno.
—Disculpe que me entrometa señorita Schnee, pero creo que debería ser más comprensiva con mi amiga, después de todo fue un accidente.— Habló Lupín ganándose la mirada aburrida de la susodicha. Por su atuendo deducía que se trataba de alguien de clase alta de Atlas pero dudaba haberlo visto en su vida.
—Exacto. Ella no tiene la culpa de que esté idiota la haya lanzado como un animal.— Salto Yang apuntando a Artyom el cual estaba mirando al techo, ajeno a todo lo que sucedía. Y rápidamente volvió a la realidad al ver que se le estaba incluyendo en la conversación.
—Escúchame risitos de oro, no es mi culpa que tú y ese estúpido edgelord estuvieran causando caos en primer lugar.
—¡Y nadie te pidió que te sumarás!
—¿Y qué es eso de Edgelord?— Se sumó al final Max apesar de que no tenía muchas ganas de hablar con los demás al verlos como totales idiotas. Pero lo dicho por Artyom le dió curiosidad.
—Un pendejo que intenta parecer demasiado emo y/o demasiado apático para llamar la atención.
—¡Oye! Yo no soy así.
—Pues me das esa impresión pendejo.
—¿Pueden callarse un rato?— Concluyó Weiss harta de las estupideces de sus particulares compañeros.
—Hasta que te disculpes con Ruby por tu actitud de mierda.
—Yang por favor...
—Oh no, no voy a tolerar que alguien trate así a mi pequeña.
—Pues ve a sentarte porque te vas a cansar de estar parada porque no me voy a disculpar.—Dijo desafiante Weiss sin miedo de lo que la rubia pudiera hacerle.
—Tu pequeña pedazo de...—Y antes de que Yang empezace con su oleada de insultos hacía la joven rica, la puerta que daba a la oficina se abrió bruscamente y salió aquel guardaespaldas en dirección hacia ellos.
—Muchachos, lamento haberlos hecho esperar tanto, pero el señor Ozpin está listo para escucharlos y conocer que ha sucedido en la entrada.— Hablo firmemente Jerry e hizo un ademán en señal de que lo siguieran.
Todos los presentes obedecieron sin rechistar y se adentraron en la oficina, la cual poseía solo un escritorio donde se encontraba Ozpin tomando una taza de té, rápidamente se dieron de cuenta que había seis sillas para cada uno no muy alejadas una de las otras.
—Un gusto conocerlo chicos, porfavor tomen asiento.— Invitó con una sonrisa bastante falsa a los recién llegados mientras dejaba su taza a un lado. A más de uno le extraño su comportamiento tan relajado a pesar de lo sucedido pocos minutos antes.
—Solo para aclarar, yo no tengo nada que ver con lo ocurrido entre esos dos idiotas, yo solo quiero una remuneración por el daño causado contra mi propiedad.— Alzó la voz antes que nada Weiss, yendo al grano, causando que Ozpin se sorprendiera por tal repentina acción, pero recuperando su expresión seria y serena rápidamente.
—Eso ya lo discutiremos después señorita Schnee, pero ahora, necesito hablar con ustedes sobre lo ocurrido hace unos minutos. No tengo intención de castigarlos por ahora, pero necesito saber su versión de los hechos.— El albino habló con total tranquilidad y dejo perplejos a todos por igual, nadie se creía que no iban a recibir un castigo por tal acto de inmadurez.
—En mi defensa, la tarada que tengo a mi lado fue la que inició todo y yo solo me defendí de sus insultos.— Max fue el primero en hablar sin pena y apuntando a Yang, quién estaba sentada a su izquierda, la cual se sintió sumamente ofendida.
—¿Yo? Tú fuiste el que empezó porque te empuje en el avión ¡Y ni siquiera te lastimé!— Se defendió acercando su cara a la del castaño con una expresión que rozaba entre lo irritada y lo furiosa, además de que sus ojos lentamente adquirían un tono rojizo.
—Señor Thawne y Señorita Xiao Long, a menos que quieran ser directamente expulsados de la escuela, les sugiero que se relajen y hablen con claridad.— Ozpin obtuvo la reacción que el esperaba en ambos chicos, Yang rápidamente se alarmó ante esa idea y dejo su actitud conflictiva mientras que Max realmente no cambio mucho, solo se mantuvo más serio que antes.
—Bien. ¿Podrían decirme que sucedió en el viaje?— Preguntó el director nuevamente tomando un sorbo de su taza de té.
—Me gustaría explicarlo yo señor.— Yang aún nerviosa decidió hablar para poner fin al asunto, Ozpin le dió el visto bueno y empezó a narrar todo lo acontecido desde su punto vista.
Después de eso, tuvo una mirada de decepción por parte de su hermana ante tal situación absurda y completa falta de madurez. Los demás compartían su expresión y Max solo rodaba los ojos, más fastidiado que molesto, el director parecía ser el único que no mostraba signos de decepción hacia la rubia.
—Y usted señor Thawne ¿Tiene alguna queja con respecto a la versión de la señorita Xiao Long?
—No, fue exactamente como sucedió.— Admitió de mala gana Max, Ozpin realmente no esperaba que el chico fuera a admitirlo tan rápido, pero era una buena señal.
—¿Entonces usted señor Thawne admite haber iniciado la pelea?
—...Exacto.
—Bien...— Ozpin se reacomodo los lentes y observo a los dos jóvenes. —Chicos, su reacción fue de lo más desproporcionada e irresponsable, no solo pusieron en riesgo a sus vidas, sino también a sus demás compañeros y la reputación de Beacon. En cualquier otro día, esto sería suficiente como para expulsarlos definitivamente, pero como es su primer día, solo les daré un llamado de atención, pero como me enteré de que se metan en otro altercado con otro alumno o profesor, serán expulsados de Beacon y sus acciones seran conocidas en las demás instituciones. ¿Quedó claro?
—Si director.— Respondieron al unisono avergonzados. Pensaban que estaban acabados y no terminaban de creer la decisión de su superior, pero agradecían a todos los dioses por esa segunda oportunidad.
—Lo mismo para los demás. En especial a usted señor Krauser.
—Yo solo tengo una duda señor director. ¿Exactamente qué hago yo aquí?— La pregunta proveniente de Artyom arqueo la ceja de todos los presentes y Ozpin rodó los ojos fastidiado.
—Eso lo hablaremos en otra ocasión señor Krauser, solo le diré que usted al igual que la señorita Rose ha demostrado un talento excepcional y le ha valido para ser aceptado aquí.
—No me venga con esas excusas de mierda Ozpin. Me ha hecho esperar por una respuesta toda la mañana y no me pienso ir de aquí hasta escucharla.
—Señor Krauser, el tema es muy delicado y esto es entre usted y yo...
—¿Acaso crees que ellos no lo saben? Ellos son testigos de mi habilidad y "anormalidad", así que no vale la pena seguir guardando el secreto— El silencio se adueñó de la sala y todos estaban muy incómodos por las palabras de Artyom, quien no podía estar más divertido con la situación y Ozpin trataba de encontrar las palabras para tratar de calmar al muchacho.
—¿De qué...De qué diablos están hablando? ¿Qué está pasando aquí?— Weiss estaba más perdida que todos allí y necesitaba respuestas para entender el embrollo que resultaba todo esto. Afortunadamente la respuesta vino del director. Aunque tampoco ayudo mucho.
—Lo único que usted necesita saber es que el señor Krauser posee una capacidad única que destaca por sobre todos en Vale.— Concluyó Ozpin sin darle más vueltas al asunto y dejando con más dudas a la Schnee, mientras Artyom se mostraba aburrido, podía hablar más y molestar más al albino, pero sabía que todo intento por hacer que hablara sería inútil así que lo dejo pasar.
—Todos los demás pueden abandonar la sala.— Mencionó Ozpin dándole un último sorbo a su taza. —Y señor Thawne, alguien lo está esperando al salir de aquí.— Y eso último molesto de sobremanera al castaño, no necesitaba ser un detective para saber a quien se refería el albino.
—Espere un segundo. ¿Qué hay de mi equ...
—Quedese tranquila señorita Schnee, Beacon se hará cargo de toda la reparación de daños de su propiedad.— Interrumpió el director a la albina provocando su rabia, si hay algo que odiaba Weiss es que alguien, fuera cual fuera su posición frente a ella, tuviera la osadía de interrumpirla en medio de algo importante. Pero como Ozpin había dicho lo que ella más o menos esperaba se lo dejaría pasar.
Afuera de la oficina se encontraba la profesora Goodwitch con un joven esperando a los demás al salir, aunque ese joven solo estaba esperando a una persona en específico.
La primera en salir fue Weiss, que se alejó de todos tan rápido como pudo sin hablarse con nadie ni dirigirle la mirada a la profesora y el chico nuevo. Todos notaron que no estaba de humor y nadie quería molestarla para evitarse problemas.
El segundo fue Lupín quien se mostraba cansado de la situación y necesitaba relajarse un poco.
Ya después salieron las hermanas junto con Max quién estaba con una cara que era todo menos amistosa y empeoró cuando noto al jóven que estaba al lado de la profesora.
En resúmen, un muchacho de tez blanca y de complexión atlética, cabello pelirrojo y ojos marrones con una chaqueta azul, pantalón ajustado celeste y zapatillas negras. Y lo esperaba con el seño fruncido y cruzado de brazos.
—Que bueno es ver qué sigues muy bien los consejos de tu madre Max— Hablo el pelirrojo con una voz aguda que marcaba cierto fastidio y decepción.
—Yo nunca te pedí que fueras mi niñera Rocky.
—Pero sé que ve que necesitas una para no mandarte cagadas.— La familiaridad con la que se trataban y al mismo tiempo el grado de desagrado que mostraba el castaño hacia el otro chico fue suficiente como para llamar la atención de Yang, quien se acercó curiosa al dúo masculino.
—¿Ya te estás metiendo en problemas otra vez pequeñín?
—No molestes Xiao Long.
—Woah. Ya me llamas por mi apellido en vez de decirme idiota. Se ve que estamos progresando en nuestra relación.
—...— Max simplemente ignoro aquel comentario y paso de largo de ambos chicos para alejarse de todos. Ya había tenido suficientes problemas por un día.
—Supongo que debes ser Yang. Lamento mucho lo ocurrido, Max aveces no sabe cómo comportarse.— Se acercó el pelirrojo a la rubia, ella noto que si bien era bajito, era más grande que el castaño.
—Pfff. No tienes porque disculparte. Aparte fue divertido. ¿Y tú quien eres?
—Soy Rocket, Rocket Rockwell, soy la niñera de ese idiota.
—Vaya, se ve que tiene buenos amigos.
—Lastima que no los valora.— Yang noto algo de tristeza en la voz de Rocky. —En fin, me aseguraré de que el no vuelva a molestarte.— Se despidió y fue detrás de Max rápidamente.
—Que interesante.— Yang se llevó la mano a su barbilla pensativa. Ese tal Max resultaba tener una actitud bastante llamativa a sus ojos y una habilidad interesante, así que podría ser un buen rival para ella.
—Mas te vale que no intentes nada raro Yang, no quiero quedar sola aquí.— Hablo Ruby por detrás de ella, exaltando a la mayor por lo repentino.
—¡Ruby por el amor a dios!
-Perdón. Pero enserio, no intentes nada raro con ese chico.
—Oh vamos Ruby, déjame divertirme un poco, juro que no volveré a meterme en una pelea con el, pero quizás algo más.
—Yang no.
—¡Yang si!— A veces Ruby se cuestionaba qué tan bien estaba el estado mental de su hermana, pasaron un rato discutiendo sobre el raro pasatiempo de Yang de molestar a cada persona que le resultará interesante mientras eran observadas por Lupín.
"Algo me dice que mi vida en Beacon será más rara de lo que en un inicio pensaba" Pensó para si mismo el moreno mientras le daba un vistazo a la ventana rota por Artyom. No era una mala vista.
Bueno, ya en los caps siguientes se presentarán a los equipos RWBY, JNPR y RAMP. Poco a poco se mostrará más de los nuevos personajes.
Gracias por leer y agradecería mucho reviews.
