Capítulo 5: La iniciación.

Ruby esperaba muchas cosas al entrar en Beacon, pero nada la preparo para esa rara situación inicial. Después de una mañana cargada de violencia innecesaria gracias a su hermana, el resto del día fue bastante sereno para su sorpresa, en el cual Ruby únicamente estuvo siendo acompañada por su hermana para explorar todo el campus de la academia.

A pesar de que le gustaba mucho el lugar, se la paso mayormente admirando la diversidad y creatividad de las armas de sus demás compañeros. Incluso pidiendo a varios que le dieran la oportunidad de observar con detenimiento aquellas máquinas de matar, gracias a ello terminó siendo considerada como un bicho raro del cual mantenerse alejado por todos los demás.

Y después de un día en el que básicamente solo caminaron por todo el lugar, llegó la tarde y fueron citadas por la profesora Goodwitch y los demás recién llegados en un salón grisáceo bastante grande (Como todo en general ahí).

Nuevamente todo era un mar de gente y Ruby se encontraba maravillada con tanta variedad de armas en un mismo lugar, claro ella pudo ir directamente a observarlas de no ser porque fue detenida su hermana mayor.

—Ruby, ya hemos hablado de esto.

—Pero Yang ¡Necesito saber cómo funcionan!

—Ya lo descubriremos más adelante, cuando tengas personas de confianza.

—¿Cómo que personas de confianza?— Preguntó inocentemente la pelinegra provocando un pequeño fastidio en la rubia.

—Amigos, Ruby, hablo de eso.

—Uh. Bueno, eso será complicado.— Habló la pelinegra rascándose la cabeza, el único amigo que tenía por ahora era Lupín y no había rastro de el por ningún lado, además de que ella no era muy buena haciendo amigos debido a ser una inepta social, en palabras de su hermana.

Y eso es algo de lo que Yang es muy consciente, por lo que haría lo máximo posible en tratar de que su pequeña hermana se relacionara con gente de bien.

—No es complicado Ruby, simplemente acércate a alguien y charla de cualquier cosa, así es como yo hago amigos.

—Para ti todo es fácil.

—Oh vamos, si te sientes incómoda con gente nueva, entonces prueba con gente que ya conoces como esa tipa de ahí.— Apunto la rubia a una chica conocida para Ruby, la cual estaba muy alejada y con un semblante serio y desinteresado de todo en general. Se trataba de la jóven que la ayudo a levantarse cuando se estrelló con el equipaje de Weiss.

—No sé, no parece muy interesada en charlar.— Comentó, siendo sincera con ella misma, aquella jóven no se veía interesada en interactuar con ella.

—Oh vamos, se ve bastante tranquila y tiene un buen look. Estoy segura de que se llevarán bien.

—Mejor no Yang.— Nego Ruby sin la más mínima intención de moverse de su lugar.

—Pfff. Vas a ir quieras o no.— Afirmó empujando a Ruby torpemente y con una sonrisa traviesa, aveces las personas solo necesitaban un pequeño empujón y en el caso de su hermana, varios empujones.

—¡Hola!— Saludo energética la rubia a la chica misteriosa, quien al estar sumergida en sus pensamientos se exaltó demasiado ante el repentino saludo.

—Mi nombre es Yang y ella es Ruby, ¿Y tú?

—...Blake.— Respondió la chica de ojos dorados de la forma más desinteresada posible. Algo que llamo la atención de Ruby, y que no noto hasta ahora, fue una cinta negra que estaba atada con un lazo en la parte superior de su cabeza en forma de moño ¿Exactamente cuál era su función? Parecía bastante incómodo desde su punto de vista.

—Bonito nombre. Por cierto ¿Para qué esa cinta?— Preguntó generando un pequeño grado de nerviosismo en Blake, que trato de disimular torpemente.

—Es solo un regalo de mis padres, pensaban que combinaría bien con mi cabello.—Respondió con brusquedad Blake forzando una sonrisa, las dos hermanas se extrañaron por ese repentino cambio de comportamiento en la muchacha.

—Es muy bonito.—Habló Yang tratando de ser lo más agradable posible.

—Gracias.

—¿Y cuál es tu arma?— Salto Ruby con los ojos brillando de la emoción y generando Yang se diera un facepalm.

—Es solo una katana, nada sorprendente.— Ya para ese punto Yang se estaba sintiendo insultada, era bastante claro que Blake estaba siendo cortante a proposito y buscaba evadir conversación con ellas.

—Ejem...— Se escuchó una voz recorrer todo el salón captando la atención de todos los presentes. Evitando que Yang le reclamará a Blake por ser tan cerrada.

Ozpin se encontraba en lo que sería una estructura hecha en el frente de todos para que él se encontrará en el centro de atención, a su lado se encontraban Glynda y Artyom, quien estaba como de costumbre aburrido y visiblemente obligado a estar allí.

—Buenas tardes futuros alumnos de Beacon.— Habló el director usando un micrófono, dandole una mirada seria a todos los jóvenes.

—Estoy seguro de que todos ustedes se han inscrito aquí con el mismo deseo que los primeros estudiantes de Beacon tuvieron. El deseo de ser los defensores de Vale y por extensión de la humanidad, Beacon fue fundada en base a eso, el deseo de que los defensores de nuestro hogar estuviesen preparados para todo tipo de amenazas y que supieran como luchar contra los Grimm. Yo los veo ahora y solo veo a jóvenes inexpertos, débiles y desunidos, pero eso está a punto de cambiar, pues el día de mañana ustedes ya no serán más esos jóvenes, su iniciación será bastante dura, no les voy a mentir, su camino es largo y tortuoso, caerán muchas veces, pero se levantarán más fuertes con cada caída. Tendrán que usar todo a su favor y hacerse de amigos confiables, porque cuando salgan de Beacon notarán que la vida será más dura con ustedes, porque esto solo es un preparativo para su desafío real, así que serán mejor que aprendan todo lo necesario para que sean los mejores cazadores de todo Vale.

Un discurso tan emotivo y épico para todos los presentes, que fue esperado por Ozpin que todo terminara en aplausos hacía su persona, excepto por parte del joven de verde que luchaba por no quedarse dormido en frente de todos. No es que le importe, pero no le gustaba la idea de ser azotado por el látigo de la mujer a su lado.

—Asi qué, por esta noche, ustedes dormirán aquí en el salón, no se preocupen, tienen las suficientes bolsas de dormir para que se sientan lo más cómodos posible. Les aconsejo dormir temprano, mañana será un día duro y les sugiero que guarden todas sus energías. Descansen bien chicos, tengo altas expectativas en ustedes, no me defrauden...


La gran mayoría de los estudiantes yacían dormidos en el suelo, mientras una minoría aún seguía preparando su lugar para dormir y otros gastaban sus energías en otras actividades antes de caer rendidos al sueño.

—Parece que las palabras del director no tuvieron mucho efecto en ti.

—¿Tú crees? Pura mierda pseudo-motivacional para jóvenes altamente impresionables.

—No sé, a mí me pareció muy bonito de su parte.— Comentó Rocket a su compañero, ambos estaban separados por sus bolsas de dormir y bastante alejados de los demás. Max lo había hecho por no gustarle la idea de compartir techo con tantos adolescentes hormonados y Rocket para evitar ser ensordecido por los futuros ronquidos.

—Despierta Rocky, es algo que siempre hacen los tipos esos para que tengas esperanzas de que te va a salir bien todo y ¡Boom! Te destruyen en los primeros días.

—Tienes mucha experiencia en eso ¿No Max?

—A callar ustedes dos.— Se sumó uno más a la conversación llamando la atención del dúo de amigos, esta vez siendo alguien conocido por el castaño. Ellos estaban cerca de la ventana que daba justo en dirección a la luna, por lo cual su brillo era la única luz que poseían y ver a lo lejos a aquel desconocido era bastante inquietante.

—¿Tu otra vez?— Expreso lo más serio posible Max mirando fijamente a Artyom, quien se encontraba parado en frente de ellos y sacándose los mocos de la nariz.

—Seh. Ese imbécil de Ozpin me dió la tarea de verificar que cada uno de ustedes estén durmiendo y veo que no pueden hacer algo tan simple como dormir.— Dijo el encapuchado sonriendo de forma maniática y causando un escalofrío en Rocket, ese tipo le generaba unas malas vibras impresionantes, mientras Max solo se limito a darle una mirada fría y sería con la esperanza de que eso lo alejara de ellos.

—Por cierto viejo, sin rencores.— Se dirigió el encapuchado al castaño con un inusual tono amistoso que saco de onda rápidamente al chico de ojos rojos.

—¿A qué viene eso?

—Que lo que pasó está mañana solo será un lindo recuerdo de como comenzó nuestra amistad.

—Como si quisiera ser tu amigo, maldito fenómeno.

—Je. Tranquilo, ya verás como nos llevaremos bien más adelante.— Fue lo último que dijo antes de marcharse, dejando dudoso al castaño por lo dicho, no sabía que tan perturbada estaba la mente de Artyom, pero estaba claro que debía de tener mucho cuidado con ese tipo.

—¿Ese era el chico del que me hablaste?

—Si.

—Mierda que es extraño.

—Y eso que no viste de lo que es capaz.— Max estaba muy intrigado con todo lo que rodeaba a Krauser.

Desde su combate supo que ese tipo era alguien excepcional en muchos aspectos y el hecho de que no pudo sentir su aura en todo lo que duró su pelea muy en el fondo lo asustaba, no ayudaba el hecho de que nadie en Beacon lo conociera o supieran algo de él, con la excepción de Glynda y Ozpin, seguía sin entender cuál era la razón del porque alguien como Artyom había logrado ingresar en Beacon.

Definitivamente algo raro ocultaban su director con respecto a Krauser y estaba dispuesto a averiguarlo.

—Se lo que piensas, y por favor Max, no te metas dónde no te llaman.— Hablo Rocket sabiendo perfectamente lo que estaba pensando su compañero. No era muy difícil de deducir siendo honesto.

—¿Enserio no te genera nada de curiosidad todo esto? ¿Qué es exactamente lo que nos quieren ocultar?

—No lo sé Max, pero no debe ser nada de nuestro interés.

—Pues para mí sí.— Concluyó el castaño, no molesto ni fastidiado, simplemente deseoso de saber que ocultaba aquel encapuchado.

—Lo único que me genera curiosidad es que están haciendo esas tres.— Dijo para si mismo el otro castaño mirando a lo lejos como Ruby, Yang y Blake aparentemente estaban conversando, no podía ver mucho ya que la vela que estaba encendida por obra de la pelinegra estaba muy alejada.

—Ya deja de mirarlas y ve a dormir, después me dices que yo soy el mirón.

—Yo por lo menos no miro el escote de cada chica que se me acerca.

—Cállate y ve a dormir.


La mañana había sido más tranquila en comparación de lo ayer. Todos ya se estaban preparando para lo que vendría más adelante, el director Ozpin les había dicho de forma esporádica que tenían hasta a las 10 AM para prepararse para la "iniciación" y todos estaban muy sumergidos en calentar para estar preparados físicamente hablando. Algunos lo hacían por gusto, mientras que otros lo hacían por obligación.

Cómo el caso de Blake Belladonna.

—¡Vamos Blake! ¡Podemos hacer esto juntas!— Animaba Ruby a su más nueva amiga en su entrenamiento pre-iniciación con gran entusiasmo por parte de las dos hermanas.

Mientras que la chica de ojos dorados ya estaba sudando a mares y ni siquiera era medio día.

El calentamiento que ambas hermanas decidieron hacer y por la que arrastraron a Blake a ello era especialmente cansador para alguien que no solía hacer ese tipo de cosas.

Blake se arrepentía de no haber huido en el preciso instante en el que la rubia la dejo de mirar en el discurso del director, desde que anoche irrumpieron en su lectura para hacerla su nueva amiga, las peticiones raras que le hacían iban en aumento.

Primero esa tal Ruby le preguntó que tipo de chicos/as le gustaban, después en qué parte de la cama le gustaba dormir y mucho después cuál era su estilo de combate. Parecía más un interrogatorio que algo remotamente parecido a una conversación, pensaba en evadir cada una de sus preguntas o mentir con respecto a tener dolor estomacal para tratar de escapar de ellas. Pero Yang se había dado de cuenta de sus futiles intentos por tratar de huir en un principio y siendo honesta consigo misma, había visto a lo lejos la pelea que había tenido la rubia con aquel chico encapuchado y no quería averiguar qué tan duro golpeaba.

Y así Blake se vio obligada a interactuar y "amistarse" con aquel dúo dinámico. Y siendo honesta consigo misma otra vez, tampoco era tan malo. De hecho, resultaba divertido ver la competencia entre ambas hermanas a la hora de hacer sentadillas. Se notaba el gran cariño entre ellas.

—¡Y gané!— Grito triunfante la rubia alzando los brazos como si hubiera ganado una olimpiada.

—¡Hey! No es justo, tu empezaste antes que yo.

—Ya empezamos otra vez, siempre haces lo mismo ¡Acepta que soy mejor Ruby!

—¡Eres mejor a la hora de ser tramposa!

—¡¿Quieren callarse?!— Exclamo furiosa Weiss quién pasaba cerca de ellas, aún con su pijama grisáceo y con unos ojos rojizos que denotaban que no tuvo una linda noche que digamos.

—Oh miren quien está aquí. La reina del hielo...— Se burló Yang al ver el aspecto de la albina. Weiss se volteó rápidamente hacia ella, profundamente ofendida y le dedicó una mirada asesina, cosa que no intimido en lo más mínimo a la rubia.

—¿Acaso no está acostumbrada a dormir fuera de su palacio?

—Yo hubiera dormido bastante bien de no ser porque tus malditos ronquidos ¡Resonaban en todo el lugar!

—Wow. Tranquila amiga, si sigues gritando así te saldrán arrugas y envejeceras más rápido.

—Hazme el favor y cállate rubia oxigenada.

—¿Eso no fue lo que me dijo el pequeñín? Vaya, parece que no tienes mucha creatividad a la hora de insultar, reina del hielo.

—¡Si serás!— Y así empezó una discusión acalorada entre Weiss y Yang, mientras Ruby hacía lo posible por tratar de calmar a la albina y evitar que pasará lo de la otra vez y Blake solo miraba expectante sin intención de meterse entre esas dos.

Y todo era observado por Lupín, quien solo bufo por lo rutinaria que se estaba volviendo su nueva vida.

—Hay personas que nunca aprenden.— Hablo para si mismo el moreno mientras se acercaba únicamente para saludar a Ruby.


La mañana paso tan rápido como el aleteo de un colibrí y ya todos estaban en lo más alto de una montaña que estaba cerca del Emerald Forest, el lugar en el que se llevaría a cabo su iniciación.

—...Y el bosque en si está plagado de Grimms y otra serie de trampas escondidas para dificultar su paso, recuerden que deben mantenerse alerta en todo momento y usar todo a su disposición.— Concluyó Ozpin dándole un sorbo de su té. Mientras le dejaba el lugar a su mano derecha para que siguiera con la explicación.

—Estoy segura de todos han escuchado acerca de los famosos equipos. Los equipos en si son la asignación de un grupo de cuatro individuos unidos para enfrentarse a la adversidad del desafío, ya que ustedes obviamente no podrán superar esta prueba solos. Además de eso, los grupos son seleccionados con las personas con las cuales presenten una mayor dinámica o con las cuales no tengan problemas a la hora de trabajar en equipo.— Explico Glynda mirando de reojo a todos los presentes, particularmente a Artyom que ya estaba con sus dos hoces en ambas manos, listo para la acción.

—Y aclaro de una vez, que el equipo que ustedes harán aquí será definitivo, es decir, será el equipo con el cual ustedes estarán obligados a pasar todo su ciclo lectivo en Beacon.— Concluyó Glynda, para nadie fue sorpresa esa declaración excepto para Ruby que estaba sumamente incómoda con esa decisión.

¿Qué pasaba si terminaba con una mala persona dentro de su equipo?

¿Qué pasaría si mientras pasaban los años la convivencia con el resto del equipo se hacía difícil?

¿Qué pasaba si ella no podía trabajar bien en equipo?

Tantas preguntas le llegaban a la cabeza y para ella parecían no tener una buena respuesta.

—¿Hay alguna duda?— Exclamó el director nuevamente dándole un sorbo a su taza.

—Eh...Yo tengo una.— Levanto la mano un joven de tez blanca y rubio. —¿Por qué él está aquí? ¿No fue él quien casi mata a un estudiante?— Y apunto a Artyom quien lo miro con malos ojos.

—Ciertamente no estaba en los planes incluirlo aquí, pero ya que el insistió en que podía controlarse no ví porque no dejarlo.— Explico Ozpin sin darle muchas vueltas al asunto.

—¿Pero no cree qué es demasia...— Y antes de que el joven pudiese terminar su pregunta, fue lanzado por un dispositivo debajo de él por los aires en dirección al bosque.

—Les deseo buena suerte a todos ustedes.

—¿Estás listo para esto pequeñín?— Preguntó divertida Yang a Max que convenientemente estaba justo a su lado de brazos cruzados.

—Más que listo, te sugiero que te cuides la espalda...

—Muy lindo de tu parte.

—... Porqué tendrás más de que preocuparte en el bosque.— Mencionó amenazante y sonriente Max, poniéndose devuelta la capucha a pesar de las normas de Beacon, Yang solo bufo molesta y se puso sus lentes negros que guardaba en su bolsillo. Ninguno de los dos estaba interesado en respetar las normas.

—Ten cuidado Yang.

—Lo mismo para ti Ruby. Es momento de la acción.


Nueva portada! Sinceramente no me gustaba del todo la primera. Ya con este cap iniciamos el mini arco de la iniciación que duraría cómo cuatro caps y aquí se presentaría a los grupos protagónicos, así como indicios del próximo arco.

Gracias por leer.