Capítulo 8: Un reto de gran tamaño (Parte uno).

En todo momento no le quitó el ojo de encima, aquella chica le resultaba sospechosamente familiar y sus ojos color miel desprendían un aura que lo incomodaba de una manera muy personal.

Blake se sentía extrañada con la mirada de Rocket, no era la primera vez que ella llamaba la atención de alguien en particular, pero por primera vez sentía que no la miraban con lujuria o algo por el estilo, sino por precaución. Cómo si él estuviese esperando cualquier indicio de que ella no era de confianza y atacarla por la espalda.

Más allá de él, todo era normal para ella, Yang solo se limitaba a hablarle de su gusto por las motos y todas sus travesuras nocturnas en la ciudad, despreocupada de los Grimms que aún seguían en el bosque y sonriente en todo momento, mientras los demás estaban muy en sus asuntos.

Jaune hablaba con Pyrrha acerca de su espada y del legado de su abuelo, Nora molestaba a Ren y tanto Max como Rocky estaban callados, Artyom igualmente callado para sorpresa de todos.

—Oye viejo. ¿Puedes dejar de hacer eso?— Susurro Max obligando a su amigo a desviar su mirada de la pelinegra.

—¿Hacer qué?

—Observar a esa tipa, es raro.

—¿Es raro ser precavido con los demás?

—¿De qué carajo hablas?— El castaño no comprendía la creciente desconfianza de su compañero con esa chica, lo comprendería si se tratase de Krauser, pero ella no presentaba ningún comportamiento raro o si quiera una habilidad peligrosa para los demás.

—Oculta algo raro, lo sé.

—Después te quejas de que yo soy el paranoico.— Dijo molesto Max. —Si quieres desconfiar de alguien, desconfía de él.— Dijo apuntando a Artyom que se encontraba delante de ellos a unos pocos metros.

Rocky ignoró lo dicho por su compañero, si bien aquel chico de verde resultaba ser peligroso por mérito propio, dudaba de que él tuviera intenciones de atacarlos por la espalda y de lo poco que pudo ver de sus habilidades, no era alguien difícil de derrotar si luchaba junto con Max.

En cambio la pelinegra era alguien difícil de describir, no conocía absolutamente nada sobre ella y su apariencia le recordaba mucho al sujeto que le trajo muchas desgracias a su familia.

"¿Estan relacionados de alguna forma?" Ese pensamiento no paraba de rondar por su cabeza, debía estar listo por si veía algo inusual y atacar.

—¿Pasa algo aquí?— Eso tomo por sorpresa a ambos chicos, de alguna manera que ninguno vio venir Artyom se las ingenió para aparecer detrás de ellos.

—¡¿En qué momento te moviste?!

—En el momento en el que bajaste la guardia.— Dijo tranquilamente. —¿De qué hablan?

—Nada de tu interés fenómeno.

—Auch, eso duele viejo ¿Así tratas a tu futuro compañero de equipo?

—¿Y quién dice que vamos a ser compañeros? Ozpin no está tan loco como para meternos en el mismo equipo.

—Jejeje, quien sabe.— Fue lo último que dijo, antes de apartarlos de su camino para volver a estar delante de ellos.

—¿Qué te dije? Es a él a quién deberías vigilar.


"¿Qué te dije? Es a él a quién deberías vigilar."

—Vaya, no pensaba que tus bichos robóticos fueran tan eficientes.— Habló una mujer de vestido rojo mirando intrigada a la gran pantalla que mostraba a los estudiantes de Beacon.

No estaba feliz de estar en un lugar tan asqueroso como lo era la guarida de aquel doctor, pero la información que el poseía era muy importante como para ignorar lo insalubre del lugar.

—Son modelos muy antiguos, pero aún son funcionales.

—Si si si, lo entiendo. ¿Y dónde está el?— Comentó sin importarle lo que tuviera que explicar el doctor Merlow. Solo necesitaba la imágen del sujeto por el cual había decidido visitar ese pútrido lugar.

—Justo aquí.— Y en la pantalla se mostraba a uno de los sujetos de su interés, el jóven encapuchado de ojos verdes.

—Asi que Ozpin lo tiene...

—No por mucho tiempo, ya tengo a uno de mis hibridos en marcha.

—¿Qué? ¿No dijiste que todos tus híbridos están en esta isla?

—No todos, tuve varios sujetos de prueba cuando trabajaba para Beacon y quedaron inactivos cuando renuncié.

—¿Seguro que esa cosa logrará atraparlo? Puedo mandar a Emerald y Mercury para hacerse cargo de él.

—No. Artyom es más fuerte que un cazador promedio, así que será mejor mandar a alguien de su talla.

—Como usted diga, doctor Merlow.— Dijo la mujer sin ánimos de llevarle la contraria, solo esperaba que una de sus creaciones lograra atrapar a Krauser y así ella podría seguir con sus planes.


—...¿Y dónde se supone que está esa cosa?— Preguntó ya irritada la rubia, al igual que sus demás compañeros, ya habían caminado por un buen rato y no había rastro de aquel grimm que atacó a Artyom.

—Ni la menor idea.— Habló el encapuchado subiéndose a la rama de uno de los árboles.

—Que yo sepa, debería estar por aquí.

—Pero no hay nada aquí, ni siquiera pisadas.— Dijo Ren observando en todo momento el suelo en búsqueda de algún rastro de aquella criatura.

—¿Cómo algo tan grande puede desaparecer?— Preguntó Pyrrha.

—¿A lo mejor se está camuflando?

—¡¿Cómo diablos se camufla algo tan grande?!— Grito furiosa Yang ante lo dicho por Jaune, que ahora se encontraba detrás de la pelirroja aterrorizado, mientras que los demás estaban buscando algún indicio del Grimm.

Blake era la única que no estaba interesada en eso, estando más sumergida en sus propios pensamientos, hacía mucho que no pensaba en lo sucedido en el tren, ni en Adam. Pero nuevamente, aquellos pensamientos intrusivos volvían, Blake ya no sabía que hacer para callarlos.

No quería volver a pensar en eso, se había obligado a si misma a olvidar todo lo relacionado al White Fang y Adam, esa vida ya había quedado atrás y ella ahora era diferente, pero su mente no la dejaba, cuando menos lo esperaba aquel momento regresaba fugazmente y la irritaba.

Estaba tratando. Ella seguía tratando de dejar el pasado atrás, pero aún seguía atada a él, no podía escapar de esa vida por más que quisiera, era como si fuera parte de su naturaleza.

—¿Está todo bien?— Eso fue suficiente como para devolverla a la realidad. Blake parpadeó una vez y volvió en si, se extraño más por no oír esas palabras por parte de su compañera.

—Si...Todo bien.

—Como tú digas.— Dijo Rocket no quitándole la mirada en ningún momento ¿Qué tanto debía estar pensando? Debía de ser muy importante como para que ella estuviera tan callada.

En general todos estaban en sus asuntos, Yang discutía fervientemente con Artyom sobre si lo que había visto era real o no, Maxwell solo se limitaba a observarlos y hacer raros movimientos con su revolver, Pyrrha y Jaune se sentaron debajo de un árbol para descansar y Ren y Nora solo charlaban.

El peligro ya había pasado y los grimms brillaban por su ausencia, una situación que nadie sabía que en breve iba a cambiar.


—¿Y a dónde se supone que vamos?

—A dónde termina el bosque.— Decía Weiss mientras quitaba varías ramas que estorbaban su paso, detrás de ella estaba Ruby que silbaba de lo más tranquila y Lupin que estaba alerta y con su espada sierra en mano.

Era extraño para ellos que ningún grimm hubiera aparecido a atacarlos, ni escuchaban ruidos de batalla a lo lejos, por lo que debían estar más alejados de lo que pensaban. Para la peliblanca no era un problema, estaba más enfocada en encontrar algo que le indicará la salida del bosque, seguía sin encontrar nada que le indicase donde estaba una de esas reliquias.

La profesora Goodwitch había explicado que en el Emerald Forest se encontraban siete "reliquias de iniciación" esparcidas en una serie de ruinas, al encontrarlas, terminaban su prueba y con ello se ganaban su entrada a Beacon, junto con su equipo. El problema es que ellos ya llevaban más de veinte minutos recorriendo el bosque y no encontraban aquellas ruinas, lo cual terminaba por acabar con la poca paciencia que tenía Weiss.

Ahora ella estaba convencida de aquellas ruinas debían estar fuera del bosque y debían llegar ahí a toda costa, antes de que otro equipo se les adelantara, o que los Grimms los encontrarán.

Para Ruby la cosa era mucho más sencilla, mientras no hubieran grimms de por medio ella podía relajarse y admirar el paisaje que daba el bosque, lleno de verde y de un cielo perfectamente despejado que daba un ambiente sereno y armonioso, que se veía contrastado por la gran cantidad de bestias violentas que rondaban por ahí, pero eso no evitaba que ella pudiera disfrutar de la reciente tranquilidad.

Muy diferente a Lupin que no se podía permitir bajar la guardia en ningún momento, lo anterior ya le había dejado claro que no estaba en un lugar pacífico y que en cualquier momento su cabeza estaría entre los dientes de algún Ursa y debía evitarlo a toda costa.

—¿Ya podemos descansar?— Dijo Ruby dirigiéndose a Weiss con un tono que denotaba cansancio.

—Hace siete minutos te pregunté si querías descansar. Ahora no te quejes.

—¡Vamos Weiss! Solo unos cinco minutos.

—¡No! ¡Debemos encontrar las reliquias rápido!— Ruby se molestó ante la insensibilidad de su compañera.

—Oye, si vamos a ser compañeras de equipo, más vale que empieces a tomar en cuenta mi opinión y mis necesidades.

—Tu y yo no somos equipo Rose, solo somos aliados temporales.

—¡Te guste o no somos equipo ahora! ¡Junto con Lupin!— Dijo la jóven apuntando al moreno que no tenía intenciones en sumarse a su conversación.

—Rose si no te callas en este momento, juro por dios que...— Weiss no tuvo tiempo a terminar su amenaza cuando un gran rugido irrumpió todo a su alrededor.

El trío se agrupó y sacaron sus armas, el rugido estaba muy lejos de ellos pero aún así eso pudo haber alertado a los demás Grimms, nuevamente el rugido volvió más fuerte que antes, casi como un trueno que puso nerviosa a la albina.

No era un grimm normal, era algo grande. Algo que ellos no podían enfrentar.

—Sera mejor tomar otro caminó.— Ordenó Weiss tratando de ocultar sus nervios.

—Si.— Dijeron ambos muchachos, ninguno quería toparse con esa cosa.


La gran mayoría estaban paralizados por el miedo. ¿Y como no estarlo? No todos los días uno se encuentra con un Death Stalker. Menos uno con características tan inusuales.

El hecho de que hubiera aparecido de la nada los asustaba de una manera que no creían posible. ¿Los había estado vigilando todo este tiempo? ¿O solo había aparecido de casualidad? Ambas preguntas resultaban aterradoras, porque dejaban en claro que esa bestia apesar de su tamaño, era increíblemente sigilosa.

Y tampoco resultaba un grimm normal, Artyom tenía razón sobre que su aspecto distaba mucho de los Grimms comunes, todo su cuerpo estaba compuesto por metal y el tono verdoso de sus ojos dejaba en claro que ese grimm no era natural. Incluso su tamaño era considerablemente mayor al de un Death Stalker común.

—¿Qué están esperando?— Preguntó Artyom molesto, quedarse quietos y en shock no iba a matar a esa criatura.

—Mierda...Es grande...— Jaune aún no salía de su asombro y no pensaba con claridad. Al igual que sus compañeros.

—Chicos. ¿No tienen problemas con una retirada táctica verdad?— Preguntó Max con claras intenciones de huir en ese momento. Ni siquiera se molestaba en ocultar su creciente miedo.

Y cuando menos lo esperaron, el Death Stalker lanzo un potente rayo de su cola contra ellos. Afortunadamente todos lograron esquivarlo y ver cómo dejo un enorme crater.

—¡Estoy de acuerdo con el enano! ¡Retirada táctica!— Dijo Yang tomando la mano de Blake para huir aterrada de la criatura. Nunca antes había huido de una pelea, pero está era una rara ocasión en la que sus instintos de auto-preservación eran más fuertes que su orgullo.

Todos hicieron lo mismo que las dos chicas, con la excepción de Artyom que solo miraba disgustado cómo todos lo dejaban contra la criatura.

—¡¿Qué?! ¡¿Me están jodiendo?— Grito enojado el encapuchado ignorando al grimm detrás de él. —¡Manga de cobardes! ¡¿No se supone que ustedes entraron para esto?!

Y el gran escorpión decidió atacar con su gran aguijón al muchacho, viendo que estaba muy cerca de él, para su sorpresa Artyom logro evadir el ataque y empezo a golpear las "patas" de la criatura con sus hoces con todas sus fuerzas. Siendo que eran las únicas extremidades de la bestia que no eran completamente metálicas.

—Bah, quien los necesita, mataré a esta cosa sin...— Y antes de que pudiera seguir quejándose de sus compañeros, el Grimm mutado logro golpearlo con su aguijón directo en la cara, haciéndolo volar por los aires hasta chocar contra un pino.


Cinder Fall estaba muy complacida por lo demostrado por el muchacho. Era justo como lo había imaginado, la fuerza mejorada de los mejores cazadores de Remnant y habilidades de Grimms convergen en el hombre definitivo.

Gracias a las cámaras, que eran los ojos del Death Stalker robotizado, podia observar con lujo de detalles a aquel jóven.

Pero había algo que la molestaba, Artyom se comportaba como un típico mocoso pendenciero y no era consciente de su verdadero potencial, ni estaba interesado en descubrirlo. Mucho menos mostraba ser un luchador competente, debía tenerlo bajo su tutela y convertirlo en el mejor soldado de Salem y su futuro ejército.

—No dejes que lo lastime mucho, de nada me sirve un soldado herido.

—¿Acaso no lo ves? Este muchacho tiene una regeneración superior a cualquier grimm que haya visto.— Exclamó emocionado el doctor Merlow. —Aunque se puede mejorar, si me dejas tenerlo en mi laboratorio y alterar su material genético, puedo mejorar su factor curativo.

—De ninguna manera, la última vez que te deje a cargo de algo casi matas a Emerald.

—La culpa fue de ella por no quedarse quieta.— Bufó molesto el Doctor, recordando aquel experimento fallido. Recibiendo un codazo por parte de la mujer.

–Hablo enserio, no toques al muchacho, es crucial para mis planes.– Amenazó Cinder.–Y algo más, dame información de la pelinegra.

–...¿Por qué? ¿Es familiar tuyo?

–No. Pero creo que debe estar relacionada con uno de mis socios.– Sonrió de manera siniestra, pensando en como saldar una vieja deuda con un contacto suyo dentro de White Fang, si es que aquella chica resultaba ser esa persona que tenía en mente.


Gracias por leer.