Lala Lulu: Hola! Y sí, puede que no llegue a la fecha límite de la dinámica, pero como siempre, comprometida con el fic hasta el final. Jajaja De nuevo tenemos chismecito de los dos lados, espero no marearlos, porque veremos un lado y el otro de cada interrogatorio. Un capítulo muy especial, dedicado a unas personitas especiales. Así que artistas invitados del episodio de hoy: Nita Chan, DesertRose, KaysaChan, Jiyuu Akabane y Kariim XD Jajaja espero les guste y a gozarrr!

¡Advertencia! Si ya has leído mi historia anterior sabrás que yo no escribo Lemon, sino Smut, mucho Smut. Smut es sabrosura primero, explicaciones después. Así que esto es para adultos ¡Porque soy una maldita pervertida!

No me pertenecen los personajes, son Creaciones de Akira Toriyama y Naoko Takeuchi. Hecho por un fan, para algún otro fan que ande dando vueltas por la Vía Láctea…

Capítulo 6

Volvía renovado, llegaba al trote y tan temprano como nunca. El aire estaba helado, el día era gris en Tokio, pero Kakarotto seguía en el Caribe. — ¡Buenos días!—Grita esparciendo alegría.

— ¡Bienvenido! —Raditz se acerca y le da un golpe de puño en el pecho. —Oh, mira nada más. —Le toca los pectorales, nota que están más duros y amplios. —No te dormiste en tus laureles, Jeje.

—Uufff… Puedo sentir mi úlcera abriéndose de nuevo. —Vegeta se termina de subir el cierre y frota su frente.

— ¡Ay, gruñón! —Kakarotto lo agarra de las mejillas. —Admite que me extrañaste.

Vegeta rechista a un lado, le da un manotazo a las manos de Kakarotto, soltándole el agarre en su cara. — ¡Lo admito! Porque tu hermano mayor, anda muy delicado para luchar. Se pone a llorar si le tiro el cabello. —Termina con voz aguda, con la nariz en alto, le hace burlas a Raditz.

—Tengo dos buenas razones para eso. —Raditz muy presumido se sube a la banca larga, mientras Kakarotto se cambia. —A MI NOVIA, le gusta mi cabello largo y suave ¡Y! ¡En nuestro día libre tenemos la sesión de fotos! —Saca una carpeta con muestras.

— ¡Oooh! —Los ojos de Kakarotto se van curiosos a ver. — ¿Ya eligieron los meses?

— ¡Sí, yo seré Diciembre y Enero! —Raditz fanfarronea.

—¡Tramposo! ¡No puedes acaparar navidad y año nuevo! —Kakarotto pelea por los meses, Vegeta le asiente en silencio, dándole la razón.

—Aaahh… Ya suponía que el escandaloso era tu hijito. —Nappa entra con Bardock.

— ¡Papá! —Kakarotto se acerca a saludarlo, pero su padre le da la espalda enojado. —Oh, ¿Es porque no fuimos a cenar cuando volvimos del viaje? Es que Milk y yo teníamos mucho para desempacar. —Rasca su nuca tratando de disculparse.

— ¿Papá? Querrás decir abuelo. —Bardock se gira y lo pica con el dedo en el pecho. — ¡Mas te vale haber cumplido! ¡Quiero un nieto antes de volver a tener otro hijo!

—Ya papá. Tranquilízate. —Raditz los separa. —No es nuestra culpa que hayas sido padre tan joven, déjalos disfrutar su año como "recién casados".

—Tú eres el mayor y sigues soltero. —Bardock le sisea.

— ¡Estoy de novio! ¡No estoy soltero! —Raditz le ruge a su padre.

—Novio, esposo, no es lo mismo. —Bardock se cruza de brazos y le da la espalda. — ¡Ouh! —Recibe un golpe en la cabeza de parte de Nappa, rechista duro y se frota la cabeza.

— ¡Basta de charla! ¡Dos minutos para Inspección de equipo táctico! —Nappa les ordena y mira a los lados. — ¡¿Dónde se fue Vegeta?!

— ¡Los estoy esperando! —Grita por el pasillo, y sigue su camino. Está decidido, sin importar el mes que le toque él va a ser el mejor mes.

Ami estaba con las chicas, las ayudaba a acomodar algunas sillas del Restaurante y se conocía con Milk.

— ¡Oh! ¡Una Doctora! Es impresionante, las chicas siempre hablan de ti; su talentosa e inteligente amiga que consiguió hacer su residencia y especialización en el extranjero. —Milk le habla con las cejas en alto.

—Jajaja ¡Qué pena! ¡Qué exageradas! —Ami se ruboriza, en verdad que no se siente para nada así. —Me hacen sentir que no llené las expectativas… —Se entristece un poco. —Pero, año nuevo, vida nueva dicen. —Se gira un poco sobre su hombro. —Oye Serena ¿La cena navideña es en su casa?

—Sí, así que les recomiendo ir haciendo ayunos desde hoy. —Serena presiona su puño. —No sólo he practicado mi curry, también pavo, cerdo, cordero… —Enumera el menú y levanta un dedo por cada tipo de carne.

—Bien, no sé si les parece bien… —Toma un trapo y se hace la tonta fregando unas mesas. —Hacer la cena de año nuevo en casa de Nappa… —Musita.

— ¡Oh de verdad! —Serena salta y aplaude. —Si quieres vamos antes y los ayudamos a decorar.

—No, no. Para nada, nosotros ya decoramos. —Ami les afirma, respira hacia adentro con alivio de que no hicieron escándalo.

—Ppsss, sí, seguro. —Lita se cruza de brazos muy incrédula.

— ¡No miento! —Ami toma su teléfono y les muestra. — ¿Ven? Hasta pusimos las luces, la fuerza y la altura de Nappa fue de muchísima ayuda. —Les muestra una foto de él y ella decorando el árbol, la sala ya lista y lo fácil que Nappa con una mano puso todo el juego de luces. — ¡Jajaja! Miren qué alto pudimos hacer un muñeco de nieve. —En la selfie, Nappa la carga en un brazo, de fondo está el muñeco.

—Oh, el amor es una cosa esplendorosa. —Mina junta sus manos y explota en osos de peluche y corazones. —Y una fiesta en su casa, organizada por los dos. —Mina la huele de cerca. —Sí, yo digo que éste pastel está listo.

—No es tan así… Apenas estamos empezando, estamos probando. —Ami responde y todas la rodean, no saben a qué se refiere.

— ¿Qué quieres decir con todo esto? —Serena la arrincona. — ¿No eres su novia acaso? ¿No te preguntó por salir o algo así?

En la Estación de Bomberos, Raditz pega el grito en el cielo…

— ¡¿Cómo que no es nada oficial?! —Raditz baja del camión luego de recorrer las tomas de agua de los hidrantes.

—¡Llegan tarde a comer! —Bardock y Kakarotto tenían listo el almuerzo, se miran levantado una ceja y una oreja, quieren saber de qué se escandaliza tanto Raditz.

Nappa gruñe, está a nada de renunciar y dedicarse a ser asesino a sueldo. Pero primero quiere hacer un asesinato gratis con Raditz. — ¡Grrr! ¡Por Dios! ¡Es mi vida privada y mi relación!

— ¿Entonces sí es una relación? —Kakarotto intenta unir cabos.

—Sí y no. —Nappa se sienta, se cruza de brazos. Admite para sus adentros que volver a sentir el guisado con la sazón de Milk, es algo irresistible.

— ¡Momento! —Vegeta se sienta junto a él y lo arrincona. — ¿No van a hacer las fotos? ¿Ella te rechazó o algo así?

Nappa toma aire para responder… Mientras Ami también responde a las chicas.

—Sí vamos a hacer las fotos. Es sólo que —Ami resopla de lado como un caballo. — Él es un hombre maduro, centrado, con una vida ya hecha. No puede estar con una muchachita como yo, de arriba para abajo. Ni siquiera sé qué voy a hacer conmigo misma, sólo sé que debo buscar trabajo y departamento. Estos días de fiestas, son una pausa en mi vida. —Les pasa muérdagos a Lita para colgar por el Restaurante.

Nappa pone las palmas delante de todos mientras se sirven comida. —Ella es una joven brillante, tiene toda su vida por delante. Un gran potencial y no quiero retenerla. Está saliendo de un momento muy oscuro en su vida, no puede estar gastando sus energías en un viejo que se siente solo.

— ¿Son follamigos? —Raditz habla y todos lo apuntan con una mirada asesina.

Ami queda con una ceja en alto por la pregunta de Mina— ¿Folla qué? No, no. Nada de ésas tonterías, simplemente estamos intentando…Viendo si funciona. —Ami une sus manos.

Nappa contesta. —No, nada de eso. Hablamos seriamente y seremos exclusivos y nos tomaremos las cosas con calma.

— ¡Por supuesto que somos exclusivos! ¡¿Qué les pasa?! —Ami les contesta enardecida, la sola idea de que otra se le insinúe a Nappa o de que él vea a otras la cabrea.

—Pero… —Bardock piensa la pregunta. — ¿Ustedes se… Llevan bien verdad? ¿No pasó nada grave o desagradable que…? —Recuerda cuando les dijo que temía lastimarla.

—No. —Ami responde la misma pregunta, pero que a ella se la hizo Lita. — Es por eso que estamos tratando lo más maduro y racional posible. Porque sentimos… —De nuevo Ami resopla duro hacia arriba como un caballo. —Sentimos una necesidad muy, muy fuerte. Jamás me sentí tan llena de líbido y de—

—Deseo… —Nappa baja el tono. —Entiendo que nos satisfacemos y lo que nos provocamos mutuamente. —Nappa les responde, sus compañeros de Unidad están comiendo con los ojos grandes sin parpadear. —Jamás nos sentimos así y es por eso que—

—Tememos que sea sólo porque nos sentimos solos y con mucha frustración sexual. —Muy científica Ami sigue explicando.

—Nunca tuve una relación seria y si pasamos al siguiente nivel quiero hacerlo despacio. —Nappa sigue.

—NO QUIERO ARRUINARLO. — Contestan los dos a cada grupo de amigos, que más bien parecen un grupo de terapeutas.

A Raditz le tocaba lavar los platos y a Vegeta secarlos, se miraban por el rabillo del ojo con energía asesina. El último plato era secado y guardado, el duelo se ponía sobre la mesa.

—Estás son las muestras de la fotógrafa. —Despliega el álbum. — Es hora de elegir los meses. —Así comenzaba el enfrentamiento, mientras veían el tick del reloj, sólo tenían unos diez minutos, porque no podían perder el entrenamiento y la guardia en su trabajo.

Rei estaba en su habitación, estiraba sus brazos. Sabía que el fin de año sería ajetreado como siempre. —Aaahh… Voy a darme un baño de espuma y—Su teléfono suena.

De: Raditz

Hola Rei. Lo siento, no pude quedarme con Diciembre y Enero (_ ) Seremos Octubre y Noviembre.

De: Rei

¡Genial! ¡Seremos Halloween! Sabes, puedes ser el Hombre Lobo. Yo puedo ser una bruja o un vampiro. *O*

Raditz lee y suspira con alivio, está yendo con los demás a hacer algo de levantamiento.

De: Raditz

¡Tienes razón! (ง •̀_•́)Voy a dar lo mejor ¡Ya verás, seremos la pareja más sexy!

Ahí entraba Kakarotto muy presumido, se iba al banco de abdominales. Tarareaba feliz, porque él y su esposa serán Diciembre y Enero.

Quien estaba muy concentrado pensando era Vegeta, le tocó Agosto y Septiembre. Hacía lagartijas y gruñía con una sola idea en la mente.

— ¡Relájate un poco! Jajaja—Bardock pisaba al enano gruñón haciéndolo besar el suelo. Estaba muy contento, él obtuvo lo que quería; Abril y Mayo. —"Sí ¡Primavera con Lita!" —Muy triunfal iba junto a Nappa para hacer dominadas.

Nappa también subía y baja con una sonrisa. Quería que la foto fuera muy especial, Junio y Julio, sería una probada de lo maravilloso que sería el verano con Ami.

—Ustedes dos… —Vegeta se seca con una toalla, se masajea la nuca. —Me-Me gustaría hablar a solas con ustedes dos. —Mira al piso.

—No vamos a cambiar nuestros meses. —Nappa responde con los dientes apretados, subiendo y bajando.

—No, no es eso. Es otra cosa. —Vegeta les señala la oficina.

Los dos se miran entre sí, lo ven muy serio. Así que como la curiosidad mató al gato, a ellos también.

Apenas cierra la puerta de su oficina, Nappa lo encara. — ¿Qué sucede?

Vegeta aclara su garganta, trata de mantener su pose orgullosa, sentado en el escritorio, cruzado de brazos. —Quería hablarles y saber su opinión. —Frunce tanto el ceño que sus ojos se pierden en su rostro. —Estoy pensando en pedirle matrimonio a Serena. —Mueve sus piernas, en un intento de canalizar sus nervios.

Nappa y Bardock quedan con las cejas en alto, tratan de tomarlo con calma. —Oh, pues… Mira no sé si somos idóneos para la situación. —Nappa le explica. —Yo soy hasta hace poco era un solterón y Bardock… —Le hace señas con la mano de más o menos.

Muy ofendido Bardock arroja su botella de agua al piso. —Mira lo admito, dejar embarazada a Gine en el secundario no fue mi mejor experiencia o ejemplo de "Propuesta". Pero sí fui buen esposo. —Pica a Nappa con el dedo. —Oh, vaya… Tu abdomen tiene los músculos más planos.

Vegeta se aclara fuerte la garganta de nuevo. —A lo que iba era… Si tengo que hablar con sus padres, yo no tengo familia para hacer las presentaciones. Tarble está en el extranjero, hace años que no lo veo. —Se baja del escritorio. —Y no tengo "padres" más que ustedes para ir a pedirle la mano a Serena. —Silencio sepulcral en la habitación. —Ellos no estuvieron muy de acuerdo cuando la invité a vivir conmigo, porque ni siquiera llevábamos un año saliendo. — Frunce los labios y mira al piso piensa en ¿Qué pasará si sus futuros suegros lo rechazan?

Bardock y Nappa ponen una mano en sus hombros. —Nosotros te cubrimos. —Nappa se da un golpe en el pecho. —Como en los viejos tiempos.

—Ja, gracias. —Vegeta se sacude el momento y empieza a caminar para seguir entrenando, sabe que deben estar en forma para los juegos de demostración.

Un par de emergencias en la madrugada, los choques eran comunes en noches nevadas. Unas llamadas de emergencia por escapes de gas. Vegeta estaba con los sentidos afilados, aun con todo lo que tenía trabajando en su mente.

En contraparte, Serena se despertaba muy temprano. Con tantos ánimos de seguir practicando la cena navideña, pero sospecha que quizás son las ganas de recibir a Vegeta por la mañana, como la recibió aquel día a la noche; con una bañera y masajes relajantes.

De: Serena

Buenos días (人*ω*) Discúlpame, pero hoy estoy muy ocupada practicando recetas navideñas. Así que te esperaré aquí. (๑•́ ω •̀)

Ni siquiera recibe respuesta, ella tararea feliz. Se imagina lo mal que le cayó su informe. Pero ella hornea galletas y prepara la bañera. Ahí está la puerta azotándose, corre para recibirlo.

Vegeta está cabreadísimo. — ¡Grrr! Desde ya te digo que si va a ser así, voy a cancelar la dichosa cena navideña. —Tira su bolso muy enojado.

— ¡Vegeta! — Salta hasta él, muy risueña lo abraza. Lo escucha refunfuñar.

— ¡Ya te dije que no tienes que tomarte tantas molestias! —Vegeta no le presta atención a su abrazo, está con los brazos cruzados. — ¡Yo puedo ayudarte! ¡No harás todo sola!

—Awww, estás tan enojado, que ni siquiera ves cómo estoy "ves-ti-da". — Serena hace un puchero y frota su pecho contra él.

—Hmmm, no quieras ha…cer…me cambiar… de… Te-ma —La voz de Vegeta se desvanece, la ve alejarse, caminando coqueta hasta el baño. Sus ojos quedan redondos mientras la ve menear su trasero desnudo y tomar un par de tazas de café, vistiendo nada más que un delantal de cocina. Su modo "caliente" ha sido activado.

Serena jadeaba, no habían alcanzado ni entrar al baño, Vegeta le había quitado las tazas, las dejó sobre un mueble. Contra la pared del pasillo, Vegeta la arrinconó, la levantó del trasero. Y tan listo como en su profesión, tomó un condón y la tomó ahí mismo. —Ay, ah, ah… Ve-Vegeta… Arruinaste mis planes… —Traga saliva, en tanto Vegeta se mete al baño, todavía dentro de ella y cargándola. —El café ya debe estar frío.

—Sabes que me gusta el sexo improvisado. —Se ríe un poco, observa con una sonrisa que la bañera ya lista. La sienta en el borde, arroja su delantal al aire. Tira el condón lleno y se alista para disfrutar con ella. Ya está más tranquilo, con ella en sus brazos bañándolo.

—… Mina está muy contenta, porque Febrero es San Valentín. —Serena muy risueña le cuenta. — Jajaja dice que va a acaparar con una foto romántica.

—Mmm… Serena, quiero hablarte de algo. —La toma de los hombros y la deja frente a él. —Yo… Yo he estado, me-meditando. —Junta sus manos con espuma, está muy nervioso.

La mente de Serena se dispara, lo ve tan nervioso y fuera de lugar, ni cuando le arrebató aquel beso estuvo así. —Confía en mi Vegeta ¿Pasa algo malo?

Vegeta niega con la cabeza. —Lo que quiero proponerte, es algo que…Bueno, quiero saber qué opinas primero y luego podemos hablar, tomar una decisión. Tengo una idea en mente…—Vegeta toma aire, Serena está con las manos unidas y sus ojos azules grandes esperando la propuesta.

Nappa y Ami estaban recostados frente a la chimenea, veían en un rincón el árbol de navidad. Tomaban el chocolate que Ami preparó con sus manos. — Aaahh, es la cosa más navideña y relajante que he hecho en mi vida. —Ami sopla su taza y bebe, se recuesta un poco entre las piernas de Nappa. Siente algo duro contra su espalda y se aleja un poco avergonzada.

—No, no le prestes atención. —Nappa manotea un almohadón y bloquea su erección. Se pone rojo de la pena.

—No es que me moleste en verdad. —Ami quita el almohadón. Se sostiene de las piernas de Nappa y se acerca para darle un beso.

Nappa la abraza completa y se tira con ella arriba. —Jeje, mañana es la sesión de fotos y saldrán a la venta el día de la demostración de fin de año.

— ¡Oh, sí! —Ami se apoya y se endereza un poco encima de él. —Yo quiero ir ¿Puedo ir? ¿Puedo ir? —Ami repite como si fuera una muchachita impaciente.

La mirada negra de Nappa brilla, le encanta cuando se comporta algo caprichosa. —Por supuesto que estás invitada, no lo dudes. Nuestra Unidad hará demostraciones de tácticas de rescate en edificios y derrumbes. También tenemos la carrera de obstáculos y la kermés, por si te aburres de tanta charla técnica nuestra y—A Nappa se le acaba de ir la voz, Ami bajaba su bragueta. —Ya te dije, no le prestes atención. Que mi cuerpo reaccione, no signifi!—Se exalta al sentir la mano de la mujer dentro de su bóxer, manipulando para sacarlo.

— ¿Y si yo quiero?—Ami con la otra mano toca el abdomen duro de Nappa, le deja un beso en su ombligo. Da una risita al ver que alguien como ella le erizó la piel.

La toma de la nuca, con hambre devora los labios de Ami, cubre toda su boca con la suya. Sus lenguas dan giros, saborea el chocolate y la frescura de su saliva. —Tan deliciosa.

Ami se relame los labios. —Y estoy segura, que tu también. —Baja entre las piernas de Nappa, toma la iniciativa. Es la primera vez que quiere hacer una mamada.

—Ami, no ¿Qué haces? —La empuja suave, la toma del mentón, esas pupilas dilatadas parecen resaltar el brillo de sus ojos azules.

—Me cansé de esperar que me lo pidieras. —Ami saca su miembro. —Estás tan duro y caliente. —Masajea desde la punta hasta abajo, escucha su gruñido excitado. Sus besos no se hacen esperar, desde todo el largo, acompañando sus manos.

—Mmh, Ami. —Nappa alcanza una mano a su cabello y la otra se va al trasero de Ami. Es tan menudita, que alcanza perfecto a meter la mano dentro de sus shorts y sus bragas.

— ¡Nnh! —Ami le da una palmadita a la mano de Nappa. —No, no. Esto es sólo para ti.

—Pero quiero que también disfrutes. —Nappa de nuevo intenta meter un dedo dentro de ella, otra palmada lo hace fruncir el ceño.

— ¿No ves cómo lo disfruto Nappa? —Relame sus labios y mete la punta adentro. Sus manos envuelven el largo. El sabor de su virilidad es algo salino, pero no le desagrada. Traga todo lo que puede del largo, succiona fuerte haciendo un pequeño ruido con sus labios al soltar la punta y dejarlo saltando alegre. Observa en detalle la polla de Nappa, lo ve retorciéndose con sus atenciones. Un tipo tan grande y rudo, está así gracias a ella, eso le infla un poco el ego. —Me gusta… —Lame desde abajo hasta arriba. —Me encanta ésta curva que tiene antes de la punta, su grosor…—Toma aire, envuelve sus dientes y lo empieza a engullir constante. Solo entra la mitad en su boca, así que con su saliva lubrica sus manos y se ayuda a estimular todo el largo.

La ve tan concentrada, el movimiento de las embestidas de su cabeza ondean su cabello azul. Nappa la peina con sus dos manos, la sostiene, pero no interviene en el movimiento. — ¡Ah! Mmm. — Presiona sus labios en línea recta, siente que Ami está masajeando sus testículos con una mano. —Ami, estoy cerca. Ya puedes parar. —La empuja y ella se aferra duramente a él. No piensa soltarlo ni un segundo, puede sentirla acelerar. Rechista duro cuando su glande toca una y otra vez el fondo de su garganta caliente. Tira la cabeza hacia atrás, pero vuelve la vista, se esfuerza para verla.

Ami iba regulando de a poco la respiración, en cada bocanada de aire, metía una bocanada de su miembro. La textura tan venosa de su gruesa polla la hacía alucinar, sus rodillas se retuercen una contra la otra, esto la está mojando. —"Es increíble, es la primera vez que no solo quiero, sino que me siento así… Me siento tan bien al darle placer." — Al segundo que siente su punta palpitar en su paladar, escucha a Nappa decir que pare. —"Uh-Uh, para nada." —Chupa hasta la punta, toma aire y acelera sus embestidas. Hasta ella empieza a gemir con Nappa, la saliva escurre, está hambrienta. Ahí se detiene, al sentir las primeras gotas de su semen, deja el glande en su garganta. El líquido caliente empieza a fluir, puede sentir perfectamente como baja por su garganta. Su estómago recibe su eyaculación, esto fue tan excitante. De a poco lo retira de su boca, relame los restos. — ¿Lo hice bien? ¿Mejor que ésas mujeres? —Lo observa poniendo las cejas en alto y abierta a cualquier comentario.

¡Lo tragó! ¡Ella lo tragó todo! La mente de Nappa alucina ¿Y ella está con dudas?— ¡¿Me preguntas eso?! —Nappa la taclea contra la alfombra, toma sus manos y limpia con sus dedos el resto de su semen. —Fue alucinante. Es la primera vez que me lo hace alguien que me importa tanto. —La envuelve completa, esconde su cabeza en su hombro. Inhala fuerte el perfume de la mujer. —Ami… —Exhala suave. —Ahora déjame retribuir. —Le abre la boca y mete su lengua, de una sola vuelta, la deja jadeando.

Ami queda con la mirada entreabierta, Nappa le quita sus shorts y desprende su brasier. Antes de ir entre sus piernas, le regala un guiño travieso y lo ve relamiéndose ansioso, mostrando su larga y brillante lengua. La noche antes de las fotos recién comienza.

Al parecer lo mismo está pasando en el Templo Hikawa. —Sí, sí… Te digo que recién comenzamos. —Raditz usaba sus orejas de lobo y perseguía a Rei en la cama. —Considero que sería un desperdicio no aprovechar el disfraz.

—Hmmm, eres un libidinoso. —Rei lo regaña y le da golpecitos para que se aleje. Baja su camisón y Raditz se lo quiere quitar, de pronto un chiste en su mente la hace partirse de risa. — ¡Jajaja, eres un perro caliente!

— ¡Jajaja! —Raditz la encierra entre sus brazos y se ríe recostado en el vientre de la mujer. —Oh, Jajaja. Luego decías que eras aburrida ¿Ves? Solo te faltaba quien se riera contigo. —Acaricia las piernas de Rei, la escucha reprimir un suspiro. —Bueno, pero, no soy un perro, soy un lobo ¿Sabes por qué? —Ella le niega con una sonrisa. —Porque a diferencia del perro, el lobo es monógamo. —Sube hasta las tiras de su camisón, se las baja descubriendo un poco sus pezones, los lame muy suave, masajea la carne alrededor.

—Aaahh, o sea que… —Rei habla entre gemidos. —AHORA MISMO, AQUÍ Y EN MI PRESENCIA; eres un Lobo.

—Vaya, en verdad te mereces el disfraz de bruja. —La voltea boca abajo y le levanta el trasero. —Ahora verás que yo soy el Alfa.

—Jajaja, por favor. —Rei se sigue burlando. —¡Auch! —Recibe una nalgada ardiente en su trasero, seguido de Raditz rompiendo su camisón. — ¡Oye!

—Yo ya no estoy jodiendo Rei. —Raditz toma sus bragas y las rompe, se las lleva a la nariz. —Mmm… Pero si ya estabas lista. —Pasa una mano por su pecho, tironea su pezón.

— ¡Ah, Raditz! —Rei se sostiene de los codos. La palma de Raditz baja a su entrepierna, presiona su clítoris y su índice verifica su lubricación. Siente besos en su espalda, en su nuca.

Raditz arroja su camiseta a un lado, baja su bóxer mientras tiene un sobre platinado en la boca. La estimula, muy constante y despacio. Su centro empieza a mojarlo.

—Ah, oh Raditz, mételo. —Rei levanta su trasero, intentando meterlo por su cuenta. — ¡Ah!

Raditz la tomó de sus caderas, sostuvo la base de su polla y se insertó en ella. —Nnh, Rei. —Muerde su labio inferior y se tira sobre ella. —Me quemas mujer, me quemas. —Empieza a embestirla, de a poco va más profundo.

Rei se desploma contra las almohadas, lo único arriba es su trasero que golpetea contra la pelvis de Raditz cada vez que se unen. Se aferra a las sábanas, Raditz presiona su clítoris y masajea sus pechos pegados al colchón. Rei recibe una cantidad alucinante de placer. — ¡Ah, Raditz! ¡Me corro! —Presiona las sábanas en sus puños, una embestida dura que le saca el alma, la hace caer en el orgasmo. —Ah, ah, yo… Raditz, lo siento. Fue…Fue mucho.

—Jeje ¿No me sientes Rei? —Raditz saca completa su polla y se la vuelve a insertar, cierra un ojo, ser envuelto en la carne de Rei es exquisito. — ¡Mmm! Relájate, que recién empieza la Luna Llena. — La deja descansar y él se encarga completamente de la situación.

Qué situación con Lita y Bardock. Ella que quería dormir hasta tarde y el despertador entre las piernas de su novio la picaba para levantarse, puede sentir cómo la pica aun a través del bóxer. Él la abrazaba desde atrás, la envolvía tan cómodamente, espía con un ojo afuera. Apenas amanece y ha nevado. —Grrr… Bardock. — Lita se queja, está tan duro y dormido como un tronco. —Aléjate. Quiero dormir. —Por suerte ella se había dormido con una camiseta de Bardock y unas bragas, sino sería su perdición.

—Grrr. Lita, si estamos durmiendo. —La presiona más fuerte entre sus brazos. —Hace frío. —Se queja como un gato. Semidormido empieza a entender porqué Lita se queja, toma su erección y la acomoda hacia arriba. —Listo, ya no te pica.

—Hoy tenemos la sesión de fotos. Tenemos que descansar. —Lita ronronea como él, menea su trasero, le gusta acomodar el largo de su miembro en la línea de su trasero. —Awww… Eres tan grande. —Lita bosteza fuerte.

—Espero que no me estés diciendo viejo. —Bardock besa la nuca de Lita, menea su cadera, frota su erección contra ella. Empieza a meter una mano para atrapar sus pechos.

— ¿Quedan condones a mano? —Lita tiembla, lo siente poner aún más duro y grueso. El masaje en sus pechos y el movimiento es tan perezoso.

Bardock busca debajo de la almohada. —Siempre listo, como un bombero. — Abre un ojo y apenas se separa para poner la funda. En la claridad debajo de las colchas, ve a Lita bajarse las bragas por la curva de su trasero. De inmediato se acomoda otra vez.

—Oh, sí. Bardock. —Se aferre a las almohadas, en la misma posición que se estaban despertando, se mueven muy suave uniendo más y más sus cuerpos. El placer mañanero parece el mejor desayuno.

En medio de la nevada, todos llegaban a horario exacto. Listos con sus bolsos para dar lo mejor. Los recibían en la sala y la fotógrafa les mostraba cada escenario. —Buenos días, mi nombre es Kaysa, ella es mi asistente Nita de iluminación y Rose que está a cargo del maquillaje y Kariim que los va a ayudar con el vestuario. De aquél lado es Jiyuu, quien está a cargo de armar cada escenario. —Las muchachas les sonríen y ponen algunos reflectores. —Raditz ya me ha hablado sobre lo que quieren hacer y déjenme decirles que ni siquiera lo pensé. Quise ser parte de éste proyecto de caridad, sin ningún costo.

— ¡¿Qué?! —Raditz se adelanta. — ¡No, no! ¡Señorita! Cómo cree, nosotros no buscamos—

La mujer lo detiene con la mano. —Por favor. Es el Primer Calendario de Bomberos que se hace en Japón, créanme que es la mejor publicidad para mí. —Lo mira de arriba, abajo, casi coqueta. —De aquí no vamos a salir hasta que estemos satisfechos. —Apunta su vista al alto de la cicatriz, aunque todos son altos, pero sus ojos quedan prendidos del más sonriente de ellos. — ¡Oh! ¿Él es tu hermano Kakarotto?

—Sí. —Milk contesta y la mira muy seria. Se quita el guante. —Kakarotto y su feliz esposa. —Le muestra los anillos.

—Ya Milk, calmada… Jeje. —Kakarotto aleja con una sonrisa nerviosa a su mujer.

Todos se miran entre sí, Rei le tironea una oreja a Raditz. —Más te vale que ésa mujer no sea una ex tuya o algo así. —Le sisea contra su oído.

—Rei no te pongas celosa, tu viste las muestras. —Raditz se escuda, su padre lo empuja y le gruñe. —Papá te lo juro.

Les mostraban a las chicas donde cambiarse, ya que puede que tarden más en arreglarse el cabello y vestirse. Y a los hombres entre la fotógrafa y las asistentes les preguntaban cómo iban a querer cada escenario. Van a hacer las fotos en pareja primero.

—Jaja, me parecen agradables. —Lita comenta al aire.

— ¡Me parecen unas mironas! —Milk da un pisotón.

Serena espía un poco al grupo de mujeres que secuestró a sus hombres. —Estoy muy de acuerdo, hay que tenerles un ojo bien puesto.

— ¡Jajaja! ¡Por favor! Somos mujeres adultas aquí. — Mina se burla de los celos de sus amigas.

— ¡Ay sí! ¡Tú porque tu novio nunca fue un mujeriego! —Rei la pica con un dedo.

Lita se acerca espiar por la puerta, escucha que les hablan de las fotos, iluminación y nada más. — Se ve que son profesionales…

Kariim la asistente de vestuario comenta. — Bueno, si la mayoría va a ser, principalmente, con el torso desnudo, podemos ponerles aceite. —Señala a Rose y toca a Bardock en el hombro. Él da un salto con el ceño fruncido, se siente algo nervioso. La asistente capta de inmediato. — Eh, es sólo para que la iluminación resalte bien el contorno de sus músculos ¿Verdad?

— ¡Sí, sí! —Nita asiente muy vehemente, aunque no van a negar que están babeando por estos especímenes.

—Además, el aceite es lavable. —Rose muestra la enorme botella lista para usar y guiña un ojo. El que tiene mirada de matón, pero en especial resalta por ser el más bajo, manotea la botella.

—Hmp, veremos… —Vegeta levanta la nariz muy presumido, le devuelve la botella a la mujer.

—Grrr. —Serena está a punto de ir a ahorcar a ésa mujer que está teniendo una hemorragia nasal con su novio. El fuego la rodea.

Lita detiene a Serena. —Ya, tranquilas todas. —Cierra la puerta. —Ojos que no ven…

— ¿Tú no estás celosa? — Serena sigue berreando y pataleando.

Lita vuelve a abrir la puerta. —Puesss… —Ve a Bardock casi ruborizado y nervioso. —Jaja, la verdad no ¿No les parece bizarro ver a ése grupo de hombres enormes, siendo "acosados" por ésas mujercitas?

Ami espía y Nappa estaba sentado detrás del grupo, con los brazos cruzados. Al parecer su pareja no le llamó la atención a ninguna, eso la relaja. —"¡Hmp! ¡Ellas se lo pierden!" —Está más animada que nunca, va a demostrar que ellos también son una pareja sexy.

— ¡Bien, empecemos! Veamos cómo se visten, la maquilladora les hará un repaso. Y empezamos por Diciembre y Enero. —Kaysa mira el listado. —Kakarotto y Milk.

— ¡Sí! —Kakarotto sale vestido con unos pantalones rojos de Santa y Milk con un vestidito corto rojo, muy navideño. Los dos con las gorras típicas. Se sientan en un sillón frente a una chimenea y un árbol.

Milk se sienta muy tímida en el regazo de su esposo, está roja como un tomate. — ¿A-Así? — El alma se le escapa del cuerpo.

—Hmmm… —La fotógrafa mira la escena, piensa unos segundos. — ¡Mejor así! —Se acerca a la mujer la voltea. —Así te sientas a horcajadas, pones las manos aquí. —Le toca los pectorales a Kakarotto y la pareja la queda mirando, salta un poco roja. — ¡Ah, eh! Jiyuu, por favor muérdago.

— ¿Ahí? —Se lo acerca, colgando desde arriba.

Milk mira a los lados, está temblando. —Esto resultó más técnico de lo que me imaginé. —Murmura.

Kakarotto la sostiene, la siente inestable. —Milk… Mírame. —Los ojos de Kakarotto están fijos en la mirada negra de su esposa.

Ése aire depredador que se despierta en el rostro de Kakarotto cuando la mira así, sus manos tan gruesas sosteniéndola firme. Se sostiene firme de sus pectorales, se queda perdida en él y ésta atracción. Pareciera que Kakarotto va a hacerle cualquier cosa aquí mismo, delante de todos y también pareciera que eso a Milk, le gusta.

Sacan varias tomas, la pareja ya parece a gusto y a gusto están todas las del staff rodeadas de tanto espécimen masculino. —Bien, eso fue Diciembre, ahora enero con Kakarotto.

—Ah, sí. Quiero hacerlo con el traje de bombero. —Kakarotto les sonríe brillante.

— ¿Me pasas una botella de agua? —Pide Kaysa a su asistente Jiyuu.

— ¿Agua? —Comenta Nita. —Más bien parece que necesitaremos botellas de sangre para no morir de hemorragia nasal. —Todas abren una botella, ven a los hombres sin camisa esperando su turno para la foto.

Y así, bajo la nieve Kakarotto se saca una foto con la chaqueta del uniforme desprendida, junto a un efecto de vapor que hace parecer que sus abdominales queman. —Febrero y Marzo. —Llama Kaysa a la pareja más entusiasta.

— ¡Sí! —Mina quita su bata, se puso alas y tiene un arco y flechas de corazones. Con tacones altos y una prenda que apenas le tapa el trasero ella se sube a Broly por la espalda y hacen su pose frente a un enorme corazón rojo que dice "Feliz san Valentín".

La fotógrafa queda con los ojos chiquitos, ellos parecen profesionales. —Wow, bueno ¿Quieres quitarte la camisa Broly? —Kaysa ofrece, con algo de nervios, no quiere poner celosa a su novia.

—Mmm… Quizás si solo me quito la chaqueta. —Broly se siente un poco tímido y la fotógrafa se sorprende, no parece un tipo así de tímido, sino intimidante.

—Ay, amorcito, no seas tímido. —Mina le insiste. Y piensa unos momentos. —Bueno, pero yo me paro adelante y me abrazas mostrando tus bíceps.

—Bueno, con el ramo y la caja de chocolates. —Broly se anima, quita su camisa y se pone una camiseta con la cual se luce más su figura musculosa. —En la otra, me la quito. —Y así lo hace, bajo un árbol de cerezos Broly se recuesta apoyando una pierna y levantando los brazos encima de su cabeza. También con su uniforme, pero él le dejó los tirantes.

Bardock tenía lo que quería, una foto con Lita bajo la lluvia de las flores de cerezo, ella con su Yukata y él con la suya. Aunque un poco tímido ya que, la del vestuario, Kariim, parecía querer quitarle todo el vestuario que pudiera. Aclaraba su garganta y veía a Lita tentada de la risa. —Basta mujer…

—Jajaja, lo siento ¿Tienes miedo de que te toque un pecho? —Lita le susurra, roza con sus dedos uno de los pectorales de Bardock, hasta le acaricia un pezón, haciéndolo ruborizarse. —Sabes tengo una idea. — Se pone de espalda a la cámara. Bardock parece confundido. —Así, te aflojas la Yukata, y yo la mía.

—Lita…No. —Le afila la mirada.

—Anda, baja la Yukata por mi espalda, yo abro la tuya aquí. —Lita lo sigue viendo enojado. —Jajaja, no creo que me vean a mí, si tú muestras éste cuerpo.

— ¡Excelente! —la fotógrafa saca varias de ellos así, aunque la mujer tiene su brasier, se ve sexy y parece resaltar el contraste entre su fina figura y el cuerpo de roca del hombre.

Más desinhibido, Bardock se toma la foto bajo un colchón de flores de cerezo y algo más atrevido tironea el borde del pantalón de su uniforme, como si se lo fuera a quitar completo.

La maquillista, Rose, daba un par de toques a la peli-azul. —Ah ¿Ami no? —Ella le asiente. —Jaja ya verás, no voy a pasarme de maquillaje, no te preocupes.

—Ay, es sólo que estoy nerviosa. —Ami resopla.

—Oh y ¿Con quién viniste? —Rose, sólo por adivinar, creía que ella estaba con el más bajo.

—C-Con él. Su nombre es Nappa. —Ami lo señala con la vista.

La maquillista no lo cree. —"¡Pero ella es súper menudita!" —Quedó un poco en shock.

El shock se repite, cuando Ami se quita la bata y muestra su traje de baño, aunque era una sola pieza, tenía la espalda descubierta. Se unía muy fino en el abdomen, era a rayas azules y blancas. Con unos bonitos zapatos azules, parecía una modelo. Caminaba muy coqueta a la escena armada de playa y sombrilla.

Un triple shock se da entre todos, Nappa quitaba su bata, había hecho arreglar a su nueva talla el pantalón de su uniforme táctico del ejército. Mostrando un amplio abdomen cubierto de músculos que no parecía tener fin. Todas las mujeres sostienen su hemorragia nasal. Quería darle la sorpresa a Ami, que ya había sugerido verlo con su Antiguo Uniforme.

Miraba hacia abajo a la mujer, muy sugerente le guiñaba un ojo y al segundo la levantaba como si nada. La hacía reír y la sentaba en su hombro. Muy presumido, era consciente de como todas se asombraban y no podían parpadear. Cree que es la primera vez que se siente auténticamente atractivo, aparte de cuando está con Ami.

Las fotos de ellos dos salieron perfectas a la primera, parecen una pareja dispareja, pero juntos sonriendo, tiran todas las expectativas abajo. Luego de cinco minutos de descanso, Nappa salía con el pantalón de bombero y el pecho descubierto.

—Para la foto de Nappa, podemos mojarlo, ponerlo bajo ésas duchas que ponen en la playa. —Nita sugiere. —Puedo usar un ángulo de la luz, donde se vea una especie de arcoíris y el agua brille. —El staff fotográfico choca los puños, muy de acuerdo. Y como Nappa está de buenas, las deja hacer lo que quieran con él. Hasta le gusta lo nerviosa que pone a Ami.

—Por favor, Vegeta y Serena. —Kariim los llama para ver el vestuario.

—Nop. —Vegeta se queda sentado y los brazos cruzados. —Nosotros vamos últimos. —Frunce los labios y mira una revista. Observa a Serena por el rabillo del ojo y ella le asiente, está nerviosa.

Y ahí salían Raditz y Rei. Raditz estaba con sus orejas y su cola, se sentaba en una de las calabazas, con su cabello suelto brillante y unos jeans, parecía una bestia. Rei estaba con su vestidito de bruja, su escote sugerente y su escoba. No hacía falta que nadie le ordenara, se subió a horcajadas a Raditz y parecía que iban a follar sobre las mismas calabazas del escenario.

—Mira, parece que vas a ver en vivo, cómo hacen a tu nieto. —Nappa bromea con Bardock en voz baja.

—Sí, temía que fuera la "perversión" lo que ésos dos tuvieran en común. —Bardock comenta sin enojo y se ríe. Sus nueras son tremendas.

La foto de Raditz a solas, se preparaba con muchos crisantemos, por detrás y adelante. Se ubicaba de rodillas y abría un poco el cierre de su pantalón. Jiyuu, que acomodaba las flores de pronto recibía un guiño de parte del Bombero. —Gracias. —Raditz le tiraba su mirada brillante y Rei tosía fuerte y lo apuntaba con su mirada asesina y la escoba.

Tocaba el turno a los últimos. Serena se aferraba a su bata, estaba muy nerviosa. —Ay, Vegeta, ya no estoy tan segura de tu propuesta. —Serena se encorva, casi haciéndose pelota.

—Agosto y Septiembre. —La fotógrafa llama.

—Vamos Serena, no temas ¿Cuántas veces te dije? —Vegeta la toma del mentón, le suelta el cabello. —Mírame a mí y a nadie más…

Serena toma aire, no quiere ni imaginarse la cara que pondrán todos cuando vean lo que Vegeta quiere hacer. —Bien, vamos. —Al salir le retocan un poco el maquillaje. Está con algunas flores en su cabello, su vestido es blanco, muy corto con volados hacia atrás. Se ve sensual, mostrando sus piernas, pero al mismo tiempo muy dulce. Ellos van a representar el festival Obon, donde se honra a los muertos dejando una lámpara de papel en el agua. Bajan las luces, Vegeta está con unos jeans y camisa blanca arremangada. Todo bien pulido, nada fuera de lo normal. Simplemente, jodidamente guapo.

Cuando Serena se agacha y pone la lámpara en el agua, para dejarla ir en la pequeña corriente de la fuente improvisada, Vegeta la sostiene desde atrás de su cintura, se acerca a su cuello desnudo y le deja un beso. Con deseo se aferran el uno al otro, como si fuera la vista previa a una noche de pasión. Los dos suspiran y parece que ése suspiro quedó grabado a través de la imagen. Seguido de unas sonrisas muy tímidas y traviesas de parte de los dos.

Vegeta estaba con mirada asesina, aunque siempre la tiene, ahora más que nunca su aura está cargada como un arma. Saca el pecho y toma valor. —Bien, una foto bajo las hojas de otoño. —Dice en voz alta, casi dirigiendo él mismo toda la sesión. Pero en verdad es para cobrar valor. —Tú, la de las hojas. —Señala a Jiyuu. —Tira buena cantidad. —Se baja los pantalones. —La de la luz, quiero que estés desde arriba. —Le habla a Nita, mientras le pide un poco de aceite a la mujer del maquillaje. Toma su gorra.

— ¿Q-Qué se cree que está haciendo? —Raditz no puede creer lo que ése enano está haciendo.

Vegeta se arroja sobre las hojas, toma un par, lo suficiente para cubrirse la entrepierna. — ¡Vestuario! —Le grita a Kariim y le arroja su bóxer, la mujer lo atrapa con la cara. Todos quedan con la mandíbula al piso y los ojos redondos. Lo único que tiene puesto son ésas hojas y su gorra de bombero.

—Aaahh… —La fotógrafa y su staff procesan, se encogen de hombros y no van a rechazar las bendiciones que les da Dios. Manos a la obra sacan fotos a ése muy desnudo bombero.

—Ése hijo de puta. —Nappa lo maldice por lo bajo.

—Ay, sí. Cuando me lo dijo, no sabía que hacer o decir. —Serena se cubre los ojos, al igual que sus amigas, pero espían entre los dedos. —Éste tipo es capaz de lo que sea con tal de ganar. —Se cruza de brazos y se ríe. Vegeta la mira de reojo y ella lo regaña un poco con la mirada.

Misión completada, pensaba Nappa y los demás. Veían las muestras y deliberaban cual iría mejor. Pero todas salieron excelentes. Todos se llevan unas copias exclusivas a su casa, esperan con ansias la notificación de la publicación.

Nappa hasta se llevó una pequeña muestra para poner en el casillero de su trabajo. La miraba y todo era más brillante. Ya quiere verla en la kermés alentándolo en la carrera de obstáculos. Tararea sin darse cuenta, los corazones vuelan alrededor de él.

Justo que Bardock iba a taclearlo y burlarse de su cara de tonto, la alarma de incendios se dispara. — ¡Incendio por presunto escape de gas en la zona de edificios de departamentos familiares! —Raditz grita y sale corriendo con los demás.

Equipo táctico, paramédicos, rutas de acceso y los dos camiones, arrancan enfocados en un solo objetivo. Siguen el humo, el incendio ya era mayúsculo, ya estaban evacuando los edificios cercanos por el peligro de que el fuego también los tomara.

Metidos a oscuras en el humo, buscaban a quienes no hayan podido evacuar. Tenían puesto los cascos, con el tanque de oxígeno, bien cubierto por el equipo anti-fuego.

— ¡La estructura del quinto piso parece estar por ceder! —Vegeta informa afuera a Bardock por el comunicador en su oreja.

—Sí, el fuego se arremolina ahí. —Bardock sostenía la manguera. —Con cuidado, es probable que el escape de gas esté ahí ¡Broly el corte del gas!

— ¡Ya está hecho! ¡Puede que sean restos del caño! —Broly afirma y desde el otro lado se va con otra manguera.

— ¡Vegeta ya hay que ir saliendo! —Nappa mira los relojes de oxígeno y la temperatura, que están puestas en su traje.

Vegeta salía con una señora atada a la espalda, supone que se ahogó con el humo o el dióxido de carbono y por eso no evacuó.

— ¡Cough! ¡Cough! —La mujer reacciona, la ponen en una camilla, mira a los lados, todo la aturde. —Mi…Mi hijo. —Sigue tosiendo, le dan la mascarilla para que respire.

— ¿Sí cuantos años tiene? —El paramédico la revisa.

—Seis, tiene miedo al fuego. Se escondió, no quería salir. —Se aferra al paramédico, desesperada y llorando, no puede ni alzar la voz.

— ¡Carajo! —Vegeta sisea, empiezan a sentir los temblores del derrumbe. —¡Nappa! ¡¿Sigues ahí?! —Intenta comunicarse.

— ¡Sí! ¡Tercer piso y me tiro a la red! —Le asegura.

—En ése piso, un niño de seis años. Departamento A2, el de la ventana al sur. —Vegeta le informa, trata de mantener la calma. De ése lado no parece salir llamas, pero sí mucho humo.

Nappa busca a ciegas, si el niño sigue aquí, seguro se desmayó con el humo. Escucha algo, en un mueble. Prende su linterna, abre la puerta de lo que parece una licorera. El niño grita en el cielo y llora del miedo. —¡Lo encontré!

—¡Nappa! —Bardock grita, la zona donde está cruje y se va a derrumbar.

Nappa siente el piso moverse, hace balance, ve el techo sobre el niño por ceder. Se adelanta y lo sostiene. —¡Grrr! —Resopla con los dientes apretados, sostiene toda la estructura en su espalda. Jadea, presiona el abdomen y hace tijeras con las piernas, como en levantamiento de pesas y levanta la estructura. —Hey, Hey… Sshhh… No grites, o te vas a ahogar. —Trata de negociar con el mocoso. —Vegeta, lo encontré. —Le afirma, pero seguro escuchan su llanto y gritos. —Oye, oye, cálmate. Debemos salir de aquí, pero si suelto esto, te puede aplastar. Así que necesito que salgas de ahí y te metas debajo de mi chaqueta. —El niño le niega con la cabeza, está temblando y sostiene un Superman y un Batman en la mano. —Sí, de acuerdo. Eres buen niño ¿Te enseñaron a no hablar con extraños?—El niño le asiente. Nappa presiona la mandíbula. Trata de mantenerse calmo y no gritarle al mocoso de los cojones que si no lo hace se van a morir los dos. Paciencia Nappa, paciencia, como desarmar una bomba. Le corre el sudor por la frente, si tuviera los músculos de antes, seguro podría sostener por más tiempo esto. Pero mira hacia abajo y el piso también cruje. — Veo que te gustan los superhéroes, mira… Mi traje es como el de los superhéroes, es resistente al fuego. Si te metes, saldremos de un salto por la ventana. —El niño sólo lo escucha y nada, hasta empieza a toser por el humo. — Ta-también tengo una mascarilla, te la pones y puedes respirar tranquilo. —Mira las manos del niño, está temblando del miedo, congelado del pánico. —Alguna vez, conocí a alguien como tú. Él tenía miedo…—Recuerda a Broly, en pleno ataque de pánico, era una de las últimas misiones que hicieron, el enemigo los había encerrado y el único compañero que podía cubrir su salida y hacerlos salir vivos de ahí, era Broly, que ocultaba sus ataques de pánico a los demás. Desafortunadamente, perdió el control en un momento crucial y casi no la cuentan. —Te voy a decir lo mismo que le dije a él; si no lo haces, si te quedas congelado de miedo, moriremos los dos. Porque no pienso dejarte solo, no te preocupes, porque de todas formas me quedaré hasta el final.

—Nappa no sale. —Raditz se alarma, corre hasta su padre, mientras trata de comunicarse. —¡Nappa sigue ahí y no contesta!

—¡Vamos a rescatarlo! —Kakarotto se pone una soga y se alista de nuevo para meterse.

El temblor es imparable, alejan a quienes están cerca mientras el edificio cae desde casi la mitad. Bardock traga duro, trata con todos de mantener la calma. Ven las sogas de la red cortarse por el derrumbe y ahí está. —¡NAPPA! —Corren hasta él, cayó en la red.

— ¡Cough, cough! —Nappa tose y se queja, se quita el casco. Abre la chaqueta, el niño se aferró a él y al soltar el techo fueron milésimas antes de que el techo los tragara completos.

—¡Mamá, mamá! —El niño corre hasta su madre, se abrazan fuerte.

Nappa apenas puede moverse, amortiguó el golpe completo. —Uff, rayos… —Sigue tosiendo y sin poder levantarse. La explosión de los escombros lo dejó aturdido, ve a todos un poco borrosos e intenta responder algo de lo que le preguntan.

— ¡Rápido una mascarilla y a la sala de emergencias! —Vegeta da la orden.

Ami estaba muy contenta, buscaba departamentos en su laptop, cerca de la casa de Nappa. Nada grande como lo que él tiene, solo para que no se le ocurra alquilar un auto en cada cita. Pone las fotos en la cama y se abraza a la almohada. —Quiero que me veas nadar… —Piensa pedirle permiso para usar la piscina olímpica de la estación.

Tock, Tock…

—Adelante… —Ami guarda las fotos y cierra la laptop. Queda un poco asustada, nunca vio a Mina tan seria. — ¿Qué te pasa? —Ami sonríe, el día, los días en general se han vuelto llenos de alegría con Nappa y cree que no hay nada que le quiten éste estado de armonía.

—Ah, Ami, perdona. —Mina en verdad que no sabe dar malas noticias. —Es una llamada para ti. —Le pasa el teléfono.

Ami desdibuja un poco su gesto de felicidad, le parece raro, pero atiende. —Hola…

—Ami, soy Bardock. —Toma algo de aire, como cobrando valor. —Hubo un incendio, Nappa se quedó en el edificio rescatando a un niño y casi no sale del derrumbe. Está en urgencias ahora mismo siendo atendido.

Como si nada Ami se pone seria, presiona los puños y reacciona. Se alista para ir junto a Nappa ahora mismo.

...

Ay, si seré malvada, terminé en dramitas. Pero seguro que ése cuerrrpo de acero resistió bien el costalazo :v ¡Hasta el Próximo Domingo!

Saluditos…

DesertRose000: ellos van despacio y los demás ya le arman la boda, Jajaja. Dejenlos disfrutar y saborearse bien rico primero. Vergeta siempre nos gana, él y su carácter tan alfa ¬¬ me pone. XD Espero te haya gustado tu "participación" en el fic. Mi regalo de Reyes ¡Felicidades!

Nita-chan84: Ah no wey, todos le hacemos bulyng al Nappa pobrecito. Jejeje. Ojalá que cuando uno esté como el Grinch, nos manden al Nappa para revivirnos el espíritu navideño XDSí, me pareció súper divinos, babeaba con ellos, en especial ahora que la Ami le dio la probadita. Ojalá tu participación te haya gustado, es mi manera de decir gracias por leer el fic y dejar tu rw ¡Feliz día de Reyes!

OhaioIzumikun: Pues, sí, de apoco te acostumbras a la casa y Nappa ya la quiere tener para su casa. Por eso piensa con cautela, no quiere ser tan impulsivo. Pues a éste paso un mueble exclusivo para condones mi ciela, yo lo voy a inventar y me llenaré de dinero "Para el Saiyajin que hay en casa" XD Y sí aquí se dieron las fotos. Espero te haya gustado, porque yo me divertí escribiendo la escena Jajaja ¡Feliz día de Reyes!