Hinata corría a toda velocidad por las calles del Clan Uchiha. Después de entrenar con su padre por las mañanas, le gustaba pasar la tarde con el menor de los Uchiha, a sus 5 años aún no tenían edad para entrar a la academia, por lo que disfrutaban de sus días jugando en el lago que quedaba cerca de la casa de Sasuke.

Por el camino muchas personas la detenían para saludarla y/u obsequiarle dulces, le gustaba que la trataran como a una más del Clan, aunque prácticamente así era.

Mucho antes de la formación de Kanohagakure, el Clan Uchiha y el Clan Hyuga ya eran aliados. Su alianza era tan sólida que incluso los terrenos que compartían los clanes era el mismo, fue gracias a los Uchiha que el Clan Hyuga aceptó ser parte de Kanoha. Le alegraba que después de tantos años, esa alianza aún se mantenía.

Detuvo su andar cuando llego a casa de Sasuke, toco y espero a que alguien le abriera

-Oh, eres tu Hinata, llegaste temprano hoy.-

-Buenas tardes Oji-san- saludo con una sonrisa mientras le daba un abrazo al mayor, éste por lo general no correspondía, pero a ella no le importaba, sabía que su tío la quería, solo que no era tan expresivo- Otō-san y yo terminamos antes el entrenamiento, dijo que tenía una reunión con el Hokage, así que me dejó venir antes.-

-Ya veo, yo me dirijo hacia allá también. Puedes pasar, Sasuke esta en su habitación- el mayor le revolvió el cabello y después de un gesto se marchó. A pesar de que su tono de voz y expresión eran las mismas de siempre, pudo ver un deje de... ¿enojo? En sus ojos. Decidió no darle mucha importancia, y entró corriendo a la casa.

-"Hinata-chan, tengo algo que contarte."- le dijo Sasuke con seriedad.-

Después de llegar a su casa, el menor de los Uchiha y ella habían ido al lago que quedaba cerca de la casa de este, el niño había estado más callado que de costumbre y sabía que algo le molestaba, por lo que espero pacientemente a que el le contara.

-"Si, Sasuke-kun."-

-"Creo que algo pasa entre Papá e Itachi. Últimamente, mientras Itachi está en casa descansando de sus misiones, apenas y se dirigen la palabra."- Sasuke tomo una piedra y la arrojo al lago, tenia una mirada trsite en su rostro.- "La última vez que los vi hablando, Papá estaba regañando a Itachi por algo, no pude escuchar bien, pero desde entonces, no los he visto hablar más."-

-"Umm."- Hinata pensó bien antes de responder, sabía lo mucho que quería Sasuke a su hermano.- "No creo que debas preocuparte por eso, Sasuke-kun. Itachi es el próximo líder del clan, por lo que es normal que Fugaku-ojisan le exija mucho."-miro al cielo pensando en sus próximas palabras.- "Quizás sucedió algo en una de las misiones de Itachi, y por eso tío lo estaba regañando, a Ita no le gusto y por eso no le habla."- se felicito a si misma por la conclusión a la que habia llegado-

-"Quizas sea eso, Hinata-chan, tu también eres la próxima líder de tu clan, así que sabes de eso."- Sasuke se veía más tranquilo con su respuesta, eso la puso feliz.

Mientras le sonreía al niño, Hinata se puso a pensar en su Padre, si bien era cierto que sus entrenamientos eran rigurosos, éste nunca le exigía de más, la dejaba tomarse el tiempo necesario para aprender todo lo que le enseñaba, y siempre la corregia con amor y paciencia.

Su Padre siempre le decía lo orgulloso que estaba de ella, por lo que Hinata siempre se esforzaba al máximo para no decepcionarlo.

-"Sasuke-kun, que te parece si visitamos a Naruto-kun, hace mucho que no lo vemos."-

Así como a Sasuke, Hinata tambien consideraba a Naruto su mejor amigo.

Lo había conocido una mañana de otoño hace 2 años, cuando ella tenía 3. Había salido al mercado con su Madre, cuando vio a un pequeño niño rubio de ojos azules intentando convencer a un aldeano de venderle unos víveres. El niño parecía que quería llorar, mientras el anciano le gritaba que se "largara" de su tienda. Antes de que pudiera reaccionar, su Madre la había jalado a donde se encontraba el rubio.

-"¿Sucede algo?".- le pregunto su madre al aldeano que había estado gritándole al niño.

-"Hi-Hikari-sama, no sucede nada, este niño demonio quiere que le de cosas gratis, pero ya lo puse en su lugar."- por alguna razón, el anciano parecía nervioso, noto Hinata.

-"¡No es cierto!, tengo dinero para comprar".- protesto el niño.

Mi madre dirigió su mirada al niño.-"Naruto-kun, ¿te gustaría venir conmigo? Te daré todos los víveres que necesitas."- el niño miró a mi madre con desconfianza, pero después vi que sus ojos brillaron en reconocimiento.

-"¡Es usted!"- el rubio parecía feliz de verla, al parecer se conocía de antes.

-"Vamos Naruto-kun, te presentare a alguien especial"- mi madre tomo al niño de la mano mientras caminábamos. Éste iba tan feliz que no notaba las miradas perplejas y los murmullos de los aldeanos.