"Hay otro asunto que debemos discutir."-
Después de que todos estuvieran de acuerdo con su idea, sorprendentemente. Hiashi pasó a otro tema que le preocupaba.
-"Se trata de Itachi. He escuchado a algunos miembros del Clan y de la Policía quejarse que ultimamente tiene un comportamiento extraño, y están especulando que tal vez Itachi no este de acuerdo con el golpe de estado y piensa traicionarnos."- por la cara que pusieron Fugaku y Mikoto, supo que no estaban al tanto.
-"Le encargaron a Neji la misión de vigilarlo."- añadió Hikari
Hiashi conocía a Itachi, sabía que este amaba a su Clan, y que lo último que haría sería traicionarlo. Pero no todos pensaban igual que el.
-"Itachi no esta de acuerdo con el golpe de estado, a eso se debe su actuar. He sido un poco duro con el, le he exigido mucho y lo he obligado a hacer cosas que no quiere".- pudo observar un deje de tristeza en los ojos de su amigo. - "Pero conozco a mi hijo, y nunca nos traicionaria".-
-"Lo sabemos, Fugaku-kun, Ita es un buen niño. No dudamos de su lealtad."- Hikari le sonrió.- "Creo que lo más conveniente es hacer una reunión con ambos clanes, la idea de un golpe de estado es algo que hemos estado discutiendo por años, así que muchos han dado por hecho que es algo que haremos eventualmente. Tenemos que hacerles saber la nueva resolución a la que hemos llegado."-
Hiashi miro a su esposa en silencio, le encantaba como se tomaba enserio su papel de matriarca del Clan, era alguien digna de admirar.
Si hace unos meses le hubieran preguntado a Hiashi que quería hacer, hubiera respondido sin dudar que un golpe de estado. No creía que con palabras lograría solucionar un problema de tantos años. Sin embargo, ahora quería intentarlo.
Su esposa estaba embarazada de 4 meses. Según los planes a los que habían llegado, el golpe de estado lo realizarían a finales de junio, la fecha en la que nacería su bebé.
Desde que se entero de su embarazo, Hiashi había estado pensado mucho. Sabía que Mikoto tenía razón, ¿que clase de mundo planeaban construir para las nuevas generaciones? ¿Uno sementado en el sufrimiento y derramamiento de sangre? No quería eso para sus hijos.
A Neji desde muy joven, por ser considerado un genio, le había tocado vivir la dura vida de un shinobi, había matado y había visto morir. Aún recordaba sus ojos perdidos cuando mato a alguien por primera vez.Sabía como su Padre que una guerra lo destruiría, no podría vivir en paz después de acabar con la vida de sus compañeros de la academia, de sus maestros, de sus amigos, de personas inocentes. Todos estos años había sido egoísta, no había pensado en Neji y en Hinata, en lo mal que lo pasarían si iniciaban una guerra. Había sido egoísta al arrastrar a su hijo en esto.
Pero ya no más, incluso si el tercer Hokage no aceptaba su propuesta, no iniciaría una guerra, por el bien de su esposa, por el bien de su Clan, por el bien de sus amados hijos.
...
Naruto estaba feliz. Los 3 días que llevaba en la academia han sido los más felices de su vida. No sólo estaba cada vez mas cerca de lograr su sueño de convertirse en Hokage, sino que también...
Se le había echo tarde para llegar a clases, iba a toda prisa por los pasillos para encontrar su aula, no quería que Iruka-sensei lo regañara por retrasarse. Cuando encontró el salón, entró tan a prisa que cayó estrepitosamente al suelo habiendo dado apenas 3 pasos de la puerta.
-"¡Naruto! ¿Qué crees que estás haciendo?"- le pregunto enojado Iruka mientras veía como se levantaba, los compañeros del niño rieron al ver el incidente-
-"Perdón Iruka-sensei, mi despertador se averió, pero no se volverá a repetir ¡De veras!"- hizo una reverencia como Hinata le había enseñado que se hacía cuando uno pedía disculpas
-"No pasa nada Naruto, ve y siéntate."- la mirada de Iruka se suavizo.
Después de sonreirle a su sensei, miró a sus compañeros en busca de un lugar para sentarse. Vio la mano de Hinata levantada llamandolo mientras le sonreía.
En opinión de Naruto, Hinata era la niña más bonita que había visto, tenía un hermoso cabello largo y, en palabras de Sasuke, color rojo tomate, con 2 mechones enmarcando su rostro, sus ojos eran grandes y de un bonito color lavanda, era tan pequeña, menuda y frágil que te hacia querer protegerla. Si Naruto hubiera tenido una hermana, le gustaría que fuera como ella.
-"Usuratonkashi."- fue el saludo de Sasuke una vez llegó a donde estaba el y Hinata, antes de que pudiera responderle al bastardo, Hinata tomó la palabra.
-"¿Se te daño el despertador, Naruto-kun?, pero si era nuevo."- Hinata lo miro con curiosidad.
Naruto no tuvo corazón para decirle que no, el despertador que con tanto amor le habia regalado no se le había averiado.
Ayer después de la academia, Sasuke-teme, Hinata y el habían ido a Ichiraku ramen, la pasaron tan bien que habían perdido la noción del tiempo.
Eran las 8 de la noche cuando cada uno se fue a su casa, apenas llegó, se percato de que algo andaba mal al ver que la perilla estaba forzada, y efectivamente, apenas encendió la luz se dio cuenta de que todo estaba destruido, al parecer mientras estaba por fuera alguien había entrado a la fuerza.
A Naruto no le sorprendía, no era la primera vez que pasaba. Con un suspiro, busco algo con lo que ponerse a limpiar.
-"Estaba poniendo la alarma cuando se me cayó, no fue mi intención que se dañara, ¡De veras!"- Naruto puso cara triste, lo que decía era verdad, no había sido su intención.
-"No te preocupes, Naruto-kun. Cuando salgamos de clase vamos a comprar otro."- Hinata le dio una sonrisa tranquilizadora.
Naruto estaba feliz. Antes solo podía ver a Hinata y a Sasuke dos veces a la semana, pero ahora que habían entrado a la academia, le alegraba poder verlos todos los días.
Nota del autor:
Buenas
Aunque amo la apariencia de Hinata en el anime, siempre me pareció que se vería más bonita con la frente despejada, así que estoy usando el poder del fanfic para hacerla como yo quiero muajajajaja
Para que se den una idea, el flequillo es similar al de Mito Uzumaki
