Disclaimer: la mayoría de los personajes mencionados son propiedad de Stephenie Meyer.

Capítulo 10

Diciembre 25.

Observo el brazalete de platino que adorna mi muñeca, dice «mamá», es el regalo que me acaba de obsequiar mi esposo.

Suspiro.

Después de nuestra apetitosa cena navideña estamos desparramados en los sofás, compartiendo regalos.

La nevada no se ha detenido dejando varias pulgadas de nieve acumulada en el exterior. Esta ha sido una blanca Navidad, no hay duda.

Hemos abierto la mayoría de los regalos que son para nuestra bebé; muchos son juguetes de luces y sonidos. Sabemos que todo es para estimular su curiosidad, de hecho ella está viendo algunas luces coloridas ahora mismo.

Milo también ha abierto sus regalos: un nuevo tazón de alimentos y juguetes. No se ve muy interesado, solo está ahí, acostado junto a Caroline tomando una siesta.

— Esto es para ti —entrego una caja grande en las manos de Edward.

Él la observa y la agita cerca de su oído en un afán por adivinar lo que contiene. Quizá por su tamaño cree que es la última generación de juego Playstation que tanto quiere, ese regalo está escondido en el closet, no logré envolverlo, sé que en la noche cuando decida acostarse estará ese regalo allí, esperando por él.

— Gracias, amor.

Asiento.

Edward no desperdicia tiempo y empieza abrir su regalo; los pedazos de papel color verde caen por doquier sobre el piso, su boca se abre y sus cejas se juntan al darse cuenta que hay otra caja envuelta en papel con estampado de pinos.

— Espero te guste —digo.

— Seguramente, nena, pero ¿por qué…? —su pregunta muere en sus labios al abrir la caja y comprobar otra caja de menor tamaño forrada en papel color rojo—. Te pusiste creativa.

De manera tosca y sin ningún cuidado abre la caja: serpentinas y globos salen del confinamiento. Milo levanta la cabeza, se acerca para husmear lo que hay y no le presta atención porque no puede separarse de Caroline.

Hay una la última caja forrada con papel dorado es más pequeña. Edward está vez solo ríe. Remueve todo el papel y su sonrisa se extiende ampliamente al ver el portaretrato de plata: somos nosotros; él sentado en el piso frente al pino con Caroline en sus brazos, yo estoy a su lado y Milo al lado mío, estamos sonriendo vestidos con simples pijamas rojas y viendo hacia la cámara.

Fue nuestra primera foto familiar. Y para lograr la captura perfecta tardamos más de cincuenta minutos.

De solo recordar sonrío.

— Es hermosa —su voz es baja mientras sigue contemplando la imagen en sus manos—. Mi familia.

— Nuestra familia, amor —corrijo— lo que siempre quisimos y soñamos.

Él levanta su mirada y sus ojos están brillosos, hay lágrimas en ellos.

Hoy sabemos que todos nuestros ruegos fueron escuchados; no fue cuando nosotros quisimos, no sucedió por todas las veces que lloramos juntos esperando un milagro. No fue de esa manera, tan solo sucedió sin esperarlo, tal vez cuando nuestra fe llegó al punto más bajo.

Fue como un dulce soplido que acarició nuestra fe y nos recompensó por tanto desearlo.

Primero con Milo y al poco tiempo con Caroline, fue la manera más hermosa de hacernos saber que los milagros existen.

Limpio mis lágrimas. No quiero llorar, no hoy. Ni tampoco mañana, he llorado tanto que hoy solo quiero ser feliz.

— Feliz Navidad —digo sonriente.

Edward se incorpora y me abraza. Le hago un espacio y se tumba junto a mí en el mismo sofá, como tantas veces.

— Muy feliz Navidad, amor —susurra besando mi cuello.

Mi corazón está pleno. También agradecido por el hermoso regalo otorgado.

— Milo, ven por tu juguete —Edward dice— es tuyo, viejo.

Nuestro peludo mueve la cola sin levantar la cabeza, se mantiene acostado cerca de Caroline, durmiendo junto a ella.

— Sabemos que Milo no está interesado en nada que no sea Caroline, ella es su regalo —explico—. Nuestro regalo perfecto.

continuará...


Abracen mucho a sus peludos y tengan una hermosa Navidad, felices fiestas🌲

Infinitamente agradecida por la oportunidad a esta pequeño fanfic hecho con mucho amor. Esta historia queda pausada para la siguiente Navidad con una continuación necesaria para saber sobre las aventuras de Milo y Caroline y su gran unión. ¿Les gustó?

Gracias totales por leer 🐾