Suplementos nutrcionales: Los suplementos son usados para la floración de aquellos Floricultores que no tienen un Come flores que les proporcionen nutrientes (fluidos corporales). Algunos suplementos pueden ser:
• Luz y calor solar
• Alimentos ricos en vitaminas
• Prescripciones medicas
• Fertilizantes, por ejemplo: té de plátano y té de cenizas de madera.
Suplementos nutricionales
Sabía, lo sabía, aquel encuentro con el hombre molesto no era coincidencia. Por supuesto, él sabía que no era bueno reaccionar a los insultos y amenazas en un lugar tan público, pero no bastó más que sacara su varita para ser fotografiado. Al día siguiente, aquella foto donde amenazaba a un hombre desconocido apareció en la portada de El Profeta, con un encabezado dónde se le señalaba como la peor amenaza de Inglaterra y se le evidenciaba como un tipo sin oficio ni beneficio. Lo que a su vez provocó que su padre explotara de ira.
El mago no cabía en sí del enojo que bullía por su cuerpo.
— ¿Me puedes explicar qué mierda significa esto? —Su padre nunca usaba groserías, no al menos que estuviera sumamente molesto, como en aquel momento.
Draco miró el ejemplar que segundos antes había sido arrojado frente a él, leyó el titular y vio la fotografía.
— Una trampa.
— ¿Una trampa? —Lucius no se veía complacido—. ¿Qué quieres decir con eso?
— Alguien claramente quiere manchar mi imagen, así que mandó a alguien para... —carraspeó sin terminar la oración.
El mayor negó con la cabeza, no estaba feliz con la respuesta.
— Te he pedido una y otra vez que mantengas el perfil bajo y que si quieres matar a alguien lo hagas en secreto. Y entonces aparece un tipo y tú ante la mínima provocación lo amenazas ¿Sabes lo que esta noticia hará con nuestras finanzas?
Draco se encogió de hombros.
— Unos cuantos viejos estúpidos se sentirán insultados e inseguros por algo que no les concierne y sí, retirarán sus inversiones, pero podremos sobrevivir, no es para tanto.
Su respuesta pareció un tanto arrogante, al menos ante los ojos de Lucius quien no podía creer que su hijo se expresara de esa manera, como si no le importara el futuro de su familia. Cómo si la fortuna forjada con el esfuerzo de sus antepasados no significara nada.
— Draco, he sido indulgente contigo hasta ahora, te he permitido hacer lo que te plazca y te he dado todos los lujos que deseas, pero esto no lo voy a tolerar.
El rubio menor no estaba preocupado, después de todo, su padre siempre lo reprendía y no pasaba nada más.
— Voy a enviarte al hotel de Bamburgh, te pondrás a trabajar como es debido, como un empleado más y no volverás aquí hasta que aprendas lo que vale el patrimonio de tu familia, pero sobre todo... Cuando tengas un plan de vida. No creas que por ser mi único hijo te nombraré mi heredero universal, lo he meditado mucho y llegué a la conclusión de que tienes que ganarte la vida por tus propios medios.
— ¿Qué? —Draco exclamó ahora sí preocupado y muy desconcertado—. ¿A qué te refieres con ser un empleado más, qué significa que me enviarás a Bamburgh? Y la heren…
— Lo que oíste, Draco. Deseaba fervientemente que un día te encargaras de la familia, pero no podré estar tranquilo sí sé que tienes pensamientos tan débiles y tomarás a la ligera lo que es importante. Por eso, quiero que busques algo que te apasione, con lo que puedas mantenerte y que valores.
— ¡Pero yo no hice nada malo, son los demás que quieren vernos caer, tus enemigos son los que mandaron a ese tipo para que me fotografiaran con él!
— ¡Y me da igual! —gritó Lucius.
Draco dio un respingo, estaba furioso, su rostro enrojecido lo corroboraba. No podía creer que estaba siendo castigado por nada.
— Ya preparé un traslador para el día de mañana, tus cosas serán enviadas, sólo lo necesario. Aprovecha este día, porque mañana tendrás que ganarte con esfuerzo la comida.
— No voy a ir.
— Si no vas, créeme que no dudaré en desheredarte.
Draco abrió la boca por la sorpresa, iba a reclamar, pero antes de que fuera posible Lucius lo echó de su oficina.
Seis años después...
El dolor del crecimiento de múltiples flores que brotaban a través de toda la piel de su pecho era cada vez mayor, Draco no entendía cómo las personas podían vivir de esa manera. Era tan fuerte que incluso en algún momento deseó que existiera la manera de arrancarse todas las flores de un solo tirón.
Theo ya se lo había repetido más de una vez, los suplementos alimenticios por supuesto que servían a un floricultor, pero desafortunadamente, con el paso del tiempo dejaban de ser cien por ciento efectivos, lo que era peor para aquellos que nunca se habían relacionado con un come flores, pero no quería ceder. El solo hecho de pensar en relacionarse con una persona totalmente desconocida le causaba malestar. Si, puede sonar algo un poco hipócrita dado que no era un totalmente inocente en lo que respecta a las relaciones de una noche. No obstante, esto era muy distinto. Era cierto que no era obligatorio mantener una relación íntima con ninguno de ellos, pero pensar en alguien de quien no sabía nada comiendo sus flores y a su vez, ofreciéndole flujos corporales para mejorar su salud no era uno de los mejores escenarios. Probablemente era un soñador, pero si algún día iba a hacerlo esperaba que el intercambio fuera con alguien que le gustara e incluso amara.
─ ¡Buen día, Draco! ¿Cómo te fue el fin de semana? ─Theo entró con una sonrisa de oreja a oreja, lo que provocó que el rubio frunciera el ceño, su amigo usualmente no era tan efusivo, así que tal comportamiento era raro.
─ No tan bien como a ti, por lo que veo. ¿Se puede saber qué fue eso tan genial que te ocurrió entre el sábado por la noche hasta justo esta mañana?
El castaño fue directamente hacia el escritorio, colocó el té de Draco frente a él y después apoyó ambas manos en el borde del escritorio. Su sonrisa sin borrarse.
─ Tuve un flechazo.
Draco asintió repetidas veces, entendiendo que tenía sentido tanta felicidad.
─ ¿En serio? ¿En qué momento ocurrió que no me di cuenta?
─ Si no te hubieras ido antes del brindis lo habrías visto todo.
Draco rodó los ojos.
Claro, desde que Pansy comenzó su relación con Ginny Weasley surgió una especie de tregua entre Slytherins y Gryffindors, algo que en muchos casos se transformó en una amistad y, ese fin de semana se llevó a cabo la fiesta de compromiso de Pansy y Weasley; Draco tuvo que irse temprano debido a la gran cantidad de trabajo pendiente, pero esa era otra historia.
─ ¿Me dirás quién es esa persona que conociste? ─preguntó con fastidio.
─ No lo conocí exactamente… ─Theo titubeó al hablar.
─ ¡No me digas que es un Gryffindor! ─Exclamó a pesar de que ya sabía la respuesta.
Theo asintió.
Draco resopló.
─ ¿En serio? ¿Y cuál de todos es? ¿Acaso es Longbottom?
Theo le miró sorprendido.
─ ¡Por supuesto que no! Es Ron We…
Draco se levantó abruptamente de su asiento, sorprendido por lo que acababa de escuchar. Theo permaneció en silencio esperando a que su amigo superara la conmoción inicial. Supo que el rubio lo había superado en el momento en que empezó a fingir que le daban arcadas. Al castaño no le quedó otra opción más que rodar los ojos disgustado.
─ Sabía que reaccionarías de esa manera. Nunca te agradó Ron. ─Acusó con reproche.
─ Y ahora lo llamas Ron, no puedo creerlo, te he perdido a ti, a Pans. Quién sigue… ¿Gregory? ─cuestionó a modo de burla.
─ Eres un inmaduro.
Draco empezó a reír. Satisfecho por haberse desquitado exitosamente por la traición de su amigo.
─ Diviértete todo lo que quieras, ya me tocará a mi burlarme de ti en su momento. ─Refunfuñó el castaño.
─ ¿Y cómo de qué te burlarías? ─preguntó con sorna.
El castaño sonrió ampliamente antes de responder:
─ Por ejemplo… El regreso de Harry Potter a Inglaterra.
Draco sintió como si le hubiera caído un balde de agua fría encima.
