Feliz Yuri-Navidad 2 – Capítulo 5. Hanahira!
Santa Secreto
Casa de Kaori – 24 de Diciembre
Es víspera de navidad en la ciudad, las vacaciones de invierno han comenzado y por ello, mis amigas y yo, nos hemos decidido juntar en mi casa para cerrar nuestro juego anual del 'Santa Secreto' de este año.
El 'Santa Secreto' es un juego que mis amigas y yo hemos jugado cada año durante las vísperas de Navidad desde que estábamos en primaria, el cual consiste en lo siguiente.
Cuando inicia Diciembre, nos juntamos las cuatro y tomamos un papelito en el cual viene el nombre de una de nosotras. Las demás no debemos saber quien le toco a quien, ya que el chiste del juego es que durante todo el mes, debemos regalarle a aquella persona que nos tocó diversos regalitos de navidad, dándole con cada uno, pequeñas pistas de quién es la persona que se los está regalando.
Y cuando llega el 24 de Diciembre, juntarnos las cuatro en persona con todos los regalitos que recibimos durante el mes y adivinar en base ellos, quien es nuestro 'Santa Secreto', otorgándole así de vuelta, un gran regalo como agradecimiento por los regalos recibidos durante el mes.
En verdad es un juego muy divertido y este año, estoy más emocionada que nunca ya que por primera vez en años, estoy casi segura de que Amane es mi 'Santa secreto'.
Después de todo, ninguna otra chica más que ella sabría cual es mi tipo de música favorita o que tipo de perfume usó, o el color que más me gusta para el moño que uso en mi cabello.
Estoy segura de que estos tres regalos solamente me los pudo haber regalado aquella que me conoce mejor que nadie y por ello, he estado atesorando cada regalo y esperando con ansias este día para poder agradecerle a Amane y darle el regalo que compré para ella.
En verdad, no puedo esperar a que llegue la noche.
Casa de Kaori – Noche
Finalmente, tras un largo y divertido día, la noche llega y con ella, mis amigas y yo llegamos a casa.
Habíamos pasado el día muy alegres las cuatro juntas, jugando en la nieve, visitando el arcade, cantando villancicos y ahora, el momento de estar en casa había llegado y tras preparar algo de ponche y hornear galletas, las cuatro nos reunimos en la sala principal, listas para entregar nuestros regalos y así cerrar el juego de 'Santa Secreto' de este año.
– Muy bien ¡Que el juego de Santa Secreto, comience!
– ¡Sí!
Koharu es la primera en pasar al frente con los regalos que había recibido de su Santa Secreto este año.
– Buenas noches chicas. Bueno, este año he recibido unos hermosos cuadernos temáticos para tomar notas, una masa especial para hornear galletas y finalmente un lindo listón para el cabello el cual estoy usando ahora – señalándolo en su cabello – En base a estos regalos, asumo que quien me los regaló es una persona estudiosa, responsable, que le gustan mucho mis galletas y que además, siempre usa un listón en el cabello.
Todas sonríen, habiendo adivinado quien es.
– Por lo tanto, adivino que mi Santa Secreto este año es… ¡Kaori-chan!
– ¡Correcto! – me levanto y voy a abrazarla – Feliz Navidad, Koharu-chan.
– Feliz Navidad a ti también, Kaori-chan. Y ahora para tu regalo… ¡Ta-ran! Aquí tienes.
– ¡Wow! Es una nueva mochila con múltiples estuches para guardar mis cosas ¡Muchísimas gracias, Koharu-chan!
– No hay de que, Kaori-chan. Espero que este año, nos sigas apoyando en la escuela y sigamos siendo amigas.
– Igualmente, muchas gracias.
Nos abrazamos y Amane y Makoto aplauden emocionadas.
Al haber sido yo la primera en recibir regalo, es mi turno de pasar al frente y adivinar mi Santa Secreto.
En otras palabras, es la hora de darle mi tan ansiado regalo a Amane.
– Buenas noches, chicas.
– ¡Buenas noches, Kaori-chan! – grita Amane, mucho más emocionada que todas.
– Este año he recibido un CD de música de mi grupo favorito, un perfume de la fragancia que más me gusta, y un nuevo listón para el cabello de mi color favorito de toda la vida – lo digo bastante emocionada – Antes de mencionar a mi Santa secreto, quiero darle muchísimas gracias por este año, ya que esta combinación de regalos, solamente me la pudo haber dado alguien que en verdad me conoce, aquella que siempre ha estado a mi lado. Aquella que… me ama – esto último lo digo susurrando para que no me oigan – Así que muchas gracias por los regalos de este año, Amane-chan.
– ¡¿EH?! – Amane sorprendida – Kaori-chan, yo no…
– Ah, Kaori-chan, en realidad tu Santa secreto… soy yo.
– ¡¿EH?! ¡¿Makoto-chan?!
Makoto sonríe, bastante tímida y avergonzada.
Me siento destrozar de la vergüenza y mi rostro se pone rojo como un tomate, pero de inmediato recobro la compostura y empiezo a pedir perdón.
– ¡Ah! Lo lamento mucho, Makoto-chan, pero por supuesto que debías ser tú, que tonta fui, jajajaja – riendo forzadamente, bastante avergonzada – muchas gracias por tus regalos.
La abrazo con todas mis fuerzas, ocultando mi vergüenza.
– Aquí tienes tu regalo, espero que te guste mucho.
– Muchas gracias, Kaori-chan.
Makoto lo abre y…
– Un… ¿Porta consola?
– ¡Wow! – Amane lo ve bastante emocionada.
– Así es, incluso incluye un par de juegos en ella, jaja. En verdad espero que la disfrutes, Makoto-chan.
– Muchas gracias, Kaori. Aunque… me parece que primero tendré que comprar una consola para usarla, jaja.
Ambas avergonzadas, no tengo idea de que hacer.
"Estúpida, sabía que debía de haber comprado un regalo más genérico por si me equivocaba. En verdad estaba tan segura de que sería Amane. Que tonta fui".
– Ah, pero no te preocupes por ello – también avergonzada – seguro que la puedo usar como estuche para guardar mis accesorios y demás, muchísimas gracias, Kaori-chan.
– Por supuesto, Makoto-chan.
Ambas nos sentamos de vuelta, algo incómodas y avergonzadas.
Nos quedamos así por un momento, hasta que Makoto recuerda.
– ¡Ah, sí es cierto! Ahora sigo yo ¿verdad? Jaja.
Makoto toma sus regalos y pasa al centro de la sala.
– Buenas noches, chicas. Bueno, este año recibí una…
Pero mi mente se vuelve en blanco, ignorando lo que pasa a mi alrededor y me concentro únicamente en mis pensamientos.
"Que tonta fui, que vergüenza ¿Cómo pude cometer un error tan grande como ese? Por supuesto que Amane jamás me habría dado regalos tan detallistas como esos. Ella seguramente me habría dado cupones para ir al Arcade con ella, algún videojuego para que juguemos juntas, o incluso la muy descarada se habría atrevido a regalarme ropa interior erótica para usar cuando este con ella" Me avergüenzo solo de pensarlo.
"Ella jamás me habría dado regalos tan perfectos como esos, que tonta soy"
Quizás estoy siendo un poco injusta con ella ahora, pero no puedo evitarlo. Aunque no quiero reconocerlo, estoy dolida.
No me doy cuenta siquiera cuando Makoto termina de mencionar sus regalos y adivina su Santa Secreto, quien es…
– ¡Amane-chan!
– ¡SÍ! ¡Soy Yo! – se levanta Amane emocionada y de un salto abraza a Makoto frente a ambas.
– ¡Wow! Gracias – Makoto reacciona sorprendida a su abrazo, avergonzada – Aquí tienes tu regalo de vuelta. Muchas gracias por tus regalos, Amane-chan.
– ¡Que bien!
Amane lo abre y descubre.
– ¡Genial! Es el nuevo videojuego que tanto había esperado jugar ¡Muchísimas gracias, Makoto-chan! – la vuelve a abrazar.
– Muchas gracias a ti, Amane-chan.
Las dos amigas se abrazan, mientras Koharu y yo las observamos y aplaudimos, ocultando en mi interior lo que en verdad siento y mi corazón roto.
– ¡Muy bien! Entonces sigo yo.
Amane pasa al frente con sus regalos en mano.
– Para este año yo recibí mucha comida, primero fueron unos dulces hechos a mano, después unas galletas horneadas en casa y finalmente, una muestra de chocolates de diferentes sabores envueltos en una linda caja navideña. Por lo tanto, mi santa secreto es… ¡Koharu-chan!
– Así es, Amane-chan. Feliz Navidad.
– ¡Feliz Navidad a ti también, Koharu-chan! Aquí tienes tu regalo de navidad de vuelta ¡Ta-ran! – lo muestra – ¡Es nuevo mandil súper especial de navidad para que lo uses en la cocina! O quizás, podrías usarlo cuando cocines para Makoto-chan y nada más que eso ¿Eh, eh?
– A-Amane-chan… – bastante sonrojada.
La sola idea de imaginarse a Koharu usando un delantal desnudo hace que Makoto se ponga roja de la vergüenza y un poco de sangre empiece a salir de su nariz, por lo que va a lavarse al baño.
Al regresar, las cuatro nos ponemos de pie, listas para seguir celebrando y disfrutando de los nuevos regalos que hemos recibido.
– ¡Muy bien! ¡Entonces que la diversión del día de navidad, continúe!
– ¡Sí!
Las cuatro nos levantamos y seguimos celebrando, aunque yo continuó algo lastimada por lo sucedido y lo ocultó lo mejor posible de ellas.
"Tranquila, no vayas a dar ningún indicio que pueda arruinar la fiesta a tus amigas, después de todo, esta ha sido una navidad exitosa".
Solo debo ocultar mis sentimientos, y todo estará bien.
Afuera de la Casa de Kaori – Media noche
Pasamos el resto de esa noche celebrando las cuatro juntas y cuando llega la media noche, se llega la hora de dormir y nos despedimos de Makoto y Koharu en la puerta.
– Muchas gracias por habernos invitado esta noche, la pasamos muy bien este día.
– Muchas gracias a ustedes por haber venido, que pasen una muy buena noche.
– Igualmente chicas ¡Feliz Navidad!
– ¡Feliz navidad a ustedes también! ¡Las queremos!
Salen y comienzan a caminar en dirección a su casa.
– Koharu ¿Estás segura de que tus padres están de acuerdo en que me quede a dormir en tu casa?
– ¡Por supuesto! Sabes que mis padres te quieren mucho y eres como una segunda hija para ellos. Además ¡Así podremos estar juntas todo el día de mañana en Navidad!
– Sí, supongo que así es.
Makoto sonríe, pero Koharu nota que hay algo extraño en su sonrisa. Así que le pregunta.
– Makoto-chan ¿Estas bien?
– ¿Uh? ¿Por qué lo preguntas, Koharu?
– Llevas ya un tiempo algo distraída y preocupada. Dime ¿hay algo que te molesta?
La toma de la mano para darle su apoyo.
– Descuida, no es nada de que preocuparse, Koharu. Solo estaba pensando… si hice lo correcto en aceptar el regalo de Kaori-chan.
– Bueno… es cierto que fue algo incómodo cuando pasó eso, pero fue la decisión de Kaori-chan dártelo, así que…
– Pero Koharu ¿No notaste a Kaori-chan diferente? Parece que se volvió más distante y nostálgica desde entonces. Aunque intentaba ocultarlo... llevaba una mirada triste, como si hubiera perdido algo. Como si le hubieran arrebatado… algo que era de ella.
Observa el estuche de videojuegos que le regalaron en sus manos.
– Supongo que Kaori se esforzó mucho en conseguir ese estuche para Amane ¿no?
– Así es, seguro que Amane significa mucho más para Kaori de lo que desea admitir.
Observa el estuche en sus manos un momento más y finalmente decide.
– Volvamos, Koharu. Hay que regresar para darle el estuche a Kaori y se lo pueda dar a Amane.
– Makoto… ¿Estás segura?
– Por supuesto, después de todo, yo no tengo ninguna consola de videojuego para usarlo y además, estoy segura de que esto es lo que Kaori habría deseado. Lamento mucho no haberme dado cuenta antes.
– Makoto…
– Así que vayamos, Koharu, no hay tiempo que perder.
Esta a punto de darse la vuelta y caminar, pero Koharu la detiene.
– Koharu…
– Estoy de acuerdo en apoyarte si en verdad deseas regresarlo, pero ahorita ya es algo tarde. Ya vamos a más de la mitad del camino y estoy segura que las molestaríamos si les interrumpimos lo que… estén haciendo ahorita.
– Koharu.
Se sonrojan al pensar en ello.
– Así que, en lugar de regresar ahora ¿Qué te parece si vamos a mi casa? Descansamos esta noche y mañana volvemos por la mañana para entregarlo ¿te parece?
– Seguro – le sonríe – Gracias por apoyarme, Koharu.
– No tienes que agradecer, en verdad, no he hecho nada.
– Haces más que suficiente con el solo hecho de estar aquí para mí. Gracias por todo, Koharu.
Se inclina para darle un pequeño beso a Koharu en los labios, lo cual la sonroja.
– Gracias a ti, Makoto. Aunque debo confesar que… me da algo de tristeza que te vayas a quedar sin regalo.
Una pequeña lagrima cae por su rostro, la cual Makoto limpia riendo con su mano.
– Descuida Koharu ¿Quién dijo que me quedaría sin regalo? Estoy segura de que puedes pensar en algo para regalarme como compensación por mi regalo perdido ¿no es así?
– Eso… bueno. – sonrojada.
Makoto toma a Koharu de sus mejillas y se vuelve a inclinar para besarla, esta vez metiendo mucho más de su boca en la suya para saborearla y recorrer cada centímetro de pequeña boca con su lengua.
Al separarse, se miran enamoradas a los ojos, la toma de la mano y le sonríe.
– Ven Koharu, quiero cobrar mi regalo contigo esta noche.
– Seguro, Makoto.
Casa de Kaori – Pasada la Media noche
Mientras tanto en mi casa, Amane y yo terminamos de lavar los platos después de haber arreglado la sala y la cocina tras la increíble fiesta que tuvimos.
– ¡Esta fiesta fue fantástica Kaori-chan! Me encantaron todos los regalos que recibí de Koharu-chan y el regalo final que recibí de Makoto-chan fue de lo mejor.
Toma un plato de la sala y descubre.
– ¡Genial! ¡Y además todavía sobró una tanda de las galletas de Koharu para mañana! ¡Esta ha sido la mejor navidad de todas! ¿No te parece Kaori-chan?
– Así es, fue… la mejor navidad de toda la vida.
Esto último lo digo con la voz entrecortada, enfocándome en lavar los trastos.
"Tranquila, no vayas a llorar. Solo debes esforzarte un poco más... y el día habrá terminado"
Mientras tanto, Amane toma una de las galletas de Koharu y mientras la devora dice.
– Todo fue muy divertido y estoy segura que mañana será aún mejor cuando pasemos todo el día las dos juntas ¡No puedo esperar a que ya sea el próximo año y volvamos a…! ¿Kaori-chan?
Pero en ese momento, Amane me voltea a ver y ve como una pequeña lagrima tras otra, comienzan a caer por mis mejillas.
– Kaori – preocupada – ¿Qué es lo que…?
– Descuida, Amane, no pasa nada. Solo estoy tan feliz…
Intento ocultarle mis verdaderos sentimientos, pero es inútil. En pocos segundos, me pongo a llorar aún con el plato en mi mano.
– Kaori-chan.
Amane toma el plato de mi mano y me sienta en la mesa del comedor junto a ella, al tiempo que me pasa un pañuelo.
– Discúlpame, Amane. Yo en verdad… no sé por qué estoy así. Es solo que…
Me quedo en silencio. No quiero decirle la razón de que estoy llorando, principalmente porque una parte egoísta de mí… desea que ella lo descubra.
Amane se me queda observando por un momento, esperando deducir con la mirada que es lo que me esta pasando, pero justo cuando pienso que me va a ayudar o indagar a que le diga lo que me sucede.
– Oh, esta bien.
– ¿Eh?
– Si dices que estás bien, entonces esta bien.
– Amane – de alguna forma, escucharla decir eso, me rompe el corazón.
– Pero en su lugar… tengo algo que estoy segura te hará sentir mejor.
– ¿Uh?
Se levanta de la silla y corre a la sala por su mochila, la cual trae conmigo y de ella, saca una muy pequeña caja de regalo envuelta sin nombre.
– Amane ¿Eso que…?
– A decir verdad, después de haber recibido tanta comida como regalo este año, supe de inmediato que mi Santa Secreta debía ser Koharu. Makoto seguro me habría regalado algo más detallista y personal, y tú no podrías cocinar así ni aunque lo intentaras jajaja.
– ¡¿Pero qué estas diciendo?! – le grito molesta.
– Así que al deducir que Koharu era mi Santa Secreto y dado que yo era el de Makoto, me di cuenta que este año, no recibirías ningún regalo de mi parte.
– Amane – me pongo algo triste cuando lo dice.
Aunque lo había intentado, ella tampoco había recibido un regalo de mí.
– Se me hizo una gran lastima no poderte dar ningún regalo mediante el Santa Secreto, así que para compensarlo… encargué esto para ti.
Me entrega el pequeño regalo que había sacado de la mochila.
– ¿Para mí? Amane, no es necesario…
– Es todo tuyo, Kaori ¡Adelante, ábrelo! Quiero ver cuando lo veas.
– De acuerdo, aquí voy.
Rompo la envoltura del regalo, abro la pequeña caja que hay en su interior y en ella encuentro…
– ¿Uh? Esto es…
Es un pequeño collar plateado en forma de corazón, con la letra K escrita en él.
– ¿Te gusta, Kaori? Lo mandé a hacer yo misma con mis ahorros de este año – me dice bastante orgullosa – ¡Y mira lo que hay adentro! ¡Ábrelo!
Hago lo que me dice y dentro, encuentra una foto de las dos juntas con la inscripción:
"Juntas desde el principio y hasta el final ¡Te Amo! Con cariño -A."
– ¡Y mira! Mandé a hacer uno igualito para mí, solo que con la letra A en lugar de la K y con el espacio libre para ponerle luego una inscripción juntas ¿No te encantan, Kaori-chan?
– Amane… ¡Amane!
– ¡Kyaaaaa, Kaori!
Ahora sí ya no aguanto más y me lanzo a sus brazos, abrazándola con todas mis fuerzas y me suelto a llorar como jamás he llorado antes, sentada sobre su regazo y rodeándola con mis piernas.
– ¿Qué sucede, Kaori? ¿No te gustó?
En este momento no encuentro palabras para expresar mis sentimientos, así que en su lugar, la tomo de las mejillas y le doy un gran y profundo beso en sus labios, insertando tanto como me es posible de mi lengua en su boca.
Al separarnos, me vuelvo a abrazar de ella y continuo llorando en su hombro.
– Al contrario, Amane. Es el mejor regalo de navidad que haya recibido. Gracias, de verdad muchas gracias. Lamento mucho no ser una mejor amiga para ti. A decir verdad cuando descubrí que no eras mi Santa Secreto… me sentí muy sola e incluso celosa. Y al ver el regalo que tanto me había esforzado en conseguirte terminar en las manos de otra y al ver como estabas recibiendo y dando tantos regalos maravillosos a las demás, yo… lo lamento mucho Amane. En verdad, no merezco tener a una persona tan maravillosa como tú en mi vida.
– ¿De que hablas Kaori? – riendo avergonzada – si alguien no te merece esa soy yo. Soy muy distraída y tonta, siempre me andas ayudando y rescatando cuando me meto en problemas. Sin ti a mi lado, hace mucho que me habría perdido. Este regalo… es mi manera de darte las gracias por todo lo que siempre haces por mí. Y por lo mucho que me soportas, aún cuando sé que no lo merezco.
– Amane – la vuelvo a besar en los labios, para reafirmarle mi amor.
– Claro que lo mereces, te lo mereces mucho, mi amor. Gracias a ti por soportar mis cambios de humor tan repentinos y soportarme a pesar de lo estricta que puedo ser. Te prometo intentar cambiar.
– Gracias, aunque no es necesario que lo hagas. Si te forzarás en hacerlo, ya no sería la Kaori-chan de la que me enamoré.
– Amane.
Las palabras ya no bastan para expresarle todo lo que siento, así que simplemente la abrazo, recargo mi mejilla contra la suya y le susurro.
– Feliz navidad, mi amor.
– Feliz navidad a ti también, cariño.
Nos volvemos a besar en los labios y al separarnos, una final línea de saliva aún nos une.
La limpiamos y miramos sonriendo a los ojos.
– Y por cierto, me encanta lo atrevida que puedes ser cuando te lo propones, Kaori.
– ¿Mh?
Notando por fin que me encuentro sentada sobre su regazo, con las piernas rodeando su cuerpo y ella agarrándome de mi trasero para que no me caiga.
– ¡Kyaaa! ¡Cielos, Amane!
De inmediato me levanto, provocando que Amane se ría.
– Aunque me encanta mucho más la cara que pones cuando te sonrojas y te avergüenzas. Esa es la expresión por la que me enamoré de ti.
– Cielos, pero que cosas estás diciendo – sonrojada, ocultando lo feliz que estoy.
– Entonces ¿Qué dices Kaori? ¿Usarás el collar que te regalé?
– Amane – lo tomo en mis manos y me lo pongo con una sonrisa – por supuesto, lo usaré todos los días y no me lo quitaré nunca.
– ¡Genial! ¡Te amo, Kaori-chan!
– Y yo a ti, Amane. Te prometo conseguirte un regalo de vuelta lo antes posible mañana.
– De acuerdo, aunque ¿Por qué esperar hasta mañana?
– ¿Uh?
Amane sonríe pervertidamente.
– Dices que no tienes ningún regalo para mí, pero… estoy viendo el único regalo que deseo justo… aquí.
Amane posa su mano sobre mi entrepierna, acariciándome la entrada de mi flor por encima de mi ropa.
– Amane… Aaah… – sintiéndome bien con su tacto.
Nos dirigimos hacia el sillón con Amane encima de mí, mientras besa y lame mi mejilla y mi cuello, sin dejar de acariciarme allá abajo.
– Espera, Amane, no podemos hacerlo aquí.
– ¿Por qué no? ¿No dijiste que tus padres se han ido a quedar a un hotel esta noche, precisamente para poder hacer en privado lo que nosotras estamos a punto de hacer?
– ¡Cielos, Amane! ¡No digas esas cosas de mis padres!
– Lo siento, lo siento – riendo – pero, el punto es que tenemos la casa para nosotras solas ¿no?
– Bueno, sí, pero… – sonrojada – me… sentiría más contenta si pudiéramos hacer esto en mi cuarto.
– Kaori.
Amane sonríe y tras darme un último beso en los labios, se levanta y ofrece su mano para levantarme.
– En ese caso vayamos, Kaori, quiero que sientas todo mi amor esta noche.
– Seguro, Amane.
Tomo su mano y justo cuando estamos por subir, la detengo y le digo.
– Una cosa más – la atraigo, la beso y le digo – Feliz navidad, Amane.
– Feliz navidad a ti también, Kaori.
Bonus Short Story – A la Mañana Siguiente
Es una mañana nevada. Finalmente es 25 de Diciembre y Amane y yo iniciamos el día abrazadas y desnudas bajo las sábanas, con las ventanas bien cerradas para evitar que la ventisca fría de la mañana entre a nuestro nido de amor.
Descansamos acomodadas, sintiendo y disfrutando del cálido cuerpo de la otra, cuando en ese momento, suena el timbre allá abajo.
"¡Ding-Dong!"
– ¿Uh? ¿Quién podrá ser a esta hora?
Amane tiene el sueño muy pesado, por lo que el timbre la puerta no la despierta.
Yo por otra parte, me levanto con cuidado para no despertarla y busco algo de ropa para ponerme, cuando el timbre vuelve a sonar.
"¡Ding-Dong!"
– Diablos ¿Dónde deje mis bragas?
Para no seguir haciendo esperar a quien quiera que este abajo, tomo lo primero que veo para cubrirme y bajo corriendo las escaleras.
– Un segundo, ya voy.
Finalmente llego a la puerta, y al abrir encuentro a…
– ¿Makoto-chan?
– ¡Ah! Bu-Buenos días, Kaori-chan – algo avergonzada de verme semi desnuda – Feliz navidad.
– Makoto, Feliz navidad a ti también.
– Discúlpame por molestarte tan temprano, pero me alegra ver que al menos Amane-chan no se despertó.
– ¿Eh? ¿Por qué asumes que esta aquí?
– Bueno, pues…
Se queda viendo la pieza de ropa que elegí para cubrir mi desnudez, y cuando la noto, veo que es el suéter largo que Amane había estado usando anoche.
– ¡Aaaaahhh! No-No es lo que piensas. Verás, lo que pasa es que anoche, Amane subió a… a… ¡pedir prestado mi cargador! Y cuando bajó, se olvido de llevarse su suéter a casa. Y ahorita que me llamaste, esto fue lo primero y más caliente que vi a la mano, así que lo tomé y…
– ¡Buenos días, Makoto-chan!
– ¡Kyaaaaa! ¡Amane!
Mi mentira se viene abajo cuando Amane aparece detrás de mí, ya despierta con el cabello suelto y vistiendo únicamente la blusa que yo había usado anoche para cubrir su desnudez.
– Bu-buenos días, Amane-chan – le dice Makoto aún más avergonzada de lo que estaba antes.
– ¡Amane, baka! ¿Qué estás haciendo aquí? ¿No se supone que estabas dormida?
– Lo estaba, pero ya no estabas a mi lado y me dio algo de hambre, así que bajé por algo.
Dice mientras mastica una de las galletas de Koharu.
– ¡¿Y no podías vestirte antes o ponerte algo que no sea mío?
– ¿Mh? Pero si tu también estas semi desnuda y llevas puesta una prenda mía para cubrirte.
– ¡Ese no es el punto, tarada!
Makoto solo ríe al vernos discutir y esboza una pequeña sonrisa.
– Me alegra ver que también la hayan pasado muy bien anoche.
– ¿También? – pregunto algo extrañada.
– ¡AY! Quiero decir… vine a traerles esto.
Toma la mochila que trae con ella y saca de su interior el regalo que le había dado anoche como intercambio.
– Me parece que… este porta-consola lo habías comprado para Amane-chan ¿no es cierto? Así que, te lo devuelvo.
Amane lo ve emocionada, pero yo muy apenada.
– ¡Gracias, Makoto-chan!
– Espera, espera, espera – la detengo antes de que pueda tomarlo – ¿Estás segura de esto, Makoto-chan? Después de todo, todo este malentendido fue debido a mí, y si lo hicieras, ya no tendrías regalo… por mi culpa.
– Descuida, Kaori-chan, lo entiendo. Te esforzaste mucho por conseguir este estuche para Amane-chan ¿no es así? Nada me haría más feliz que lo tuviera.
Dicho esto, Makoto entrega el estuche a Amane, quien lo toma emocionada.
– Feliz Navidad, Amane.
– ¡Genial! ¡Muchas gracias, Makoto-chan, y por supuesto a ti también, Kaori!
Me da un pequeño beso en la mejilla frente a Makoto.
– ¡Amane! – roja de la vergüenza.
Me vuelvo con Makoto.
– Gracias por este regalo, Makoto-chan. Prometo conseguirte otro regalo mucho mejor antes de que regresemos a clases.
– Descuida, en verdad no es necesario. Además, ya recibí… un mejor regalo.
Esto último lo dice en voz muy baja, como esperando que no la oyéramos, pero ambas la escuchamos y Amane contesta.
– Y por casualidad ¿Ese regalo involucró a Koharu en tu cama? ¿Eh?
– Amane – la regaño.
Makoto se pone incluso más roja que antes al ver que la habíamos escuchado y de inmediato busca una excusa para irse.
– Bueno, ya… ya tengo que irme. Seguro que Koharu… quiero decir, mis padres, me estarán esperando para desayunar con ella ¡Ellos! Quise decir Jaja.
Ve que no le creemos nada y se despide.
– ¡Nos vemos, chicas! Y Feliz Navidad.
– ¡Feliz navidad a ti también! ¡Nos saludas a Koharu!
Al cerrar la puerta finalmente puedo respirar tranquila, ahora que el peligro ha pasado.
– Fiu, me pregunto si se habrá dado cuenta de lo que en verdad hicimos anoche.
– Descuida, Kaori-chan, estoy segura que ella sí se doy cuenta.
– ¿En serio?
– Aja, tan segura como estoy que ellas también lo hicieron toda la noche y no dejó pegar un ojo a Koharu jaja.
– Cielos – me avergüenzo al imaginarme a nuestras amigas haciéndolo en las posiciones que Amane y yo lo hicimos anoche – creo que prefiero no tener esa imagen en mi cabeza.
– En ese caso, permíteme ayudarte a quitártela.
– ¡Kyaaaa! ¡Amane!
Amane me lleva de vuelta al sillón, y comienza a besarme de la misma manera que lo hizo anoche.
– Amane ¿Qué estás haciendo a esta hora?
– ¿No me escuchaste? La mejor manera de quitar una imagen sexual de la cabeza, es haciéndolo con otra chica en la cabeza.
– Aja ¿y eso quién lo dijo?
– Lo dije yo, obviamente jaja.
– Cielos.
Me continúa besando y me pregunta.
– Entonces ¿Esta bien si lo hacemos? Te ves tan sexy en ese suéter mío.
– Amane…
Me vuelve a besar y al separarnos le respondo.
– Esta bien, pero apresúrate que seguro mis padres ya no tardarán mucho en volver.
– ¡Muy bien!
Amane me ayuda a quitarme su suéter mientras que yo la ayudo a hacer lo mismo con mi blusa. Quedamos completamente desnudas, vistiendo nada más que nuestros dos collares en forma de corazón, descansando y colgando sobre nuestros pechos.
Nos acomodamos de espaldas contra el sillón mientras nos besamos, y cuando estamos listas para comenzar a hacerlo, la veo sonriendo a los ojos y le digo.
– Feliz navidad, Amane.
– Feliz navidad a ti también, Kaori.
FIN
Epílogo
Yuuna cierra su libro y voltea a verme con alegría.
– Y ese, es el final de las cinco historias navideñas de este año ¿Qué te parecieron, Nanami?
– Estuvieron increíbles, Onee-sama, me gustaron mucho todas.
– ¡Me alegra mucho escucharlo, Nanami! ¡Oh y mira la hora! – volteando a ver el reloj – Ya es de mañana y ya sabes lo que eso significa ¡Es hora de abrir los regalos!
– Que alivio, ya estaba empezando a incomodarme estar en esta posici... ¡KYAAAAAAAAAAA! ¡Onee-samaaaaaaaaa!
Yuuna se lanza sobre Nanami y con sus propias manos, destruye la envoltura donde la tiene envuelta y comienza a hacerle mucho el amor esa mañana.
Dando así por concluida, esta ¡Feliz Yuri-Navidad!
¡Hasta aquí llega la Yuri-Navidad de este año! ¿Qué les pareció? Espero les hayan encantado las obras de este año y haya podido compartir aunque sea un poco del gran amor y cariño que le tengo a todas estas increíbles parejas y su bella historia.
También quiero dar muchísimas gracias a todas/todos los que leyeron mis historias este año, y especialmente le quiero mandar un gran saludo a Nadaoriginal, Zaisoh, Spacewalrus y Yuzu Araki. Mil gracias por las historias que compartieron este año, y espero este nuevo año que empieza, pueda seguir leyendo más historias nuevas de ustedes y de cualquier otro nuevo autor/autora que se anime a compartir sus historias para todas estas hermosas parejas c:
Felicidades y de nuevo, muchísimas gracias por este año y que pasen un muy ¡Feliz Año-Yuri Nuevo! :D
Atte: Saori-nee c:
