Dia
Algunas veces, cuando Baz despertaba y se daba cuenta de que Simon Snow estaba con él, tenía ganas de llorar de lo feliz que estaba. No existia mejor sensación en el mundo que la de estar rodeado por sus brazos, sus alas y la cola. (Aradecía a Crowley por las extremidades extra. Permitían que Simon tuviera más formas de abrazarlo). Estando allí, sentía que nada en el mundo podía herirlo.
Recordaba la primer noche que pasaron juntos, después del beso en el bosque. Aquella vez no pudo relajarse. Temía que la magia de ese momento acabaría en cuanto saliera el sol. Trató de memorizar la sensación de estar acurrucado con Simon. Creyó que sería una de esas cosas que pasan una vez en la vida.
Ahora, tiempo después, las cosas eran muy diferentes. El temor de que Simon se fuera había desaparecido. Lo estaba intentando, ambos lo estaban intentando. Tenía toda la eternidad para disfrutar de estar entre los brazos de Simon.
Era extraño que él despertara antes que su amante, pero no importaba. Baz escondió la cara en una de sus alas. Se dedicó a dar pequeños besos sobre ellas, hasta que sintió como Simon comenzaba a despertarse, murmurando algo.Cortó sus incipientes palabras con un beso que fue correspondido de inmediato.
Hoy era sábado; si así lo deseaban, podían quedarse todo el día en la cama.
Noche
Los labios de Baz, sus besos, eran una cosa que jamás era suficiente para Simon. Podían pasar horas besándose y aun así seguiría con ganas de más. Justo como había pasado hoy.
Todo el día estuvieron en la cama. Empezaron con simples besos y caricias suaves, y culminaron haciendo el amor. Fue apasionado y doméstico al mismo tiempo. Simon ni siquiera se había acordado de comer. No era importante. (Solo lo hizo cuando, después de una pequeña siesta, Baz le llevó sandwiches. Volvieron a hacerlo después de aquello) Lo único que pensaba era estar con Baz.
Estaban acostados, descansando después del intenso día que habían pasado. Baz acariciando su espalda, haciéndolo temblar y dejando un rastro caliente por donde pasaban sus dedos. Simon sentía que el sueño lo estaba venciendo, pero no quería quedarse dormido sin ver, una vez más, la cara de Baz.
La única fuente de luz provenía de la luna que se colaba en la habitación. Gracias a ello podía verlo claramente. Sus facciones, bajo la luz de aquel cuerpo celeste, lucían aún más atractivas de lo que ya eran. Simon sentía que veía una obra de arte. Quedó sin aire ante tal visión.
Entonces vio que Baz estaba por abrir la boca. No, no era momento de palabras. Simon prefería las acciones de todos modos. A pesar de que sus labios estaban bastante magullados ya, besó a Baz.
Y siguió besándolo hasta que cayó rendido por culpa del sueño.
¡Hola!
Esto es muy corto. El prompt de hoy era letras de canciones. Me basé en "Amanecí en tus brazos" de José Alfredo Jiménez para este drabble.
Aquí dejo la versión más LGBT que encontré de la canción: https/youtu.be/-J0LQ49vSGk
Muchas gracias por leer!~
Ciao!
