Disclaimer: El Potteverso es propiedad de Jotaká.


Este fic participa en el Reto #66: "El mal nunca descansa" del Foro "Hogwarts a través de los años".


Castillo de arena


Recuerda haber visto rojo en otras ocasiones. Cuando era más joven e inmaduro en realidad.

Tras un partido de quidditch particularmente importante o una riña entre compañeros de trabajo que ponían en duda su capacidad.

Pero aquí y ahora, en un parque muggle por petición de la madre de su sobrino Hugo, en un intento de que el pequeño se adapte a cualquier ambiente, fungía como responsable al cuidado del niño de cinco años que hasta hacia un minuto, había estado jugando en la caja de arena tranquilamente sin meterse en los asuntos de nadie.

Hasta que una pequeña bestia se había atrevido a patear el intento de castillo de arena de Hugo.

Observó al niño de regordetas mejillas reírse de los ojos apunto de inundarse en lágrimas de su ahijado, mientras el barquillo de helado que apretaba en su mano se derretía y se chorreaba por todas partes.

Y no pudo más que ceder a su instinto.


—¿En verdad hiciste llorar al niño, Charlie? —Preguntó Ron luchando contra todo instinto de parecer divertido con la situación. En especial cuando su esposa lucía un gesto como el que estaba dirigiéndole a su hermano mayor.

—En mi defensa, él se metió con Hugo primero.

—No tenías que embarrarle el helado, Charles. —Sentenció Hermione mientras su cuñado la miraba con reproche. —No cuando los lazos entre la comunidad mágica y no mágica están yendo tan bien.

—En teoría no hizo uso de su magia. Nadie podía saber que no se trataba de un muggle. —Señaló Ron.

Hermione le dirigió una mirada.

—¡Qué vergüenza Charlie! ¿En que estabas pensando?

—No me arrepiento de nada.


¿Haré que Charlie le embarre helado a un pequeño bully? Efectivamente.

¿Es algo malvado? Discutible.

Saludos.