Bakugo revisaba atentamente varios documentos, con su mano derecha tomaba café mientras que con su otro brazo sostenía a su bello pecoso quien daba unos cuantos saltitos en su pene totalmente erecto.
Nada como una buena cogida con tu esposo y un café para empezar bien el día.
-¡Buenos días perras! Llegó la alegría de hoy-un rubio bastante conocido para la pareja entró azotando la puerta y gritando provocando que dieran un respingo por el susto
-Eres un idiota Denki, casi provocas que Kacchan y yo nos corramos antes-le mira con un puchero pero continúa con su labor
-Déjame adivinar, el tarado de Kirishima te dijo de la videollamada-rodó los ojos al ver que empezaría una de sus rabietas al verlo inflar las mejillas
-Por supuesto que si, me siento traicionado ya que hicieron todo eso sin mi-se cruza de brazos poniéndose infantil
-Ven aquí tonto-lo jaló el peliverde para darle un beso húmedo el cual fue correspondido gustosamente
El rubio bajó su mano hasta llegar al miembro de este y comenzar a masturbarlo.
-Je, siempre saben dar un espectáculo-aumentó el movimiento de sus caderas y metió la mano del café en el pene del rubio
Un par de besos húmedos, gemidos y saltos, los tres se corrieron quedando satisfechos.
-¡La traición! ¡La decepción hermano!-una cuarta voz fingiendo tristeza los hizo espabilar y ver que el pelirrojo los veía con una sonrisa burlona mientras se quitaba la corbata-háganse a un lado, es hora de la siguiente ronda
-Que suerte que compré la silla más grande y resistente
Iniciaron una nueva ronda a puerta cerrada ahora sin más interrupciones.
Estando todos reunidos en la sala principal de la casa Bakugo, el cenizo se levantó de su asiento para dar un mensaje.
-Durante años, me enseñaron que debía de ayudar a las personas ya que grandes bendiciones llegarían a mi vida-miró a los presentes-y eso es verdad ya que me ha permitido conocerles porque cada uno vivió un trauma: desde un padre de mierda alcohólico que vendía a su hijo para seguir ebrio todo el tiempo-el rubio era reconfortado por el pelirrojo al recordar eso-un empresario hijo de puta asesino, homofobico y racista que trató a sus hijos como pestes y a una madre ultrareligiosa que prefería ver a su hijo mayor muerto y al menor encerrado antes de que "enfermaran por ser homosexuales"-se abrazaron entre todos ya que se sentía como un sueño el que el cenizo los haya salvado
-Pero, ustedes son los que me han ayudado a ser mejor persona y de salvarme a mi mismo ya que también estuve a punto de volverme una mierda peor que todos esos malnacidos juntos-mira con un brillo especial a su pequeña esmeralda-sobre todo la dulzura, calidez y amor de mi amado Zuzu me hicieron ser la mejor versión de mi-besa su mano mientras que con la otra toma su rostro
-Siempre vamos a estar para ti Kacchan, así como has estado para nosotros-besó cariñosamente a su esposo
La sala se cubrió de aplausos y varias personas llorando emocionadas.
-¡Por el bastardo de Bakugo!-gritó Touya levantando su copa
-¡Salud!-chocaron sus copas y brindaron
La cena continuó sin más percances
