El equipo enviado por Katsuki se infiltró en la mansión de Sir Nighteye, el sujeto que tenía en su poder una reliquia bastante importante para la familia del cenizo.

-A partir de aquí va a ponerse feo, asegúrense de regresar con su trasero intacto y puedan cogerse a sus parejas-cargaron las armas y a la señal del peliblanco, entraron rápidamente

En pocos minutos los hombres del ricachón estirado llegaron a su encuentro y comenzó la lluvia de balas, explosiones y golpes.

Abatieron a muchos de ellos mientras a otros los dejaban inconscientes.

Avanzaron cada vez más lento porque esos sujetos no dejaban de aparecer.

-Touya y tu vayan directamente por el millonetas, Kirishima y yo acabaremos con estos idiotas-los primeros asintieron y aprovecharon la distracción para ir tras el sujeto

Coordinaron sus ataques y desplazamiento hasta llegar a la sala principal del hombre.

Patearon la puerta al mismo tiempo y encontraron al objetivo teniendo sexo desenfrenado con una prostituta la cual gritó al ver a los hombres armados deteniendo el acto por parte de ambos.

-Lárgate si no quieres recibir una bala en el cráneo-la chica salió corriendo semidesnuda del lugar dejando al hombre a merced de ese par

-¡¿Qué diablos quieren?!-gritó asustado la pregunta

-¿Dónde está la reliquia familiar de los Bakugo?-cuestionó el pelirrojo

-N...no sé de qué están hablando-recibió un balazo en la pierna que lo hizo caer sumamente adolorido

-Dije...¿Dónde está la reliquia familiar de los Bakugo?-apuntó directamente a la cabeza

-De...detrás del cu...cuadro...-señaló una pintura de sí mismo en la pared cerca de la chimenea

El peliblanco quitó el cuadro y observó una caja fuerte a la cual rápidamente le dieron la clave.

En pocos segundos logró extraer una pequeña caja dorada con inscrustraciones de diamante y al abrirla encontró una llave y una memoria.

-Tenemos la reliquia-anunció por el comunicador-mata al cerdo Touya

El mencionado simplemente sonrió y tiró del gatillo.

Salieron del lugar sin contratiempos junto con Inasa y Kirishima explotando en lugar sin dejar rastro de su intrusión.


Varios inversores estaban presentes en la sala de juntas esperando a que Bakugo llegara.

Observaron cómo la puerta era abierta por un lindo peliverde seguido de un rubio y chico de cabello bicolor para al final entrar el cenizo.

-Buen día señores, los llamé para un asunto de suma importancia-se sentó en su silla quedando el rubio y el bicolor en diferentes extremos de la sala y el peliverde en la puerta la cual cerró con llave sin ser visto

-¿Qué ha ocurrido para que nos haya hecho llamar a esta hora?

-Iré directo al grano: algunos de ustedes son unas malditas ratas ladronas y voy a descubrir quienes son-chasqueó los dedos y de las sillas salieron una especie de grilletes que aprisionó manos y piernas de los inversores

Los tres menores sacaron unas varas expansibles y que en la punta se mostraba electricidad corriendo.

-Si no quieren tener el cerebro o el pene fritos, más les vale decir quienes son las ratas ladronas-miró con burla las caras de los tipos totalmente aterradas

-¡Esto es inaceptable señor Bakugo! No puede tenernos aquí atados así como así -gritó uno de ellos enojado y aterrado

-Tenemos a un primer ganador-canturreó el rubio y le clavó la vara en la cabeza para luego electrocutarlo

El resto miraba con horror y lágrimas en los ojos la perturbadora acción.

-Primera rata, calcinada-rompe en varios pedazos el expediente del sujeto-espero entiendan ahora si la indicación

Bakugo ya sabía quienes eran desde un principio y solo quería la confesión directamente de sus bocas.

-F...fueron Kazegawa, Kenta y Saito-dijo uno de ellos confesando lo que hicieron-ellos estuvieron lavando el dinero y me amenazaron con matar a mi familia si le decía algo-el cenizo le miró con seriedad

-Muy bien señor Hazuki-el peliverde palmeó su cabeza y se acercó a su oído-pero no me gustan los mentirosos-sonríe burlonamente y clava la vara desde su mandíbula hasta atravesar el cráneo y electrocutarlo

-Bien como no valoran sus vidas-mira a dos personas en específico-Bebés, desháganse del señor Kino y del señor Shinkazaya

Shoto y Denki rápidamente eliminaron al par de ratas restantes.

-Señores, felicidades. Pasaron mi prueba-les entrega tres sobres a sus gemas para que se los den

Desatan a los hombres restantes y les dan lo indicado.

-Ahí tienen lo que les correspondía a las ratas recién freídas-les mira serio-no me decepcionen y no saben que pasó aquí, ¿entendieron?

-S...si señor Bakugo

-Váyanse, necesito un tiempo a solas con mis bebés-estos se acercaron a darle mimos al mayor

Rápidamente salieron de ahí dejando al jefe disfrutar de su tarde amena con sus muñecos en un ambiente lleno de sangre y quemados.