Capítulo 4
El verano estaba en su máximo esplendor. Kate caminaba por las aulas de clase de la escuela donde presentó su SAT, lo había tomado con otros estudiantes que deseaban más estar en la playa que presentando un examen en pleno verano. Cuando estaba llegando a la salida del edificio el Kingsley la recibió ayudándole a entrar al auto.
—Gracias por recogerme Kingsley pero pensé que vendria Sam— dijo Kate cerrando la puerta del auto.
Al entrar vió que alguien más estaba en el auto en el asiento de copiloto, una bruja, todo en ella lo demostraba y eso hizo que Kate sospechara.
—Kate te quiero presentar a Nymphadora Tonks, va trabajar conmigo y tu familia, Sam fue asignada a otra misión por el Ministerio y Tonks se ofreció amablemente para reemplazarla— explicó Kingsley acomodando el cinturón de seguridad
Kate le sonrió, había algo en ella que le daba confianza.
—Es Tonks, no me llames Nymphadora, Katherine por favor— dijo Tonks con algo de nervios.
—Vale Tonks— Kate le ofreció su mano y ella la estrechó— Es un placer, bienvenida a la divertida labor de cuidar a la familia del Primer Ministro de Inglaterra, ¿ya conociste a los demás?
—Si, ya conocí al Primer Ministro y a su hermana Mina— dijo Tonks con una sonrisa— Ya nos encargamos de la situación y parece que las personas en el centro equino no lo notaron
—¿No notaron que?— preguntó Kate, mientras Kingsley emprendía la marcha.
—Tu hermana hizo volar a su caballo unos centímetros más alto para pasar una yarda— explicó Shack— El señor Grant lo notó y nosotros revisamos si había alguna sospecha entre los padres y alumnos, pero nada preocupante
—Mina debe estar que vuela de la felicidad— dijo Katherine negando con la cabeza.
No demoraron en llegar Downing Street y fueron recibidos por el personal, antes de entrar Tonks arregló un poco su vestuario y casi parecía una de las empleadas de la residencia de un primer ministro, zapatos implacables, traje a medida y su cabello tomó un tono castaño oscuro. Notó que Tonks no estaba muy cómoda así que se acercó a Tonks y le susurró.
—Gracias por hacerlo pero si tienes que salir conmigo eres libre de vestirte como quieras— dijo Kate cuidando que nadie más escuchara
—Gracias, es mejor para ellos— dijo mirando hacia la puerta donde estaban los policías y algunos miembros de staff.
Mina corrió por el pasillo gritando el nombre de Kate a todo pulmón.
—¡Kate te dijeron, lo hice!— gritó emocionada abrazándola, Kate le cubrió la boca y le hizo una señal de silencio
—Te felicito Mina Mia por eso, me dijeron que saltaste muy alto— le dijo apartando mechones del pelo castaño del rostro para besarle la frente —Te convertirás en la mejor jinete del país seguro.
—No, eso no es lo que quiero, quiero ser la mejor cuidadora de animales fant…— pero no terminó la frase porque Kate la abrazó con fuerza.
El día que habían ido a comprar sus útiles escolares al Callejón Diagon, Mina había visto en Flourish y Blotts un libro de criaturas y el berrinche que hizo cuando no le compraron el libro fue monumental. Desde ahí se la pasaba describiendo las fotos mágicas que había visto.
—Serás la mejor, lo sé— le dijo Kate al oído.
Ambas fueron a la biblioteca y mientras Mina dibujaba un micropuff, Kate escuchaba las características que su hermana pequeña decía. Para tener cinco años su hermana era una esponja de conocimiento con todo lo que tenía que ver con Hogwarts y criaturas fantásticas.
Una hora después Robert Grant entró a la biblioteca y fue recibido por un abrazo de sus hijas, el Señor Grant era muy parecido a Mia, no tanto a Kate físicamente pero los periódicos no mágicos mencionaban que ella tenía el mismo color de ojos y carácter de su padre.
—No podía esperarme más y vine a estar con lo más importante de mi día— les dijo tomando asiento con ellas en el sofá— Además la cena de hoy es shepherd 's pie por el triunfo de Mia en la competencia y del examen de Kate.
—No sabes si voy a pasar el examen— le contradijo ella.
—Claro que lo pasarás, tu eres la mejor y nunca dudaré de lo brillante que eres hija mia— le dijo dándole un beso en la frente— Mía ve a lavarte las manos, después de dibujar este micropuff es mejor estar limpios para la cena.
La pequeña Grant asintió y corrió hacia el lavabo.
—¿Papá puedo hablar contigo?— le preguntó Kate
—Por supuesto cariño, siempre— le dijo su padre mientras recogía las crayolas que Mia había usado para el dibujo.
—Ya los papeles de la casa de Sussex están y sé que no puedo tenerla hasta cumplir 16 años—dijo Kate mirando fijamente a su padre— Pero tal vez podamos pedirle a Dumbledore que envíe a Harry y a los Dursley ahi, asi Harry tendrá una habitación y podrán estar todos.
—Kate sabes que no es posible, el hechizo de protección funciona en Privet Drive, mudarlos no sería lo más adecuado— explicó el señor Grant guardando en el escritorio los dibujos de Mina.
—Lo sé pero tendrán más espacio— repuso Kate.
—Harry vive muy bien con tus tíos Kate, el mismo Kingsley me envió el reporte y al parecer tus tíos tienen miedo de que Harry los transforme en sapos y cerdos que le han dado una habitación y está bien de salud— le dijo riendo.
—¿A eso llamas vivir bien Señor Primer Ministro defensor de la infancia?— le preguntó Kate imitando al presentador de noticias de la noche.
Robert se acercó a Kate y le colocó sus manos sobre los hombros de la chica.
—Harry está bien, no quiero que te preocupes por eso por favor— dijo dándole un beso en la frente, luego se puso serio y se cruzó de brazos— Sé que prometiste regresar a Hogwarts por tu hermano y tu madre y yo respetamos esa decisión, pero no quiero que eso se convierte para ti en días de preocupación.
—No lo serán— dijo Kate segura— Creeme seré la estudiante promedio en Hogwarts que pasa sus exámenes y que no se mete en problemas, se come sus verduras y no espía detrás de la puerta.
Amelia Grant abrió la puerta y entró a la biblioteca abrazando a su hija y dándole un beso a su esposo.
— Kingsley me entregó tus notas del SAT, no fallaste una pregunta, te felicito mi cielo— dijo dándole besos por todo el rostro.
—Gracias mamá, me esforcé mucho para eso— dijo Kate mirando los ojos grises de su madre.
Abrazó a su hija con fuerza —Hablé con la Señora Davis y los llevará a Mathew y a ti al partido a las 10 asi que mañana estarás en Wimbledon en primera fila para celebrar esto—.
—Gracias, son los mejores— besó a ambos padres y salió hacia la puerta— Mejor buscar a Mina.
—Si, Remus vino a cenar y sospecho que Mina debe estarle preguntando todo sobre su transformación— dijo Amelia negando con la cabeza.
Las vacaciones pasaron sin un alboroto más, cuando llegó el día de regresar a Hogwarts Kate notó que faltaban 2 Gryffindor en la mesa y estuvo a punto de levantarse y preguntar por Harry, Mathew la tranquilizó diciéndole que si algo le hubiese pasado Dumbledore le habría dicho algo.
Cuando dieron la orden de ir a las salas comunes Kate le dijo a Mathew que iba a buscar al Profesor Dumbledore, su amigo la iba detener pero ya ella estaba camino a la oficina del director. A mitad del camino se encontró con el Profesor Snape.
—Profesor Snape, buenas noches— lo saludó algo aliviada de ver a alguien a quien podía preguntarle.
—Señorita Grant, que sorpresa verla acá— dijo una voz a sus espaldas.
El nuevo Profesor de Defensas Contra las Artes Oscuras estaba en el pasillo y casi corria hacia ellos.
—Buenas noches Profesor Lockhart— dijo amablemente Kate.
—¿Sucede algo? ¿Todo está bien?— preguntó Lockhart al ver la expresión de fastidio de Snape.
—Si Gilderoy, solo le indico a la señorita Grant la sala común— pero Snape no alcanzó a terminar la oración porque Lockhart se acercó a Kate con premura.
—Señorita Grant estoy muy interesado en hablar con su padre, seguro el Primer Ministro apreciará unos consejos para manejar estos asuntos mágicos, mi experiencia le sería de mucha utilidad— dijo con una sonrisa tonta.
Kate lo miró sorprendida y luego miró al Profesor Snape como si no supiese bien a qué se refería, aun así logró decir —Gracias profesor, puede escribirle a Kingsley Shackelbot es el secretario de mi padre—.
No era la respuesta que el profesor rubio esperaba —Si claro pero sí puede hacer una excepción por mí, ya sabe—.
Pero Katherine solo entendia que queria preferencia para hablar con su padre, al ver su expresión el Profesor Lockhart aclaró su garganta
—Espere mi carta entonces— dijo Lockhart arreglándose la túnica azul cielo que llevaba—Será muy provechoso que el Ministro se instruya en todos los temas que pueden afectar a los muggles, muchos pueden aprovecharse de su condición de muggle y todos queremos una buena relación entre los dos mundos.
Kate todavía procesaba lo acababa de escuchar y vio que el Profesor Snape iba intervenir pero ella se adelantó.
—Puede que mi padre no sea un mago, pero estoy segura que está mejor asesorado, tiene el conocimiento suficiente y trabaja muy bien con el Ministro Fudge. Le repito lo mejor es que le envíe una lechuza a Kingsley Shackelbot para mirar la agenda del Ministro— dijo sintiendo las mejillas rojas por el enfado que sentia.
Para no darle más espacio a Lockhart, el Profesor Snape habló, puso su mano sobre el hombro de la chica para apartarla — Es tarde y la señorita Grant debe descansar, ya la acompañaré a la sala común—.
—Que tenga una feliz noche— le dijo Kate mientras caminaba con el profesor hacia las mazmorras. Mientras iban caminando ella susurraba enfadada —Condición de muggle, eso sonó a que mi papá tiene una condición que lo hace menos para algo.
—Lockhart cree que está un peldaño más arriba en una escalera, no le de mucha importancia— le dijo Snape abriéndole la puerta del despacho.
—Perdón no es la forma de tratar a un maestro, creo que debo disculparme con él— dijo Kate tomando asiento como siempre lo hacía cuando estaba ahí.
—Como su Profesor le diría que es lo correcto— dijo Snape mientras prendía fuego al caldero y comenzaba agregar ingredientes.
—¿Y cómo no profesor?— preguntó Kate.
—Que las dos neuronas de Lockhart se merecen que alguien lo coloque en su lugar de vez en cuando— dijo con total seriedad.
Eso hizo que Kate comenzará a reirse, la forma seria en la que lo había dicho el profesor Snape la hizo reír aún más. Se limpió con la manga algunas lágrimas que habían salido por reír.
—Perdón lo juro que no es mi forma de ser, jamás me reiría de un maestro— dijo todavía riendo.
Algo en la risa de Kate hizo que el Profesor relajara su actitud, incluso Kate vio el asomo de una risa.
—No le quitaré puntos por eso, pero sabe que no puede estar sola por los pasillos— le dijo Snape .
—Lo siento, iba al despacho del Profesor Dumbledore quería preguntar por Harry, no lo vi en la cena— respondió Kate apenada.
Con los últimos toques el profesor vertió la poción en uno de los vasos y lo puso en frente de ella.
—Su hermano está bien, está en el castillo y ahora está castigado con su amigo Weasley por volar en un Ford Anglia Volador en pleno día frente a muggles, además de chocar contra uno de los símbolos del Colegio, el Sauce Boxeador—le dijo Snape.
El profesor sacó de su túnica El Profeta de ese dia y se lo entregó, en la primera página se veía el auto surcando los cielos en Londres, Kate pensó en su padre y en el Ministerio encargándose de la situación pero después escuchó el Suace Boxeador
—¿Harry está bien? ¿Su amigo?— preguntó cayendo en cuenta que su hermano se había chocado contra un árbol que se movía.
—Están bien— Se limitó a decir Snape y acercó más el vaso con la poción haciendo la indicación que la bebiera.
—No puedo creer que Harry inicie el año metido en problemas— Kate bebió la poción y no demoró en sentir algo caliente corriéndole por las venas— Modificó la poción, esta sensación la he tenido pero después de beber más de una dosis.
—Estuve investigando en vacaciones y pude encontrar una investigación hecha en Hungría sobre sanación de sangre en dragones— explicó el Profesor señalando unos libros en el estante— La sensación de calor acelera el torrente sanguíneo y un comportamiento que hay en dragones cuando están heridos es cauterizar la herida no solo para cerrarla pero para llamar sangre a esa zona.
Kate abrió los ojos ante el descubrimiento y al ver el tamaño de los libros sabía que el profesor le estaba resumiendo mucho de lo que había leído
—Es increíble Profesor, logró imitar la sensación en una poción—dijo ella mirando emocionada el vaso que tenía en la mano.
—Si no hay efectos secundarios espero poder perfeccionarla, quiero avanzar en la poción dando dosis intermedias para ver si la poción soporta más de un día— explicó limpiando el caldero y tomando el vaso vacío.
—Gracias, aunque espero que haya descansado en vacaciones— le dijo Kate con una sonrisa.
—No debe preocuparse por eso— dijo Snape sacando de su escritorio el pergamino que usaba para apuntar los datos de la poción—¿Que tal estuvieron sus vacaciones?
—Muy bien, estudié para mi examen para validar mis estudios y después de presentarlo estuve con mi familia en la playa, también cené con mi padrino— le contó Kate pero el profesor no despegó la mirada del pergamino.
Luego Snape acompañó a Katherine a la sala común y cuando ella entró Mathew la esperaba en uno de los sillones.
—¡Kate! Harry y Ron llegaron en un auto a la escuela ¿Te imaginas que un auto aterrizó en Hogwarts?— le dijo con la emoción en el rostro.
—Sí me enteré y es increíble que lo hiciera, Kingsley debió tener trabajo con el Ministerio desmemorizando a las personas que lo vieron en Charing Cross— dijo ella con un tono de enojo mientras se deshacía de la corbata, la poción si la hacía sentir con la temperatura alta o era el enojo que sentía por eso.
—¿Volaron desde Charing Cross? Aún mejor ¡Es una doble pasada!— dijo Mathew emocionado.
—No lo es Matt— le dijo Kate— Arriesga su vida haciendo esas cosas, es desconsiderado si no piensas que dos personas dieron la suya por la de él.
Matthew cambió su expresión al escuchar eso —Lo siento Kate, no pensé en eso—dijo su amigo apenado.
—No hay problema— le dijo Kate suavizando su mirada— Está castigado, así que aprenderá algo de esto, pero mejor vamos a dormir.
