Capítulo 5
—¡Es indignante Mathew!— dijo Kate casi en un grito sujetando el libro que estaba leyendo.
—Kate tu ya terminaste tu redacción para encantamientos pero yo no y en realidad quiero terminarla antes de la cena— le respondió Mathew acomodando los lentes para seguir escribiendo.
—Lo siento pero me indigna leer la Ley Rappaport, no puedo creer que Macusa adoptase esto por tanto tiempo ¿Sabes lo que esto ocasionó? Si hubieses vivido en esa época en New York te habrían alejado de tus padres, podrías haberte convertido en un obscurus— le dijo Kate mostrando una parte del pergamino.
—Pero soy un estudiante que quiere terminar esto pronto para ver un partido de Quidditch por el que aposté por Gryffindor 2 galeones y estamos en 1992— le replicó su amigo sin mirarla.
Kate siguió leyendo y cuando iba empezar hablar Mathew bajó la pluma y la miró— Kate entiendo que quieras aprender todo sobre el estatuto de sangre y todo eso gracias a que alguien abrió una cámara que no sabemos donde está y que según la leyenda busca impuros de sangre, pero leer el estatuto Rappaport no te va ayudar, deberias buscar más información de la cámara—.
—Ya leí Historia de Hogwarts y no dice nada más que lo que ya sabemos, quiero saber por qué un mago como Salazar Slyhtherine pensó que debía eliminar hijos de no maj— le respondió volviendo a retomar la lectura.
Su amigo puso su pluma sobre el libro para que lo mirara —¿No te asusta?— le preguntó Mathew— Eres la hija del Primer Ministro, bueno para la mayoría en este colegio lo eres y justo sale este ataque con ese mensaje.
—Matt mis padres saben lo que está pasando pero también confían en el Profesor Dumbledore, si yo me retiro del Colegio solo porque hay un mensaje amenazante ¿Cómo crees que se sentirán los otros padres?— le preguntó antes de retomar la lectura.
Unas horas después y dejando el material de estudio en la sala común Kate y Mathew caminaron por los terrenos del colegio para ir al Estadio de Quidditch, en el camino se cruzaron con el equipo de Slytherin que también se dirigia al lugar. Mathew no pudo evitar mirar las escobas nuevas que cada jugador llevaba, al pasar a un lado del equipo uno de ellos le dio un puntapié a Mathew haciéndolo tropezar.
—¿Cuál es tu problema?— le preguntó Kate al rubio que había hecho tropezar a su amigo.
—Es para que esperen ahí la purga de ustedes los sangre sucias, tienen un puesto seguro— dijo en tono burlón Draco Malfoy.
Kate caminó hacia él pero una voz profunda la llamó, era el Profesor Snape que se acercaba al grupo —Vayan al campo caballeros deben concentrarse en el partido— les dijo a sus alumnos.
Kate sintió la mano de Matthew en su hombro y giró para ver que su amigo tenía un corte en la rodilla, comenzó a buscar en los bolsillos el díctamo pero el Profesor Snape le entregó una botellita a Matthew y luego siguió al equipo de su casa.
Después de ayudar a su amigo siguieron su camino en silencio, Kate solo podía pensar en el odio con que había dicho sangre sucia, eso hizo que ella y Mathew animaran más a Gryffindor. El partido terminó con Harry siendo llevado a la enfermería, veía que todo el equipo y sus amigos lo acompañaban, Mathew ofreció acompañarla pero Kate se negó diciendo que Harry estaría acompañado.
Esa noche buscó con la mirada a Draco Malfoy y vió que este comía su cena con los otros Slytherin, de lo distraída que estaba Kate tomó uno de los dulces que había en la mesa y lo mordió, era un donut glaseado, alcanzó a escupirlo disimuladamente pero Matt la miraba preocupado, ella rió para tranquilizar a su amigo y le dijo que no la había mordido.
Con el ataque a la Señora Norris y las medidas que se estaban tomando por ello habían acordado con el Profesor Snape de tomar la poción en la mañana, Kate esperaba que la dosis de la mañana la ayudase si su cuerpo reaccionaba a la cantidad de azúcar; pero no fue así.
Cuando la cena terminó y se dirigieron a la sala común Kate comenzó a sentirse mareada, le pidió a Mathew que la acompañase a la enfermería, no se sentía segura de poder llegar a las mazmorras. Cuando salieron por la estatua del águila, un prefecto de Gryffindor los vio y antes de decirles que los iba a castigar, Mathew y Kate le explicaron que debían ir a la enfermería, por la situación el prefecto los acompañó y acortó el camino por pasadizos para ayudar a Kate. Cuando llegaron le dijo a Mathew que él debía volver a la sala común, solo su amiga podía quedarse.
Al entrar a la enfermería Kate encontró a Madame Pomfrey atendiendo un estudiante en una de las camas del lugar, Kate miró más de cerca y se dio cuenta que el estudiante no se movía, parecía una estatua. Su expresión hizo que la enfermera la llevara a otra área de la enfermería quedando a espaldas del estudiante. Además la enfermera cerró las cortinas donde estaban.
—Lo mejor es que tomes la insulina, te puedo ayudar— dijo Madame Pomfrey
—No, descuide puedo hacerlo— dijo Kate tomando el líquido y la jeringuilla que la enfermera tenía ahí.
—Se nota que eres hija de Amelia, tienes habilidad con la aguja y estas situaciones— dijo la enfermera con una sonrisa, ella le devolvió la sonrisa, luego pinchó el dedo de Kate para medir su azúcar— Debes quedarte esta noche, quiero monitorear tus niveles de azúcar.
La enfermera abrió la cortina y ayudó a Kate a entrar a la cama —Madame Pomfrey, el estudiante petrificado como la señora Norris es hijo de muggles ¿cierto?— preguntó Kate.
—Si lo es— dijo después de un silencio incómodo— Le pido prudencia sobre esto Señorita Grant, el Profesor Dumbledore ya está encargándose de este tema.
—No se preocupe, solo quiero saber para poder ayudar a su familia, no va ser fácil para sus padres saber que su hijo fue petrificado— le explicó Katherine.
La enfermera asintió y le contó que el estudiante era Colin Creevey, estaba en Gryffindor y era su primer año. No agregó más información y le ordenó que descansara. Cuando Kate se acomodó en la cama vio que a su derecha, a solo dos camas de distancia hacia otro estudiante con una venda en brazo izquierdo y una cicatriz de rayo que le brillaba con la luz de la luna que se colaba.
Kate estuvo tentada de levantarse y hablar con él, pero vio que el muchacho estaba dormido y que a su lado había poción crece huesos, el dolor que debía sentir era bastante. Al mismo tiempo pensaba que era la oportunidad perfecta, estaban solos y podrían hablar… pero la idea fue desechada cuando vio que se movía. Murmuró un "descansa Harry" y dejó que el sueño la venciera.
A la mañana siguiente escuchó los pasos de la enfermera y de otras personas, abrió los ojos y vio que dos estudiantes, un pelirrojo y la castaña que siempre se sentaban con Harry estaban a su lado dándole los buenos días a su amigo. En ese momento la enfermera midió su sangre y al ver que estaba en sus niveles le dio permiso de ir a la sala común.
Al llegar a la sala Kate pudo cambiarse con ropa fresca y bajó para encontrarse con Mathew e ir a desayunar. En el Gran Comedor Kate tomó pergamino y tinta y comenzó a escribir una carta a sus padres contándoles lo sucedido, le encomendó a su madre que contactara a la familia Creeve. Luego escribió otra carta dirigida al Señor Creeve ofreciéndole ayuda en lo que necesitase y poniendo al servicio a su familia si requerian información adicional o solo un apoyo en la situación. Cuando el correo llegó, Kate envió las cartas con las lechuzas del colegio y fue interceptada por el Profesor Snape que se acercaba a la mesa.
—Señorita Grant por favor vaya a mi despacho en cuanto pueda— le dijo el profesor con tono severo, incluso la cara de algunos de los compañeros de Kate fue de preocupación por lo que le podía pasar.
Quedó de buscar a Mathew después y se dirigió al despacho como le habían pedido. Al entrar el Profesor Snape tenía lista la poción y se la entregó de inmediato
—Madame Pomfrey me dijo que se había sentido mal.
Pero ella no lo dejó terminar, tomó el vaso y de un trago tomó la poción —Ya me encuentro mejor fue solo un episodio—.
—Debió avisarme cuando se sintió mal en el comedor, noté que no estaba bien
—Profesor créame no me sentía en condición de ir hasta las mazmorras, por eso fui a la enfermería— dijo la estudiante todavía saboreando la poción.
—Pero la poción— dijo el Profesor mirándola fijamente pero Kate no le devolvía la mirada.
—La poción me ayuda más no me va curar de esto y lo siento por decirlo de esta manera pero tanto usted como yo sabemos que esto no se va ir— dijo Kate dejando el vaso en la mesa— Ya tuve esta charla con mis padres y creo que usted también lo sabe por toda la investigación que ha hecho.
—Todavía es muy temprano para decir que no funciona— dijo secamente el Profesor.
Kate miró al profesor y vio que él no se movía ni le despegaba la mirada, estaba a la defensiva esperando el siguiente comentario.
—Perdón, es solo que con todo lo que ha pasado creo que me ha puesto de los nervios, de verdad discúlpeme— dijo Kate sinceramente mirando al Profesor.
—Estará a salvo en Hogwarts, solo ha sido un ataque y no podemos saber si es el mismo atacante— dijo Snape.
—Profesor leí el caso en los 80, también inició así y terminó con una estudiante muerta, una estudiante de padres muggle— respondió Kate.
—Pero usted no lo es— dijo el profesor con un toque de rabia.
—No pero para los demás soy la hija de un muggle, he leido todo los estatutos y todavía no creo que todo haya cambiado unos años atrás en las leyes, peor, todavía hay personas que creen que por nacer en una familia son mejores que otros y los otros no deben estar— dijo Kate con lágrimas ya cayéndole— El mundo mágico cree que hace mejor las cosas que los muggles por magia, los magos no necesitan colocarle una estrella de 5 puntas porque todos saben si eres o no parte del club selecto en registros de sangre.
Las lágrimas le corrían y cerró los ojos para tratar de calmarse, se cubrió el rostro con las manos y sintió una mano fuerte sobre su espalda, el profesor Snape la guió a un sillón y le entregó un pañuelo mientras se sentaba a su lado.
—Lo siento, he estado leyendo todo esto y recordé a mis abuelos— dijo Kate entre sollozos.
—No todos somos así— dijo el profesor entregandole un vaso de agua fría— Su madre fue la bruja más inteligente y brillante que he conocido, logró cosas que no todos los magos pueden hacer. Sus abuelos, los Evans nunca vieron con horror que su hija fuera una bruja, antes la apoyaban aún más que su tía.
—Si, me he enterado que ella, su esposo y su hijo no son los más receptivos a que Harry sea un mago, creo que eso también me ha hecho no querer hablar con ellos, claro que no tengo idea si Lily le contó que tenía familia, si sabe que existo— dijo Kate limpiando las ultimas lagrimas.
En ese momento golpearon la puerta y ambos escucharon al Profesor Lockhart llamando a la puerta. Kate miró a la puerta y se levantó corriendo a la habitación contigua al despacho, no quería que la vieran así y menos que fuese Lockhart. Cerró la puerta y esperó a que el profesor le dijera que ya podía salir, en la sencilla habitación solo había una cama, un armario grande y una mesa al lado, Kate se dio cuenta que estaba en la habitación del Profesor Snape, lo que más captó su atención fue el retrato de una mujer, lo vió con detenimiento y aunque en un principio la idea que el Profesor Snape estuviera casado le pasó por la cabeza luego notó que los rasgos de la mujer se parecían a los del Profesor, podía ser su madre. Kate escuchó pasos y volvió acercarse a la puerta, el Profesor Snape le indico que saliera.
—Lo siento Profesor, sé que no debí hacerlo pero no quería verme con el profesor Lockhart en este estado— dijo Kate con el rostro enrojecido de la pena, no sabia que era más vergonzoso, si esconderse del maestro o haber invadido la privacidad el Profesor Snape.
El Profesor negó con la cabeza.
— No hay problema, tampoco hubiese sido buena idea que la viera a usted acá, traería muchas preguntas y no quiero después a Lockhart ofreciendo su increíble talento en pociones.
—Si resulta como el brazo de Harry creo que es capaz de convertir la poción en azúcar— dijo Kate con una media sonrisa.
—Claro y diría que la mejor manera de atacar la enfermedad es con la inmunidad por sobrecarga o algún dato obsoleto de sus viajes— agregó el Profesor Snape.
Kate negó con la cabeza imaginando al Profesor Lockhart sacando algún dato inventado —Creo que eso no les gustaría a mis padres y dañaria el año de investigación que usted lleva—.
Días después la salud de Kate mejoró y las medidas de seguridad aumentaron, la noticia del joven Creeve se esparció como pólvora y todo el colegio comentaba lo sucedido. Una tarde los alumnos fueron citados al Gran Comedor, ahí estaba en medio del lugar una mesa grande en el centro y los estudiantes hacían un círculo alrededor. Mathew y Kate se acercaron a un grupo de compañeros de Ravenclaw en medio de la mesa.
El club de duelo fue presentado por Lockhart y después de la demostración con la que el Profesor Snape desarmó no una sino dos veces a su contrincante siguió el turno de Harry y Draco Malfoy, Kate no evitaba sentir un profundo deseo que Harry desarmara al rubio como Snape lo habia hecho hace poco con Lockhart pero ese sentimiento quedó atrás cuando un hechizo de Serpensortia fue lanzado y todos en el lugar escucharon como Harry hablaba en siseo, la serpiente no estaba lejos de Kate pero el animal tenía los ojos en un alumno de Hufflepuff que estaba en frente.
Después que el Profesor Snape convocara el contrahechizo la sala quedó en silencio y unos minutos después Snape rugió que todos regresaran a clases, Harry salió con sus amigos y nadie fue tras ellos. Kate miró a Mathew y le hizo señas que la siguiera. Ambos lograron llegar a una zona despejada cerca de la torre del reloj, Kate tomó pergamino y un lápiz y comenzó a escribir.
—¿A quién le escribes?— preguntó Matthew extrañado con eso.
—A Remus, él debe saber si en mi familia hay algún vínculo con la familia de Salazar Slytherin— respondió rápido Kate mientras rayaba el pergamino.
Mathew detuvo a su amiga y la miró seriamente —¿Tu también lo hablas?—.
Kate negó con la cabeza —Es de familia lo sé pero no entendí nada de lo que dijo Harry, te lo juro—.
—Entonces no debes escribirle a Remus, no es posible que Harry provoque los ataques, tú no hablas Pársel.
—¿Cómo es que él lo puede hablar y yo no?
—No lo sé, pero el verdadero heredero tiene línea directa con los Slytherin, ni tu ni Harry están en la casa y cuando fuimos con tu madre al Valle de Godric— recordó Mathew en un viaje el que habían hecho juntos — Te juro que no hay un lugar más Gryffindor que ese.
En ese momento una lechuza le entregó a Katherine una carta, el remitente era la familia Creevey:
Querida Señorita Grant
Gracias por su carta, en cuanto la recibimos su madre y un enviado del Primer Ministro nos visitaron en Gales, ambos nos explicaron más el proceso de la poción que va recuperar a nuestro Colin; sabemos que hay gente que lo cuida y que con su magia va lograr volver con nosotros. Agradezco su atención y la de su familia con nosotros y con Colin, es bueno saber que una mano amiga está cerca y sabe lo que está pasando.
Está en mis oraciones, que todo se resuelva en el Colegio.
Sr y Sra Creevey.
