Capítulo 6
Kate terminaba de leer las cartas de ese día, les había escrito a los padres de Justin Finch Fletcher, Penelope Clearwater y Hermione Granger, su madre al igual que lo había hecho con los Creevey también había visitado a los padres de los alumnos petrificados, incluso su padre la acompañó en las visitas.
—Mis padres quieren que vaya a casa— dijo Mathew terminando de leer la carta que le había llegado— Dice que no quiere estar como los padres de los estudiantes.
—¿Tu quieres ir a Londres?— le preguntó Kate.
—No, es decir, no quiero preocuparlos pero tampoco quiero dejar el colegio, además no pueden tenernos más vigilados en el colegio, no va pasar nada solo hay que esperar a que hagan esa poción y ya— dijo Mathew terminando el jugo de naranja.
Kate miró hacia la puerta del Gran Comedor, Harry y su amigo entraban y a medida que caminaban todos se alejaban de ellos, Kate le hizo señas a Matthew para que viera
—Seguro fueron a visitar a Hermione, la señora Granger dijo que Harry y Ron no dejarian sola a Hermione y no se equivocó.
Era hora de su clase de herbología y Kate guardó en el bolso las cartas. ambos Ravenclaw se dirigieron al invernadero con su casa, los estudiantes estaban colocando los guantes de piel y los otros elementos de protección, ese día iban a diseccionar tentáculos de hiedra venenosa, esa clase la compartían con Gryffindor. Kate intentó acercarse a Harry y Ron pero la Profesora Sprout los dividió por grupos, al parecer trataba de no hacer sentir mal a Harry.
—Señorita Grant— la llamó la Profesora Sprout— Tengo entendido que ha estado en contacto con los alumnos petrificados, lo mismo que sus padres.
Kate asintió —Sí Profesora, creo que necesitan todo el apoyo que necesitan—.
—Así es, esperamos hoy terminar de cosechar las mandrágoras que faltan y con ellas el Profesor Snape podrá hacer la poción— le explicó la profesora señalando unas macetas en el invernadero.
—Esas son buenas noticias— sonrió Kate con la información— ¿Podrán estar despetrificados mañana?
—Si todo sale como está planeado, cuando finalice está clase empezaré a cosecharlas— dijo la profesora con una sonrisa.
El ejercicio terminó y Kate tomó pergamino de su bolso y un lápiz comenzó a redactar las 4 cartas avisando de la buena nueva, cuando terminó de escribirlas se dio cuenta que eran los últimos en estar en el invernadero. Mathew había sido llamado al despacho de la Profesora McGonagall y quedaron en encontrarse con Kate en la siguiente clase.
Ya que estaban cerca a los terrenos del colegio Kate se escabulló para enviar las cartas en la lechuceria, era de día y no había peligro en esa zona del colegio, la mayoría de ataques ocurrieron en la tarde casi noche y en lugares centrales del castillo.
Cuando colocó la última carta y dejó un chuche a la lechuza corrió hacia la torre astronomía, no quería llegar tarde. Cuando iba tomar las escaleras se chocó con otra estudiante lo que hizo que su bolso y cosas cayeran al piso; antes de recogerlas miró a la estudiante pelirroja y le preguntó si estaba bien. Como si estuviese en un trance la niña la miró fijamente y con una mano temblorosa solo señaló a una de las ventanas del colegio, en ella Kate vio unos ojos amarillos reflejados y eso fue lo ultimo que recordó.
Vacío, un sueño, no fue consciente de nada, solo de sentir un sabor dulce y luego escuchar un crujido, no sabía si eran sus propios huesos. Abrió y cerró los ojos tratando de enfocar su vista y vio al Profesor Snape con un vial en la mano y la otra sujetando su rostro.
—Despacio— le dijo muy suave, casi en un susurro.
Aun desorientada Kate trató de mover las manos pero sintió dolor en las articulaciones, Snape alcanzó una manta y se la colocó alrededor.
—Era una niña— dijo Kate tratando de levantarse— Es una niña pelirroja.
Madame Pomfrey llamó a Snape para dar la poción a los otros alumnos, él le pidió que moviera de a poco las manos y brazos. Luego Kate vio a su compañera de camilla, Hermione Granger también tenía la manta encima y movía sus manos en círculos. Kate le preguntó si estaba bien
—Si, solo algo de dolor en las manos pero debe ser mientras la poción hace efecto— dijo la castaña.
Segundos después entraron el Profesor Flitwick, la Profesora Sprout, la Profesora McGonagall y el Profesor Dumbledore
—Que bueno tenerlos de vuelta queridos estudiantes— dijo el Director con una sonrisa— Sus padres ya fueron notificados que están bien, claro que la noticia no los sorprendió mucho.
El Profesor miró a Kate y sonrió, Kate solo negó con la cabeza
—Ellos los esperan mañana en la estación de Charing Cross— continuó el Profesor— Abajo el banquete es en honor a ustedes y celebraremos que todos los males que acechaban los pasillos del colegio han sido desechados.
El Director se acercó a cada estudiante y mientras lo hacía se les entregó chocolate para recuperar energías, en cambio a Kate le entregaron un vial con la poción Salustio, cuando lo bebió, Madame Pomfrey y el Profesor Snape se acercaron a ella; La enfermera midió los niveles de azúcar de Kate después de beber la poción.
—Es increíble, con una sola ingesta se regula el nivel de sangre, es increíble Profesor Snape— dijo la enfermera con total admiración al profesor que estaba a su lado.
—Si lo es, con esto no he vuelto a sentir cansancio y puedo controlar mejor mi dieta que con la insulina— le explicó Kate.
—Si esta poción funciona, que lo hará— dijo Poppy con total seguridad— Le ayudará a muchas personas esto es un hito para la medicina moderna, lograríamos tener un control y qué digo una cura para la diabetes.
—Por ahora quiero ayudar a la Señorita Grant, no es solo mi trabajo, ella es quien está haciendo el mayor trabajo—dijo Snape.
Kate sintió pena y también como los colores se le subían al rostro.
Los alumnos empezaron a levantarse y fueron acompañados por los maestros para ir a su sala común. Cuando ya solo quedaba ella en la enfermería el Profesor Dumbledore pidió hablar con ella a solas.
—Kate, el año pasado tuve que visitar a tu hermano, ahora eres tu— dijo el Director mientras se sentaba sobre la camilla— Harry está bien, fue él quien cerró la camara y es cierto, la niña con la que te tropezaste fue Ginny Weasley, la hermana de Ron. A través de un diario fue hechizada y controlada, fue ella quien abrió la cámara pero todo lo hizo bajo la influencia de la maldición.
—¿Quien la hechizó?— preguntó Kate todavía asimilando la información.
—Lord Voldemort, o bueno una parte de él— dijo el Director.
Lo único que pudo pensar Kate fue "No otra vez" —Por eso la fascinación de hacer notar a Harry como el culpable—.
—Creo que eso no era parte de su plan Kate— explicó el Profesor— Sabes que el parsel es una habilidad que se hereda, es por familia y solo los descendientes de Salazar Slytherin son los únicos conocidos en el país por poder hablar la lengua. Pero también sabes que tu no puedes hablarle y eres la conexión sanguínea más directa con Harry; eso es porque la noche en la que tus padres murieron Voldemort transfirió varios de sus poderes a Harry y no lo hizo con intención.
—¿Qué más le transfirió a Harry?— le preguntó Kate.
El Profesor miró a Kate con detenimiento, seguro él se había hecho esa pregunta antes —Eso no lo sabemos aún, el mismo Harry lo irá descubriendo. Pero lo que importa acá es que con poderes o no, hablando parsel o no, tu hermano sigue siendo tu hermano—.
—Solo que aun no lo sabe— dijo Kate con un suspiro.
—No pero tu si y haces parte de todos los que queremos su bienestar. Está en ti decidir cómo decirlo y también aceptar su reacción, creo que eso es lo que pueda generarte más ansiedad pero tal vez puedas intentar acercarte a él un poco más— le dijo el Profesor con una sonrisa— Claro que nosotros hicimos un trato el año pasado, si mal no lo recuerdo ibas a quedarte en Hogwarts un año más para vigilar a Harry ¿Has tomado una decisión?
Kate asintió —Aunque todavía no siento que encaje en todo esto, creo que si encajo en algo, este año pude ver que hay muchas cosas por hacer en materia de leyes que tratan a los no mágicos y aún más a los hijos de no mágicos. Es increíble que con algo como esto que pasó el Ministerio no haya prestado alguna ayuda, solo se limitaron a enviar un mago a visitarlos y a informarles que 4 estudiantes habían sido petrificados, ellos solo entendieron que sus hijos fueron atacados pero por una ley no sabían más que eso.
El Profesor Dumbledore negó con la cabeza —Tienes la compasión de tu madre, Kate— ella lo miró— De ambas, Lily y Amelia. Es impresionante escucharte y cuentas con un servidor para hacer que esa compasión y empatía la tengan todos los que te rodean y los que la necesitan.
La puerta de la enfermería se abrió y Matthew entró, el Director le invitó a pasar y le pidió que acompañara a Kate al Gran Comedor.
—Te compraré una lechuza para tu cumpleaños, la necesitas— le dijo Matt mientras caminaban.
Kate empezó a reír y tomó a su amigo del brazo —No, prometiste ahorrar para el concierto de Michael Jackson, eso es más divertido que la lechuza—.
A la mañana siguiente cuando el tren llegaba a la estación en Londres, Katherine y Matthew bajaron del tren y cruzaron la barrera, ahí estaban la madre de Mathew, Julie Davis, Amelia y Mina. Todos se saludaron y había algo especial en ello.
Antes de ir al auto, Amelia le pidió a Kate que la acompañara a un lugar, fueron a una de las salas de espera de la estación y para su sorpresa, ahí estaban Hermione Granger, Colin Creevey, Penélope Clearwater y Justin Finch Fletcher, con quienes suponía Kate eran sus padres.
—Hola Kate, soy Jane Granger la madre de Hermione— se acercó a ella y le extendió la mano— Es un placer conocerte en persona.
Asi como ella los demás adultos se presentaron y entregaron regalos a Kate, al final la madre de Justin le entregó un bouquet de rosas de su jardín con lágrimas en los ojos
—Solo queríamos agradecerte personalmente lo que hiciste por nosotros este año, cada una de tus cartas me ayudaba, bueno nos ayudaba y sentíamos que podíamos saber de Justin y los demás— dijo la Sra. Fletcher con una sonrisa.
—Mis padres hicieron más que yo, yo solo quería que tuvieran tranquilidad entre todo lo que pasaba, sabía que si me pasase algo asi y bueno pasó, si pasase algo mis padres supieran todo y pudieran entenderlo, sé que las cosas con el mundo mágico no están tan avanzadas en temas como este pero estamos nosotros, que somos parte de ambos— dijo Kate conmocionada al ver los rostros y las lágrimas de felicidad en los padres de familia.
Al final todos se despidieron y tomaron camino a casa, los Grant a Downing Street. Al bajar del auto Kingsley le avisó a Kate que alguien la esperaba en la biblioteca. Dándole las gracias a Kingsley, se dirigió al lugar y encontró a Tonks de pie junto a Remus Lupin, Kate sonrió y corrió a los brazos de su padrino para abrazarlo.
