Capítulo 7

Meses después, una tarde estaban Katherine con sus padres y hermana pasando el fin de semana en Sussex, allí la madre de Amelia había dejado una casa en la playa en su testamento para Katherine. Habían invitado también a los Davis, aunque el padre de Matthew sólo pudo estar un día y tuvo que regresar junto con Robert Grant a Londres.

—Siempre es así, no puede estar con nosotros todo un día porque ya no es sano para él— se quejó Mathew.

Ambos estaban sentados en el porche de la casa mirando el mar, Mina los acompañaba pero estaba más interesada en las caracolas que había encontrado.

—No seas tan duro, tu padre tiene un trabajo igual que el mío— le dijo Kate sirviendo limonada.

—Si pero tu papá parece interesado en ti, el mio no puede tener una conversación que no sea sobre cuánto tiempo estaré antes de volver al colegio— replicó Matt— Lo hablé con mi mamá y solo dijo que tuviera paciencia, mi padre estaba orgulloso de mi y solo estaba colocando empeño en dirigir Scotland Yard.

Un chasquido sonó dentro de la casa, ambos giraron a ver y vieron que Amelia abría la puerta llamándolos adentro, al hacerlo encontraron a Remus Lupin en la sala. Una sonrisa apareció al instante en el rostro de Kate, corrió abrazarlo y Mina la imitó. Remus llevaba un abrigo y debajo un traje completo, uno de los que Kate le había regalado las navidades pasadas.

—Ya extrañaba que no vinieras, pensé que habías pescado la peste— le recriminó Kate.

—Algo así, la última transformación no fue muy buena— le dijo con pena Remus.

—¿Te comiste a alguien?— preguntó Mina mirándolo atenta.

¡Mina! gritaron Amelia y Kate al tiempo, Lupin se limitó a sonreír y saludar a Mina, luego a Matthew y a su madre. Cuando todos se saludaron pasaron a la mesa, allí Kate le contó a su padrino sobre sus vacaciones y sobre los exámenes; horas más tarde todos salieron a caminar para ver el atardecer, los demás se adelantaron dejando a Kate y Remus a solas.

—¿Cómo estuvo la última luna llena?— le preguntó Kate.

—Digamos que pude controlarme, la poción está generando una aversión en mi o no sé si es mi propia mente— le dijo Lupin con las manos dentro de los bolsillos.

—Podemos viajar a Bulgaria, leí que hay estudios allá y..—Lupin detuvo a Kate colocando una mano sobre su hombro.

—Ya lo hablamos, no iremos a Bulgaría ni a otro país, tu madre me ayuda con la poción y con eso basta— le dijo con una sonrisa.

Kate solo suspiró resignada, no era la primera vez que hablaban de buscar una cura, viajar a otro país, pero Remus siempre rechazaba esa ayuda.

—Has estado evitando mis preguntas Remus— le recriminó Kate quitando el rastro de arena del hombro— Mi padre y Kingsley solo dicen que Sirius Black no es un peligro para mi o para Harry pero El Profeta no deja de mencionar que escapó de Azkaban y que es peligroso.

—Sirius cometió errores y pagó por ellos— le dijo vagamente Remus.

Al llegar a una parte de la playa se detuvieron para admirar el atardecer que caía—Si le dices Sirius y no Black como el resto eso significa que lo conociste—.

—Estudiamos juntos pero no volví a verlo y por favor no hablemos de eso, si tu padre y Kingsley lo dicen, es cierto, no es un peligro para ti o para Harry— le dijo y luego hizo aparecer la caja envuelta en papel regalo.

—Remus por favor quedamos que nada de regalos— le dijo Kate recibiendo el regalo que le entregaban.

—Sí pero sé que vas a necesitar una pluma para este año, me dijeron que al Profesor de Defensa Contra Las Artes Oscuras le gusta dejar mucha tarea— dijo mientras Kate veía la pluma azulada que había en la caja.

—¿Ya sabes quien es el profesor? Ya con este serán 3, espero que este dure estos 4 años— dijo Kate guardando la pluma, luego escuchó a Remus reír por lo bajo y ella lo miró, tardó unos segundos y luego dijo —¿Vas a ser mi Profesor?

Él solo asintió y ella gritó de la emoción pasandole la manos por el cuello para abrazarlo, Mina y los demás giraron para verlos debido al grito de Kate.

—Remus va ser nuestro Profesor de Defensa contra las artes oscuras— gritó ella para que lo escucharan.

Mathew sonrió al igual que su madre, Amelia también —Obviamente mi mamá sabía y me lo ocultaba— dijo Kate negando con la cabeza.

—Él pidió que no te contara, quería hacerlo él mismo— dijo Amelia caminando hacia ellos, le dio un abrazo a Remus también y lo felicitó.

El año en Hogwarts pintaba muy bien para Katherine y ya había comenzado, cuando fueron a tomar el auto para ir a la estación Kate notó que había más personas acompañándolos para ir a la estación, muchos magos y brujas; cuando atravesaron la barrera y se encontraron con Mathew en la plataforma la seguridad no dejó de estar, también notaba que había más personas en la salida del tren.

Cuando encontraron un compartimiento vacío y se sentaron ahí, Kate desdobló El Profeta de ese día y comenzó a leerlo, Mathew miró por la ventana el paisaje sin interrumpirla pero sabía que ella no demoraría en hablarle.

—Vieron a Sirius Black en Norteamérica, testigos aseguran que lo vieron entrando a una casa abandonada— leía Kate en voz alta, cerró el periodico y agregó— Remus me dijo habían estudiado juntos en Hogwarts.

—Pues espero que lo atrapen pronto porque mi padre no hacía más que hablar de él— dijo Mathew con fastidio en su voz.

Kate iba responder pero la mujer del carrito se acercó para ofrecerles algo, Katherine se levantó y tomó unas jellys de sanguijuela y una rana de chocolate, alguien se acercó al carrito también.

—Hola Kate, no hay problema, yo te invito— dijo Justin Finch Fletcher ya vestido con la túnica de su casa.

—Gracias pero no es necesario Justin puedo pagarlo— dijo Kate buscando el dinero en su bolsillo pero el chico fue más rápido y le entregó unos galeones.

—La caballerosidad no se ha perdido— dijo la anciana antes de avanzar con una sonrisa.

—¿Cómo estuvo el final del verano?— preguntó Justin apoyándose sobre la puerta del compartimiento.

El chico la había llamado a casa varias veces, incluso se encontraron en un evento benéfico al que había asistido Kate pero no había hablado mucho.

—Estuvo muy bien, pasó volando— dijo Kate con una sonrisa.

—Ni que lo digas, también necesito más partidos de tenis para volver a sentir mi cuerpo bien después de lo que sucedió— le respondió con una sonrisa.

En ese momento el tren se detuvo y los vidrios comenzaron a empañarse, las puertas comenzaron a cerrarse y Kate arrastró a Justin adentro.

—¿Qué está pasando?— preguntó Mathew mirando al interior del tren.

La temperatura bajó y no se escuchaba ruido de los pasajeros en el tren, solo el viento y las ventanas crujiendo por el frío. En ese momento una capucha negra pasó cerca a ella y luego otra, varias de ellas. Kate comenzó a sentir su cabeza estallar y tomó a Justin del brazo para hacerlo entrar al compartimiento. Minutos después empezaron a escucharse murmullos y el tren volvió a tomar su rumbo.

—Eso fue extraño— dijo Justin mirando a todos lados con los ojos muy abiertos, luego sacudió la cabeza como si se quitara un pensamiento— Creo que voy a buscar a mis amigos, adiós Kate, Davis.

Cuando Justin cerró la puerta, Kate notó que tenía los dulces todavía en las manos, algo dañados por la presión de haberlo aplastado. Matthew le agradeció y le preguntó si quería que buscara algo de beber para ella, pero fueron interrumpidos por Remus.

—¿Están bien?— preguntó el profesor acercándose a ellos.

—¿Qué haces acá? Los profesores llegan antes al…— pero Kate no terminó la frase recordó que la luna llena había sido ayer y lo notó en uno de los arañazos en el cuello que Remus trataba de cubrir con una bufanda.

—Si bueno ya voy al colegio, voy hablar con el conductor, solo quería ver que estaban bien, deben cambiarse pronto soy su profesor ahora y puedo quitar puntos si no llegan propiamente al Gran Comedor— con una sonrisa cerró la puerta y los dejó ahí.

Fue solo llegar al colegio cuando escucharon que los estudiantes contaban que los guardianes de Azkaban habían detenido al tren solo para asustar a Harry Potter; Kate al escucharlo solo pudo negar con la cabeza "¿Cuando llegaremos al castillo y Harry no tendrá ningún evento extraordinario que le pase?" pensó.

Cuando anunciaron al nuevo Profesor de defensas y de Cuidado de criaturas mágicas hubo vítores en las mesas. Kate miró a la mesa y vio a Harry con sus amigos, se veía bien y mucho más alto, habría crecido en el verano que no lo vio.

Sin ninguna novedad pasó la noche, el día siguiente si fue diferente, la primera clase que tuvo fue pociones y aunque era algo normal que el Profesor Snape estuviera con el temperamento alto, ese día Kate lo notó aún más; al finalizar la clase Kate esperó que los alumnos se fueran y se acercó al Profesor, sin decir una palabra el Profesor le entregó el vial

—¿Es la opción? ¿No debería estar en el caldero?— preguntó Kate mirando la botella.

—Lo estuvo y ya se la puede beber, no tengo mucho tiempo así que si solo es eso puede retirarse— dijo el profesor recogiendo unos ingredientes para la próxima clase.

Kate lo miró extrañada y bebió la poción —Gracias Profesor, quería saber también si prefería cambiar el horario para la poción, ya que no hay peligro ahora en las noches— dijo Kate pero el Profesor solo soltó una risa burlona.

—¿Está segura que no hay peligro en las noches con el Profesor Lupin acá?— dijo sin mirarla.

Kate quedó sorprendida pero trato de controlar su tono —Bueno ya que lo menciona también quería hablar con usted sobre la poción matalobos, sé que la va elaborar y junto a la poción Salustio ya serian dos pociones que debe hacer cada dia, asi que si puedo ayudarlo en algo me encantaría hacerlo—.

El Profesor le devolvió la mirada, Kate vio un atisbo de sorpresa, lo había tomado desprevenido pero no demoró en volver a tomar su postura .

— No sé en qué podría ayudarme pero es mi asunto el hacer las dos pociones, ahora debe ir a su otra clase o perderá puntos por llegar tarde.

Katherine salió del salón y fue hasta la torre de adivinación donde alcanzó a Mathew, su siguiente clase era adivinación, no pudo dejar de pensar en la actitud del Profesor Snape ¿Había hecho algo malo?

Sus pensamientos fueron interrumpidos cuando la Profesora Trelawney se presentó e iniciaron con la lectura del té, esto si que se le daba fatal a Katherine su "ojo interior" no era muy bueno. Cuando Matthew intentaba leer la taza y buscaba la información en el libro la profesora se acercó y tomó la taza de Kate.

—Vaya querida, tienes un pasado trágico pero es por eso que ahora estás rodeada de mucho amor— dijo mirando la taza, Kate se puso a la defensiva con lo que estaba diciendo—Los lazos familiares son importantes para ti y no te preocupes, puede que lo pienses y dudes mucho pero los lazos con tu hermano serán más fuertes que nunca.

—Hermana— dijo Kate— Tengo una hermana.

—No querida, es un hermano, es un hombre, caballero, niño, género masculino— dijo rápidamente la Profesora— Además esa raíz del amor va a crecer pronto y muy fuerte.

La profesora musitó algo más y pasó a otras mesas. Mathew comenzó a reír y Kate solo negó con la cabeza, iba contarle a Matt sobre el encuentro con el Profesor Snape pero la clase terminó y solo quedaba Defensa contra las artes oscuras, lo hablarían en la cena.

Ambos corrieron a la clase, casi que fueron los primeros en llegar. El Profesor Lupin inició el temario con los boggart, todos los estudiantes hicieron una fila y antes de iniciar con el primer estudiante avisó que si algún estudiante no quería participar era libre de hacerlo, pero debía escribir un ensayo sobre el hechizo y los boggart; Katherine se hizo a un lado, la idea de ver encarnado su miedo no la entusiasmaba, sus compañeros pasaron y se vieron desde payasos, sapos, aves, incluso Matthew se enfrentó al boggart que fue un policía quien se ponía a perseguirlo. Los demás pensaron que su miedo era que lo encarcelaran pero Kate sabía que el miedo no era ese, tenía que ver más con que su padre lo persiguiera por miedo.

Cuando el último alumno se fue ambos Ravenclaw se acercaron al profesor y lo felicitaron por su clase

—¿Cómo estuvo las clases con los otros cursos?— preguntó Kate viendo el armario donde estaba el boggart.

—Estuvo muy bien, tuve a los alumnos de tercero de Gryffindor también— dijo Lupin apagando las velas que había en el aula con ayuda de Matthew—Harry es igual de valiente que James, eso se nota a lo lejos.

—¿Puedo preguntar cual es su mayor miedo?— preguntó Kate sin dejar de mirar el armario.

—Un dementor— dijo el Profesor acercándose a ella— En principio me asusté, pensé que Voldemort apareceria en medio de la clase. Pero el boggart tomó la forma de un dementor, las criaturas que vieron ayer en el tren.

—¿Qué son?— preguntó Mathew

—Son criaturas se alimentan del miedo de las personas, son los guardianes de Azkaban por eso, pueden mantener a los presos en un estado de tristeza absoluta como para querer escapar— explicó Lupin.

—Harry le tiene miedo al miedo, eso tiene sentido— dijo Kate casi como si estuviera en un trance.

—¿Cómo así que tiene sentido? Me perdí ahí— dijo Mathew colocándose en frente suyo.

—Harry es valiente, no le tiene miedo a algo, tampoco a Voldemort, se ha enfrentado a él ya 3 veces y de formas distintas— dijo Kate en tono monótono— Para él tampoco tiene una familia que pueda perder, ve a los Dursley lejos de todo esto y ya ha probado que puede defender a sus amigos, su mayor miedo es perderse en el miedo y no poder luchar.

—Kate ¿estás bien?— le preguntó Lupin colocando sus manos en sus hombros.

Kate asintió y aunque una lágrima le resbaló por la mejilla pidió que fueran al Gran Comedor para cenar, los dos hombres se miraron pero la siguieron.