Capítulo 8

Caminó hacia las mazmorras directo al despacho del Profesor Snape, casi que corría por el enojo, había tenido una clase de Defensa contra las artes oscuras sobre hombres lobo; los estudiantes tenían permiso para Hogsmeade pero Kate no había asistido, esto era más importante que una salida. Cuando tocó a la puerta no recibió respuesta pero al minuto el Profesor Snape llegó con un libro en la mano.

—¿Está bien?— le preguntó sorprendido de verla en ese estado— ¿Es una reacción?

—Una reacción a la clase que impartió Profesor ¿Era necesario? Justo el día en que Remus tiene una mala fase ¿Dictó una clase sobre licántropos a casi todas las casas de Hogwarts?— preguntó con las manos en puño.

Snape abrió la puerta del despacho y entró, ella lo siguió pero no se detuvo en lo que estaba diciendo —Cuando vean que tiene más cicatrices, está pálido y de pronto algún hueso roto ¿Qué cree que van a pensar?

—Está siendo muy dramática, los estudiantes no piensan como usted— le dijo dejando el libro sobre la mesa.

—¿A qué va esto? ¿Quiere que todos se enteren?— preguntó Kate con rabia— ¿Qué hizo Remus para que lo odiara tanto?

—Tengo mis razones— le dijo Severus tenso también, la miro y escupió las palabras— Su padre, Lupin y Black merecen todo lo que les pasó.

Kate quedó helada con esa respuesta —Cree que Remus merece ser un licántropo, Black estar en una prisión de magos y que mi padre haya muerto a manos de un asesino— dijo Kate con voz ahogada.

Snape le dió la espalda y con un movimiento de su varita abrió la puerta. Kate dio un paso adelante y colocó su mano en el hombro del profesor haciéndolo girar hacia ella.

—¿Qué tiene que ver Black en todo esto?—preguntó Kate

—¿No se lo contó? No claro, como iba hacer quedar mal a su amigo— dijo Snape con veneno en la boca, Kate vio la rabia correr por su cuerpo— Gracias a Black su madre y su padre murieron, fue él quien los vendió al Señor oscuro, les dió la ubicación de ellos, él era el guardián del secreto y no tuvo problema en venderlos; pero claro, el bueno de Lupin no es capaz de contar eso, puede verlo como un santo pero él no ha hecho nada para vengar a sus padres, a esos que tanto llama amigos.

Kate se llevó las manos a la boca ahogando un grito, mientras procesaba toda la información solo atinó a decir —No entiendo, si usted odia a mi padre, que eso es bastante claro ¿Por qué le duele que Black los haya vendido?— preguntó acercándose al profesor.

— Le ordeno que se vaya, esta conversación es inutil— le dijo Snape señalando la puerta conteniendo la rabia que se le notaba por todos los poros.

—No, esta conversación no es nada inutil— le dice Kate acercándose aún más— Si tanto los odia por qué hace una poción para Remus, y no me voy a creer eso de "Dumbledore lo ordenó" y aún más, si tanto odia a James Potter ¿Por qué hace lo mismo conmigo?

—No voy a permitir que me juzgue una niña de 13 años por lo que hago o dejo de hacer, retírese ahora o tendré que hacerlo— dijo Snape tomándola del hombro llevándola a la puerta— Yo no juzgo que ya lleve 3 años al lado de Potter y no haya tenido el valor de decirle una sola vez que son hermanos, no es que sea un gran castigo ser hermana del Niño que vivió.

Con lágrimas en los ojos por la ira y la tristeza, también por la vergüenza, Kate salió corriendo, le dolía el pecho y no era su cuerpo era todo el coraje que estaba sintiendo. Se detuvo frente a la torre de astronomía y encontró un rincón apartado donde se sentó y pudo desahogarse entre las lágrimas.

En un momento Kate pudo ver a Rowena Ravenclaw, el fantasma de su casa, esta se acercaba a ella y la miraba con tristeza; Kate se secó las lágrimas con la manga de la camisa que llevaba, pero no alcanzó a decirle algo al fantasma porque Justin Finch Fletcher la encontró.

—¿Estás bien Kate?— dijo arrodillándose junto a ella.

Kate asintió y le dijo que no se preocupara— Es solo que tengo nostalgia por mi casa, es todo—.

—Tranquila, a mí también me pasa— dijo el joven sentándose frente a ella. En las manos llevaba una caja— Te compré en Honeydukes esto, fueron los que elegiste en el carrito.

La caja estaba adornada con un lazo y en su interior había gomas y ranas de chocolate, Kate comenzó a reírse pero alcanzó a contenerse, tomó una rana de la caja y se la ofreció al joven mago —Gracias Justin, de verdad gracias por esto—.

— No, son tuyos— dijo negando con la cabeza haciendo a un lado el ofrecimiento de Kate— Además dicen que el chocolate ayuda a recuperar la felicidad.

Kate suspiró —Me encantaría poder comerme un chocolate y que me diera felicidad, pero no puedo Justin— Vió la cara de extrañeza de Justin y le explicó— Yo tengo diabetes y solo tocar esta caja hace que me cosquillean las manos.

Justin se puso rojo de la vergüenza, comenzó a balbucear que lo sentía pero ella tomó la rana que le había ofrecido y le entregó el chocolate, ella tomó el cromo.

—Pero me gustan los cromos y a mi hermana Mina también.

Los dos comenzaron a hablar sobre Londres y el mundo muggle, Justin le contó que había asistido a Eton College y ambos terminaron teniendo conocidos en común. Estaban hablando cuando el Profesor Flitwick los encontró y envió a Justin a la sala común, uno de los prefectos lo acompañó

—Entra a la sala Kate— le ordenó el profesor.

—¿Sucedió algo profesor?— preguntó Kate extrañada.

—No quiero asustarte Grant, pero parece que La Dama Gorda fue atacada por Sirius Black— dijo el profesor abriendo la sala para ella.

Ella susurró "Harry" y le preguntó al profesor si los Gryffindor estaban bien, él la tranquilizó diciendole que estaban en el Gran comedor con el resto de profesores.

Kate entró acatando la orden y encontró a Mathew ahí, lo arrastró a un rincón de la sala cerca a una fila de libros que se sostenían del techo mágicamente. Le contó a su amigo lo que acababa de pasar, pero no le contó sobre el suceso con Snape, al final ese asunto era personal y él seguía siendo su maestro

—Tengo que hablar con Harry, primero fue Voldemort ahora es Black, no puedo quedarme esperando a decírselo en la tumba— dijo Kate.

Esa noche y las siguientes no fueron las mejores para Katherine, se negaba a volver a ver Snape y decidió seguir el tratamiento de insulina, le pidió Madame Pomfrey que se la suministrara y así pudo seguir, no era cómodo ni tan efectivo a la poción pero su orgullo no la dejaba acercarse al despacho del profesor.

Días después se acercó a Lupin y le pidió que hablaran, lo confrontó sobre Sirius Black y esté le pidió perdón por no contarle sobre eso

—Lo siento Kate, tu padre no quería que te preocuparas por él, me pidió que no te lo contara y yo accedí— dijo Lupin sirviendo una taza de té.

—¿Por qué los entregó? Si eran amigos— preguntó Kate recordando las palabras del Profesor Snape.

Lupin suspiró y acercó la taza —Kate las cosas suceden y solo está la versión de los testigos, la verdad no siempre está a nuestro alcance—.

—Yo tengo una verdad y quiero que Harry la tenga también— dijo Kate bebiendo de la taza— Necesito tu ayuda, me dijiste que estabas dando clases privadas, puedes citarlo por favor.

El profesor le preguntó si estaba segura y ella no dudó, le dijo que ya era hora. Quedaron de encontrarse en dos días y Kate escribió una carta a sus padres contándoles lo que iba hacer, ambos le dijeron lo orgullosos que estaban y enviaron su amor.

Cuando las clases terminaron Matthew la acompañó hasta el aula de Lupin y ella le pidió que no la esperara, si todo salía bien lo buscaría en la sala común. Kate tocó a la puerta pero nadie respondió, intentó dos veces pero tampoco hubo respuesta, intentó girar la perilla y aunque pudo entrar no encontró ni a Lupin ni a Harry, decidió esperarlos ahí, trató de hacerse lo más lejos del armario donde estaba el boggart y unos minutos después la curiosidad la llevó, no podía dejar de pensar en cómo se encarnaría su mayor miedo, qué forma tendría. Sacó la varita y abrió el armario con un alohomora, sabía que Lupin estaba próximo a llegar así que no estaría sola si algo malo pasaba.

Del armario salió el boggart con forma de Harry, la miraba con una risa burlona, se acercó a ella y con una risa le decía.

—Vas a ser como yo querida hermana, perderás a tu familia y no tendrás a nadie— Kate comenzó a llorar, aun tenia la varita en alto y no la bajó— Perdiste a tus abuelos, la familia de tu padre te aborrece y cuando seas una Potter ya los Grant no tendrán que estar para ti, tendrás que irte con los Dursley.

Riddikulus dijo Kate moviendo la varita, una foto de la familia Potter apareció en las manos del Harry que estaba en frente.

—Voy a recuperar esto, lo intentaré con todas mis fuerzas

Encantó un protego y el boggart salió expulsado al armario. Kate tomó aire y colocó la cabeza entre sus piernas tratando de recuperar el aliento, cuando volvió a la normalidad notó por las ventanas del aula que ya se había hecho de noche… rápido caminó a un calendario que había cerca a la pizarra y vio el ciclo de la luna, luna llena era hoy, era claro que Remus no asistiria hoy.

Salió del salón y emprendió camino a la sala común, en un momento vio a Harry y Hermione corriendo diciendo algo sobre el bosque prohibido, Kate trató de llamarlos pero estaban muy lejos. Ella se debatió entre ir tras ellos o buscar ayuda con algún profesor, pero al final se decidió por lo primero y fue hacia los jardines del colegio.

Cuando llegó cerca al Sauce Boxeador escuchó los aullidos, no podía ser otro que Lupin, comenzó a correr hacia donde provenían, luego los aullidos empezaron a disminuir y Kate perdió el camino. Vio una luz entre los arbustos y encontró al Profesor Dumbledore tratando de hablar con un criatura alta, con garras y dientes amarillos, sus ojos parecian perdidos pero por momentos parecia prestar atención al profesor.

La criatura la vio y aulló de dolor, Kate intentó acercarse pero estaba petrificada del miedo, era la primera vez que veía la transformación de Remus. El lobo dio la vuelta y se adentró más al bosque, el Profesor Dumbledore se acercó a ella y colocando las manos sobre sus hombros, comenzó hablarle pero ella no entendía bien lo que decía, el profesor cerró sus ojos con sus manos y asi Kate escuchó que le decía que respirara ¿Acaso no lo estaba haciendo?.

Segundos después volvió en sí, el Profesor le preguntó cómo se sentía, ella murmuró un "estoy mejor".

—Sé que esto es demasiado de asimilar Kate pero es la realidad de Remus— dijo Dumbledore haciendo con su varita que una corriente de aire caliente la rodeara— Sé que quieres ir detrás pero no es lo mejor, tienes mi palabra que Remus estará bien.

Kate asintió pero no dejó de ver el lugar donde Lupin había desaparecido.

—Kate es hora que escuches la verdad— le dijo Dumbledore, tomó entre las hierbas un pedazo de tela, con un movimiento limpió las hojas que tenia pegadas— Esto era de tu padre, ahora es de tu hermano pero creo que no se disgustara si lo usas hoy.

El profesor le ofreció la mano y ella lo tomó, en un momento estaban cerca a la torre de astronomía, Kate sintió el mundo dando vueltas pero el profesor no le soltó la mano hasta que ella pudo sostenerse de pie

—Quisiera explicarte muchas cosas pero ahora necesito que vayas con la capa puesta y trates de entrar a la torre, no dejes que nadie te vea.

Kate acató lo que le decían y vio que la capa la volvía invisible, alguna parte de su razón recordó el cuento de los tres hermanos pero lo quitó de su mente mientras caminaba a la puerta de la torre, para su sorpresa Kingsley estaba ahí haciendo guardia con otro mago. Kate encantó un incendio contra una de las armaduras que estaba cerca y el otro mago caminó a ver lo que sucedida, Kate bajo la capa y se acercó a Kingsley, él la saludó pero Kate fue más rápida y lanzó un petrificus

—Lo siento Kingsley por favor dame 10 minutos tengo que hablar con Black— dijo mirando la cara estupefacta de su amigo.

Entró por la puerta y comenzó a subir la torre con la capa puesta, sintió un frio en los huesos como nunca lo habia sentido, vio a los dementores rodeando la torre desde afuera, eran como un remolino negro que no abandonaba el edificio. Ya arriba vio entre las rejas de la torre más alta a Sirius Black en posición fetal, bajó la capucha y llamó a Sirius, este volteó a mirarla y su sorpresa fue grande al verla ahí.

—Kate ¿eres tú?— preguntó acercándose a la puerta.

—¿Sabes quién soy?— preguntó ella.

—Claro que lo sé, Remus me mostró fotografías tuyas, por Merlín eres igual a Lily, siento que estoy viendo un fantasma— dijo Black mirándola con lágrimas en los ojos.

Kate se enterneció con el gesto pero tomó aplomo —No puedo sacarte de acá el Profesor Dumbledore me lo prohibió, dijo que saldrás pronto pero que yo no debía intervenir, también dijo que debía escuchar una verdad—.

Sirius comenzó a contarle a Kate todo lo que había pasado, sobre Harry, Remus y sobre sus padres.

—Moriría antes que entregar a mis amigos Kate, ahora esa rata de Colagusano está suelta debo encontrarlo— dijo Sirius sujetando con fuerza un barrote.

—¿Por qué nunca lo dijiste? En los juicios— preguntó Kate.

—Lo dije pero no me creyeron, además las pruebas apuntaban a mi— dijo Black casi con furia.

Kate sujetó la mano que estaba sobre el barrote y se colocó a su altura arrodillándose, con la voz entrecortada le dijo— Lo siento Sirius, lamento todo lo que pasaste y te doy las gracias por tu lealtad con mi familia—.

Él le dio una sonrisa débil y ella vió con la luz las cortadas que tenía, empezó a sacar el díctamo que tenía para emergencias y le alcanzó una poción herbovitalizante.

—Dijo que no te podía sacar, pero no dijo nada de poder curarte— dijo Kate aplicando el díctamo.

Iba a encantar un pedazo de su camisa para cubrir un arañazo que tenía en el brazo que sabía muy bien quien se lo había hecho pero escuchó a Kingsley gritar muy fuerte —¡Vamos a mover al prisionero!—.

Al mismo tiempo Kate vio que algo se acercaba volando, se escondió en una de las esquinas de la torre con la capa y vio como Harry y Hermione sacaban a Sirius de la torre. Luego entraron los aurores del Ministerio y se llevaron la sorpresa de ver la torre vacía.

Kate bajó por las escaleras aprovechando que estaban distraídos y tomó camino a la sala común de Ravenclaw, todos dormían dentro y no podía entrar a los dormitorios de los chicos, sospecharan algo si lo hacía. Se sentó en una de las sillas que había en la sala y comenzó a detallar la capa de invisibilidad, le había pertenecido a James y ahora era de Harry, como decía el cuento de Beedle el bardo, la capa pasó de generación en generación, de padre a hijo… ¿Quería Kate heredar una rencilla del pasado?

Capítulo 12

Kate caminó temprano en la mañana y le dejó a Matthew una nota en que le pedía que la alcanzara en el despacho de Lupin, ese día era la entrega de notas de fin de curso y la mayoría de estudiantes estaba desayunando en el Gran Comedor. Tocó a la puerta y el profesor le respondió, cuando lo vio estaba empacando sus cosas en los baúles de viaje, tenía una mano con un cabestrillo y los arañazos en su rostro estaban rojos, nunca lo había visto así.

—He estado peor Kate, creeme— le dijo dándole la espalda.

Kate se acercó y le colocó una mano en la espada, el profesor giró y Kate lo abrazó. Duraron así unos minutos, ninguno rompió el silencio y solo se quedaron así hasta que alguien abrió la puerta. Kate se separó del profesor y vio a Harry ahí, estaba rojo de la vergüenza y también tenía vendajes.

—Hola Harry, sigue por favor— le dijo Lupin haciéndole una seña para que se acercara.

—Lo siento, puedo volver más tarde— ofreció el joven mago.

—No, más tarde no estaré— dijo Remus cerrando un baúl que tenía cerca.

—¿Lo despidieron? No pueden, el Profesor Dumbledore lo…— comenzó a decir Harry rápidamente.

—El Profesor Dumbledore ya hizo suficiente, las lechuzas llegarán si los padres se enteran que un hombre lobo está dando clases a sus hijos, no quiero que pase eso asi que prefiero irme— explicó el Profesor terminando de cerrar los baúles de viaje— Ahora si me disculpan me retiro.

Kate lo detuvo sujetando su túnica —No Remus, por favor no te vayas, quiero que estés— miró a Harry y vio la confusión en sus hijos— Harry tengo que hablarte de algo importante, quiero que Remus se quede ¿Tienes problema con eso?.

El joven negó con la cabeza, Lupin encantó tres sillas para que se acomodaran, Kate dejó su bolso a un lado y tomó asiento, luego vio a Harry

—Harry, sé que no sabes quién soy más allá de una alumna de Ravenclaw— dijo ella enlazando sus manos, estaba tan nerviosa que perfectamente se podría caer de la silla en cualquier momento.

—Eres la hija del Primer Ministro, te he visto en las noticias muggles, Hermione también me contó lo que hicieron por sus padres— dijo Harry.

—Si… bueno…— las palabras se le atropellaban en la mente y en la garganta a Kate. Tomó aire y miró el bolso, ahí se asomaba la capa un poco. La tomó y se la entregó a Harry— El Profesor Dumbledore la encontró y me la dio para poder visitar a Sirius Black.

El joven miró extrañado y tomó la capa sin dejar de ver a Kate. El ambiente podía cortarse con un cuchillo, la tensión estaba ahí. En eso Remus sacó de su bolsillo un pedazo de pergamino arrugado y también se lo entregó a Harry

—Sabes como abrirlo Harry, échale un vistazo— le dijo con una sonrisa.

Kate vio como Harry desdoblaba el pergamino y decía —Juro solemnemente que mis intenciones no son buenas—. Los ojos del mago se abrieron y no dejó de mirar el pergamino unos minutos.

Kate se armó de valor y miró a su hermano —Harry mi nombre es Katherine Lily Potter, nací en San Mungo el 31 de julio de 1980, mis padres son James y Lily Potter— dijo toda la frase sin detenerse.

Tomó de nuevo su bolso y sacó de ahí una foto, ahí estaba Lily con James y dos bebés en lo que parecía la habitación de los bebés. Se la entregó a Harry y continuó hablando.

—Te estarás preguntando muchas cosas, pero creo que lo primero que puedo responder es que no estaba en Godric la noche de Halloween porque estaba en San Mungo, nací con una enfermedad, diabetes y esa noche estaba en observación, mi madre Amelia Grant envió a Lily y James a casa porque llevaban 3 días sin dormir y comer bien, además estabas tu.

Harry tomó la foto y la miró por lo que parecieron horas —¿Por qué no lo sabía?— preguntó seriamente.

—Porque es un peligro que lo sepan— dijo Dumbledore en la puerta del despacho, luego entró y tomó asiento junto a ellos— No muchos saben que tienes una hermana Harry porque como te dijo Kate su enfermedad la tenía mucho tiempo bajo cuidados en San Mungo. Solo lo sabían los más cercanos: Remus, Sirius y Peter Pettigrew. Se tomó la decisión de separarlos ya que los seguidores de Voldemort podían tomar represalias y buscarlos para terminar lo que él no pudo terminar— explicó Dumbledore a Harry— Esa noche fuiste llevado con tus tíos y el hechizo del sacrificio de tu madre te protege si vives ahí, también protege a Kate pero no podíamos tomar el riesgo con los Dursley o los Grant teniendolos a ambos en el mismo techo.

—El Profesor Dumbledore le pidió a Amelia que me adoptara, haciéndo creer a los demás que no tenía nada que ver con los Potter— dijo Kate viendo a su hermano, la expresión de Harry no cambiaba, la sorpresa estaba en su rostro.

—¿Si es peligroso estar juntos por qué me lo dicen ahora?— preguntó Harry sujetando la foto.

—Porque ya te has tenido que enfrentar a Voldemort en dos ocasiones, no debiste pasar por eso solo Harry, te cuento la verdad ahora porque el peligro está y la decisión de separarnos no va evitar que esté— explicó Kate acercándose a Harry — Quiero pedirte disculpas Harry, los demás respetaron el tiempo que me tomó decírtelo, yo me tomé más tiempo de la cuenta por miedo.

—¿Miedo de que?— le preguntó Harry.

—Para ti Hogwarts es un mejor lugar, no conozco a los Dursley pero sé lo que te han hecho y que no te han dado un hogar, quisiera que vivieras conmigo pero por la protección no podemos hacerlo— Kate tomó aire— Para mi Hogwarts es un lugar donde soy diferente, yo crecí en el mundo muggle y tengo una familia que me ama y de la que me tengo que separar cuando estoy acá. Creía que si te decía, eso significaba que debía dejar a un lado todo eso, pero ya sé que no es así.

Los pasos de los estudiantes en los corredores comenzaron a escucharse con más fuerza, el castillo había despertado.

—Creo que lo mejor sería dejar que Harry asimile todo lo que ha escuchado, Remus te acompañaré a la estación— dijo Dumbledore levantándose del asiento.

Kate abrazó a Remus para despedirse —Gracias por todo, tenemos mucho que hablar en Londres— le dijo ella al oído.

El profesor se despidió de Harry también —Sé que volveremos a vernos Harry—.

Cuando los profesores salieron por la puerta, Harry detuvo a Kate —¿Quienes lo saben?— preguntó.

—Mi familia, Matthew, en Hogwarts lo saben la Profesora McGonagall y el Profesor Snape— le respondió Kate.

Kate esperó su respuesta pero él solo asintió, ambos salieron del despacho y afuera estaban Ron, Hermione y Matthew esperando, Harry se fue con sus amigos y Matthew se acercó a Kate

— Ya lo sabe ¿no?— le dijo.

—Sí y siento que le he entregado un meteorito para que lo sujete sin más— dijo Kate mientras caminaba con Matthew.

—Es que si, es un meteorito todo lo que le dijiste— respondió Matthew —Pero Harry tiene ayuda y si es como tú solo necesita tiempo.

—¿Necesito tiempo?— preguntó Kate extrañada.

—Si, antes contabas los días para irte de acá, ahora pareces más una estudiantes de Hogwarts— dijo Matthew.

—Remus estaba acá y…— Kate se detuvo en lo que pensaba y sintió una punzada de dolor— Harry también está acá.

Al otro día Harry buscó a Kate y ambos fueron a los terrenos del colegio, caminaron casi en silencio hasta quedar cerca del punto que pasaba por los acantilados

—¿Hace cuanto lo sabías?— preguntó Harry.

—Desde que tengo mi memoria, mi mamá siempre fue clara en que yo tenía dos mamás y dos papás, cuando cumplí 9 me dio más detalles de cómo habían sucedido las cosas— le explicó Kate apoyándose en una de las salidas —Cuando recibí la carta creo que sentí que ya era hora de conocerte pero al mismo tiempo empecé asimilar que ya no era solo mis padres y lo que me contaban, sino que en realidad estaba pasando. Me dejé abrumar por Hogwarts y cómo estaba cambiando mi vida dejé pasar las oportunidades para hablar, muchas veces estuve a punto de hacerlo, cuando sucedió el duelo contra Malfoy debí buscarte.

—¿Hay algo más que no sepa?— preguntó Harry mirando a través de los lentes, no lo decía enfadado.

—Bueno, mi madre me ha contado cosas sobre mis, perdón, sobre nuestros padres que creo me han ayudado a tenerlos más que solo un recuerdo de que soy huérfana ¿No sé si lo entiendes? Por ejemplo a Lily le gustaban mucho las sandías, era su fruta favorita y tuvo mascotas cuando era pequeña, incluso en el Valle de Godric tuvo un gato— dijo Kate con una sonrisa— No se llevaban bien con James en un principio pero algo cambió en los últimos años y según mi madre, Lily estaba loca de amor por él. Eh, también era muy buena en encantamientos y en pociones, en esta última de verdad era muy buena.

Harry sonrió un poco —¿Sabes sobre los abuelos?—.

—Si murieron de viruela de dragón, ya Lily y James estaban casados cuando sucedió— respondió Kate— Remus es quien me ha podido contar sobre eso pero quien vivió con los Potter fue Sirius, sería interesante preguntarle sobre eso.

—¿Cómo conociste a Remus?— preguntó Harry interesado.

—Remus ha hecho parte de mi familia desde que tengo memoria, él es mi padrino, así como Sirius es el tuyo— Kate sacó del bolsillo fotos de su familia y le mostró una de ella con Remus— Remus no ha faltado en una fecha especial, cumpleaños, navidades, graduaciones; He tratado de hacerle buscar una cura para la licantropía pero no quiere, dice que no la hay.

Harry hizo más preguntas sobre su familia y Kate trató de responderlas todas, ella le confesó que sabía de Harry y su familia gracias a Kingsley, quien vigilaba a su hermano cuando ella se lo pedía.

—Harry, puede que sepa muchas cosas que tu no pero estoy igual que tu— dijo Kate colocando una mano sobre el hombro de su hermano— No sé cómo recuperar una relación de hermanos, pero sí sé que quiero conocerte, no por fotos o por lo que me dicen los demás, sino por ti. No quiero que esto sea una obligación porque compartimos sangre, tú mismo sabes que eso no significa cariño ni lealtad.

Harry sonrió y para su sorpresa la abrazó, ella le respondió el abrazo y le dio las gracias. Ambos volvieron al castillo hablando sobre lo que había pasado con Sirius después de la fuga, era casi la hora de la cena y antes de entrar al Gran Comedor se despidieron.

Kate se veía feliz, Matthew se lo dijo cuando la vio y supuso que había hablado con Potter. Minutos después todos emprendieron el viaje a la cama pero el Profesor Snape se detuvo en la puerta del Gran Comedor y llamó a Kate, ella atendió el llamado y lo siguió hasta el almacén de pociones, en silencio el profesor alcanzó un bolso de piel y lo abrió para ella, dentro había varios viales que no era otra cosa que la poción Salustio.

—¿Logró hacerla durar?— preguntó Kate tomando uno de los viales.

—Si pero necesito que lleve una bitácora de los síntomas que presente y me lo reporte en vacaciones— dijo el profesor cerrando el bolso con fuerza— Le enviaré más poción en 1 mes.

—¿Algún día voy a entender la verdadera razón? ¿De por qué hace esto?— preguntó colocando el bolso en el hombro.

Snape suspiró agotado —¿Es necesario que haya una razón?—.

Katherine tenía el altercado en su cabeza, las palabras que le había dicho, pero también pensó en qué había hecho el profesor en su contra y la respuesta fue contundente.

—No quiero continuar ni cargar una pelea del pasado, usted me ha ayudado profesor y lo que sea que haya pasado entre usted y mi familia es algo que creo no puedo cambiar— le extendió la mano— Gracias por todo lo que hace, por su ayuda y por hacerlo lo mejor que puede.

Snape miró la mano que le ofrecían y la sujetó —En mi nunca está el hacerle daño Katherine, quiero que esté bien, eso es todo—.

Kate sonrió y se alejó del despacho llevando el bolso con ella.