Capítulo 9
Kate caminó temprano en la mañana y le dejó a Matthew una nota en que le pedía que la alcanzara en el despacho de Lupin, ese día era la entrega de notas de fin de curso y la mayoría de estudiantes estaba desayunando en el Gran Comedor. Tocó a la puerta y el profesor le respondió, cuando lo vio estaba empacando sus cosas en los baúles de viaje, tenía una mano con un cabestrillo y los arañazos en su rostro estaban rojos, nunca lo había visto así.
—He estado peor Kate, creeme— le dijo dándole la espalda.
Kate se acercó y le colocó una mano en la espada, el profesor giró y Kate lo abrazó. Duraron así unos minutos, ninguno rompió el silencio y solo se quedaron así hasta que alguien abrió la puerta. Kate se separó del profesor y vio a Harry ahí, estaba rojo de la vergüenza y también tenía vendajes.
—Hola Harry, sigue por favor— le dijo Lupin haciéndole una seña para que se acercara.
—Lo siento, puedo volver más tarde— ofreció el joven mago.
—No, más tarde no estaré— dijo Remus cerrando un baúl que tenía cerca.
—¿Lo despidieron? No pueden, el Profesor Dumbledore lo…— comenzó a decir Harry rápidamente.
—El Profesor Dumbledore ya hizo suficiente, las lechuzas llegarán si los padres se enteran que un hombre lobo está dando clases a sus hijos, no quiero que pase eso asi que prefiero irme— explicó el Profesor terminando de cerrar los baúles de viaje— Ahora si me disculpan me retiro.
Kate lo detuvo sujetando su túnica —No Remus, por favor no te vayas, quiero que estés— miró a Harry y vio la confusión en sus hijos— Harry tengo que hablarte de algo importante, quiero que Remus se quede ¿Tienes problema con eso?.
El joven negó con la cabeza, Lupin encantó tres sillas para que se acomodaran, Kate dejó su bolso a un lado y tomó asiento, luego vio a Harry
—Harry, sé que no sabes quién soy más allá de una alumna de Ravenclaw— dijo ella enlazando sus manos, estaba tan nerviosa que perfectamente se podría caer de la silla en cualquier momento.
—Eres la hija del Primer Ministro, te he visto en las noticias muggles, Hermione también me contó lo que hicieron por sus padres— dijo Harry.
—Si… bueno…— las palabras se le atropellaban en la mente y en la garganta a Kate. Tomó aire y miró el bolso, ahí se asomaba la capa un poco. La tomó y se la entregó a Harry— El Profesor Dumbledore la encontró y me la dio para poder visitar a Sirius Black.
El joven miró extrañado y tomó la capa sin dejar de ver a Kate. El ambiente podía cortarse con un cuchillo, la tensión estaba ahí. En eso Remus sacó de su bolsillo un pedazo de pergamino arrugado y también se lo entregó a Harry
—Sabes como abrirlo Harry, échale un vistazo— le dijo con una sonrisa.
Kate vio como Harry desdoblaba el pergamino y decía —Juro solemnemente que mis intenciones no son buenas—. Los ojos del mago se abrieron y no dejó de mirar el pergamino unos minutos.
Kate se armó de valor y miró a su hermano —Harry mi nombre es Katherine Lily Potter, nací en San Mungo el 31 de julio de 1980, mis padres son James y Lily Potter— dijo toda la frase sin detenerse.
Tomó de nuevo su bolso y sacó de ahí una foto, ahí estaba Lily con James y dos bebés en lo que parecía la habitación de los bebés. Se la entregó a Harry y continuó hablando.
—Te estarás preguntando muchas cosas, pero creo que lo primero que puedo responder es que no estaba en Godric la noche de Halloween porque estaba en San Mungo, nací con una enfermedad, diabetes y esa noche estaba en observación, mi madre Amelia Grant envió a Lily y James a casa porque llevaban 3 días sin dormir y comer bien, además estabas tu.
Harry tomó la foto y la miró por lo que parecieron horas —¿Por qué no lo sabía?— preguntó seriamente.
—Porque es un peligro que lo sepan— dijo Dumbledore en la puerta del despacho, luego entró y tomó asiento junto a ellos— No muchos saben que tienes una hermana Harry porque como te dijo Kate su enfermedad la tenía mucho tiempo bajo cuidados en San Mungo. Solo lo sabían los más cercanos: Remus, Sirius y Peter Pettigrew. Se tomó la decisión de separarlos ya que los seguidores de Voldemort podían tomar represalias y buscarlos para terminar lo que él no pudo terminar— explicó Dumbledore a Harry— Esa noche fuiste llevado con tus tíos y el hechizo del sacrificio de tu madre te protege si vives ahí, también protege a Kate pero no podíamos tomar el riesgo con los Dursley o los Grant teniendolos a ambos en el mismo techo.
—El Profesor Dumbledore le pidió a Amelia que me adoptara, haciéndo creer a los demás que no tenía nada que ver con los Potter— dijo Kate viendo a su hermano, la expresión de Harry no cambiaba, la sorpresa estaba en su rostro.
—¿Si es peligroso estar juntos por qué me lo dicen ahora?— preguntó Harry sujetando la foto.
—Porque ya te has tenido que enfrentar a Voldemort en dos ocasiones, no debiste pasar por eso solo Harry, te cuento la verdad ahora porque el peligro está y la decisión de separarnos no va evitar que esté— explicó Kate acercándose a Harry — Quiero pedirte disculpas Harry, los demás respetaron el tiempo que me tomó decírtelo, yo me tomé más tiempo de la cuenta por miedo.
—¿Miedo de que?— le preguntó Harry.
—Para ti Hogwarts es un mejor lugar, no conozco a los Dursley pero sé lo que te han hecho y que no te han dado un hogar, quisiera que vivieras conmigo pero por la protección no podemos hacerlo— Kate tomó aire— Para mi Hogwarts es un lugar donde soy diferente, yo crecí en el mundo muggle y tengo una familia que me ama y de la que me tengo que separar cuando estoy acá. Creía que si te decía, eso significaba que debía dejar a un lado todo eso, pero ya sé que no es así.
Los pasos de los estudiantes en los corredores comenzaron a escucharse con más fuerza, el castillo había despertado.
—Creo que lo mejor sería dejar que Harry asimile todo lo que ha escuchado, Remus te acompañaré a la estación— dijo Dumbledore levantándose del asiento.
Kate abrazó a Remus para despedirse —Gracias por todo, tenemos mucho que hablar en Londres— le dijo ella al oído.
El profesor se despidió de Harry también —Sé que volveremos a vernos Harry—.
Cuando los profesores salieron por la puerta, Harry detuvo a Kate —¿Quienes lo saben?— preguntó.
—Mi familia, Matthew, en Hogwarts lo saben la Profesora McGonagall y el Profesor Snape— le respondió Kate.
Kate esperó su respuesta pero él solo asintió, ambos salieron del despacho y afuera estaban Ron, Hermione y Matthew esperando, Harry se fue con sus amigos y Matthew se acercó a Kate
— Ya lo sabe ¿no?— le dijo.
—Sí y siento que le he entregado un meteorito para que lo sujete sin más— dijo Kate mientras caminaba con Matthew.
—Es que si, es un meteorito todo lo que le dijiste— respondió Matthew —Pero Harry tiene ayuda y si es como tú solo necesita tiempo.
—¿Necesito tiempo?— preguntó Kate extrañada.
—Si, antes contabas los días para irte de acá, ahora pareces más una estudiantes de Hogwarts— dijo Matthew.
—Remus estaba acá y…— Kate se detuvo en lo que pensaba y sintió una punzada de dolor— Harry también está acá.
Al otro día Harry buscó a Kate y ambos fueron a los terrenos del colegio, caminaron casi en silencio hasta quedar cerca del punto que pasaba por los acantilados
—¿Hace cuanto lo sabías?— preguntó Harry.
—Desde que tengo mi memoria, mi mamá siempre fue clara en que yo tenía dos mamás y dos papás, cuando cumplí 9 me dio más detalles de cómo habían sucedido las cosas— le explicó Kate apoyándose en una de las salidas —Cuando recibí la carta creo que sentí que ya era hora de conocerte pero al mismo tiempo empecé asimilar que ya no era solo mis padres y lo que me contaban, sino que en realidad estaba pasando. Me dejé abrumar por Hogwarts y cómo estaba cambiando mi vida dejé pasar las oportunidades para hablar, muchas veces estuve a punto de hacerlo, cuando sucedió el duelo contra Malfoy debí buscarte.
—¿Hay algo más que no sepa?— preguntó Harry mirando a través de los lentes, no lo decía enfadado.
—Bueno, mi madre me ha contado cosas sobre mis, perdón, sobre nuestros padres que creo me han ayudado a tenerlos más que solo un recuerdo de que soy huérfana ¿No sé si lo entiendes? Por ejemplo a Lily le gustaban mucho las sandías, era su fruta favorita y tuvo mascotas cuando era pequeña, incluso en el Valle de Godric tuvo un gato— dijo Kate con una sonrisa— No se llevaban bien con James en un principio pero algo cambió en los últimos años y según mi madre, Lily estaba loca de amor por él. Eh, también era muy buena en encantamientos y en pociones, en esta última de verdad era muy buena.
Harry sonrió un poco —¿Sabes sobre los abuelos?—.
—Si murieron de viruela de dragón, ya Lily y James estaban casados cuando sucedió— respondió Kate— Remus es quien me ha podido contar sobre eso pero quien vivió con los Potter fue Sirius, sería interesante preguntarle sobre eso.
—¿Cómo conociste a Remus?— preguntó Harry interesado.
—Remus ha hecho parte de mi familia desde que tengo memoria, él es mi padrino, así como Sirius es el tuyo— Kate sacó del bolsillo fotos de su familia y le mostró una de ella con Remus— Remus no ha faltado en una fecha especial, cumpleaños, navidades, graduaciones; He tratado de hacerle buscar una cura para la licantropía pero no quiere, dice que no la hay.
Harry hizo más preguntas sobre su familia y Kate trató de responderlas todas, ella le confesó que sabía de Harry y su familia gracias a Kingsley, quien vigilaba a su hermano cuando ella se lo pedía.
—Harry, puede que sepa muchas cosas que tu no pero estoy igual que tu— dijo Kate colocando una mano sobre el hombro de su hermano— No sé cómo recuperar una relación de hermanos, pero sí sé que quiero conocerte, no por fotos o por lo que me dicen los demás, sino por ti. No quiero que esto sea una obligación porque compartimos sangre, tú mismo sabes que eso no significa cariño ni lealtad.
Harry sonrió y para su sorpresa la abrazó, ella le respondió el abrazo y le dio las gracias. Ambos volvieron al castillo hablando sobre lo que había pasado con Sirius después de la fuga, era casi la hora de la cena y antes de entrar al Gran Comedor se despidieron.
Kate se veía feliz, Matthew se lo dijo cuando la vio y supuso que había hablado con Potter. Minutos después todos emprendieron el viaje a la cama pero el Profesor Snape se detuvo en la puerta del Gran Comedor y llamó a Kate, ella atendió el llamado y lo siguió hasta el almacén de pociones, en silencio el profesor alcanzó un bolso de piel y lo abrió para ella, dentro había varios viales que no era otra cosa que la poción Salustio.
—¿Logró hacerla durar?— preguntó Kate tomando uno de los viales.
—Si pero necesito que lleve una bitácora de los síntomas que presente y me lo reporte en vacaciones— dijo el profesor cerrando el bolso con fuerza— Le enviaré más poción en 1 mes.
—¿Algún día voy a entender la verdadera razón? ¿De por qué hace esto?— preguntó colocando el bolso en el hombro.
Snape suspiró agotado —¿Es necesario que haya una razón?—.
Katherine tenía el altercado en su cabeza, las palabras que le había dicho, pero también pensó en qué había hecho el profesor en su contra y la respuesta fue contundente.
—No quiero continuar ni cargar una pelea del pasado, usted me ha ayudado profesor y lo que sea que haya pasado entre usted y mi familia es algo que creo no puedo cambiar— le extendió la mano— Gracias por todo lo que hace, por su ayuda y por hacerlo lo mejor que puede.
Snape miró la mano que le ofrecían y la sujetó —En mi nunca está el hacerle daño Katherine, quiero que esté bien, eso es todo—.
Kate sonrió y se alejó del despacho llevando el bolso con ella.
