Las arcadas pararon al fin, Matthew la sostenía y trataba de calmarla, ambos estaban sentados en el Lago Negro y acababan de salir de clase con el Profesor Moody, la lección había sido sobre maldiciones imperdonables.
—Deberíamos ir a la enfermería— dijo Matthew a su lado alcanzando un pañuelo.
Kate negó con la cabeza y se recostó sobre las raíces de un árbol —Solo necesito
unos minutos, no es necesario.
La brisa helada que ya había llegado le corría por el rostro y eso hacía que se sintiera mejor. Kate acomodó su cabeza en el hombro de su amigo y se tomó unos minutos
—Matt la biblioteca— dijo de repente.
—¿La biblioteca?— preguntó extrañado.
—Si, vas a perder tu cita— dijo Kate alejándose de su amigo —Ella ya debe estar ahí.
Matthew río por lo bajo —Katherine acabas de tener un ataque de pánico y ahora lo que te preocupa es que no esté en la biblioteca ¿Es así?
Kate asintió y le entregó su mochila —Yo te alcanzo en unos minutos, solo quiero estar acá unos minutos más—.
Matthew no se levantó y colocó la mochila a un lado —No te voy a dejar sola, de verdad crees que soy tan mal amigo como para dejarte acá en este estado por una chica—.
—Una chica, vaya, ya no la llamas una estudiante de Beauxbatons— dijo Kate divertida— No tienes que contarme Matthew solo estoy tomándote el pelo.
—Se llama Beatrice y sería bueno que la llamaras por su nombre, también sería bueno que la conocieras— dijo Matthew desviando la mirada a otro sitio.
Estando ahí el Profesor Snape se encontró a los estudiantes sentados y levantando una ceja hizo sentir su desaprobación —Supongo que están esperando que el calamar gigante los devore.
En eso un grupo de niñas de Hogwarts venía desde la otra orilla del lago riendo, los tres pudieron ver que Viktor Krum y sus compañeros de Durmstrang estaban entrando al barco en el que habían llegado y su Director los observaba.
—Un estudiante se estaba quejando que se había lastimado el hombro con el viaje hasta acá— dijo Kate viendo a los estudiantes.
—¿Hablas húngaro?— preguntó Matt.
—No, pero algunos de ellos hablan alemán y estaban quejándose de eso y de su Director, creo que piensan "estos británicos no entenderán"— dijo Kate negando con la cabeza en desaprobación.
—Davis necesito hablar con la Srta Grant, se retira por favor— pidió el profesor. Matt asintió y le pidió a Kate que se encontraran en la biblioteca.
—Los elementos que compró han funcionado muy bien, también espero usar un nuevo ingrediente dentro de unas semanas— explicó el profesor dándole la mano para que se levantara, ambos caminaron hacia el lado oeste del lago alejándose un poco de los otros estudiantes— Espero Katherine que la poción no le haya ocasionado arcadas ni lágrimas como vi hace una hora.
Las mejillas de Kate se tornaron rojas de la vergüenza —No, eso no fue por la poción, eso fue por la clase del Profesor Moody—.
—¿Dijo algo?— preguntó Snape deteniéndose —¿Lo habló con Flitwick?
Kate negó con la cabeza—No, él solo estaba dictando la clase de maldiciones imperdonables y me impresionó ver la maldición asesina—.
Snape tomó aire y el enojo se le notó —Eso no lo deben ver sino hasta sexto curso ¿Qué es lo que piensa este loco?—.
La estudiante miró hacia el lago —No es su culpa, no es como si hubiese matado a una persona en frente mio, pero ver y escuchar la maldición hizo que la muerte de mis padres fuera más real, siempre escucho que Voldemort los asesinó esa noche pero por supuesto no dicen ni pronuncian la maldición y ver la luz verde, escuchar las últimas palabras que escucharon— dijo Kate de nuevo alterada.
El profesor le dio unos ligeros golpes en la espalda y Kate trató de componerse.
—Creo que todo lo qué pasó con el cáliz de fuego y esto junto me superó— Kate sacó del bolso el ejemplar de El Profeta de ese día— Además esto es ridículo "Los fantasmas de su pasado" ¿Cree que Harry quiere reunirse con mis padres en el más allá?
Snape tomó el diario y vio las fotos de los cuatro campeones.
—Potter se ve como si fuera un estudiante de primer curso— dijo Snape casi entre dientes.
Kate lo miró con cara de pocos amigos —Eso no ayuda mucho profesor, Harry está practicando para la primera prueba, incluso debo ir dentro de poco a ayudarlo pero esto es peligroso, Harry no colocó su nombre y entre casi los dos mil estudiantes de Hogwarts termina elegido—.
—El Director está al tanto y vigila a Potter, no le pasará nada malo— la tranquilizó Snape entregándole el diario— Sea lo que sea será descubierto.
Kate pensó muy bien lo que iba decir ahora ya que estaba caminando sobre hielo fino.
—Quería hablar con usted sobre el Profesor Moody, no ha hecho nada en mi contra ni se trata de mí, se trata de usted— Kate miró a todos lados por si no había invocado al mencionado —El profesor tenía especial interés en Karkarov y en usted, he notado varias noches que hace guardia cerca al despacho.
—Yo también lo he notado y no necesita preocuparse por eso— dijo cortante Snape.
—Sé que Moody fue quien capturó a Karkarov e investigué en el archivo del Profeta, leí sobre los juicios y…
—Le pido que se detenga ahí Grant, no es un tema que me interese hablar y menos con usted— dijo Snape tomando camino hacia el castillo.
Kate lo detuvo de la túnica y el Profesor giró para verla con enojo — No estoy acá para juzgar a nadie, eso pasó hace años y si solo lo menciono es porque siento que el Profesor Moody está siendo bastante incisivo y es él quien no olvida que eso ya pasó—.
—Bien ¿eso era?— preguntó Snape con fastidio.
Kate asintió y comenzó a caminar —Si eso era, ahora debo ir a la biblioteca a ver si encuentro información sobre dragones—.
Esta vez fue Snape quien la detuvo —Yo vigilo a Karkarov, no solo lo hace Moody, también tengo mis sospechas que pudo modificar el Cáliz de fuego pero no sé si lo hizo para meter a Potter o a Krum—.
—Gracias— dijo Kate— Por favor sea cuidadoso, la paranoia de Moody es peligrosa.
Katherine caminó hasta la biblioteca que estaba abarrotada por estudiantes, se notaban más los estudiantes de Hogwarts con las insignias de Apoyo a Cedric Diggory. Kate esquivó a varios estudiantes que le ofrecieron una y logró llegar a la sección de criaturas mágicas pero el estante sobre dragones estaba casi vacío, escuchó a Hermione hablar cerca de donde estaba y se acercó a verla pero se encontró con la sorpresa que Hermione hablaba con nadie más que Viktor Krum. La cara de horror y sorpresa de la chica al ver a Kate la divirtió un poco, la Gryffindor la alcanzó en la estantería
—Kate no es lo que piensas, no es un complot— dijo Hermione a toda prisa.
—Tranquila, eso veo que no es un complot, es más una cita— dijo mirando a la estantería donde Krum estaba— Pero si quieres más privacidad deberías ir a otro lugar, no a la sección donde todos los estudiantes están buscando información.
—¿Tu no crees que yo..?— dijo Hermione algo perdida.
—¿Que estás creando un complot con Krum? Para nada, sus ojos están en ti y te tengo en buena estima como para pensar que puedes traicionar a Harry después de años de amistad— le dijo Kate tranquilizándola— Tu secreto está a salvo, no diré nada.
Hermione sonrió y le dijo a Kate que la esperara para ir a ver a Harry, ella trató de buscar a Matthew pero no lo pudo ver ahí, cuando Hermione volvió con ella y emprendieron camino a la sala de encantamientos que habían dado para que Harry practicara, se encontraron en un rincón a Matthew tomado de la mano con la estudiante de Beauxbaton, Kate arrastró a Hermione para que no las vieran pero fue muy tarde, Matthew las vio y les pidió que esperaran, tomó de la mano a la chica y se acercó a ellas
—Kate que bueno que te encuentro— Matthew saludó a Hermione y luego les presentó a Beatrice.
Beatrice fue cálida con ambas y dijo que por fin conocía a Katherine —Matt dijo que te encontrarías en la biblioteca pero no te encontramos— le dijo con una sonrisa.
Beatrice era castaña, tenía unos ojos Hazel que se distinguían mucho por el aro dorado que tenían. Era unos centímetros más alta que Matthew y tenía ese aire francés que a muchos les encantaba.
Hermione golpeó con el codo a Katherine suavemente al ver que ella no decía palabras
—No, eh, estaba ocupada y me demoré pero ya estoy acá— dijo Kate torpemente.
—Beatrice logró quitarle a Slytherine el último libro sobre dragones— dijo Matthew entregándole el tomo a Kate— Esperemos que haya alguna ayuda para Harry.
Kate asintió y tomó el libro, les dio las gracias y se retiraron con Hermione. Kate le entregó el libro a Hermione y en el camino no dijo palabra alguna, su cabeza solo tenía el pensamiento que su mejor amigo tenía novia… No era que le desagradase la idea… ¿o si?
—¡Kate!— escuchó a alguien llamándola y eso la hizo sacar de sus pensamientos,vio que era Roger Davies, el capitán del equipo de Quidditch de Ravenclaw. Le pidió a Hermione que se adelantara, ya la alcanzaría.
—Que bueno que te encuentro, pensé que estabas en la biblioteca— dijo Roger con un emblema de apoyo a Cedric en su túnica —Gracias por tu ayuda, cuando Justin me dijo que podías ayudarme traduciéndola en realidad me salvaste.
El joven sacó una carta de la túnica y se la entregó, estaba escrita a mano y era la total declaración de amor del capitán por la veela que había llegado de Francia. Justin le había presentado al capitán ya que este quería pedirle un favor, estaba cortejando a la campeona de Beauxbaton y aunque podían hablar con el poco inglés que ella tenía, él quería ser "más directo con ella" le pidió que le tradujera algunas palabras para ella. Kate aceptó si solo eran unas pocas líneas pero ya con esta era la cuarta carta que estaba traduciendo.
—Creo que voy a estar en deuda contigo toda mi vida, mis hijos estarán en deuda todavía— dijo Roger entregándole pergamino y un lápiz.
Kate comenzó a reír pero hizo todo lo posible para que no pareciera una burla y comenzó a traducir la carta, no había que negar que Roger podía demostrar sus sentimientos pero el francés hacía que la mayoría sonará más romántico que de costumbre. Minutos después se despidieron y Kate pudo llegar por fin al encuentro con su hermano.
