Capítulo 12

Después de la primera victoria de los campeones el ambiente en el colegio era de felicidad pero más de hormonas alborotadas por todos los pasillos, con el baile de invierno el castillo parecía la secundaria de un colegio muggle con los estudiantes pidiendo ir al prom.

Los días que siguieron no fueron fáciles con Matthew, éste salía de clases a encontrarse con Beatrice y aunque no lo hacía todas las veces no era cómodo para Kate esta nueva dinámica entre ellos.

—No tienes que huir de mí cuando terminemos clases Kate, no seas dramática— le dijo Matt saliendo de clase de Cuidados de criaturas mágicas con Hagrid.

—No es dramática solo quiero que tengas tu espacio, conmigo puedes estar en clases y en la sala común, si quieres que tu relación…— dijo Kate guardando la túnica de protección.

—Mi relación estará bien no se dañará porque estás tiempo conmigo y con Beatrice— le respondió seriamente Matthew.

—Si yo fuera Beatrice no me gustaría que la mejor amiga de mi novio estuviese con nosotros a todo momento— replicó Kate.

—Exacto a todo momento, pero apenas terminamos clases te desapareces— le recriminó Matthew— En verdad Kate no quiero que esto nos cambie.

Kate negó con la cabeza —Es que ya cambió Matthew, te cambió a ti—.

Matthew iba responder algo pero en eso un grupo de Beauxbaton incluida Beatrice pasaron cerca de ellos, Kate aceleró el paso dejando a Matthew solo.

Cuando pasó cerca al Sauce boxeador se encontró con Roger que también se dirigía a clase de cuidados de criaturas, este le pidió hablar un momento y Kate accedió.

—¡Aceptó ir al baile conmigo!— gritó Davis levantando a Kate del suelo— Va ir conmigo al baile.

Kate sonrió y abrazó al capitán —Me alegra Roger—.

—Cuando me dijo que si casi no lo creía, le dije las palabras como me las escribiste y dijo que sí— dijo Roger al bajarla al suelo.

—Ahora tendrás que practicar todo lo que has aprendido en francés, no voy a estar ahí para decirte las palabras— dijo Kate arreglando su túnica.

—Podemos ir los cuatro, Fleur, tu, Justin y yo— dijo Roger con una sonrisa que no se le iba del rostro.

—Espera ahí ¿Justin? ¿De qué hablas?— le preguntó Kate.

—Creo que acabo de meter la pata ¿Justin no te ha invitado al baile?— preguntó Roger.

Kate gritó internamente, no, no por favor no quería rechazar a Justin, ni siquiera quería ir al baile. Su plan inicial era ir con Matthew pero eso también había cambiado. Los amigos de Roger comenzaron a llamarlo y ambos se despidieron, él le dió un último abrazo. Una mano tocó el hombro de Kate y cuando se giró vio a una estudiante de Slytherine, la había visto algunas veces en el Gran Comedor pero no sabía su nombre.

—¿Puedo ayudarte?— preguntó Kate.

—Aléjate de Roger, no quiero verte cerca de él— le dijo la estudiante haciendo que Kate retrocediera— Te vuelvo a ver con tus manos sobre él y no respondo.

—¿No respondo? ¿Por qué?— preguntó Kate confundida

Ella le sacaba más de una cabeza a Kate y no paraba de irse contra ella. No había nadie cerca y tampoco Kate era capaz de pedir ayuda, metió la mano en su túnica para sacar su varita pero la Slytherine fue más rápida y con un Rictusempra Kate salió volando y chocó con un árbol, sintió que todo el aire salía de su cuerpo y atinó a mover una mano buscando la varita, vio sobre ella las ramas moverse más que un árbol común y solo pudo pensar que había chocado contra el Sauce Boxeador.

Alguien se acercó a ella y detuvo una de las ramas del Sauce que iba directo a ella, Kate vio la corbata amarilla y negro de Justin Finch Fletcher y luego al prefecto de Ravenclaw, entre los dos lanzaron un protego y trataron de levantar a Kate pero ella dio un grito de dolor, sentía una presión en el pecho que se agudizó cuando la trataron de mover.

La voz de la Profesora McGonagall se escuchó y Kate sintió que levitaba. Lejos del árbol, la profesora conjuró otro hechizo y bocanadas de aire llenaron los pulmones de Kate, vio una especie de casco en su rostro pero comenzaba a perder el conocimiento.

Horas después despertó y vio a Madame Pomfrey a su lado.

—Por fin despierta Srta. Grant— la enfermera acercó un vial y le ayudó a beberlo— Una costilla rota, si recibiera un penique por cada accidente que se tiene con el Sauce Boxeador estaría retirada hace años— dijo acomodando la almohada que tenía Kate.

La estudiante volvió a quedarse dormida, sintió que durmió un día completo pero al parecer no ya que cuando volvió a despertarse vio además de la enfermera a la Profesora McGonagall y al Profesor Flitwick, este le preguntó cómo se sentía

— Mejor, ya no me duele respirar— respondió Kate tratando de acomodarse con la ayuda de Madame Pomfrey.

—Tuvo suerte, una herida mayor en su condición si hubiese sido un tiquete directo a San Mungo— le explicó la enfermera.

—Kate pasarás unos días acá por petición de Madame Pomfrey pero debes contarnos qué sucedió— solicitó McGonagall.

—Fue un descuido, yo estaba cerca del sauce y estaba tan distraída que no me di cuenta que estaba tan cerca— dijo Kate lo más convincente que podía.

Ambos profesores cruzaron miradas —Katherine no tienes que mentirnos, sabemos que alguien te atacó y te envió a las raíces del sauce, Justin y el perfecto no lo identificaron pero te vieron salir por los aires.

Kate hizo una mueca de dolor al moverse hacia el lado donde tenía la fractura, fue tan convincente que los profesores acordaron dejarla descansar y la dejaron sola.

No demoró en recibir visitas, el Profesor Snape se acercó y le ayudó a beber la poción Salustio .

—¿Por qué no les dice que fue Morgan Carrow?— preguntó serio viéndola beber.

—¿Quién?— preguntó Kate fingiendo.

—La estudiante de Slytherine que la lanzó por los aires porque Roger Davies le pidió ir al tonto baile de invierno— explicó Snape y su expresión no se inmutó.

—Porque no sé quién es y porque no va servir de nada, todo fue un mal entendido Roger no me pidió ir al baile con él y esa es la verdad— explicó Kate tratando de sentarse.

Snape la ayudó y volvió a preguntarle por lo qué pasó —Ser buena persona no va hacer que Carrow pague por lo que hizo—.

—No y tampoco estoy encubriendo a alguien, ya lo dije, estaba distraída y me tropecé con el sauce boxeador— repitió Kate.

Las puertas de la enfermería se abrieron y Matthew entró a la enfermería.

—Ahora si tenemos al Sr Davis acompañándola— dijo Snape sarcásticamente.

Kate le dio una mirada de desaprobación, su amigo se acercó y le preguntó cómo estaba

—Yo estoy bien, solo tengo que descansar y estaré como nueva mañana—.

—Convénzala de que diga la verdad, Davis, en eso si puede ayudarla— dijo el profesor antes de retirarse.

—No le hagas caso— le dijo Kate a Matthew— ¿No deberías estar en el baile?

—Mi amiga está en la enfermería ¿crees que quiero ir a un baile?— le preguntó Matthew tomando asiento a su lado.

—Si pero tu novia está en el baile y eso es lo que necesitas para ir, además elegimos el traje desde el verano para que ahora no lo uses— le dijo Kate bromeando.

—Si hubiese estado contigo te habría ayudado— le dijo Matthew en tono serio.

—No, esto no Matt, no es tu culpa y creo que tampoco es culpa de ella, fue un mal entendido y eso es todo— le dijo Kate— Discúlpame, no debí decirte que habías cambiado, es decir si lo hiciste pero es algo bueno, eres mi amigo, casi mi hermano, nos conocemos desde que estábamos pequeño y conociste a alguien y fue la primera vez que sentí que había algo distinto, sentí miedo y en vez de hablarlo me alejé.

Katherine tomó las manos de su amigo y las apretó dándole una sonrisa —Por favor te queda muy bien el traje de gala, no lo dejes colgado en el armario, yo voy a estar bien, seguro Madame Pomfrey tendrá un somnífero que debo tomar pronto—.

—Baja conmigo, verás que el dolor desaparecerá cuando veas en escena a los hipogrifos salvajes— dijo Matthew riendo— No será un concierto de las Spice Girls pero seguro te gustarán, le pedí a Beatrice que nos guardara los mejores asientos.

Madame Pomfrey se acercó —Lamento interrumpirlos pero Katherine creo que lamentarías mucho no asistir al baile, iba darte salida mañana pero si prometes no moverte mucho y tener cuidado puedes salir hoy— dijo la enfermera con una sonrisa.

Kate vio a su amigo y asintió resignada, con Mathew como soporte fueron a la sala común de Ravenclaw, no había nadie ya que todos los estudiantes ya estaban abajo en el baile. Unos minutos después ambos estaban vestidos de gala, Kate llevaba un vestido largo de tul en corte griego de un hombro, en la cintura llevaba pedrería de plata y a juego una capa blanca para el frío. Fue un tormento vestirse con el dolor pero mientras el analgesico hacía efecto logró vestirse y hacerse el recogido griego con su cabello, lo había practicado con su madre en el verano.

Matthew bajó con ella y lo hicieron despacio evitando bajar las escaleras rápidamente. Cuando llegaron al Gran Comedor los hipogrifos salvajes estaban tocando a todo volumen. Beatrice se acercó a ellos y guió a Katherine a una mesa donde estaba sentada ella con otras amigas, las estudiantes la saludaron y le preguntaron cómo se encontraba. Vio a lo lejos a Harry y Ron junto a las hermanas Patil y sus caras eran una auténtica oda al aburrimiento.

Cuando la mayoría de la mesa se levantó por el concierto Kate sintió que los medicamentos estaban dejando de tener efecto y comenzó a sentir la presión en el pecho, sabía que la tendría mientras su pecho se recuperaba, le había cumplido a Matthew y había estado con él y Beatrice pero en realidad quería irse a la cama.

Kate aprovechó que todos bailaban y salió del Gran Comedor, vio que Roger y Fleur desaparecían entre los estudiantes camino a los jardines del colegio y no pudo evitar reír, definitivamente el amor no tenía idioma.

Al llegar a las escaleras encontró a Hermione llorando desconsolada, no era la única que estaba así, algunas estudiantes también estaban llorando en el hombro de sus amigas. Kate la llamó y se sentó con ella, lo hizo lo más despacio que podía porque aun le dolía moverse pero tomó la mano de Hermione y la escuchó, ella le contó sobre Ron sobre Harry y como la noche se había arruinado, Katherine le dio palabras de ánimo

—Hermione no dejes que ellos te dañen la noche, estas espectacular en ese vestido, eres la cita del hombre que cualquiera de ellas quisiera tener y vas echarlo todo a la borda por un comentario de envidia.

Hermione lloró otro poco y Kate le alcanzó un pañuelo que llevaba.

—¿Por qué? ¿Por qué no podía invitarme como lo hizo Viktor?— preguntó Hermione.

—¿Querías que Ron te invitara?— preguntó Kate

Hermione se puso roja y eso hizo que llorara más. Kate continuó consolándola hasta que vio que Viktor Krum casi corria hasta donde estaba Hermione.

—¿Estás bien?— le preguntó acercándose a los escalones— ¿Pasó algo?

Hermione negó con la cabeza y trató de sonreír —No pasó nada, estoy bien, estaba hablando con Kate pero ya estoy bien, vamos a bailar—.

La chica la invitó a acompañarlos pero Kate rechazó la invitación, le dijo que prefería ir a la cama todavía se sentía un poco maltratada por el golpe, los dos de inmediato se ofrecieron acompañarla pero ella declinó la invitación.

Dejando a la pareja Kate continuó su camino y encontró al Profesor Snape, estaba inspeccionando uno de los carruajes que estaban parqueados, del lugar se alejaba Karkarov y se notaba en su cara el disgusto; Snape caminó hacia uno de los muros del colegio, Kate trató de seguirlo lo más cerca posible y aprovechando el ruido que había en el lugar por el concierto pudo hacerlo.

Snape se detuvo un momento y pasó su varita por el brazo izquierdo, esto hizo que la túnica se desgarrara a la mitad y ahí estaba, la marca tenebrosa estaba nítida y se movía, Kate ahogó un grito de sorpresa y vio que la expresión del profesor era de dolor. Ella dio un paso pero algo la detuvo, lo pensó mejor y tomó la varita, se acercó lo más que pudo y quedando al descubierto conjuró un Legeremis.

Kate entró a la mente del Profesor y lo vio, vio a Snape la noche había recibido la marca en sus manos tenía una carta y en ella estaba la letra de Lily le pedía que no lo hiciera, que por la amistad que tenían no lo hiciera. El profesor trató de tomar el control y Kate sintió como la apartaban pero con todas sus fuerzas controló el hechizo y logró pasar a otro recuerdo, ahora estaban en Hogwarts, eran los primeros días del curso y un joven Severus Snape estaba frente a Lily, luego se acercaba y le decía que no necesitaba ayuda de una sangre sucia, Lily comenzaba a llorar y alguien que no podía ser nadie más que James Potter lo enfrentaba.

La conmoción la sacó del recuerdo, Kate cayó de rodillas y se llevó las manos al pecho, comenzaba a doler como cuando el sauce la había golpeada, ella logró ver que el profesor le daba la espalda pero lo llamó con la poca voz que tenía, por su menté pasó el pensamiento ¿Me dejará morir por lo que hice?

Pero nada más alejado de la realidad, el profesor corrió hacia ella y conjuró el mismo hechizo que había hecho la Profesor Mcgonagall, el aire comenzó a llenarle los pulmones y sintió también una corriente de aire caliente sobre su pecho, el profesor logró levantarla con el hechizo y emprendió camino.

Katherine cerró los ojos y logró decir "No, enfermeria, no" El orofesor negó con la cabeza y abrió uno de los salones que estaban cerca, dentro había una cama y sillones y en especial una chimenea igual de grande a la del Gran Comedor. Snape la acomodó y ahí y le colocó una gruesa sábana que estaba a los pies de la cama. Continuó encantando el aire caliente y aumentó el calor de la chimenea, todo eso lo hizo sin decir una sola palabra y sin darle una mirada.

Cuando la respiración de Katherine se controló ella quitó el hechizo de casco burbuja y buscó la mirada del profesor, éste tenía la mirada oscura, ella notaba que la ira estaba a punto de salir

—Antes de expulsarme por atacar a un profesor ¿Puedo decir algo?.

Como no tuvo respuesta Kate lo tomó como un sí —Tenía que ocultar algo como esto ¿Por qué? ¿Qué pensaba que iba hacer? ¿Era tan malo decirme que me ayudaba, que ayuda a Harry por Lily?— El Profesor colocó las manos en puños pero seguía sin decir palabra alguna, Kate continuó —Si su vida o la de alguien depende de esa información podemos hacer el encantamiento fidelio.

Kate tomó el brazo izquierdo del Profesor y levantó la varita para iniciar el hechizo pero el profesor no decía nada, se levantó de la cama y fue hasta la chimenea

—¿Por qué? Entre todos tenía que ser usted la que lo supiera— dijo en un tono sombrío.

—Porque alguien debe ver la bondad en nosotros— dijo Kate, luego tomó aire y se levantó de la cama, tropezó pero logró mantenerse en pie y caminó hacia el profesor que le daba la espalda —Aunque trate de negarlo la hay en usted, yo la puedo ver y no hablo por lo que acaba de pasar, la veo en su preocupación por mi, en el empeño que pone en la poción.

El profesor no respondía, Kate buscó su mirada pero estaba perdida, se quedó ahí quieto sin decir palabra, parecía casi que no respiraba. Ella lo tomó del brazo pero seguía sin tener una respuesta, lo llamó por su nombre pero tampoco surtió efecto. Al final ella lo abrazó con fuerza y él a los pocos minutos le respondió el abrazo, primero débilmente y luego con más fuerza. Se quedaron ahí durante un tiempo, Kate sentía su respiración y la del profesor casi al compás.

Después deseó tener una alfombra y almohadones cerca porque comenzó a sentir que el peso del profesor le estaba ganando y mágicamente aparecieron, solo con desearlo. Kate tomó la mano del profesor y le pidió que se sentara, le volvía a doler el pecho y necesitaba hacerlo.

Snape la siguió y ya ahí Kate tomó la varita y apuntó donde el profesor había desgarrado la camisa y con un reparo la camisa y túnica del Profesor volvieron a la normalidad. Kate no podía dejar de pensar en el joven Severus que había visto, en su madre y en la expresión de esta al escuchar el sangre sucia del profesor

—¿Fue por eso que dejaron de ser amigos?— preguntó Kate.

Snape asintió y ella esperó que él dijera algo más y como no tuvo respuesta ella siguió preguntando —Pero siguieron escribiéndose—.

Snape negó —Esa fue la última carta— dijo en susurro.

—Cuando la llamó sangre sucia vi a Lily y vi el dolor que le ocasionó, pero también sentí como su mente se despedazaba por verla así. No lo quería hacer pero supongo que quería alejarla— dijo Kate sin soltar la mano del Profesor, como si pudiese sentir algo de lo que él sentía.

—Había empezado a andar con los seguidores del Señor Tenebroso, tenía que probar que estaba con ellos— dijo el profesor viendo el fuego de la chimenea.

—¿Pudo hablar con ella después?— le preguntó Kate.

—No, ella no quiso hablar conmigo después de eso, empezó a juntarse con Potter, Black y sus amigos. No quería ver nada conmigo, dijo que había intentado pero que me veía como una causa perdida. No sé cómo se enteró de la noche de mi iniciación pero recibí esa carta, quise negarme e ir a buscarla esa noche pero luego vi que se había comprometido con Potter en El Profeta— dijo Severus con algo de la rabia que había sentido recordando eso.

—Ambos tomaron decisiones— dijo Kate pensando en la situación— No creo que se haya quedado cruzado de brazos cuando Voldemort…

—Por favor no diga ese nombre— le pidió Snape cerrando los ojos— Si quiere saber si intenté salvarla, si lo hice, me convertí en un doble agente para Dumbledor pero no sirvió porque esa rata asquerosa de Pettigrew la entregó.

—Lo intentó y es lo que cuenta— dijo Kate y se colocó en frente del profesor, detalló las facciones del hombre y vio en él todo lo que pesaba sobre sus hombros— No cargue con esa culpa, lleva muchas a cuestas y todas del pasado; carga una cadena que no se sujeta de nada en el presente.

Una sonrisa triste se dibujó en el rostro del profesor y luego le devolvió la mirada —Dice que ve bondad en mí, no sé si puedo llamarlo así o si es más bien un intento de expiar mi culpa—.

—Si ayudándome siente que lo hace entonces lo libero de eso, no necesita hacerlo para buscar un perdón— le dijo Kate juntando sus manos.

—No lo hago solo por ella— dijo Snape mirando sus manos unidas— Yo haría más cosas, no solo esta, por usted.

Kate sintió sus mejillas teñirse de rojo, sintió su respiración pesada, no sabía si era por la fractura o por lo que acababa de escuchar.

—¿Dejaría de verme solo como la hija de Lily?— preguntó Kate mirando al profesor y en ese momento sentía que algo le atravesaba el pecho.

El profesor no respondió ni le devolvió la mirada, minutos después él le dijo que lo mejor era salir de ahí y acompañó a Katherine fuera de la sala. Quedaban pocos alumnos en los corredores y la mayoría de profesores los estaban enviado a sus salas comunes, Snape la dejó ahí sin decir nada. Kate tomó el camino a su sala común y esa noche se desveló pensando en todo lo que había pasado, hace años y en el presente.