Capítulo 13

Los siguientes días Kate no habló con nadie de lo que había pasado en el baile de invierno, aunque sentía que las piezas encajaban no podía dejar de pensar en todo lo que había pasado; Incluso Matthew lo notó y muchas veces le preguntó si estaba bien, ella le echaba la culpa al torneo.

Harry había quedado en segundo lugar en la segunda prueba y tan solo quedaba la prueba final, había estado con él esa tarde gracias a que Dumbledore arregló el encuentro, los otros campeones habían recibido la visita de sus familias. Kate abrazó a Harry y le deseó suerte.

Ese día Kate tenía un vacío en su pecho, sabía que era por los nervios de la última prueba pero también sentía que podía hacer algo más. Bebió una de las pociones Salustio, no había vuelto a verse a solas con el Profesor Snape y ella le dio el espacio, sabía que el profesor lo necesitaba.

Matthew subió con ella a las gradas y se sentaron cerca de Ron y Hermione. Minutos después el cielo se iluminó rojo sangre y Fleur DeLacour salió del laberinto por entre las ramas, tanto Madame Olympe como Madame Pomfrey fueron donde estaba y la atendieron. Minutos después salió Viktor Krum, todos quedaron horrorizados por el grito de terror que salió de Fleur; Igor Karkarov sujetó a Viktor con fuerza y este no dejó de caminar hacia donde estaba Fleur, el Profesor Dumbledore lanzó una contra maldición y Krum se detuvo.

Kate al ver eso bajó de las gradas seguida por Matthew —Si alguien hechizó a Viktor, Harry corre peligro— dijo ella caminando hasta donde estaba el Profesor Dumbledore.

Matthew la detuvo —Kate espera, tal vez Cedric o incluso Harry hechizaron a Viktor, no lo sabemos—.

Kate trató de zafarse pero Matthew le pidió que tomara aire y tratara de relajarse, iba ser extraño que alguien como ella fuera hasta allá. Kate asintió y no le quitó la mirada a Karkarov, se veía que estaba desesperado y no dejaba de moverse, cualquiera habría pensado que estaba decepcionado de haber perdido la copa pero Kate sabía que no era así.

En un momento el Director de Durmstrang se metió en la tienda de los campeones y Kate lo siguió con Matthew pero no lo encontraron ahí, lo que sí vieron era que la tienda había sido destruida en una parte y Karkarov caminaba a lo lejos, Kate corrió hasta él y gritó su nombre pero el ex mortifago se convirtió en una nube negra y salió volando hacia los terrenos del colegio, Kate no dejó de correr con Matthew a su lado y ambos vieron como otra nube perseguía a Karkarov, en un momento ambas nubes cayeron al suelo, el Profesor Snape estaba cerca de Karkarov y le apuntaba con la varita igual que el Hungaro.

Kate desarmó a Karkarov y se colocó en frente del profesor Snape protegiéndolo pero una cara de dolor se dibujó en el rostro de Karkarov, Kate miró hacia atrás y vio que el Profesor Snape también gritaba de dolor agarrando su brazo izquierdo con fuerza; un escalofrío recorrió el cuerpo de la chica pero como pudo se acercó a Karkarov —¿Metiste el nombre de Harry en el cáliz de fuego?— le preguntó apuntando con la varita.

—Niña tonta, qué te importa— dijo entre dientes Karkarov— ¿Acaso Potter es tu novio que quieres saber eso?

Algo cambió en la mirada de Karkarov cuando vio que Kate no dejaba de apuntar su varita, Kate podia leer el pensamiento del Director— Si era cierto ... .No he tocado a Potter—.

Snape se levantó y se hizo frente a Kate protegiéndola —No estarás vivo mucho tiempo Severus, ni yo tampoco— dijo el bulgaro con una risa maquiavelica— El Señor tenebroso no te perdonará y Dumbledore no podrá protegerte como antes, ahora es viejo y no tiene la misma fuerza.

Un gran alboroto se escuchó en la entrada del laberinto, la banda tocaba fuertemente, Kate se acercó más a Karkarov pero Snape no se lo permitió, le ordenó a los dos estudiantes que regresaran con los demás y que era una orden. Matthew tomó a Kate y la llevó hacia donde estaban los demás, cuando estaban llegando el silencio los sorprendió a ambos, solo se escuchaba a un hombre gritar y llorar, Kate apresuró el paso y encontró al Señor Diggory sobre su hijo y este no se movía. Kate buscó a Harry pero no lo encontró, solo veía a los profesores que estaban enviando a los estudiantes a sus habitaciones pero faltaba uno, el Director de Hogwarts ni la Profesora McGonagall no estaban y alguien más. Kate tomó a Matthew del brazo y le dijo que debían correr al despacho de Moody.

Los Ravenclaw corrieron lo más rápido que pudieron y llegaron al despacho que tenía la puerta abierta, sin detenerse Kate entró y encontró a la Profesora McGonagall y al Profesor Snape apuntando con la varita a alguien, Katherine no conocía al hombre pero este la vio, la Profesora McGonagall la apartó y le ordenó que se retirara, una risa macabra salió del hombre y gritó el nombre de Kate

—Colagusano envía saludos, como buena rata le contó al Señor Tenebroso que Potter tenía una hermana y con solo verla veo a la sangre sucia de Lily...— pero el hombre no pudo terminar de hablar porque un corte le apareció desde la mejilla hasta el cuello, lo había conjurado el Profesor Snape.

McGonagall expulsó a ambos estudiantes de la sala y cerró la puerta, afuera Kate por inercia trato de abrir la puerta, necesitaba hablar con ese hombre pero Matthew la sujetó con fuerza —Kate necesitas ver a Harry, los Profesores se encargarán de él—.

Kate captó las palabras y comenzó a correr hacia la enfermería, allí encontró al Director junto a Harry, Dumbledore le pidió a Katherine que entrara y le ordenó a Matthew que buscara a Madame Pomfrey. Kate caminó hasta la camilla donde está sentado Harry y le preguntó cómo estaba

—Ha vuelto, Voldemort ha vuelto— le decía su hermano con dolor en la voz.

El vacío que sentía hace unas horas se incrementó, vio la cortada que tenía Harry en el brazo y alcanzó una bandeja que tenía pociones y vendajes —Kate quedate con Harry, los demás están por llegar, yo debo hablar con el Ministro— ordenó Dumbledore saliendo de ahí.

Katherine le preguntó qué había pasado y Harry le contó sin omitir detalle todo lo que había pasado en el cementerio, mientras lo hacía Kate trataba las heridas pero no emitió palabra alguna, no podía quebrarse en ese momento que Harry la necesitaba.

Como habia ordenado el Director, Madame Pomfrey llegó y con ella la Señora Weasley, Hermione, Ron y un perro negro fue el último en entrar. Todos se acercaron a Harry y la enfermera pidió que la dejaran examinarlo, aunque Kate lo había logrado vendar la enfermera deshizo los vendajes y volvió a colocarlos de la forma correcta.

Los demás se acercaron a Kate y esta repitió lo que Harry le había contado sin omitir detalle. La expresión de todos era de auténtico pánico, las puertas de la enfermería se abrieron y el Ministro Fudge entró preguntando por Harry, Dumbledore iba con él y no dejaba de pedirle al funcionario que debía preparar todo para el regreso de Voldemort; todos quedaron asombrados por la actitud del Ministro era como si Dumbledore no le estuviera hablando. Kate dio un paso adelante y le dijo al Ministro que escuchara lo que el Director le decía, éste se extrañó al ver a Kate ahí.

McGonagall interrumpió avisando al Ministro que el dementor que había traído le había dado el beso a Barty Crouch Jr. la respuesta de Fudge fue decir que este —Era un loco aficionado, su testimonio no habría servido en el Wizengamot—.

Kate dio un paso adelante pero Snape se adelantó y subiendo la manga de su brazo izquierdo le mostró la marca que estaba aún más viva que hace unos meses cuando Kate la vio.

—He sentido toda la noche al Señor Tenebroso llamándome y solo él puede convocarla de esta manera— dijo Snape al Ministro.

Pero Fudge no atendió ningún mensaje y dejó sobre la cama de Harry el premio en galeones por el Torneo de los 3 magos antes de irse.

Dumbledore pidió a Madame Pomfrey que acompañara al Ministro y luego se dirigió a los presentes y les dijo que debían prepararse, primero llamó a Sirius y el perro tomó forma humana cubriéndose con un abrigo de piel, la Sra Weasley profirió un grito pero el resto no se inmutó.

—Necesito que busques a Remus, hay que convocar a los demás, reunir a la Orden— le pidió el Director— Pídele que hable con Kingsley.

Kate miró al Director cuando escuchó el nombre de su amigo pero este no le prestó atención. Sirius asintió y le dio una última mirada a Harry

—Sirius antes de irte, Severus por favor acércate— pidió el Profesor Dumbledore— Las alianzas deben empezar desde ahora, sé que comparten un pasado pero ahora nuestro objetivo nos une.

Tomó las manos de cada uno y las juntó, Kate veía en la mirada de los dos hombres que había de todo menos perdón por el otro, pero el gesto fue suficiente para el Director. Sirius se volvió a transformar y salió corriendo de la enfermería. Luego el Director le pidió a Molly Weasley que le contara a Arthur lo que había sucedido, debían ayudar a Remus.

Solo quedaban los profesores y los alumnos, Dumbledore miró a Snape y le dijo —Sabes lo que voy a pedirte Severus—.

Ambos salieron de la enfermería pero Kate los siguió —No— dijo en voz alta, tanto Dumbledore como Snape se giraron a verla— Él no puede ir a ver ese monstruo, lo pueden matar.

El director le dijo a Kate que no se preocupara, el Profesor Snape se acercó a ella y con voz baja le explicó que debía presentarse con Voldemort —Si no lo hago será más sospechoso—.

Katherine negó con la cabeza —¿Como sabemos que no lo va asesinar por estar con el Director?— preguntó con premura en su voz.

—No lo sabemos, pero confía en mí, tengo que ir— le dijo Snape mirándola directo a los ojos— Por favor Kate, entra con Potter.

Kate sintió en ese momento que Snape corría por el corredor de la muerte y deseaba detenerlo, salió de su vista acompañado por el Director. Ella regresó a la enfermería, Hermione, Ron y Matthew estaban junto a Harry, la Profesora McGonagall tenía en las manos una botella vacía que tenía la etiqueta Poción sin pesadillas; les dijo a los estudiantes que por esa noche podían quedarse con Harry en la enfermería. Todos le dieron las gracias y Kate se acercó a su hermano que ya estaba dormido, tomó su mano y la besó —Hiciste lo que pudiste, ahora duerme Harry—.

Al día siguiente Harry fue a la sala común de Gryffindor con Ron y Hermione mientras que Katherine y Matthew a la de Ravenclaw, no más entrar a los dormitorios vio a Cho Chang llorando con un grupo de amigas a su lado, quiso acercarse y decir que lo sentía pero sus amigas la rodeaban y no había lugar en ese momento. Después de una ducha y vestirse con la camisa y la túnica limpia corrió a la lechucería, Matthew insistió en acompañarla pero ella le convenció para que fuera a ver a Beatrice, después se encontrarian.

Kate escribió una carta a sus padres contándole lo ocurrido, en 2 dias los vería y podría contarles lo que había sucedido pero era tal la premura de Katherine que prefería adelantar algo y luego llegar a su casa a iniciar la busqueda, si Voldemort habia asesinado a un muggle sin un cuerpo ni fuerzas quien sabe lo que seguiría ahora que estaba vivo. En eso llegó una lechuza con El Profeta del día, no había mención sobre Voldemort solo la noticia que uno de los participantes del torneo había fallecido y que Harry Potter había ganado. Kate dobló el periodico y lo guardó, si el Ministro no quería afrontar la verdad el camino no sería fácil.

Cuando terminó de enviar las cartas fue al Gran Comedor y vio a los estudiantes sentados en silencio, los colores de las casas no estaban , todo era negro, el luto se sentia. Algunos maestros estaban ahí pero no había rastro del Profesor Snape, no podía preguntarle a alguien por él y también pensó que si algo malo hubiera pasado ya lo sabría ¿o tal vez no?

Los murmullos en el salón se detuvieron cuando Harry entró con sus amigos, los miraban pero él no parecía interesado en nadie ahí. Al poco el Profesor Dumbledore entró al salón y el profesorado lo acompañó, las mesas y sillas desaparecieron, el Director dio un paso adelante y su discurso fue claro al culpar a Voldemort de la muerte de Diggory, dio unas palabras de consuelo y luego anunció que los visitantes se irían dentro de poco.

Kate buscó a Matthew, éste tenía la cabeza baja y no era solo por todo lo que había pasado, si los visitantes se iban Beatrice también lo haría; Katherine tomó la mano de su amigo y la apretó —Siempre tendrán París— dijo sonriéndole a Matt, este rió tristemente con la frase de Casablanca.

Ambos salieron a los terrenos del colegio, algunas estudiantes comenzaban a despedirse de Durmstrang y Beauxbaton, Beatrice se acercó a ellos y Kate se despidió de ella con un abrazo —Eres bienvenida si quieres visitarnos— le dijo con apreció. La francesa le agradeció y luego Matt la tomó de la mano y ella les dio su espacio.

Vio a lo lejos que Fleur le daba un beso en la mejilla a Roger Davies, como si se despidiera de un buen amigo, busco algún rastro de los profesores, no, no de los profesores, de un profesor en particular. Lo más lógico es que él estuviera con el Director ¿debería ir al despacho de Dumbledore? No, eso sería entrometido, claro que era más entrometido que ir al despacho de Snape y eso fue exactamente lo que hizo. Probó suerte tocando la puerta pero nadie respondió, así que se sentó cerca a la puerta y esperó doblando las hojas de El Profeta que había guardado, estaba tan impaciente que no podía leer… Pero impaciente ¿Por qué?

Tantas cosas habían pasado ese año y en tan solo una noche todo había cambiado, quería ver al profesor para saber si estaba bien, pero eso lo podría averiguar más tarde. No, no, eso no, ella quería verlo y comprobar con sus ojos que estaba bien. Recordó lo que había visto en el baile, el rostro del profesor y el dolor de la marca, no se comparaba con el dolor por Lily, por su madre ¿Sentía el mismo dolor ahora que había regresado? Si Dumbledore le había pedido presentarse ante Voldemort eso significaba que sería un doble agente, tan solo si Voldemort no lo asesinaba como Cedric, como sus padres… el pensamiento quedó ahí y solo quedó una lágrima que había logrado escapar.

Katherine sacó uno de los viales de la poción Salustio, "Haría mucho más por usted" había dicho esa noche del baile, gracias a él había conseguido sentirse libre, no una libertad definitiva porque sabía que su enfermedad no se iría, pero libertad de no tener que ser responsable todo el tiempo de lo que hacía y como lo hacía, horas, carbohidratos, todo antes y después de comer, buscar un lugar adecuado para la insulina, detener algo por que ya era hora; ahora solo tomaba el líquido transparente y podía seguir el dia sin otra preocupación.

Se había acostumbrado a las noches y a su compañía, no era que pudiese ver una cara que el resto no veía, ella veía ese lado, esa máscara que llevaba cuando debía dar clases y la misma que había actuado y la había alejado de él muchas veces. Pero vio también la dedicación y la inteligencia de él, lo que no habían logrado en años, él lo había hecho en menos tiempo. Era práctico en lo que hacía, pero no era por querer tener un aire de superioridad, era porque en realidad ya había pensado las consecuencias y tenía listo el siguiente paso.

Se escucharon unos pasos y Kate soltó el pedazo de papel que tenía en las manos, vio hacia el pasillo y vio al Profesor Snape caminando hacia ella, la alegría y la tristeza se mezclaron, estaba vivo pero algo en él había cambiado. Sin pensarlo Kate corrió la corta distancia que los separaba y lo abrazó con fuerza, él le correspondió el abrazo sin decir nada, colocó su mejilla sobre la frente de la chica y ella cerró los ojos para concentrarse en lo que pasaba. Escuchó su corazón latir con fuerza ¿era el suyo o el del Profesor? Snape olía a tierra mojada, el aroma la llenó, no quería pensar dónde había estado.

Fue él quien rompió el contacto, buscó los ojos de la chica y con delicadeza pasó sus dedos limpiándole las lágrimas, ella no se había dado cuenta que estaba llorando ¿Eran de alegría o de tristeza? Tal vez lo primero era más acertado. Ninguno pronunciaba palabra, tal vez ambos tenían miedo de romper algo, de romperse. El sonido de un cañón que venía de afuera del castillo fue lo único que llenó el silencio.

—Dame unos minutos Kate, necesito un buen baño y luego podemos hablar, no tardo— le dijo mirándola fijamente con la voz algo ronca.

Ella asintió y vio como él entraba en el despacho "Kate" era la primera vez que la llamaba así, le gustaba cómo sonaba su nombre por él.

Minutos después abrió la puerta y la invitó a pasar, llevaba ropa limpia y aún tenía el pelo húmedo por el baño. En la mesa había una bandeja con comida y té, Kate se detuvo en seco —Necesita descansar, yo puedo volver más tarde— le dijo.

Él colocó su mano sobre su espalda y la hizo seguir —Puede acompañarme a desayunar y puede tomar el té—.

Kate tomó asiento y comenzó a servir el té, seguro uno de los elfos del castillo le habría llevado la comida. El profesor tomó tostadas y le ofreció pero ella las rechazó, mientras él comía ella le contó lo que había pasado en la mañana en el castillo, también lo que El Profeta no había escrito.

Sin preguntarle el profesor comenzó hablar —El Señor Oscuro creyó mi historia, se sintió satisfecho de saber que tiene un espía cerca a Dumbledore—.

—Y a Dumbledore le satisface saber que tiene un espía cerca a Voldemort— dijo Kate negando con la cabeza, vio que el profesor la miraba confundido —Lo siento.

—¿Duda que esté de su lado?— preguntó Snape dándole un sorbo al té.

—¿Mi lado?— Kate soltó una risa amarga— Dudo que algo bueno salga de estar cerca de Voldemort y tampoco sé si Dumbledore lo puede proteger, como dijo Karkarov, no es igual de fuerte como antes.

Severus se quedó mirándola seriamente, ella entendió que había sido cruel con ese comentario y comenzó a pedir perdón.

—Lo que hago no lo hago por el uno o el otro— dijo Snape seriamente.

—¿Por qué lo hace? ¿Por una deuda del pasado? Si tiene algo que ver con mi familia lo absuelvo de cualquier culpa o deuda que crea que tiene— le dice Kate colocando una mano en su hombro.

Snape sonreía pero la sonrisa no le llegaba a la mirada —Lo hago porque es lo correcto y porque si hay posibilidad de que él pague por lo que hizo, aprovecharé esa oportunidad. No se preocupe tendrá su profesor de pociones por algunos años, él no va atacar de inmediato, va planearlo todo con cuidado—.

—¿De verdad piensa que me preocupa quedarme sin clases de pociones? ¿Cree que lo veo solo como profesor?— le pregunta Kate dolida por esa sola idea.

Eso tomó a Snape con la guardia baja e intentó responderle pero no encontró la respuesta correcta.

—Solo le pido que no ponga en riesgo su vida, si la razón tiene que ver con mi hermano o mi familia— dijo Kate con enfado, luego se levantó de la mesa para retirarse pero el profesor la detuvo tomándola de la mano.

—Voy a protegerla, puedo jurarle que no me detendrá ni la muerte— dijo Snape mirándola fijamente a los ojos.

El vacío en su pecho se hizo más grande al ver la determinación con la que el profesor le hablaba. Tomó aire y miró la mano del Profesor sobre la suya, él la retiró y ella no lo permitió

—Estoy aquí, estaré aquí si en algo ayuda— le dijo sonriéndole, él le devolvió la sonrisa.

Tocaron a la puerta, era la Profesora McGonagall llamando a Snape. Kate suspiró y sacó el vial de su bolsillo, fue a la puerta y la abrió, saludó a la profesora y le agradeció al Profesor por la poción; McGonagall quedó sorprendida de ver a Kate ahí pero no hizo comentario alguno.

Horas más tarde Katherine se despidió de Harry antes de bajar a la plataforma, le pidió que tuviese cuidado y que por favor le escribiera o llamara si necesitaba algo. Al bajar a la plataforma no están ni Kingsley ni Tonks acompañándola, solo habían dos aurores del ministerio y seguridad de Scotland Yard para Matthew. Los amigos se despidieron y Kate fue en silencio en el auto hasta Downing Street.

Al cruzar la puerta el ama de llaves le dio la bienvenida y le indicó que su familia estaba esperándola adentro, Kate le dio las gracias y entró a la biblioteca, allí se encontraba Mina armando un rompecabezas, al verla ella corrió a abrazarla y Kate solo pudo responder el abrazo llorando fuertemente casi asustando a la niña, en ese momento Robert y Amelia Grant entraron y solo abrazaron a sus dos hijas, en la sala solo se escuchaba el llanto de Kate mientras abraza a su familia.