Capítulo 14
Katherine y Matthew estaban en su casa organizando 13 archivos, cada uno pertenecía a un muggle o squib desaparecidos o asesinados en condiciones claras por la maldición imperdonable. Entre los dos habían logrado llevar un registro desde que llegaron del Colegio, justo ese verano Kate interrumpió sus estudios muggle para dedicarse de lleno a esto.
—Son trece personas— dijo Matthew acomodandola en una biblioteca dedicada a los registros— Kate llevamos 97 desaparecidos y 20 asesinatos
Con la ayuda de Kingsley y Tonks lograban conseguir información sobre los magos que reportaban desaparecidos, con esa información la contrarrestaban con la información de Scotland Yard. En esos meses el padre de Matt los había ayudado cuanto podía, tanto él como el Sr. Grant no había sido muy entusiasta con esto pero al ver los casos que habían y como crecían día por día decidieron ayudar a sus hijos; incluso habían recibido más información de Scotland Yard que del mismo Ministerio de Magia.
Matthew terminó el sándwich que tenía cerca, al principio ambos no eran capaces de comer o beber algo de solo escuchar las historias de las familias, no era que estuviera desnaturalizados de lo que pasaba, pero sin fuerzas no podían trabajar.
Desde el 31 de Julio Kate había intentado varias veces llamar a Privet Drive pero no recibía respuesta, eso la inquietaba mucho.
—Voy a ir a Privet Drive, los Dursley no contestan y Harry no responde mis cartas— dijo ella tomando su bolso.
Matthew le dijo que la acompañaba pero justo llegó Kingsley, Kate no lo veía tan seguido, desde los sucesos del torneo tanto él como Tonks asistían unas horas a Downing Street y se retiraban para cumplir con cosas del Ministerio y de La Orden del Fénix.
Él le dijo a la madre de Matthew que había ido por Katherine para llevarla con sus padres, extrañada por eso Kate le siguió el juego y se despidió de los Davis. Afuera de la casa había un Bentley estacionado, ambos subieron al auto y emprendieron marcha.
—Bien, primero quiero que sepas que Harry está bien y vamos a verlo— dijo Kingsley manejando— Lo segundo que quiero contarte, es que Harry tuvo una audiencia disciplinaria en el Ministerio.
Kate quedó sorprendida con todo lo que contaba Kingsley ¿Dementores en Privet Drive? —Shack ¿qué podemos hacer? ¿Puedo reunirme con el Ministro?— le preguntó ella afanada.
—Descuida, Harry fue absuelto pero Fudge no está feliz— dijo Kingsley aparcando el auto— Le pedí a Dumbledore que te dejara venir porque Harry necesita apoyo, no ha sido fácil para él.
Más se demoró Kingsley diciendo eso que Katherine en bajar del auto en Islington, pero al hacerlo se dió cuenta dónde estaba, no había notado el camino que habían recorrido por estar hablando con Kingsley.
El mago le ofreció su brazo —Descuida estamos lejos de su casa y no te verá— cuando dijo eso pudo ver el número 12 de Grimmauld Place.
Cuando Kate entró, escuchó a los habitantes de la casa hablar, estaban reunidos en el comedor: Sirius, Lupin, la familia Weasley (excepto Percy), Hermione y Harry. Sonrió al ver al grupo y saludó a cada uno, algunos con más emoción que a otros. La Sra Weasley le presentó a sus dos hijos mayores, Bill y Charlie, además le contó que estaban celebrando que Hermione y Ron habían sido seleccionados como prefectos.
—Te ves mucho mejor— le dijo a Sirius tomando asiento en la mesa— Desde la última vez que nos vimos.
—Vernos es un decir porque tenía barrotes en medio y luego era de noche en la enfermería, pero ahora puedo comprobarlo aún más, te pareces mucho a Lily, Katherine— le dijo con una sonrisa el mago.
La Señora Weasley le ofreció acompañarlos a cenar, Kate aceptó y pudo escuchar lo que había pasado en el verano, a mitad de la cena los adultos se levantaron y Kingsley le pidió que los acompañara, los demás se quedaron ahí. Entró a lo que parecía el estudio de la casa, había sillas acomodadas haciendo un círculo grande y Lupin se sentó a su lado mientras Kingsley al otro, de repente entraron por la puerta Tonks y el Profesor Moody, Kate se tensó al verlo y este lo notó —No te preocupes, soy el verdadero— le dijo en un tono hosco.
—O tal vez no y nunca lo sabremos— agregó Tonks con una risa mientras saludaba a Kate.
Minutos después llegó el Profesor Dumbledore y junto a él estaba el Profesor Snape, una sonrisa tonta se le hizo a Kate pero trató de disimular lo que pudo y nadie lo notó
—Gracias por venir, antes de iniciar la reunión querida Kate te hemos invitado porque tenemos información valiosa que puede ayudarte y que seguro ayudará a la orden— dijo el Profesor Dumbledore tomando uno de los asientos libres— ¿Conoces a Victor Myers?
Katherine reconoció el nombre y sacó de su bolso uno de los archivadores, tomó la foto y la mostró, era un hombre de mediana edad que en la fotografía no mágica se podía ver su bigote y estaba de traje abrazando a una mujer
—Si, él desapareció hace unas semanas y hablé con su esposa Matilda, reportó a Scotland Yard la desaparición de su esposo pero la policía no tiene pistas.
—También lo reportó en el Ministerio ¿No es cierto?— preguntó Dumbledore.
Kate asintió —Si ella es maga pero él es un nomaj, nos dijo, a Matthew y a mi, que había tratado de buscar ayuda pero el Ministerio le dijo que por ser un no maj no podían intervenir y que mejor buscara a Scotland Yard—.
Dumbledore la miró un momento y luego habló —Bueno Kate tenemos información del señor Myers, lamentablemente Tom lo asesinó, el señor Myers si estaba casado con Matilda, ella es la hermana de Barnabas Cuffe el editor de El Profeta, intenté hablar con él pero se negó hablar conmigo, dice que está bajo mucha presión—.
—El Señor oscuro ha logrado llegar a El Profeta, la orden que dio fue publicar todo lo que el Ministerio dijera y que debían hacer caso omiso a la información que llegue sobre muertos o desaparecidos— explicó Snape mirando a la orden— Cuffe le suplicó que no asesinara al resto de familia, cumpliria la orden si no lo hacía.
Kate negó con la cabeza asqueada por la información —El Señor Cuffe no le ha dicho nada, justo hablé con ella esta mañana, llama todos los días en la mañana y en la tarde para preguntar si hemos encontrado información— dijo guardando el archivo.
—Eso es lo que queríamos saber, Kate necesitamos que le cuentes a la Sra Myers, podríamos hacerlo nosotros pero tendremos que convencerla y si le dice a su hermano que fuimos nosotros él puede decir que son mentiras y tendríamos más enemigos— dijo Dumbledore a la chica.
—Más de los que tenemos— dijo Moody de pie junto a la puerta.
—Si Alastor, más de los que tenemos— replicó Dumbledore— Por eso necesitamos tu ayuda Kate.
Ella asintió —Sí, puedo hablar con ella pero necesitaré la ubicación del cuerpo para enviar una unidad de Scotland Yard y ella pueda…—.
Kate no terminó la frase porque Snape negaba con la cabeza —Nagini devoró a Myers, no hay cuerpo que enterrar—.
—Snape— le dijo Sirius— Ten algo de decencia con Katherine no es forma de hablarle.
El ambiente se puso tenso y entre los dos magos se dirigieron miradas asesinas, tratando de continuar Kate intervino —Eso será más difícil pero si es la verdad, ella debe conocerla—.
Snape sacó de su levita unas cartas y se las entregó a Kate, sintió lo frías que estaban sus manos cuando le entregó las cartas —Estas cartas las escribió antes de morir, puede ayudarle a convencerla—.
Kate le dio las gracias —¿Es posible tener información de otros desaparecidos?— preguntó ella con el archivador en la mano— Viajaremos mañana a Irlanda con Matthew para buscar en el área pero si tenemos algún indicio o pista sería de ayuda.
Snape negó con la cabeza pero fue Dumbledore quien habló —La información que te pueda servir te la daremos, solo entiende que si se encuentran todos los desaparecidos Tom puede pensar que tiene un infiltrado en sus filas—.
Kate miró al Profesor Snape y luego al Director —Lo entiendo pero hay más de 90 familias que están buscando a sus familiares ¿Solo por apariencias no los vamos ayudar?— preguntó ella con las mejillas rojas del enfado.
—No Kate, los ayudaremos cuando podamos pero también debemos cuidar a Severus, podemos ponerlo en peligro— respondió el Director con una sonrisa.
Sabía que no debía seguir discutiendo, el Director no cambiaría de opinión y tampoco encontró apoyo en Snape.
—Bien, cualquier información nos puede ayudar, si es posible quisiera tener algún dato en Irlanda, voy a estar allá unos días y antes de que Matthew regrese a Hogwarts quiero recorrer lo más que pueda— dijo guardando las cartas.
—¿Matthew regresa pero tú no?— preguntó Lupin extrañado.
—Alguien tiene que continuar, las desapariciones siguen aumentando, el Ministerio no interviene, Scotland Yard hace lo que puede pero para ellos es una desaparición aislada no tiene nada que ver con que un asesino que alimenta a su serpiente y castiga a los que no hacen su voluntad— explicó Kate con calma, tratando de no dejarse llevar por la emoción.
—No puedes abandonar Hogwarts, Harry te necesita allá— dijo Sirius desde su asiento.
—Harry no estará solo— le respondió Kate con una sonrisa— Hogwarts es el lugar más seguro para él pero yo tengo algo que hacer.
El Profesor Dumbledore intervino y le dijo que podía retirarse, Kingsley no demoraría y la llevaría a ver a la Sra Myers. Ella guardó el archivador y pidió permiso al retirarse, la Sra Weasley la acompañó hasta la puerta y le dijo que había té en la cocina si deseaba un poco.
Cuando salió Kate escuchó un grito en el segundo piso, subió las escaleras y vio una de las puertas entreabiertas —¡No tienen idea de lo que es!— gritó Harry a Ron y Hermione que estaban con él en la habitación.
—Harry ¿qué te pasa? Esa no es forma de hablarle a tus amigos— dijo Kate colocándose frente a su hermano. Harry sonrió irónicamente y negó con la cabeza dándole la espalda.
Kate le colocó una mano sobre el hombro para que la mirara pero él hizo caso omiso y fue hacia la salida, ella le habló —Las cosas no son fáciles pero tampoco puedes desquitarte con ellos, todos acá tratan de protegerte y de que estés bien.
—Me protegen no dejándome salir y no dejando que ayude a la Orden— dijo Harry antes girarse y quedar de nuevo frente a ella —¡Yo vi como regresó! Voldemort está buscando un arma, armando un ejército y lo único que hago es estar encerrado sin poder salir.
—Lo sé, no es fácil— dijo Kate tratando de razonar.
—Tú te apareces y ya haces parte— dijo Harry señalándole.
—No Harry no hago parte de nada, estoy ayudando pero no hago parte de la Orden— dijo Katherine ofuscada ya, el chico no atendía a lo que se le decía así que Kate subió la voz —¿Quieres salir de acá y buscar a Voldemort? Adelante ¡Hazlo y echa por la borda el sacrificio de tus padres! Si Harry, haz peleado contra él, viste como regresó, pero no eres el único que está buscando la forma de derrotarlo.
—¡Para ti es fácil juzgar, pasas tu verano en una mansión gigante!— le recriminó Harry— Mi familia hizo sacrificios, yo también los hago ¡¿Qué has hecho tú?!
Sirius entró a la habitación preguntando qué pasaba pero Katherine no lo dejó intervenir —Los que están en esta casa son personas, amigos, que han hecho un sacrificio; no son mortifagos que acudieron a un llamado—.
Harry crispó las manos y levantó la varita contra Kate, Sirius intervino y le quitó la varita a Harry. En segundos Kate sujetó su bolso y salió corriendo de la habitación hacia la calle. Atrás escuchaba a Tonks y a Kingsley pero ella solo corría hacia Finsbury Park.
Cuando le empezó a doler el pecho de lo mucho que había corrido y vio que estaba en una zona más concurrida se detuvo y empezó a ubicarse para caminar a Union Chapel. Un extraño se acercó a ella, tenia el pelo platinado, los rasgos finos y estaba vestido con un traje de tres piezas negro, solo tuvo que hablar para que Kate supiera quien era el hombre frente a ella
—¿Profesor Snape?— preguntó mirándolo extrañada.
Snape asintió y le dijo que la acompañaría hasta que Kingsley llegara ahí. Kate miró el rostro del profesor, definitivamente estaba usando poción multijugos pero ¿De quién era el cabello que había añadido?
—Es un muggle y no conozco su nombre— dijo el profesor al leer la mirada inquisitiva de su alumna.
—¿Va dejar Hogwarts?— preguntó el profesor mientras caminaba con ella mirando de un lado para otro
—Tengo que hacerlo ¿Quién va ayudar a las familias si Matthew y yo estamos en el colegio?— le respondió siguiendo su paso— Además podría ayudar a la Orden.
—No debe cargar una responsabilidad así, el Señor Oscuro no se detendrá, pero no por eso debe abandonar sus estudios— dijo Snape— Además haría falta en Hogwarts.
Ella suspiró hondo —Harry estará a salvo allá, puedo retomar los estudios más adelante, puedo escribir a Matthew y cuando esté en vacaciones contar con él, además con la última versión de la poción Salustio puedo tener reserva de la poción por lo menos 1 mes— explicó Kate denotando que había pensado en eso hacía tiempo.
—Pensó en todo— dijo secamente Snape mirándola algo herido.
Kate le devolvió la mirada y supo a lo que se refería, también había pensado en que no vería al profesor tan seguido, es más las situaciones para verse serían más improbables. Se detuvo y el Profesor también lo hizo —Claro que incumpliría una promesa— dijo Kate— Prometí ayudarlo con su misión.
—Como me dijo hace meses, la libero de cualquier promesa si está en mí— dijo Snape mirando a todos lados, alerta a cualquier cosa.
Kate recordó el abrazo que había compartido, el calor de su cuerpo, había quedado como una marca en ella. Sus mejillas se pusieron rojas, no eran precisamente por correr o por el calor del verano; ¿Podría estar todo un año sin verlo? ¿Sin saber cómo estaba?
Un Bentley hizo señas a los dos, era Kingsley que había llegado al parque. Kate iba a despedirse del profesor pero este ya había hecho la aparición. Subió al auto y ambos fueron a la residencia de la Sra Myers.
Katherine respetó su dolor, le contó lo que sabía y le entregó las cartas. Primero hubo negación y luego con las cartas en las manos Matilda Myers se entregó al dolor y a la rabia. Kate la acompañó y le sugirió que hablara con sus hijos y su familia pero esta solo dijo con amargura —Mi propio hermano no tuvo el valor de decirmelo ¿Es eso una familia?—.
Kate pensó su respuesta —No puedo justificar lo que él hizo pero sé que tomó una decisión por miedo, el miedo que siente a perderlo todo si no hace caso de lo que le pide Vol.. El que no debe ser nombrado—.
Los hijos de la Sra Myers entraron y Katherine los dejó a solas, Kingsley la esperaba afuera y la llevó de nuevo a casa. Ya tarde en la noche encontró a su madre esperándola, Kate le contó todo lo que había pasado entre lágrimas, sentía tristeza por la noticia que había entregado, por la pelea con Harry, por la impotencia de no poder ayudar.
—Cariño debes detenerte ahí— le dijo Amelia tomando su rostro con delicadeza— Sé que quieres ayudar y me parece algo noble pero apenas tienes 15 años, no vas a solucionar una guerra tú sola. Harry habló desde la desesperación, no justificó su actuar, pero entiende que también está pasando por tantas cosas al mismo tiempo que está pensando en lo que no ha pasado.
—¿Quién lo hará si yo no lo hago?— preguntó Kate.
—Yo te ayudaré, la Orden también trabaja en esto— dijo Amelia limpiando las lágrimas de su hija— Kate estás en un momento de tu vida que debes estar en Hogwarts, estar con tus amigos, aprender lo que quieras, que vivas tu vida no significa que no estás ayudando a los demás, que no te interesa y que no haces lo suficiente.
Kate apoyó su cabeza en el hombro de su madre y ésta la abrazó, se sentía tan vulnerable, este era uno de esos momentos que sin mucho hacer, lograban aplacar la tristeza y el dolor, solo necesitaba eso.
Su madre la acompañó a la habitación y le dejó una té de lavanda para dormir, ambas se despidieron pero antes Kate le pidió que la ayudara a comprar los elementos del colegio para cuando regresara de Irlanda. Ella asintió y le prometió ayudarla.
