Ubicado en el primer dia de entrenamiento
—¡Ja! — otra patada es bloqueada a tiempo, —¡Mnh... ya! — el puño le roza la mejilla, los golpes se están volviendo lentos e imprecisos.
Trunks esquiva una nueva patada e intenta asestar algún puñetazo. Su cabello tiene mechones húmedos, su respiración es veloz y liviana, jadea cada que Goten le da el suficiente descanso.
«Tengo calor... Quiero tomar un baño y comer algo»
Su mirada azulina se desvía al interior de la habitación con el pensamiento de sus necesidades, tiempo suficiente para que sus pies se confundan y lo hagan caer, con Goten aún sobre él, moviendo sus puños sin titubear ni mostrar algún atisbo de lástima por su descuido.
Trunks se pierde, tal vez era por el hambre que tenía, el cansancio que sentía o la tensión de todo lo que había sucedido en las últimas horas, él no lo sabe, pero verse casi en el piso con el pelinegro atacándole en su propio trance, tocó una fibra de rabia en alguno de sus sentimientos.
Se olvidó que esto era un entrenamiento con su mejor amigo, la ira brillo en sus pupilas y con toda la fuerza del súper Saiyajin dio una patada certera en el estómago del mestizo menor.
Goten fue lanzado lejos, cayó a varios metros, rebotando una vez que su cuerpo perdió todo el impulso del impacto. Sus ojos de color negro se contrajeron por el dolor y su voz dio un largo quejido.
Trunks volvió a su estado base, preocupado. Voló hasta el otro niño y lo ayudo a incorporarse.
—Aaah, yo... — Goten se sentó, un hilo de sangre cayendo por el costado de sus labios, —Perdóname Goten, es solo que estoy cansado, llevamos horas entrenando sin parar, ¿No crees que deberíamos tomar un descanso?
El pequeño Son limpio el fluido rojo con brusquedad, sus ojos se llenaron de lágrimas mientras negaba con fervor hacia los lados, —No, mi mamá y mi hermano, ellos... ¡Aaaah, quiero matar a Buu!
Goten levanta el vuelo, se eleva varios metros y toma una pose ofensiva; el cabello negro se vuelve dorado, sus manos se unen y su ki se empieza a juntar en sus palmas a la vez que pronuncia la habilidad.
—Kame... — Trunks no sé siente ofendido, sabe que el ataque próximo no es realmente hacia él, Goten se ha dejado llevar por su luto y ahora está viendo a través de él al asesino de su familia, —¡Haaa!
Trunks salta y maniobra lejos del lugar de choque, la ráfaga de energía es violenta al impactar, no recuerda haber visto alguna vez tanto poder en el menor.
Los ojos claros miran hacia arriba, el pelinegro respira demasiado agitado, su piel está mojada; su cabello parpadea varías veces entre la negrura y el rubio, al final su transformación cede y el cuerpo del pequeño cae con rapidez rumbo al piso, completamente inconsciente.
El del dogi verdoso se impulsa con fuerza y atrapa con cuidado a su amigo, lo lleva en brazos al interior del cuarto, dejando que se acurruque contra su cuello cuando parece tener un espasmo en su abdomen, probablemente debido a la patada que le dio antes.
Cuando Goten vuelve en sí se siente cálido y acogedor.
Sus párpados se levantan con lentitud, parpadea antes de darse cuenta de que de verdad ha despertado. Una mano tibia y húmeda le está acariciando el rostro.
—¡Despertaste! — comenta Trunks frente a él, su piel bronceada está empapada al igual que su cabello lila.
—Que... ¿Qué paso? — pregunta, su voz sale rasposa y su boca está seca, el agua de la bañera se le hace apetitosa por unos segundos.
—Te desmayaste, usaste todo tu ki restante en el último ataque y drenaste toda tu energía, llevas casi dos horas durmiendo — Trunks sigue pasando su mano con agua tibia por la cara del menor, cómo si este aún estuviera inconsciente.
—¡¿Dos horas?! ¡No puede ser! No hay tiempo debo entrenar, ser más fuerte... Buu — Goten se levanta de la tina queriendo salir del baño, pero apenas lo hace su cabeza pulsa y su mirada se vuelve borrosa, a su alrededor las cosas empiezan a dar vueltas.
El mayor toma la muñeca del pelinegro y lo fuerza con cuidado a sentarse otra vez en el agua, —Primero debes comer y descansar, llevas medio día sin probar alimento, eso es espeluznante viniendo de ti.
—Pero... — Goten mira la superficie del agua, un par de sus lágrimas caen en el líquido cuado no puede evitar llorar ahora que su mente se está vaciando del enfado y saturando con tristeza. —Buu, él está tan encima de nosotros, mato a mi hermano y a mamá, incluso al señor Vegeta... Y el tiempo que tenemos es tan limitado, no quiero desperdiciar ningún minuto, debo...
Trunks silencia al pequeño, sus ojos azules están dispersos mirando sus piernas bajo el agua, él suspira antes de levantar su rostro para encarar a su mejor amigo.
—Lo sé, sé lo que ha hecho Buu, Vegeta era mi papá y Gohan fue lo más cercano a tener un hermano mayor, tu mamá era como una tía para mí; te entiendo Goten, siento lo mismo que tú, pero matarnos de hambre y agotamiento no nos hará más fuertes, al contrario, nos debilitará y entonces no podremos vengar a ninguno...
El silencio que sigue es incómodo, cada niño pensando y divagando en escenarios futuros y recuerdos pasados.
¿Cómo todo había escalado tan pronto hasta esta tragedia?
Ayer aún eran solo dos niños peleando en un estúpido torneo por diversión y hoy son la única esperanza de la Tierra.
El giro dramático en sus rutinas estaba siendo digerido muy lentamente por ambos infantes.
Y además todas las muertes... Tantos sucesos, Trunks perdió a su padre mientras Goten conoció al suyo.
Aprendieron la fusión, vieron el súper Saiyan tres y la destrucción de Majin Buu... Todo en tan poco margen de tiempo.
Trunks no lo dirá abiertamente, pero solo quiere dormir y tomarse las cosas con calma; procesar lo ocurrido a su paso y después de eso, comer... Tener un festín con todo tipo de platillos y entonces entrenar con dedicación día y noche hasta estar preparado física y mentalmente.
Lástima que nada más tienen dos semanas -incluso puede que menos- para convertirse en el guerrero necesario.
—Y si... ¿Y si perdemos? ¿O si... Morimos? — pregunta Goten, su voz suena pequeña y delgada, casi al punto del sollozo al decir la última palabra.
Trunks aprieta las manos, él también tiene la misma duda.
Se aleja un poco del Son, tomando algo de distancia y acomodándose en el otro lado de la bañera, el silencio que hay en esa dimensión lo enloquece así que mueve la mano para crear un chapoteo que sirva de fondo.
—Si eso pasa, si Buu logra matarnos... — Trunks cierra y abre su palma muchas veces, él realmente no sabe que decir, —Vaya, moriré sin dar mi primer beso.
Goten se queda callado unos momentos, deja de mirar sus piernas para prestar atención al otro híbrido que le acompaña, —¿No lo has hecho?
Trunks niega, mirando a otro lado.
—Pero tú dijiste que en el colegio conociste a una niña con la que te besaste — Trunks se sonroja, él se había olvidado de eso.
—Yo... — Da igual, Goten es su mejor amigo y puede que en un mes ni siquiera sigan con vida, supone que está bien admitirlo, —Mentí ¿Si? Solo quería presumir que lo hice.
Sus mejillas siguen sintiéndose tibias, ¿Será por el calor del agua?
Goten lo mira fijo por unos segundos antes de soltarse a reír, no en una risa ligera sino una gran carcajada que lo deja sin aliento.
El de cabellos lilas se hunde en el bochorno de su propia mentira; aunque no le es molesto estar avergonzado de esta forma si con eso Goten puede volver a ser el chiquillo risueño que conoce.
Aunque no porque le guste la risa de su amigo lo dejara reírse de él eternamente.
—¡Deja de reírte Goten! — sus palabras no tienen efecto en el Son, este se sigue burlando por mucho tiempo más.
Hasta que pronto la cabeza de pelo oscuro es presionada contra el agua, iniciando así una pequeña batalla para ver quién ahoga más a quien.
Quizá veinte minutos después ambos infantes están jadeantes, el agua se ha derramado por todo alrededor, Trunks se sujeta de la orilla de la bañera, respirando sobre Goten quien le responde la sonrisa y descansa contra la superficie.
El mundo puede estar sufriendo y agonizando, saben que hay peligro acechando y el futuro es extremadamente incierto, pero eso no es relevante en este instante, porque aquí solo están ellos dos, este es su momento compartido y aunque el luto pesa sobre sus espaldas, la compañía mutua lo aligera y da seguridad temporal.
Mientras sigan juntos, estarán bien...
—Trunks... ¿Puedo darte mi primer beso?
Los cachetes de Goten se colorean de un tenue rosa, al igual que los de Trunks.
—¿Qué? — Trunks no se aleja del más joven a pesar de la petición, ignora que están tan cerca que siente la respiración de Goten en su cara y este la suya.
—Yo tampoco he dado mi primer beso, mamá dice que es algo que haría cuando conociera a alguien especial —explica.
Trunks no recuerda que a él le hayan dicho algo parecido, recuerda haber oído a Bulma una vez admitir que ella no recuerda como o quién fue su primer beso, así que supuso que no era algo impactante.
—Trunks — el nombrado mira al otro niño bajo él, notando por primera vez que le gusta la manera en como Goten lo llama, —Entonces, ¿Puedo?
Trunks pasa un poco de saliva cuando Goten pasa uno de sus brazos por su cintura, abrazándolo.
«Dárselo a alguien especial, y la persona más importante para mí ahora mismo es...»
—Goten... — Sus ojos claros como el cielo despejado se pierden y conectan a los cielos oscuros del menor, —Sí, puedes.
Trunks toma la iniciativa acercándose al rostro del pelinegro hasta quedar lo más cerca de los labios contrarios sin tocarlos.
Porque está dudoso, sabe que Goten puede volverse tímido de la nada y quiere darle oportunidad a retroceder en caso de que se arrepienta.
Pero eso no ocurre, Goten corta la poca distancia hasta conectar sus bocas y encajar sus labios.
Después de eso Goten no sabe que más hacer, no solo su experiencia en besos es nula, la información que tiene de estos también, él solo ha visto algunos en las películas que su madre veía de vez en cuando.
Trunks, por otro lado, recuerda ver algunos besos fortuitos entre sus padres, unos más largos que otros.
Aprieta un poco el labio inferior de Goten, y este a su vez lo imita y se lo hace a él también.
Al terminar el contacto sus rostros están rojos y se sienten cohibidos por la mirada del otro; sus latidos pulsan con fuerza en sus pechos.
Ambos se preguntan si lo habrán hecho bien y también porque cedieron a una idea tan tonta.
Trunks culpa al cansancio y la falta de comida, Goten a la tristeza y los restos de su siesta.
—Deberíamos salir, el agua está empezando a ponerse helada — habla Trunks, caminando al otro lado de la bañera para tomar un par de toallas de un mueble.
—Sí, deberíamos... Todavía necesitamos comer y dormir bien para seguir entrenando mañana, ¿verdad?
Trunks asiente, Goten atrapa la toalla que este le avienta y quita el tapón del drenaje antes de salir.
Cada niño toma asiento en un lugar diferente del baño, secándose cómo si no pudieran hacerlo en la habitación.
—El beso no estuvo mal.
Goten deja de frotar la tela contra su pierna al oírlo hablar.
—Supongo que no...
Trunks se levanta al terminar de secar el agua de su piel, la toalla que uso la pone en sus hombros para que su cabello se estile ahí.
Goten levanta la vista cuando los pies del de cabellos claros están frente a él. Trunks le quita la toalla de las manos y la pone en el cabello alborotado del Son, comenzando a frotar.
—De nada sirve que te seques la piel si tu cabello sigue tirando agua Goten — regaña, Goten entiende lo que quiere decir, sus hombros de nuevo tienen gotas gruesas del agua que cayó de su melena.
—Mamá es la que me secaba al terminar el baño — comenta.
Trunks no deja de secar los mechones negros, pero igual anima a su amigo.
—La reviviremos pronto con las esferas, te lo prometo; ahora vamos a comer, muero de hambre y de sueño, yo no me tomé una siesta por agotarme de más.
—Perdón por eso... Y por el kame hame ha que te lancé — al igual que Trunks, la toalla de Goten se queda en sus hombros.
—Descuida, solo no lo hagas diario porque no te voy a bañar siempre que ocurra.
Goten se sonroja, es verdad, él ya estaba limpio cuando despertó.
—Vayamos a comer o seré el siguiente en desmayarme.
Ambos niños salen del baño, tomados de la mano; con esperanza y nuevas experiencias compartidas.
Mientras sigan juntos, estarán bien... Ellos vencerán a Majin Buu. Entre tanto serán felices, así sea un año, un mes o una semana.
Final.
Me estoy viendo la saga de Buu, recordé que como por el 2016 me leía fics de estos dos y bueno al ver todo lo que ambos pasan en tan poco me inspiró. Especialmente el ver la determinación de Goten al entrar a la habitación del tiempo creyendo que ahora es el único sobreviviente de su familia, eso debió ser difícil de sobrellevar, pero con suerte supongo que Trunks le dió ánimos estando los dos solos ahí dentro.
