Shirou contemplo en silencio la fragua frente a él, mientras estaba sentado en una mesa de madera con un mantel blanco extendido con diversas herramientas pequeñas ordenadas de orfebrería desde distintos martillos, alicates, lijas, limas, sierras, bruñidores, cepillos, alambres, buriles, brocas.
Una de las distintas artes que la diosa Hefesto le había enseñado desde cero para ganarse la vida, en la que se elaboraban piezas artísticas y decorativas como: joyas, pulseras, anillos, aros, colgantes, cadenas y elementos decorativos como tiaras, coronas, monedas y todo elemento realizado con metales.
No era raro para Shirou trabajar con minerales como lo es el oro, plata y piedras preciosas y pensar de esa manera sinceramente le asustaba… ¿desde cuándo sostener cosas tan valiosas se volvió tan monótono? Y sus obras se habían vuelto muy populares entre las personas adineradas de Orario que solicitaban distintas decoraciones ya sea para presumir y recalcar su fortuna, venderlo en una joyería como pieza de exhibición o entregárselo a una mujer.
Todo trabajo tenía un proceso de transformación, hacer solamente un aro de oro no lo convertía en una pieza digna de joyería que todos quisieran obtener, ¿Vale algo? Definitivamente. Pero las personas adineradas, no error. Cualquier persona con sentido común preferiría un trabajo más elaborado y hermoso a un simple aro arrugado… y mucho menos algo que un hijo de Hefesto quisiera decir que lo hizo, todo, absolutamente todo tiene un proceso de trasformación sin importar lo simple del objeto.
La fusión del material en bruto.
Una vez obtenido el metal lo cual no era tan difícil ya que Shirou solo cobraba la mano de obra ese es su trabajo, no tenía la suficiente libertad como para conseguir sus propias materias primas por lo que el comprador debía entregarle sus materiales, se prepara en bruto fundiéndolo en un crisol a 1.063 C el horno para eliminar impurezas del metal, posteriormente se vierte en un recipiente y se deja fundir.
El crisol se trata de una cavidad en los hornos que recibe el metal fundido. Tenía tres de ellos hechos de grafito y arcilla.
Del recipiente, realizando un martillado, interponiéndolo en un material flexible de cuero o tela entre el metal y la herramienta para obtener laminas finas y evitar huellas o roturas. Con un martillo de precisión se golpeaba directamente al metal para darle forma de lámina o lingote, al martillarlas estas cambian de dureza y ductilidad debido a las transformaciones sufridas en su nueva estructura, por lo que se hace esencialmente necesario para que el metal no se quiebre.
Una vez obteniéndolo en una lámina se cortaba después de simplemente doblarlo, marcando la línea e corte con una incisión. Consistiendo en una limpieza o pulido.
Y hasta allí trataba el tratamiento con el metal comenzando con un nuevo proceso donde se ponía en marcha las técnicas decorativas, la destreza y la imaginación del artesano…. Aquí comenzaba la belleza externa que podía ser apreciada por los ojos comunes.
Trabajando con un cincel de punta roma para evitar que se corte la lámina con la incisión anterior, también son útiles los punzones que permiten curvar el metal sobre sí mismo y definir grietas profundas desde el reverso, para que salgan en el anverso. Si la pieza, en un caso como este se trabajaba por el anverso sobre un cuerpo ya en relieve, se trata de un embutido una técnica donde se requería trabajar sobre un soporte blando para que se mantenga fija.
El puntillado se realizaba con un cincel desde el reverso de la pieza obteniendo motivos a base de puntos en relieve por el anverso.
Una decoración incisa se consigue mediante la incisión de un buril sobre la pieza y bajo un soporte firme que sujete al objeto.
El estampado consiste en presionar a golpe de martillo con un punzón metálico sobre el reverso de una lámina. La forma en que Shirou miraba las piezas en sus manos fue tan firme que uno creería que estaba teniendo una especie de lucha de miradas, y la belleza de su obra fue solamente superior debido al brillo que las llamas producían para que su maestro los apreciara como corresponda sintiéndose orgulloso de sus habilidades…
Eso era lo único que había llenado su mente durante toda la mañana, mientras el calor aumentaba con cada segundo por el calor de la fragua donde las llamas anaranjadas y rojas, bailaban a su alrededor con una pasión eterna.
Estaba cautivado por ellos, hipnotizado por la belleza y el peligro que encierran esas llamas. Debido a que no importaba lo hermosos que fueran. Las llamas eran la destrucción encarnada, listas para consumir cualquier cosa a su paso.
Pero a él le gustaban, el calor insoportable no lo quemaba. Era… realmente cómoda.
Hacía calor, completamente normal como lo había estado haciendo todos los días temprano por la mañana. Mientras trabajaba detalladamente con sus manos en una serpiente dorada, del grosor de un dedo meñique con una joya verde como ojos, estaba animada de tal manera que pareciera que tenía alrededor de todo el antebrazo una serpiente real enrollada.
"Ha~ está hecho, solo debo buscar los formularios" Shirou libero un suspiro que desconocía si quiera haber retenido todo este tiempo mientras colocaba la pieza hecha a medida en un pequeño cofre de madera donde entregaría como corresponde a la persona en cuestión, y para prueba de ello estaba buscando los cuatro pergaminos que había hecho con anterioridad que funcionaba como prueba de contrato de un trabajo terminado conforme a las especificaciones del comprador, a la fecha límite de trabajo, y que este se entregó.
"Emiya Shirou~" Shirou coloco su firma primeramente en una línea diagonal del contrato, dejando que el otro lado en una simple línea donde el comprador colocaría su respetiva firma o sello… todo para que en alguna circunstancia que no deseaba pasar a futuro, se le culpara de fraude o alguna otra cosa por un idiota. Y de estos contratos, uno se la quedaba el comprador, otro él, otro la diosa Hefesto y la ultima el gremio.
"Bien… ¿Qué más tengo? Veamos…" Shirou, mirando el pequeño reloj en un estante arriba de su mesa de trabajo a la izquierda, necesito conocer la hora debido a que no podía ser tan exacto con solo ver por la ventana en la dirección del sol, tenía varias cosas que hacer durante el día para mantenerse ocupado.
Fue un gran esfuerzo en realidad, el no hacer nada y mantenerse de ocioso… le era imposible estar quieto.
Por lo que al final, se decidió que sería mejor entregar todo de una vez por todas debido a que la diosa posiblemente asista a la fiesta de ese ruidoso, extraño, molesto y exasperante deidad con mascara de elefante, y quería entregar el formulario de una vez por todas… y por si acaso la diosa haya escuchado cosas extrañas de las cual no había ninguna prueba más que su palabra… por lo que se le ocurriría la gran idea de meterse a su oficina como ladrón en la noche… y huir.
"Buen plan, me gusta" Shirou sonrió por su ingeniosamente simple opción de huir sin una palabra.
Comenzó a limpiar su zona de trabajo, guardando sus herramientas en las pequeños estantes, ganchos o vasijas para que el lugar estuviera en orden, dejar que la fragua se consuma es una mala idea, por lo que dejaría que continúe ardiendo colocando solo una pieza de leña y unas pocas piedras de carbón para que durara el tiempo suficiente y no haya un cambio de temperatura que le provoque algún mareo o presión en su taller.
Con todo puesto en su lugar, Shirou mantuvo el pequeño cofre de madera por encima de los contratos para sostenerlos y tener una mano libre para abrir la puerta, no sin antes ir frente a un pequeño aparato con una gema dentro, cualquiera que conozca de joyas notaria que esta a diferencia de otras tenia dentro de ella energía natural posiblemente debido a años o siglos de absorberla del medio.
Se trataba de la "lámpara de piedra mágica", que se desarrolló a partir de la tecnología de la piedra mágica y de la cual se seguía investigando para otras cosas, brillaba tenuemente en el mueble, Shirou creía que incluso si estaba bajo tierra o en una profunda cueva, la zonano donde se encontraba la lámpara se mantendría completamente iluminada mientras era rodeada por la oscuridad.
"Bien, volveré pronto" Shirou con todo terminado anuncio su despedida a sus amadas herramientas, saliendo de su taller y colocando un gran candado de cerrojo para evitar que alguien entrara, no es como si tuviera algo de valor allí. Pero al menos de esa manera se le haría más sencillo enterarse si alguien entro forzando la cerradura… o si alguien fuera un maestro del sigilo, bueno esperaba que este minúsculo obstáculo fuera de su entretenimiento.
"Ugh, enserio apesto…Creo que debería ducharme primero y cambiar esta ropa" Solo en el momento que Shirou salía de su taller de trabajo y estaba realmente tranquilo, su mente solo cuando había alcanzado tranquilidad hizo que Shirou se percatara de los sentidos que trataban de varias maneras que se aseara.
En estos momentos se encontraba usando un guante de trabajo rojo con marcas negras en su mano derecha para labores donde se necesitaba protección, un conjunto de ropa oscura abotonada como un chaleco que dejaba al descubierto su mano izquierda, y un protector de pecho con tirantes sobre su cuello y cintura como si fuera una especie de faja desde su brazo, y para tratar de que el sudor no estropeara las cosas, una cinta oscura sobre su largo cabello rebelde.
"¿Entonces cumple con sus expectativas?" desde el momento en que se había tomado un baño al presente, solamente habían pasado cerca de 50 minutos. Tiempo más que suficiente para que Shirou llenara un barril de agua caliente desde el pozo de agua, se vistiera y se encuentre en este momento en uno de los edificios cercanos a la plaza amor, incluso ahora podía ver a unas dos calles de su ubicación la distinguida plaza decorada con azulejos de colores y un jardín de flores con una estatua grande de casi tres metros, posiblemente una diosa.
"Ciertamente preferiría obtener un trabajo de alguien a la altura, pero tampoco puedo dudar de tu habilidad… simplemente es perfecto… me gusta" la voz de su comprador lo distrajo de lo que verdaderamente necesitaba hacer, volviendo a ver a su comprador de frente, bueno por debajo. Se trataba de un pequeño humano rechoncho de un bigote peculiarmente en punta, algo excéntrico en realidad. A pesar de sus palabras, Shirou ya ni siquiera las tomaba en cuenta debido a que las ha dicho desde unos meses atrás, y seguía pidiendo decoraciones femeninas para sus distintas amantes…bueno, sus intentos de ligar.
Shirou había visto con sus propios ojos, este mismo hombre entregaba a una mujer un juego de anillos a medida con diamantes simplemente por ser hermosa… aunque no era un experto en el tema.
Pero si le preguntaran…entonces comenzaría con algo más simple y que podría valorarse más sin importar la sencillez del acto… ¿quizás una flor? ¿hablar?... estar con ella. Shirou se sonrojo, ni siquiera el calor de la fragua lo calentaba tanto como esos pensamientos...
"Tenga por seguro que no me detendré en mis elaboraciones hasta estar a la altura de sus preferencias Sr. Jackson" Shirou contesto con una sonrisa solamente, esto es lo mismo de siempre… no pasaría mucho tiempo cuando el hombre entregue ese brazalete de serpiente a una mujer, y entonces otra mujer desaparezca de Orario.
"Esa es la actitud Emiya, bueno con el anticipo entregado con anterioridad, en unos momentos te entregare la liquidación ¿estás seguro de que no deseas pasar un momento?" El señor Jackson, a pesar de cómo se comportaba como un noble, era en realidad un mercader con un puerto en la ciudad pesquera a tres kilómetros al suroeste de orario, Melen.
Y sinceramente, Shirou no quería pasar más tiempo con este hombre… la última vez que lo hizo se fatigo mentalmente de escuchar las razones por las cual es un atractivo masculino para las damas… no lo malinterpreten, no hay duda de que el Sr. Jackson es un buen hombre… solo que es algo hostigoso hasta la molestia.
"E-En realidad, tengo que desistir. De aquí tengo que ir a la farmacia de la familia Dian, sigo algo adolorido por anoche" Shirou le explico tratando de escapar y que el Sr. Jackson fuera comprensible con su situación mientras hacía crujir los huesos de sus brazos sonando lo más realista posible
"Oh…oh hohoho..entiendo, entiendo Emiya-kun… parece ser que te divertiste anoche… de ser así, solo espera un momento. Iré por tu dinero lo más rápido posible, pero antes dime …¿Cómo fue? ¿Qué tal?" El hombre pareció haber llegado s sus propias conclusiones con las palabras de Shirou. Y como en realidad es uno de esos hombres que esperaba una relación estable, no pudo evitar estar interesado en las palabras de Shirou como referencias futuras si los dioses lo bendecían algún día con alguien que le quiera.
"¿Mmm? Diría bastante violento en realidad… me duelen los músculos todavía, usted mismo escucho mis huesos" Shirou contesto mientras ladeaba la cabeza confundida, de todas las cosas… no consideraría una pelea como divertida. Y si lo fuera… bueno, que extraña manera de divertirse a golpes y patadas.
"Fofofofo, Ah~ Juventud… espera un momento Emiya-kun" El Sr. Jackson estuvo bastante satisfecho con la respuesta mientras el calor, y la vergüenza se extendía por su cabeza imaginando las posibilidades... mientras miraba el cofre de madera… verdaderamente esperaba tener suerte esta vez.
"….Ahora parece que esperare" Shirou se quedó solo fuera de la puerta mientras dejaba bailar su pierna derecha de un lado a otro, pero comenzaba a notar las miradas de los civiles mirarle furtivamente y murmuraban.
"…¿Fue el? ¿El de cabello rojo?" Unas madres de mediana edad se quedaron mirándolo mientras tenían compañía de sus respectivos esposos o conocidos, y por la manera en que estos parecían confirmarlos por la manera tan animada que reían.
"…" Bueno, Shirou no necesitaba ser un gran genio para darse cuenta inmediatamente de lo que estaba sucediendo con las mujeres mirándolo por el cuello.
"….Los chismes sí que se esparcen rápido" Shirou suspiro deseando poder ocultarse bajo una capucha como esa chica, pero entonces no pudo evitar reírse un poco.
"Si… una capucha no es nada llamativa. Eres todo un genio Shirou" Si, sin duda desde los pensamientos de Shirou no a cualquiera le quedaba permanecer oculto bajo una capucha, Shirou prefería dar la cara como se debe de frente. Una capucha seria antinatural y estética para él, pero parecía no ser el caso de la chica.
"Aquí esta Emiya-kun, 7500 valis en efectivo… y aquí sostenlo, puedes ir al gremio para depositar tu otra mitad a tu cuenta ¿Correcto?" El Sr. Jackson ya sabía el método de trabajo del chico pelirrojo, si bien los materiales son suyos…no es como si la mano de obra fuera barata, y mucho más cuando se trataba de objetos hechos a medida y de tal calidad.
Shirou era entre los herreros, artesanos…Ahhh~ que complicado, lo dejaría como hijo de Hefesto…si sonaba mejor. En realidad, de no ser por el tiempo que conoce a Shirou… sabría que este cobraría sus artesanías absurdamente baratas. Muchas veces lo hizo cuestionarse con varias preguntas.
¿Acaso ese es el precio de tu trabajo?
¿Consideras esto superior al tuyo? Sin embargo, no quieres hacer valer tu propio trabajo.
Un trabajo bien hecho nunca debe ser gratis Emiya-kun.
Al final, Shirou solo cobraba la mano de obra, la cual era más accesible en comparación a otros artesanos. Pero no tenía duda que Shirou eventualmente se haría un nombre, y es allí donde el entraría como su principal mercader… Jajaja~ ciertamente el pelirrojo le agrada, pero nunca se debe de desaprovechar una oportunidad.
Se entregaba el 15% como anticipo en efectivo, lo cual serian cerca de 4,500 Valis. Después de eso, permanecería una cuenta del 85%. Entregando el 25% del adeudo en efectivo nuevamente, que serían los 7,500 Valis de hace un momento. Y lo último, bueno. El gremio también tenía la función de no solo servir como un centro de información-comunicación entre las distintas ciudades, un lugar donde efectuar trabajos por petición, sino también como un banco. Ese privilegio solo era para los aventureros, ya que Ouranos.
Uno de los primeros dioses en descender de Teiken y el primero en entregar el Falna entre las razas. Como el líder del gremio, tiene una desaprobación ante la deshonestidad y la deslealtad. por lo que permitió que su gremio, si el aventurero lo quisiera podría ser usado como un banco.
…Si tan solo el viejo dios supiera de los actos codiciosos de Royman.
"Ha~" como mercader, era consciente de los cambios socio-políticos y sus impactos en la economía. Ya que el dinero no podía aparecer solamente así, y de la misma manera, no podía desaparecer… ese elfo cascarrabias tendía a hacer actos ilegales tras bambalinas dejándose llevar por la codicia.
"¿Sucede algo Sr. Jackson?" El mercader de cabellos castaños miro al gran contraste que podía considerar con ese viejo codicioso… Shirou es humilde. Le gustaba eso… era una razón por la cual el pelirrojo le agradaba tanto.
"Nada Emiya-kun, ten esto... es el pagare con mi sello, el 60% restante se depositará allí, y de no ser así. No tendría cara para hacerte frente" Además, no era nada gracioso hacer un fraude por 18,000 Valis.
"No hace falta hacer tal cosa Sr. Jackson, confió en su palabra. Hasta la próxima" Shirou se despidió del hombre para continuar con su camino.
Pasaron los minutos, y ahora Shirou se encontraba en el área comercial. No era extraño ver distintos rostros extranjeros en este lugar, donde sin duda es uno de los órganos principales de la circulación de los recursos financieros.
"Debería conseguir algunas cosas nuevas…¿dientes para empuñadura? No.… ahora que lo pienso no falta mucho para el invierno" Sin importar que Orario se encontrara en una zona relativamente tropical, las noches se volvían muy frías. Y el, que lo había experimentado hace un año. El invierno sin duda fue tan exagerado que llego al extremo de llevar una bolsa de dormir a su caliente fragua.
Y con eso dicho, necesitaría más piedras de Pirita o Marcasita que son ricas en hierro para que de ser necesario, hiciera un entrechoque entre una piedra dura con el eslabón, imitando un pedernal para producir chispas.
"Pieles para cobijos... mucho carbón, la madera no es un problema…" Shirou estaba demasiado metido en sus pensamientos mientras ideaba sus próximos movimientos a futuro y poder pasar un cómodo invierno.
"¡Oh mira! ¿Pero si no es Shirou-kun?" Una voz que sería imposible de olvidar, sonó por la cabeza de Shirou arrebatando su atención de sus pensamientos como una buena pesca.
"¿Diosa Hestia?" dando media vuelta de donde se encontraba por la espalda, pudo confirmar al dueño te tan alegre y ruidosa voz.
"Cof, cof.. y Medea también. No te olvides tan pronto de mi" y como si apareciera por su espalda mágicamente, la chica de cabellos lavanda apareció fingiendo una tos para llamar la atención mientras sostenía una gran bolsa con ambas manos.
"Oh~ Pero si se trata de la próxima gran maga, discúlpame… pero en mi defensa, no es como si parecieras muy tu… debido a esa bolsa" Shirou respondía a la chica que parecía estar cargando algo más grande que ella misma con mucho esfuerzo.
"¿También de compras?" Por la forma en que Hestia pregunto, no había duda de lo que estaban haciendo, la pregunta se respondía por si sola.
"Algo parecido, supongo que comenzare a prepararme para el invierno ¿ Y el niño conejo?" Shirou respondió a la diosa, mientras hacia su propia pregunta al no notar al chico de anoche.
"Oh ¿Bell? Se dirigió al laberinto muy temprano por la mañana, no tardará mucho en salir para descansar en casa" Medea fue la que contesto al escuchar el nombre de su nuevo hermano menor autoproclamado.
"…Asi que regreso allí… espero que todo vaya bien" Shirou cambio su expresión a una más afilada mientras miraba por debajo de la gran torre de Babel, donde se encontraba la entraba al laberinto subterráneo.
Hestia noto el cambio en Shirou mientras miraba como un halcón en dirección a la torre de babel como si pudiera ver desde esta distancia con sumo detalle… pero Bell había prometido no propasarse nuevamente y tener mucho más cuidado en sus próximas visitas, así que confiaría en él.
"¿Invierno? ¿No faltan aún algunos meses para ello?" Medea, quien apenas tenía el tierno tiempo de dos semanas en Orario no entendía la razón de por qué adelantarse a la temporada. Habiendo estudiado bien los libros que la diosa le había conseguido, sabía que en Orario, el otoño, el invierno y la primavera se sentían de mayor manera que el calor del verano.
"Por la forma en que preguntas, parece ser que no tienes experiencia con los climas por aquí… aunque bueno… yo solo lo sé por una sola experiencia pasada. Y realmente estuvo frio… llámenlo exagerar, pero prefería dormir en mi taller bajo el calor de mi fragua que en mi propia casa" Shirou conto su propia experiencia personal de la temporada al par de chicas sin complicación, servía que de ser posible hicieran sus propios arreglos para que sus cuerpos no se debiliten por el frio.
"Bueno… cuando lo dices así, ciertamente hace frio de noche aquí ¿Diosa Hestia?" Medea tuvo que estar de acuerdo con las palabras de Shirou, a pesar de que dormía en la cama junto a la diosa aun pasaba algunas noches frías donde desearía algo más con que cubrirse, pero decidió mantenerse callada ya que, en comparación con ella, Bell dormía en el sofá incómodamente y eso que él se fatigaba más.
"Lo lamento Medea-chan, no tengo mucho tiempo desde que descendí de Teiken por lo que no estaba enterada de cuan frio podría llegar a ser aquí…haremos arreglos próximamente lo prometo" Hestia no necesitaba si quiera decir que las palabras de Shirou eran una mentira o una verdad, sus acciones hablaban por el mismo. No importaba incluso si debía tomar unos turnos triples en su trabajo… ella debía poner su grano de arena en esta familia y no ser una holgazana.
Por lo que solamente podía usar sus palabras en este momento para tranquilizar a la adorable chica elfo-humano.
"No se preocupe Diosa Hestia, dentro de pronto terminare mis estudios con Eyna… creo que ya puedo entrar al laberinto" Ciertamente la forma en que Medea y Bell decidían trabajar era diferente, mientras que Bell tendía pensar las cosas después de hacerlas… Medea es una chica metódica, alguien que prefería pensar las cosas por más simples que sean para que actuaran a su favor.
"Mientras no te sobrepases como cierto chico creo que ¡Lo harás bien Medea-chan!" ¿Qué se suponía que debía hacer? ¿decirle a la chica que se detenga y hacerla sentir inútil? No… ciertamente no podría hacer algo así. Ni siquiera con Bell haría algo tan cruel, Medea quería hacer algo para sentirse parte de este equipo… hasta ahora es la única que no aportaba una sola pieza de Vali para mantener el hogar.
"¡Téngalo por seguro Diosa Hestia!" Medea en realidad esperaba una negación por parte de la diosa matrona de su hogar, por lo que le emociono que la diosa no dudara en aceptar sus palabras y además le aconsejara hacer las cosas lento y seguro. estaba segura de ello, el libro ya especificaba las razas de monstruos que aparecen en los primeros 4 pisos superiores.
Goblins, kobolds, Jack bird y dungeon lizard.
Se repitió como si fuera una lista en su cabeza, ya tenía ciertas ideas para que estas razas no fueran un problema si trabajaba en conjunto con Bell asumiendo la delantera mientras ella se encargaba del apoyo.
"Cuanta emoción Medea-chan. Ne~ Ne~ ¿Shirou algún consejo para mi pequeña niña?" Shirou que se había mantenido en silencio todo ese tiempo y estaba verdaderamente tentado a irse sin ser notada porque sentía que estaba de más entre ellas, pero parecía que cuando había aceptado irse, fue llamado inmediatamente, deteniendo todos los procesos de movimiento…
¿algún consejo dice?
"Solo se me ocurre que no subestime ese laberinto… que recuerde que desde el momento que entre… la muerte es una opción real." Shirou no sabía mucho de ese laberinto en realidad, solo que no todos los que entraban… salían con vida o completos. Orario incluso contaba con un distrito llamado cementerio de aventureros por una razón.
"…." Hestia se quedó en silencio ante la contundente respuesta de Shirou que explícitamente le decía… mantente con vida en todo momento, no te rindas… que… simple.
"…¿no tienes algo menos pesimista? ¿Alguna información real de un aventurero como tú?" Medea decidió no quedarse callada a eso, incluso Bell con sus respuestas en tartamudeo daba información más útil que esa.
"¿eh? Oh, no soy un aventurero" Shirou contesto a la pregunta que creía que ya se había resuelto anoche en su presentación como herrero.
"…¡¿Qué?! ¡D-Debes estar bromeando conmigo!" La primera en romperse fue Medea inmediatamente cuando escucho la respuesta de Shirou, y con sumo derecho… todo lo que había hecho anoche le dio un alto respeto sobre otros de sus habilidades, la forma en la que hablaba le hacía creer que se trataba de un aventurero veterano.
"…Dice la verdad" Hestia sabía que Shirou se hizo llamar hace solo una noche como un herrero, y eso era verdad… pero en realidad creía que eso era un poco de su currículo con el gran espectáculo de pelea.
Algo más o menos así.
De la familia Hefesto, soy Emiya Shirou. Herrero, aventurero, maestro boxeador, filosofo, maestro y héroe de los niños.
No algo que se reducía a solamente un herrero…No, ¡Un momento!
"¿Qué clase de herrero pelea como un profesional?" Hestia no estaba decidida a ceder a esto… ciertamente era un fanfarrón… estaba jugando con ella.
"Bueno, me sale solo. Después de todo no tengo nada que me haga calificar como un peleador o algo parecido… soy… soy solo un herrero" Shirou explico de manera definitiva que en realidad se trataba de un herrero, ¿Qué se suponía que debía hacer? Bueno, la respuesta es obvia. Dedicarse a aprender y desarrollar sus habilidades hasta la cúspide.
Ciertamente ¿el cómo un guerrero? Pfff, que broma. ¿Cuándo un herrero ha sido un hombre de batalla?
"…Sorprendente" Medea solo podía llegar a la conclusión que todo se trataba de instintos que le ayudaban a responder conforme el peligro, además… sus golpes no fueron aleatorios. Shirou sabia donde golpear, para que el hombre lobo tuviera desgarramiento entre sus fibras musculares, donde cegarlo, como desequilibrarlo, como entorpecer sus movimientos… pero… eso requeriría una gran cantidad de experiencia o talento.
La pregunta ahora es… ¿Cuál de estas se trataba?
"…Shirou… ¿No tienes circunstancias extrañas? ¿anormales?" Hestia, que ya había llegado a conclusiones apresuradas… se acercó a Shirou alejándolo incluso de Medea mientras le susurraba cosas…. Si se trataba de una habilidad personal única… debía hacer que Shirou no diga nada ni de broma.
"¿Extraños?" Shirou pregunto confundido por sus palabras, pero igualmente comenzó a pensar en cosas extrañas.
"¿Extraño?" Medea que había escuchado a Shirou pregunto al dúo esperando no ser ignorada de manera tan grosera nuevamente.
"Si tengo que decir algo… seria solamente que he soñado con espadas" Sin duda es lo más extraño en lo que Shirou puede pensar omitiendo su misterioso pasado, que el mismo desconocía.
"…¿un muchacho de Hefesto soñando con espadas? Haaa~ ciertamente naciste para estar en esa familia" Hestia prefirió olvidar las cosas, por la manera en que Shirou respondía parecía que el mismo desconocía sus capacidades. Lo cual era tanto bueno, como malo… ya que esa desinformación podría ser usada en su contra, ya que carecía de la información para defenderse.
"No.. Bueno, sí.. no solo son espadas, son hachas, alabardas, lanzas… todo tipo de arma de la más grande calidad… algo que solo puedo considerar como tesoros entre los tesoros… llover sobre mi" Shirou trato de explicar el punto de por qué consideraba sus sueños como extraños… después de todo. No se necesitaba explicar la parte de llover sobre mí.
"Bueno…. Ciertamente eso si es extraño" Hestia se apartó un par de pasos hacia atrás del pelirrojo de sueños extraños.
"Oh, parece que el amable Asesino tiene complejos con las armas, pobrecito… ¿se trata de una venganza contra ti? Herrero-kun, la venganza de las espadas fufufu~" Medea a pesar de que se había burlado de Shirou, esta parecía algo cansada debido al peso que cargaba que la hundía al suelo cediendo por la gravedad.
"¿Necesitas ayuda con eso?" Shirou pregunto al ver como la chica de cabellos lavanda cedía por el peso en sus manos y la fuerza de la gravedad haciendo que sus rodillas tiemblen.
"Mmmm~ No, yo puedo con esto" Las mejillas de Medea se hincharon ante la pregunta de Shirou, no había nada de malo… solo que ella sencillamente no quería ayuda.
"¡Cierto! Es hora de irnos Medea-chan, Bell-kun no tardará mucho en salir del laberinto, debemos tener la comida lista" Hestia, la cual parecía como una mini esposa en estos momentos por la calidez de sus palabras recordó a Medea que regresaran a casa. Asi que con velocidad, sujeto a Medea llevándosela con ella hacia el frente contrario del camino para regresar a su hogar.
"¡Si Diosa Hestia!¡Nos vemos Asesino-kun!" Medea se despidió del pelirrojo mientras era alejada de la vista.
"….Ha~" Shirou suspiro deseando que esto causara otro mal entendido o chisme en la ciudad.
Esta bien que le diga asesino si es una conversación entre ellos, pero gritarlo de tal manera causaría rumores desagradables.
Un paso a la vez Bell.
Debes comenzar desde cero
"¡Haaaa!"
El asombroso ataque de la cuchilla que había efectuado al monstruo detrás, que cayo con un corto zumbido, y el sonido hizo eco sonoramente, ya que se dispersó en el suelo. Dando la vuelta, una monstruo rana con un solo ojo grande, había muerto debido al líquido de color rojo filtrándose desde la parte cortada-
Ignorando la fatiga de sus propias extremidades, se mantuvo solo concentrado su mirada en las cosas que se movían, entre en el complejo del calabozo.
En el piso, las paredes y el techo comenzaron a construir un laberinto organizado.
Sin importar a donde se dirigiera, era el mismo espacio vacío aburrido, así que siguió caminando en ese camino sin fin en los medianamente iluminados pasillos del callejón.
De todas sus exploraciones por la mañana, cuando las comparaba con sus experiencias anteriores, juraría que esta vez se estaba tomando las cosas con calma, dando atención que se merecía un nido de monstruos que podrían acabar con su vida.
El calabozo este día tenía un rastro de aire frío siendo soplado por las brisas del vacío sin fin, y si no fuera lo suficientemente aterrador, muy tranquilo. La respiración de los monstruos no se podía sentir en absoluto por los aventureros.
Escuchando el sonido de mis pasos continúe hacia adelante como si estuviera poseído por un fantasma avanzando en línea recta.
No traje ninguna armadura personal lo suficientemente buena como para protegerlo como corresponde una armadura. Solamente su protector de pecho, pero eso apenas podía ser considerado protección. Bueno, cuando lo considerabas comparándolas con las amazonas, no había duda de que estaba más cubierto que ellas.
Todo mi cuerpo estaba lleno de rastros se las garras de los monstruos, dientes o desangrado. La ropa destrozada hacia parecer como si me hubieren robado. No pude evitar fruncir el ceño, la diosa Hestia recientemente Habia cocido mi ropa… todo lo que hizo fue un desperdicio ahora.
Mi mano derecha se entumecía por la daga que usaba en caso de emergencia, ya había hecho gotear incluso su propia sangre lastimándolo…
Ya estaba destrozada.
Con la hoja claramente curva desde la espiga, fracturada y con abolladuras atreves del filo de la hoja… era cuestión de pocos golpes para que la daga diera todo de su vida útil y se volviera inútil.
Su equipo básico no fue ajustado y se limitaba solamente en un protector de pecho, correas y solamente dos dagas de las cuales una ya era realmente inútil, pero a pesar de todo, sentía que con todas esas cicatrices y heridas se volvía una persona diferente, caminé sin parar tranquilamente mientras mi respiración se regulaba, en silencio cerré los ojos.
Recordando las palabras que cuestionarían sus sueños por parte del pelirrojo.
¿Dónde estoy?
En lo más bajo… Siempre corriendo, huyendo como un cobarde… admito mi propia impotencia y siempre que me equivoco haciendo que me abandone en mi propia desesperación.
¿Qué quiero hacer?
Quiero alcanzarlos, escalar la gran montaña que representaba la diferencia entre ellos y mantenerme con ellos hacia el frente.
¿Cómo lo hare?
Intentándolo, dirigiéndome hasta el final… de otro modo, sería mejor que ni siquiera empiece.
¿A que quiero llegar?
Sanar las heridas de mi desesperación, tener la fuerza para proteger a los que quiero... volverme un héroe.
¿Qué hare cuando lo logre?
….Y-Yo no lo sé.
¿Me sentiré satisfecho?
….Si, sin duda lo haría.
¿Me hará feliz a mí y a los demás?
….
¿De qué manera?
….
"…Que…complicado" Mi cabeza había comenzado finalmente a lidiar con mi propia situación, mi confusión había comenzado a aclararse y nublarse al desconocer las respuestas a algunas preguntas. Entonces noto el cambio en la atmosfera que le rodeaba.
Las paredes del calabozo que actualmente estaba inclinado habían cambiado de azul claro a verde claro. La anchura del camino había comenzado a volverse muy pequeña, la estructura del calabozo también se había vuelto extremadamente complicada.
Los monstruos que comenzaron a aparecer eran completamente diferentes a los otros pisos anteriores.
"Quinto pi- no… sexto piso." Usando mis vagos recuerdos, calcule cuantos pisos había descendido. Hasta sorprenderse de que había llegado tan lejos solo.
Al parecer había logrado llegar a un piso donde se suponía que no podía aun alcanzar.
"Eso... fue genial" Continúe quedándome alrededor del sexto piso completamente admirado que lo que había alcanzado, de lo que había logrado. En su euforia inconscientemente había apretado su agarre nuevamente en su daga deseoso de seguir adelante.
Estaba verdaderamente tentado a continuar, pero...
No es correcto asaltar descuidadamente los pisos de ese laberinto, lanzarte de esa manera es imprudente y puedes morir.
Fue… fue suficiente.
Suspiro mientras mantenía un ritmo constante en su camino de regreso por los pasillos del laberinto, entre en una amplia habitación. Me di la vuelta, preparándome para regresar a casa.
El sonido mecánico que avisaba sobre el tiempo sonó dentro de lo que apenas podía considerarse una casa.
El reloj de pared en forma de un cerdito de bronce tenía sus manecillas apuntando a las tres en punto de la tarde.
Dentro de la casa oculta en la iglesia, Hestia se encontraba cocinando una comida especial que solo se pudo permitir debido a las ganancias de haber apostado a favor del herrero, aunque es un platillo simple, no había duda de que sería un gran cambio en comparación a las frituras de papa a los que se habían acostumbrado.
Se trataba de un caldo de tortilla y pan con algunas verduras que compraron de un mercado de abastecimiento de la familia Deméter, no había duda de que esta sopa llenaría el vacío que se había formado en el estómago de esta familia pobre.
Medea que había terminado de absorber con voracidad una multitud de libros que su diosa había obtenido para entretenerse y mantenerse no solo entretenida, sino también informada de las cosas. Y ahora se encontraba tratando de ordenar la pequeña casa para volverla más cómoda para ellos y descubría las pequeñas fracturas donde circulaba el aire marcándolas para cubrirlas a futuro… pero más tiempo pasaba más de estas grietas descubría haciendo que sus mejillas se inflaran con molestia.
Hestia, Para tratar de ocultar su intranquilidad dada las nuevas cosas que sabía no solamente de su hijo, sino también del hijo de Hefestos hizo que su rostro se volviera en una expresión ansiosa.
Y eso se debía a que el ritmo de crecimiento de Bell probablemente era afectado por su enamoramiento por Walle-que-cosa y después de ver no solo el estado, sino el espectáculo de anoche. Ella definitivamente estaba infeliz.
Y con solo mirar como pasaban las horas desde las 5 de la mañana… solo se llenaba de insatisfacción por temor que algo le haya pasado… pero sin importar cuanto suspirara, no hubo resultados.
"Diosa Hestia… tranquilícese, estoy segura que Bell ya viene encamino." Medea, que había notado el conflicto en su diosa desde un principio, trato de que reposara su cabeza que parecía que explotaría en cualquier momento.
"Haa~ cierto… ya pasaron cerca de 10 horas después de todo." Hestia suspiro refunfuñando desde sus adentros, las palabras no tranquilizan muchas veces… Bell es demasiado imprudente, y sin importar cuantas veces mirara en la puerta…No pudo encontrar su llamativo cabello blanco por ningún lado, pero mantuvo un rayo de esperanza cuando regresara a casa en cuestión de un parpadeo.
"…Medea-chan, mejor discutamos como actuaras en el laberinto" Hestia decidió mejor mantenerse ocupada con su único miembro femenino en su familia. Ella no era alguien de un arma, y su cuerpo era demasiado débil para una armadura…lo que la volvía demasiado vulnerable.
"Ah, en realidad tengo varias ideas en realidad…Mire usted misma" Medea que escucho las palabras de su diosa matrona, fue a uno de los estantes de los que se había apropiado porque nadie más los usaba y saco una pequeña pila de papeles.
Hestia recibió las tres hojas de pergamino, y por la manera en que especificaba las circunstancias estaba segura que Medea es la hija que no hará nada tan irrazonable, ya que especificaba incluso que materiales podrían conseguir de los ítems de los monstruos desde huesos, pieles, dientes y algunas piedras.
Se trataba de una especie de… calendario, registro.
"….Medea-chan, esta tan bien hecho que me hace dudar en realidad. Ese laberinto suele ser demasiado irrazonable… los monstruos te estarán esperando desde todos los ángulos posibles" Siendo honesta, Hestia no quería que su pequeña maga se adentrara al peligro.
"También lo pensé Diosa Hestia, Creo que estoy más que lista… mire, mire…¡Puedo hacerlo!" Medea, notando que la Diosa del hogar comenzaba a retractarse de su palabra sobre dejarla adentrarse al laberinto, tomo una hoja que hizo que los ojos de la diosa se ampliaran de sorpresa debido a una sola cosa…
"¡Hiiii! ¡T-Tu! ¡¿De dónde sacaste eso?! ¡Lo había ocultado!" Hestia reconocía muy bien la hoja de papel que en definitiva no debía estar en las manos de su hija, las lágrimas comenzaban a rodar por las mejillas de la diosa… fue derrotada cuando la chica salió huyendo a unos pocos metros subiéndose a una escalera de biblioteca para evitar ser detenida por la deidad.
"¿Habla de ese compartimento secreto debajo del colchón en la tabla suelta del piso? No sé de lo que está hablando" Medea sabía que lo que estaba haciendo era incorrecto, pero no estaba aquí para ser atado bajo la exagerada sobreprotección y reglas de su padre… y mucho menos a la de alguien más… incluso si es un dios.
"¡T-Tu! ¡Niña mala!" Hestia tartamudeo en sus palabras atragantándose por un momento bajo el leve sarcasmo de su niña… no quería ver ese Estado anormal… lo había olvidado debido a que la niña se había concentrado en sus estudios y solo ahora, que la niña le había recordado que quería entrar al laberinto… por consecuencia la memoria de su estado regreso.
Es que… simplemente… ¡No!
Como se jacto anoche… Medea estaba destinada a volverse la más grande maga de todo Orario.
"¿Niña mala? Diosa Hestia, es injusto que trate de ocultar cosas que se traten de mi misma" Medea formo la hoja de papel de tal manera que la lectura fuera más sencilla para ella.
"¡Esto es injusto!... ¿Porque mis dos primeros hijos… son tan anormales? Vamos…mátame…inicia la lectura de eso" Hestia se sentía derrotada de tal manera que sus fuerzas sucumbieron al instante mientras se dejaba caer en el sofá donde dormía Bell.
"Bueno… en estos momentos daré lectura del estado de la linda, amable, buena chica y futura gran maga de Orario, Medea" Medea no evito burlarse un poco de la diosa que se había aplastado en el sofá derrotada, aunque escucho un pequeño refunfuño por parte de la diosa.
Buena chica ni Loki
Medea de Colquida
Género: Femenino
Altura: 149 cm
Peso: 41 kg
"…Diosa Hestia, esta parte de información es completamente innecesaria" Medea había comenzado la lectura de su propio estado de su gracia otorgada por la deidad del hogar, pero no pudo evitar mirar sombríamente a la diosa por la manera en que incluso su peso estaba escrito en el estado.
"¿Qué quieres que haga? Sale así inmediatamente en tu espalda… yo solo lo copio en una hoja para mostrarlo" Hestia se sentía complacida mientras reía a sus adentros de que su malvada, pero linda muchacha se molestaba por la aparición de su peso… y eso fue hace dos semanas, podría estar equivocado debido a que la papa… bueno, la papa engorda.
"Oh, cierto… esta en mi espalda… bueno, continuo" Medea había olvidado que el sello del falna de la diosa estaba impreso en su espalda debido a que siempre usaba su capucha blanca. Además, que no pudiera verlo tenía mucho que ver.
Edad:16
Familia: Hestia
Nivel 1.
Fuerza: H 07
"…No soy tan débil" Medea volvió a quejarse mientras miraba a la diosa.
"Te estabas cansando por las bolsas de compras" Hestia contrataco recordándole que incluso estaba cediendo por la bolsa de compras.
"Ugh… cierto" Medea se sonrojo con pequeña vergüenza recordando que fue vencida por una simple bolsa de compras… bien, admitía la derrota… por ahora.
Medea 0
Bolsa de compras 1
Resistencia: I 10
Destreza: H 04
Agilidad: H 10
Magia: A
"…Ahora viene lo exagerado" Hestia sabia a donde se dirigía esto… sus habilidades físicas apenas si eran diferentes al promedio, pero podía entenderlo por qué la niña tenía solamente unos 16 años.
Pero como si Astrea estuviera aquí presente con su balanza, le recordaría que la carencia de alguna habilidad seria compensada con algo más… y es allí la razón de por qué consideraba a Medea como la próxima más grande maga de Orario.
Palabras Divinas de Alta Velocidad: Permiten la activación de la hechicería sin la necesidad de recitar el conjuro necesario para su activación.
Πυριγενής διασπορά πεταλούδων: La dispersión ardiente de Mariposas, es la manifestación de la bendición otorgada por la diosa de la familia, la llama y el hogar, Hestia. Un poderoso hechizo de un solo uso cada 15 minutos donde cualquier maldición o ataque mágico atado a los 5 elementos primordiales siempre y cuando se comprenda los misterios detrás de ella serán devueltas a la nada con el deseo de que todo hechizo acabe y nadie salga lastimado.
Machia Hecatia Graea: La Lluvia de Luces, es un hechizo ofensivo incompleto basada en una andanada de haces de luz disparados a gran velocidad lo suficientemente fuerte para ser mortal al contacto directo.
Habilidades
Construcción de Artículos: puede crear instrumentos que lleven energía mágica. A pesar de sus pocos estudios, tiene un talento especial para producir pociones de uso terapéutico.
Resistencia al veneno: Como un excelente mago, puede invalidar cualquier veneno al mismo tiempo que sana el veneno de los alrededores.
"¿Entonces qué opina diosa Hestia? Soy verdaderamente increíble ¿no? ¿Diosa Hestia? ¿Por qué llora?" y hasta allí llegaba su propio estado, su carencia de habilidades físicas eran compensadas con sus habilidades de soporte mágico por la retaguardia. Pero en cuanto noto a su diosa matrona comenzar un silencioso llanto no pudo evitar sentirse mal… parecía que fue demasiado rudo con su novato corazón.
"Snff.. Nada Medea-chan… solo estoy llorando de felicidad… de los maravillosos –y anormales-hijos que tengo" Hestia estaba segura que el par de niños que recibió por primera vez debían estar ya entre los aventureros de elite en el caso de Medea por sus talentos, y Bell por su potencial.
"Ahhh~ en verdad nos quiere Diosa Hestia. ¡Yo también la quiero!" Medea salto desde la escalera en dirección a la deidad para abrazarla cariñosamente. Pero como si no fuera suficiente, comenzó a jugar con sus dedos en las plantas descalzas de la Diosa Hestia, haciendo que las fibras nerviosas de la deidad mandaran señales de dolor en su parte más vulnerable omitiendo el abdomen o las axilas. Y finalmente comenzara a reír a carcajadas debido a que el cerebro solo podía responder de esa manera a esa clase de dolor no letal.
"…¿Qué están haciendo?" el sonido de una nueva voz en la habitación sorprendió al par de chicas que estaban metidas en su propia batalla de cosquillas que no notaron como un chico peliblanco entro en la habitación abriendo la ruidosa puerta.
"Ah—Ahh! ¡Bell! ¡Esto no es lo que crees!" Hestia al notar las posiciones tan impropias en las que se encontraban su hija y ella misma hizo que el calor de la vergüenza se extendiera hasta sus orejas a una velocidad divina como el chico peliblanco en un color de rojo intenso.
"Cof..cof… Bueno, discúlpeme Diosa Hestia… me…¿tropecé?" Medea trato de sonar limpia de lo que estaban haciendo, pero mientras más palabras salían de sus labios… al final ni ella misma supo que decir que irracionalmente hizo una interrogante a los presentes.
"Ahahaha….Puedes descansar en la cama Bell-kan, las personas cansadas requieren un buen descanso. La comida pronto estará lista" Hestia, como si de una ama de casa recibiendo a su marido del trabajo se tratara. Recibió a Bell de tal manera que incluso Medea no pudo evitar tomar nota de cómo debía actuar una buena esposa…
Después de todo… aunque lo olvidaba…. La diosa Hestia…
Es la diosa de la familia, la llama y el hogar.
"Diosa Hestia… me gustaría… de ser posible actualizar mi estado" las inocentes palabras de Bell hicieron que la deidad se estremeciera por un momento mientras Medea le lanzaba una sonrisa irónica.
"S-Si… recuéstate en la cama con la espalda a la vista Bell-kun" Hestia no tuvo de otra… ya estaba preparada a ver las cosas absurdas que vería de su muchacho y primer amor cuando mirara el Falna en su espalda.
"M-Medea… ¿podrías mirar a otro lugar?" Bell se sonrojo al recordar que había otra chica presente en la habitación cuando comenzó a quitarse la playera, dejando su inmaduro y en desarrollo torso y espalda de un puerto al descubierto.
"Oh, si… veré si la sopa esta lista" Medea se retiró de donde se encontraban la diosa y Bell, aunque tampoco es que recorriera una distancia impresionante. Solo unos 7 pasos fueron más que necesarios para estar en la pequeña cocina de la familia Hestia.
Como de costumbre, Hestia se sentó en la espalda de Bell. Usando su sangre de dios para tallar el texto sagrado, lo que era diferente de antes era que los números en el estado de Bell comenzaban a crecer gradualmente a un ritmo increíble.
-Q-Que rápido. Fue el pensamiento de la diosa de la llama al notar la clara diferencia entre sus estadísticas anteriores y la presente ahora en sus manos.
Bell Cranel.
Genero: Masculino.
Altura: 165 cm
Peso: 64
Edad: 14
Familia: Hestia
Nivel: 1
Fuerza: H 123 - 221 G
Resistencia: I 42 - H 101
Destreza: H 139 - G232
Agilidad: G 225 F 313
Magia; I 0
Magia
Habilidad
[Deseo Inquebrantable]
Acelera el crecimiento.
Los efectos duran tanto como sus sentimientos no cambien
Los efectos se determinan por la fuerza de sus sentimientos.
De repente, las manos de Hestia se detuvieron.
d-De eso es lo que hablaba.
Anormales… completamente anormales.
¡¿Qué le sucede a esta generación?!
Encima de la delgada espalda estaba viendo eso. Las reglas que fueron escritas allí eran como un libro antiguo, el cuerpo entero estaba lleno de "texto sagrado"
La gracia de dios que representa el crecimiento de un humano o raza, Hestia lo miraba con ojos temblorosos.
Habia pasado solo 10 horas… solo 10 horas después de que Bell se fuera temprano a las 5 de la mañana, apenas con las fuerzas suficientes debido a la inolvidable noche.
Bell, fue el primero de sus dos hijos a quien Hestia le había concedido la gracia de dios, quien además fue el primero de los dos chicos que se unió a su familia. Pero ni siquiera él desarrollo alguna habilidad o magia otorgada por su gracia en comparación a Medea, posiblemente se debía a que simplemente… Bell apestaba para la magia y Medea no dada sus facciones elficas.
Solo había escuchado la información del estado de rumores, pero no tenía idea sobre los detalles específicos.
La manera de acelerar la tasa de dominio como descubrir la magia y habilidades, no tenía ningún conocimiento sobre esa información. Pero, el estado otorgado, absolutamente no era como este, todavía no conocía ese punto. Era sencillamente demasiado rápido, la tasa de crecimiento de dominio, ya era anormal.
Si los otros aventureros crecieran a la misma velocidad que Bell, entonces, la mayoría ya serían considerados como "aventureros de tercera clase", niveles 2.
Comúnmente también son llamados como Las elites de los aventureros, debido a que ya era difícil subir de nivel y generalmente eran miembros de grandes familias. Las personas a su lado, se podría decir que más de la mitad de ellos todavía mantenían su estado en el Nivel 1.
Bell crecía a una velocidad de 1 o incluso 2 veces más rápidas que los demás, se trataba de un crecimiento a una velocidad vertiginosa.
El dominio creciendo en torno a 10 o algo así, solo era el principio, encones se llegaría a un muro, eso era lo que había escuchado de Miach y tachemazuchi -Take para los panas-, sus amigos dioses.
La mitad de las personas se preocupaban sobre como romper ese muro.
¡La razón por la que la tasa de crecimiento se convirtió de esta manera es…!
Sus ojos se abrieron con sorpresa, haciendo que las gemas azul claro resplandecieran hermosamente entre sus largas pestañas cuando dio en el blanco… sí.
A diferencia de la absurda habilidad de Medea, que solo podría considerarse como prodigio o heredada por su rica línea de sangre mágica.
Bell…
Lo que hizo que Bell creciera considerablemente era—
Deseo inquebrantable… esa habilidad que solo Hestia conocía, inconscientemente se mordió los labios.
"¿Entonces?... ¿qué tal? ¿puedo ver?" Bell, que seguía boca bajo debido a que Hestia seguía arriba de su muchacho pregunto después de comenzar a sonrojarse de vergüenza con pensamientos impuros sobre tocar piel con piel con una mujer.
"Ah…ha-B-Bell-kun…. Eto…¿te importaría que te diga tu estado verbalmente esta ves? Algo salió mal e hizo que el papel estuviera muy frágil" Hestia se levantó de la espalda de su muchacho esperando que el niño se tragara la pésima excusa que salieron de sus cuerdas vocales.
"Ah, no hay problema" Ahhh~ Hestia se alegró cuando el muchacho acepto a su petición y dio lectura de todo su estado… bueno, sin embargo, no le hablo de la existencia de la habilidad deseo inquebrantable.
Es realidad… debe ser esta habilidad.
Hestia miraba sombríamente a las palabras escritas en el estado del muchacho… esa habilidad… las habilidades de Medea le pasaran factura en algún momento a futuro.
Estaba segura de ello.
Una gran cantidad de habilidades habían sido descubiertas por el pasar de los años, de hecho, las habilidades con efectos se compartían entre los aventureros.
Obtener una habilidad por sí mismo es bastante raro. Habia muchas habilidades confirmadas, aunque tenían diferentes nombres, con efectos similares a los de otra habilidad. Especialmente para los de la misma raza. Entre las diferentes razas, existían ciertas habilidades. Así como los elfos tenían un efecto de soporte mágico, y los enanos tenían el poder de la fuerza y la tierra.
Entre las habilidades repetidas, las únicas, o más bien una habilidad extremadamente rara era llamada… bueno simplemente habilidad rara…. si, aunque sonara estúpido, no es como si los dioses se molestaran mucho en pensarlo, ya que fue algo aleatorio sacado de una urna por parte de un rubio con sombrero de aventurero.
Pero Hestia estaba segura de algo… si lo revelaba… las habilidades de sus muchachos… será algo…definitivamente malo.
Con Medea no tenía problema, la chica tenía la cabeza donde debe… a tal punto que la supero descubriendo su escondite secreto.
Pero Bell.. bueno…simplemente no dejaría que Bell sepa sobre esa habilidad absolutamente no era una broma.
Honestamente, los celos que sentía por la chica Wallen-lo-que-sea representaba el 70% no, el 90% de la razón, de todos modos, decirlo causaría un montón de problemas.
Debido a que los otros dioses tenían sed de entretenimiento, fue solo por eso motivo que bajamos de teiken… y reaccionarían a las palabras habilidad rara o única como si fueran niños, satisfaciendo sus propios intereses, mientras se reían.
Además, había idiotas que eran invitados a otras familias
Además, este niño no era nada bueno diciendo mentiras, si le preguntan, sin duda parecerá sospechoso para los demás.
Aunque lo sienta, no cederé sobre este punto. Las condiciones específicas que mejoran rápidamente la tasa de crecimiento…. Sin duda se trataba de una nueva habilidad sin confirmar.
Con el fin de proteger a Bell de las caprichosas manos de sus iguales, Hestia mantendría la existencia de esa habilidad dentro de su corazón.
Después de escuchar su propio estado, Bell se sorprendió cuando Hestia termino el resto del texto sagrado completando su trabajo por la mañana.
"~ Y bueno, sobre el rápido crecimiento del dominio… ¿tienes una pista Bell-kun?" Hestia trato de engañar al peliblanco actuando inocente sobre la razón de por qué el peliblanco había mejorado a una velocidad anormal.
"N-No, para nada….Ah" Justo como lo esperaba, el motivo de por qué no podía confiarle el secreto de tal habilidad a Bell. Comenzó a sonar demasiado sospechoso dado que comenzó a cuestionarse sobre sí mismo mientras admiraba su propio puño con miedo y admiración.
"¿Que?" Hestia en realidad no esperaba que Bell diera a algo dado que comenzó a calmarse como si se hubiera realizado con algo… esperando que desconociera sobre sus propias capacidades Hestia rezo a los cielos en silencio, pero sabía que ninguno de sus iguales encargados de la mensajería respondería por que preferirían estar en ocio al trabajo de sus deberes.
"¿P-Podria ser? ¡Esta mañana… entre al sexto piso Agh!" Bell sabía que decir esa pieza de información tendría una consecuencia y dado que un cucharon de cocina fue arrojado a su cabeza por su espalda… dio en el blanco.
"¡¿Bell? ¡Bell tramposo! Acordamos que solo entraríamos al sexto piso juntos… no aumentes casualmente el número de pisos solo así… tonto... tonto… ¡tonto!" Justo como esperaba, Medea se apresuró a taclear a Bell dándole pequeños golpes que apenas se podía decir que dolían dada su fuerza femenina.
"¡l-lo siento!" Bell se disculpó cuando su compañera de familia comenzó a golpear en los lugares correctos… ósea en todo su torso herido donde comenzó a sentir realmente el dolor.
"Niños, niños ya basta…Ha~…esto es solo mi opinión personal, pero creo que eres muy talentoso Bell. La capacitad y calidad de un aventurero, tienes ambas. Si bien careces de magia… lo compensas con un buen desarrollo y habilidad" Hestia decidió ignorar levemente la pelea de hermanos en la habitación mientras se sentaba como una anciana en el sofá para pensar mejor las cosas.
"Muu~ ¡Diosa Hestia! ¡Bell había prometido no ser imprudente!" Medea trato de justificar sus acciones sintiéndose traicionada con su pequeño hermano.
"Si, no seré imprudente, me esforzare para ser fuerte. Por ese mismo motivo regresé inmediatamente cuando me di cuenta que había alcanzado el sexto piso… tengo que regresar… absolutamente no permitiré que se queden solas, no dejare que se preocupen." Bell trato de que la hermana mayor le escuchara dado que seguía dándole pequeños golpes de gato sobre su espalda.
"Bueno, ciertamente después de escuchar eso, me siento mejor" Medea detuvo sus golpes cuando escucho como el hermano menor se defendia de sus acciones.
"Fufu~ Eres todo un casanova bell-kun" A pesar de que las palabras de la diosa Hestia sonaban como un chiste, se sentían inusualmente oscuras y malditas… mientras le miraba sombríamente.
Medea se sonrojo al darse cuenta del motivo de las palabras de la diosa Hestia y recordando las de su hermanito adoptivo.
"Haaa~ estos pubertos" Hestia suspiro por momentos sintiendo la verdadera edad que tenía ella por primera vez en siglos.
Entonces noto algo mientras caminaba al sofá, a un lado se encontraba una estantería con un cajón medianamente abierto…. Y dentro de ella una carta con sello…una invitación de banquete de Ganesha.
…Hefesto también ira…¿verdad?
Pensando en el rostro de la mujer que le concedió esta casa oculta…
Y que también tiene un hijo anormal…
Para ella, quien trabajaba seriamente en torno a la ciudad, contactar con ella no era algo fácil de hacer debido a que siempre estaba atareada y Habia comenzado usar sus días libres para entrenar ella misma a un niño muy prometedor en sus palabras.
Así que… con el fin de reunirse con ella, decidió usar ese banquete.
Un consejo sobre como debería de cuidar a sus hijos irregulares de una diosa a otra, pero sobre todo como amigas.
La fecha en que se organiza es…¡Hoy en la noche!
Hestia revelo una expresión de espanto cuando noto la fecha de la fiesta de dioses.
"Medea-chan, Bell-kun, tendré que salir de la casa por esta noche…no…tal vez por un par de días. ¿Hay algún problema con eso?" Hestia que ya habia comenzado a moverse por los alrededores de la casa subterránea debajo de la iglesia les comento a sus hijos sobre su futura ausencia en el hogar.
"Eh? No hay ningún problema." Justo como se esperaba de Bell, ni siquiera trato de cuestionarla sobre su paradero.
Que buen niño-
"¿Es por el trabajo diosa Hestia?" Medea pregunto a la diosa, y de ser esa la razón. Entonces ella le ayudaría con uno de sus puestos de Jurmukedon.
"No, a pesar de no iba a ir…pero debería aparecer en una reunión de mis amigos. Ha sido un largo tiempo desde que vi los rostros de todos." Hestia explico al par de muchachos mientras comenzaba a buscar en el armario. El armario no tenía mucha ropa, después de seleccionar uno que podría considerarse decente, comenzó a empacar sus maletas.
"Oh, ¿habla de los demás dioses del olimpo?" Medea en realidad ya había tenido un encuentro con la diosa Demeter, y era tal como la esperaba… una diosa de la agricultura y el campo.
Obviamente la idea entre el olimpo de Medea y lo que Hestia reconocía como Olimpo no coincidían, aunque hasta ahora no había sospechas de nada.
"No hay necesidad de hablar de ello, solo tienes que ir." Bell ni siquiera intento indagar sobre la vida personal de la diosa por mas curiosidad que tuviera.
Bell entendió, los amigos son muy importantes… aunque no tenía ninguno hasta ahora.
Como si sonriera para alentarse a sí mismo.
Hestia sintió que fue un poco aleatorio, pero aun así estaba decidida a continuar hacia adelante por un concejo con su amiga y… un favor especial... Entonces pensó en como perdería un par de turnos en el trabajo estremeciéndose…. Pero antes tenía que hacer algo…
"Medea-chan, quedas a cargo… Que Bell no muera mientras no estoy" Hestia le pidió al más sensato de sus muchachos que se hiciera cargo del hogar dado, que como la mayor entre ambos… es lo que se esperaba de una familia.
"¡Confía en mi Diosa Hestia!" Medea acepto la difícil misión que la diosa le había concedido… mantener en una pieza al peliblanco. Y por alguna razón… sentía que en el futuro esta misión se volvería cada vez más difícil… y numerosa.
"…¿Me creen una clase de suicida?" Bell se sentía algo ofendido por ello, pero no cuestionaba que la Diosa Hestia haya dejado a Medea a cargo.
"Si/si" Tanto diosa como bruja respondieron al unísono provocando una risa conjunta.
"Adiós… manténganse a salvo" Hestia, como la dama hogareña que es… encerró a sus dos muchachos en un cálido abrazo antes de partir.
