Noche.

La luna se había levanta en el cielo, el entorno ya se había oscurecido.

La luz de la luna iluminaba los aborrajes, las llamadas de los búhos se escuchaban por todas partes, y además había muchos sonidos de hojas cayendo.

Los silenciosos sonidos del búho pasaron a través del aborraje, navegaron en las hojas, y se dirigieron hacia la zona del césped, y aterrizo en un determinado lugar que era su límite.

Tatachan!

El chillido del metal siendo golpeado fue visible para Shirou, el cual estaba disfrutando del té y unas piezas de pan esta noche mientras miraba al otro pelirrojo hijo de Hefesto golpear al metal con el martillo bola de 32 onzas, dándole forma a un protector brillante de pecho.

"Saca el metal del carbón, lo vas a fatigar si lo olvidas así" Shirou hablo lo suficientemente fuerte como para que Welf lo escuchara a pesar de su trabajo ruidoso.

"Aún le falta, el acero dulce no se ha unido por completo al hierro" Welf contesto casi gritando para que fuera escuchado, no fue por molestia o algo por las palabras del pelirrojo de ojos dorados es solo que tratar el metal no es un trabajo silencioso y muy discreto entre otras profesiones.

Las palabras de Welf se ganaron una ceja alzada mientras miraba en dirección a la forja de carbón a su frente…

"¿Y sabes eso porque lo viste? ¿en qué momento? Desde mi opinión el metal tiene un buen color para comenzar a trabajar, sácalo y dale forma ahora mientras tenga ese color salmón perfecto" Shirou repitió sus palabras, ese protector de pecho podía esperar unos momentos para que el metal pudiera trabajarse antes de que se vuelva inestable e inútil para volver a ser utilizado en un arma.

"Haaa~ Bien, ya voy para allá ¿contento?" Welf se levantó dejando el protector de pecho a un lado para sacar de la forja al metal tomando los guantes para protegerse del calor y dirigirse al yunque para comenzar a darle forma.

"Coloca ladrillos de barro a los lados para que el calor se conserve y no pierdas tiempo encendiendo la fragua de carbón" Shirou volvió a aconsejar al pelirrojo solamente para molestarlo, y por la manera en que Welf le miro de forma dura… lo había logrado formando una sonrisa orgullosa en Shirou.

"….Tch. ¿Por qué sigo hablando contigo?" ahora Welf se sentía ofendido, él ha trabajado en la herrería cerca de 10 años, un tiempo muy superior al del pelirrojo y lo suficiente para casi aspirar a convertirse en un maestro herrero por encima de los hijos de puta arrogantes de Hefesto, cuyos intereses son más en vender que mostrar algo de calidad… y ahora el que se creía que era un solo novato le estaba dando consejos… fue un golpe a su orgullo.

Pero dejaba en claro el por qué la Diosa misma se había convertido en su maestra, Emiya Shirou tenía talento que lo ponía arriba incluso entre todos los hijos de Hefesto.

"Porque eres pésimo dando una buena impresión a los demás, lo que reduce tus amistades a mi…¿y a mí?" Shirou se burló del pelirrojo de cabellos cortos sin dudarlo mientras devoraba la última pieza de pan con su sonrisa perlada dibujada en su rostro

"¿Yo? Lo dice el tipo que se peleó con un miembro de la familia Loki" Eran palabras sensatas desde el punto de vista de Welf, los rumores que había escuchado en la taberna en su desayuno este día hablaban de un pelirrojo con los ojos más curiosos de todos y que en realidad es un herrero… el pelo rojizo no era muy común en Orario, con él, la diosa, y este hombre a su lado a su frente como los modelos más conocidos y cuyo conocimiento se limitaban.

"Así que para eso me invitaste a cenar… y yo pensando que tenías pesadillas y temías pasar la noche solo… pero eres como esos tipos en las calles susurrando a mis espaldas… solo un metiche" Shirou no negó las palabras del pelirrojo, muchos sabían lo que hizo en cuestión de horas… ni la obtención de información en una guerra era tan rápido como la forma en que los chismes se divulgaban.

Y para mostrar su falsa indignación sobre ello, Shirou se cruzó de brazos mientras inflaba sus mejillas formando un puchero por las palabras de su amigo.

"¡Déjate de bromas Emiya! ¿Acaso estás loco? La familia Loki es una de las más fuertes..." Welf dejo de hacer su trabajo con el metal para que Emiya pensara bien las cosas.

Ser parte de una familia no significaba que todos estaban dispuestos a protegerte si la ocasión lo ameritaba, y mucho menos cuando se trataba de una familia donde, entre iguales del mismo oficio; la competencia era una naturaleza con el bien de hacer crecer sus propias habilidades dejando caer a otros.

Y para Emiya Shirou, alguien que no construía armas fuera de la forja de la Diosa. Que no se aventuraba en las profundidades del laberinto, la fuerza y la autoprotección era algo que, por todos los derechos sensatos, habilidades de las que debe de carecer.

Esas son las reglas de este mundo, la lógica se manejaba de esa manera.

"Y aun así gane" Shirou se jacto mientras levantaba el musculo de su mano derecha en fin de broma.

La frente de Welf se arrugo con molestias bajo las ilógicas palabras de Shirou.

"Y eso es lo que me preocupa más ¿La Diosa lo sabe al menos? ¿Cómo demonios siquiera te mantuviste de pie?" Hasta donde Welf sabía, el Venergand de la familia Loki no solo debería ser más fuerte, veloz y resistente que el pelirrojo de ojos dorados, sino también mejor que él al ser niveles superiores.

Dejándolo peor, Shirou ni quiera entraba a ese laberinto y había salido con la victoria… herido y cansado dado que escucho que trataron sus heridas esa misma noche, pero los detalles sobre la naturaleza del curandero nunca se le explico dado que prefirieron hablar sobre una loli de grandes pechos…olvidando eso, pero Shirou por todos los sentidos debió salir con la derrota, huesos rotos, cara desfigurada, sin dientes y con un solo brazo.

—Y eso solo si salía con vida después de ello.

La cara de Shirou se volvió nerviosa e intento desviar la mirada de Welf ante la mención de la diosa, ese acto fue más que suficiente para advertirle a Welf que en absoluto Hefesto estaba enterada de la pelea.

"E-Ella no debe saberlo… Además ¿Quién eres? ¿mi mama? Deja de preguntar" Shirou contesto tartamudeando hasta que después de unos momentos, la confianza se enredara en su lengua con cada palabra se volviera más impecable.

"Jaa~ supongo que tienes razón, no son mis asuntos… además, la Monster Filia comenzara dentro de poco ¿tienes planes?" Shirou entrecerró sus ojos hacia Welf, las palabras eran como si estuviera tratando de invitarlo a salir y con eso, Shirou suspiro.

"Welf, está bien que seas gay, lo respeto… pero quema toda idea extraña que tengas conmigo si no quieres que te golpee" junto con las palabras de Shirou, una posición de boxeo se mantuvo en su guardia en caso de que sus palabras en realidad fueran correctas.

"¿Q-Que? ¡No soy gay!" Welf ahora estaba irritado, ofendido y molesto sabía que el pelirrojo estaba bromeando con él, pero se sentía ofendido que su heterosexualidad se haya puesto en duda.

"…Eso diría un gay, bueno eso explica tus espadas curveadas, pero lo dejare pasar mientras no me involucres fue…¿una buena cena?" Shirou había sido invitado a cenar por parte de Crozzo… pero para su decepción la cena se redujo a solamente pan de esta mañana y té barato.

No quería ser grosero y no tuvo de otra más que guardar silencio.

"Enserio me estas preguntando si es una buena cena…cielos" una lagrima metafórica rodo sobre la mejilla del pelirrojo al pensar cuan triste es su condición.

Aún vivía en la herrería proporcionada por la diosa en comparación con Tsubaki y el pelirrojo que tenían casas propias. Si era expulsado de la familia… literalmente estaría en la calle o bajo de un puente sin hogar.

"No te sientas mal… en comparación con otras sin duda es la mejor que me han ofrecido" las palabras de Shirou le hicieron ganar una ceja levantada por confusión.

¿Quién invito a comer al herrero pelirrojo y cuándo? Que no se dio cuenta.

"Pero si, la Monter Filia comenzara dentro de poco… creo que justo en esta noche la diosa está en el hogar de ese dios en particular" Shirou confirmo las palabras del herrero de sangre mientras recordaba desgraciadamente a la deidad más difícil de olvidar.

"Sin duda te dejo una gran impresión ¿no?" Se burló Welf volviendo a tomar el metal caliente y colocarlo de nuevo en la forja de carbón haciendo que las llamas subieran con salvajismo.

"….Nee, he visto peores" Shirou estuvo en desacuerdo de las palabras de Welf, dejando de lado el extraño comportamiento de Ganesha… Habia visto dioses cuyos comportamientos era tan mierda comparado y compitiendo entre las demás razas mortales.

Sin embargo, Welf volvió a lo suyo después de disfrutar de ese pequeño break del trabajo.

"¡Oh!, no está mal. ¿Tiene algún nombre?" Shirou expreso su asombro con lo que finalmente estaba teniendo una forma decente. Y no pudo evitar preguntar sobre la identidad que le otorgaría a ese acero.

Los medianamente fuertes martilleos de Welf comenzaron a surtir efecto formando una liviana armadura ligera de pecho. El sudor rodo sobre sus mejillas, su banda atada en su frente se humedeció con cada instante en el fuego, era claro que Welf había dejado de escuchar a Shirou y entrado a una zona de confort donde solo existía él y la existencia frente suya.

Shirou lo entendió, por lo que decidió servirse algo de agua sin preguntar a su anfitrión. No parecía que Welf le dirigiera la palabra…

Shirou estrecho sus ojos mirando el acero… bajo la velocidad de Welf y la forma en que golpeaba la frente y el respaldo para borrar las abolladuras… calculaba que en tentativamente 7 minutos Welf dejara salir un pesado suspiro.

Por lo que Shirou haría lo que todo herrero quería hacer a su competencia… curiosear y aprender para su propia ventaja.

En primer lugar, Shirou inicio comparando la zona de trabajo de Welf con la suya.

Iniciando con su comparación… el taller de Welf es más oscura que lo suya, careciendo de muchas fuentes de iluminación y ventilación. Esto era tan bueno como malo, ya que los humos tóxicos se retenían demasiado en la habitación. La poca oscuridad te daba una mejor vista del tono del acero y permitía ver de mejor manera las laminaciones en el acero, y Shirou realmente apreciaba ver ese tono salmón brillante en los metales.

El equipo de Welf, estaba ordenado de manera completamente diferente al suyo. Haciéndole parecer con poco espacio y muy concurrido como un mercado, la fragua en el centro. La mesa de trabajo en el rincón, las herramientas a un lado… Shirou no estaba tratando de decir que Welf era un desordenado… no, en absoluto. Es solo… que todo era tan apretado a su gusto que lo volvía asfixiante.

Shirou podía superponer su propio taller con este, iniciando desde la puerta… su escritorio con sus libros, notas y mesa de trabajo para forma diseños para su proyecto… su meta.

La fragua se encontraba en la zona más alejada y con ventilación con el fin de que ocurriera un accidente, el fuego no se propagara y las consecuencias fueran lo más mínimo posible. Siguiéndole más cercano a su mesa de trabajo se encontraba el lugar donde Shirou trabajaba con joyas y metales preciosos, a la izquierda de la habitación, sujetos en estantes y otros en sus cajones se encontraban sus herramientas y su confiable martillo.

Y nada de esto se encontraba en este lugar… parecía que Welf se había dedicado solamente a la armería, en comparación con Shirou que apreciaba la orfebrería, la escultura, el arte.

Ser un hijo de Hefesto era más que solo construir armas destinadas a ser manchadas con sangre y adquirir ganancias sobre ello.

Era una responsabilidad.

Este trabajo…. Es una parte importante de todo.

Es necesario para estar vivo, si el mundo pierde el conocimiento y la habilidad de trabajar con las manos y usar materiales crudos para hacer las cosas que los artesanos hacen... y de no ser así… el mundo se estancaría bajo el oscurantismo.

"….Ha~ Pyonkichi Mk-II…está completo" justo como Shirou había calculado, habían pasado cerca de 7 minutos hasta que Welf dio por terminado su trabajo y necesitando de una gran cantidad de oxígeno en sus pulmones cuando el calor traspaso el húmedo paño de su frente con el fin de robarle la conciencia.

Mientras que Shirou solo podía fruncir su ojo bajo el estúpido nombre que le otorgaría a esa armadura, pero mantendría silencio sobre ello… o eso creyó hasta que noto algo importante que faltaba en esa armadura.

"Bueno, odio decirlo, pero no has terminado" Shirou fue impecable con sus palabras, y estuvo tentado a decir las cosas sin rodear e irse a dormir a su hogar.

Welf le miro confundido, luego esa confusión se convirtió en prepotencia.

"¿Vas a empezar de—"Pero antes de que Welf iniciara con sus arrebatos, Shirou le arrojo agua fresca sobre su frente.

Metafóricamente, el vapor fue liberado de su cuerpo ante el contacto de la temperatura elevada del cuerpo de un herrero.

"Enfríate un poco primero Crozzo, a esa armadura le hace falta tu sello… tu firma ¿entiendes? Por algo lo llame incompleto" Shirou trato de ser lo más claro posible como si a un niño se le explicara, en las cátedras durante algún sermón.

Si incluso los pequeños niños ponían su nombre en sus dibujos para que supieran quien los hizo, y eso fue gratis.

Ahora, un herrero.

Un hijo de Hefesto que tenía competencia no solo con sus iguales, sino también con los hijos de otros dioses de la metalurgia… era realmente importante un sello distintivo entre todas las demás obras.

Ya sea algo tan sencillo como un símbolo, o el nombre de quien lo forjo.

Incluso Shirou tenía su propio sello en todas sus obras sin discriminación si se trataban de armas o decoraciones.

"Tch…gracias Shirou" Welf odiaba perder, era algo natural como hombre despreciar la derrota. Pero reconocer cuando la cosa esta perdida, por lo que solamente pudo mostrar su aprecio amargamente.

Pero Shirou había dejado escuchar para prestar su absoluta atención en esas llamas que parecieron permanecer horas en su mente cuando solo fueron un par de segundos.

Las llamas cautivaron el dorado ámbar del pelirrojo.

Colores radiantes en pequeñas cantidades de amarillo y anaranjado, llenos de luz que combinados entre si se estimularon y absorbieron formando un solo tono casi imperceptible de dorado oscuro.

Esta se había formado sobre el recubrimiento resistente y blanco que protege con naturaleza en el ojo. Formando una especie de membrana que recubría por completo la esclerótica.

Welf contemplo el silencio que su único amigo formo entre ellos tal cual él lo había hecho hace unos momentos. Pero a diferencia de sí mismo, que solo quería hacer una hoja que supere al de la diosa, que cumpla con sus funciones y acompañe siempre a su usuario.

Emiya Shirou parecía ver algo que él no podía en esas llamas.

—No, si lo decía. Entonces era más correcto decir, que estaba buscando algo en esas llamas.

Y Welf sabía que.

Todo tiene una historia… y la de Emiya comienza con fuego.

La persona en frente de Welf, se trataba del "Emiya Shirou" que no tiene ningún recuerdo de su pasado más allá de su propia identidad y que fue recolectando memorias conforme pasara el tiempo a partir de allí.

Llegaría el día, en que el "Emiya Shirou" que había sido olvidado a favor de este nuevo ser, apareciera… y muy posiblemente para quedarse.

—y así, su amigo dejaría de existir.

"…Sabes Emiya, hay veces que me preocupa… cuando recuperes tu memoria…¿seguirás siendo mi amigo?" Welf pregunto expectante por la respuesta, no importa quien se tratará. Los amigos deben ser para quedarse, no para desaparecer… no por nada se trataban de la familia que uno elegía.

Shirou quien miraba hechizada mente las llamas en la fragua, fue liberado de su trance cuando una simple pregunta presiono sobre su corazón… y si tenía algo que decir, es que desconocía la respuesta.

Oh, no quería irse.

Cualquiera con un mínimo de aprecio por sí mismo, no desearía irse tan pronto sin hacer sencillamente una cosa… vivir.

Shirou cerro sus ojos mientras se sumergía en su espacio mental. Y como si una pequeña chispa formara una llama, la respuesta a sus dudad había llegado manifestándose en un suspiro que se transformó en una sonrisa.

Levantándose de su apoyo en la mesa, Shirou camino en dirección a la herramienta del lejano oriente, antes de sentarse en medio de este aparato… con ambas manos ato su cabello con una cinta lavanda en una pequeña cola dejando largos mechones a sus lados colgando de su frente.

En la herramienta de madera, los hilos colgaban unidos a pequeñas bobinas de madera en las que se enrolla los hilos, manteniéndolos tensados.

Esto permite mantener los hilos en el orden adecuado, para la realización del patrón.

Una vara plana de madera se utiliza para mantener los hilos de la trenza en dos niveles y realizar trenzados complejos, donde los colores fascinarían no solo a las mujeres, sino también a los hombres.

"…Ninguna acción esta desconectada Welf, soy quien soy hoy por mi enigmático pasado; y mañana seré lo quien soy hoy por las cosas que hare mañana" Shirou contesto al pelirrojo mientras que, con sus manos, manipulaba el telar continuando con el patrón previamente ya hecho en el haori chaqueta.

"….Ha~ ¿Para qué me preocupo? Tienes razón… todo saldrá exactamente como debe suceder" Welf se tranquilizó al escuchar las palabras del pelirrojo mayor, tenía ese carisma de un hermano mayor que te hacia olvidar las preocupaciones.

Además, que buenos consejos daba.

Debería anotar unos por si la situación lo ameritaba.

"Me alegro… Bien, ahora que dejaste a un lado tus delicadas emociones femeninas, quiero más té." Shirou se burló del pelirrojo con una pequeña carcajada que oculto detrás de sus mangas, formando una contracción en la expresión de este pelirrojo de cabellos cortos.

"…Retiro lo dicho, espero y te mueras hijo de puta" Welf contesto arrojando una pieza caliente de carbón en dirección del pelirrojo el cual estrecho sus ojos ante el ataque sorpresa y con movimientos casi imperceptibles para el ojo común, Shirou se levantó con violencia de su asiento tomándolo de las orillas del asiento mientras lo hacía girar para obtener un mejor agarre del artefacto y fracturar el carbón en pedazos con las patas de la silla.

Welf abrió su boca con incredulidad.

"—Eso, eso…eso fue muy guay~" Welf no lo creería si lo viera, eso fue tan... diestro para un simple herrero.

"Todo está en la muñeca" Shirou contesto haciendo menos el asunto de sus acciones como una cuestión de mero truco.

Mientras tanto, esa misma noche.

La enorme muralla se extendía por la ciudad de Orario.

Decir que era la muralla de un castillo no era una exageración, las gruesas, altas y robustas murallas de la ciudad de piedra eran impenetrables desde el exterior.

El interior de la muralla defensiva fue creado por una gran roca, revelando un poco de luz, el sonido del bullicioso se escuchaba y fácilmente rompió el silencio del mundo exterior. Con el propio escandalo interior.

La ciudad laberinto Orario.

Desde el principio de la época donde fue llamada antigua, cuando los dioses y las diosas aún no habían descendido, existían unas pocas grandes ciudades en el mundo, al mismo tiempo, también había una sola ciudad laberinto en el mundo.

Las murallas que rodeaban la ciudad tenían una forma circular perfecta, había un sinnúmero de rascacielos relativamente altos, y al dirigirse al centro, los edificios comenzaban a ser relativamente más pequeños.

La ciudad era como una ruleta desde los barrios pobres a los límites de la ciudad, hasta las zonas más concurridas en el corazón de la metrópolis, pero la oscuridad nunca llena el hogar de las personas, ya que estaba cubierta completamente por partículas de luz diversas en colores amarrillos, anaranjadas y un rosado salmón brillante, se trataba de las lámparas de piedra mágica.

La luz que iluminaba la ciudad era tan brillante como el cielo estrellado.

Incluso, las pequeñas motas de luz que se escapaban del centro de la lámpara mágica daría la imagen de estrellas caídas del cielo.

Mirando la totalidad de Orario, no había muchos edificios tan altos como este, que parecía cortar a través de la oscuridad, y creaba una enorme sombra, liberando una dignidad abrumadora.

La primera cosa que las personas verían al entrar a Orario era esta torre, y quedarían temporalmente conmocionados.

Y este edificio en particular, era conocido por siempre estallar de emoción, la gran cantidad de riquezas y la autoridad fue notoria mientras que en este momento todos se reunían en un solo punto y…

Las burlas no tardaron en estallar.

"Ah, ¿No es ese el dios ultra pobre Takemikazuchi? Hey—FUU" los dioses vestidos en sus más elegantes y visibles atuendos no tardaron en tratar de humillar a los suyos, cuyas situaciones y suerte era tan poca que hasta provocaba lastima de los mortales.

"Oh, ¿el dios de la dogeza? ¡Vamos Take! ¡Haz lo que mejor sabes hacer, humíllate ante mí!" Otra voz no tardo en unirse cuando el mayor entretenimiento de los dioses se trataba de humillar a otros.

Por supuesto que harían eso... comparados con los aventureros que buscaban la emoción y lo desconocido… los dioses disfrutaban solamente del entretenimiento. Y estaban en la tierra solo por entretenimiento.

La impensable cantidad de dioses formaron un enorme grupo.

"Oh. ¿Eres Take? mucho tiempo sin verte ¿Han sido unos pocos cientos de años?" Un dios trato de ser más respetable mínimamente saludando a su igual, pero parecía que este solo se deprimió con sus palabras

"…solo pasaron cuatro días." El dios de la guerra del lejano oriente cambio su expresión alegre de ser saludado sin humillaciones a una sombría a ser tan olvidado.

"Ah- ya que no ha pasado tanto tiempo que no te he visto, parecía que has cambiado mucho." El dios no tardo en disculparse de alguna manera, aunque era imposible dado que los dioses no envejecían ni engordaban… desde su punto de vista este dios se miraba más escuálido-

"Disculpa, aunque puede ser fuera de tema… pero ¿este lugar es donde se celebra el banquete?" Takemikazuchi ya le dio igual, y decidió preguntar al dios que estaba afuera del edificio.

"¿Aquí? ¿Dónde todos los dioses se reúnen? Oh, no lo sé amigo" Un dios al azar no tardó en responder con sarcasmo ante la obviedad de la pregunta del dios de la tormenta Oriental.

Este edifico era tan brillante como una mega podio, este lugar se destacaba como ningún otro debido a una sola cosa.

Y lo más extraño...

Fue la nueva estatua de una imagen de cuerpo completo de una cabeza de elefante hecha completamente de bronce.

Una estatua rodeada por pantallas blancas sentada con las piernas cruzadas. El elefante era de aproximadamente 30 metros de largo. Como si quisiera que los demás vieran su poder y prestigio, estaba en una postura donde el pecho sobresalía, haciendo que las personas que lo vieran tuvieran pensamientos extraños, por lo tanto, se volvió extremadamente famoso.

Actualmente estaba iluminada por numerosas y grandes piedras mágicas.

Con piel ligeramente oscura, y tenía una figura corporal adecuada, el dios que se consideraba cool Ganesha, sin saber en lo que pensaba, la caprichosa deidad uso el dinero obtenido por su familia para crear esa gran estatua de el mismo sin consideración hacia el trabajo hecho por los muchachos.

Los aventureros encargados de servir y dar la bienvenida a los dioses se encontraban por todo el lugar… pero lo cierto es que…

La membresía no era tan buena en realidad, estaban casi llorando cuando entraron al edificio.

El banquete de dios era una reunión de los dioses que habían descendido al mundo inferior, no había ninguna regla sobre que dios lo organizaba o cuando organízala. Solo cuando deseaban hacerla, los dioses que quisieran participar podían participar.

Eso demostraba completamente la inconciencia y naturaleza desenfrenada de los dioses.

La deidad de la cabeza de elefante se levantó de su lugar preferido frente de todos.

"¡Para todos los que se han reunido aquí hoy! ¡soy Ganeha! ¡esta vez, teniendo tantas personas asistiendo, yo Ganesha, estoy súper agradecido! ¡los amo a todos!¡ entonces, también hay algo que quiero decirles. ¡Este año, igual que los anteriores! ¡la Filia se celebrará dentro de tres días! ¡y todas las familias encantadas de conocerlo… Sean bienvenidos!" en el escenario estaba una enorme figura que llevaba una máscara de elefante.

Ese es Ganesha.

Quien utilizo su ruidosa voz para expresar sus saludos a los dioses a los alrededores, pero como de costumbre todos ignoraron su voz y siguieron conversando, riendo entre ellos.

El lugar fue diseñado en forma de un buffet. Sobre los manteles blanco puro había varias platillos, el aroma de la comida flotaba alrededor en todas las direcciones. Se escuchaban sonidos de pasos. El personal de servicio en ese vasto espacio corría alrededor, la banda esperaba cerca de las paredes.

Después de que cualquiera observara el lugar lleno de personas, casi todos los dioses de Orario se habían reunido. La invitación de banquete de dios se entregaba en base al rango de capacidad de la familia organizadora, así que la cantidad de personas que podían participar también variaba dependiendo del organizador.

Así que normalmente se tendían a invitar solamente a dioses cuya presentación seria más que bienvenida, específicamente a los que se involucraban en una empresa importante, caso de Demeter con sus suministros casi interminables para el invierno, los dioses del comercio y la artesanía como Goibnu y Hefesto…. Así que no era extraño que ver a más de un dios.

Incluso si se trataba de Hestia.

La familia ganesha era una de las familias más conocidas de Orario, y su deidad era la más caprichosa por lo que no era extraño que su invitación se extendiera incluso a una deidad pobretona como Hestia.

"¡mmm! ¡camarero, dame rápidamente un taburete! ¡date prisa!" Hestia no dudo en pedir un asiento para subir sobre él y lograr tomar los distintos platillos guardando unos cuantos en una bolsa para llevar.

"¡s-si!" El aventurero que intentaba escapar en silencio de esta humillación fue descubierto por la pequeña diosa, arruinando su fuga de los caprichos de este dios por una noche.

Entre los bulliciosos sonidos, Hestia había llamado a un camarero de la familia ganesha y luchaba con varios platos de la cocina con su físico infantil, no podía alcanzar la parte interior de la mesa.

Después de obtener el taburete el camarero siguió en su plan de fuga de este evento, mientras que Hestia siguió comiendo como loca.

Para Hestia, la comida colocada en esta mesa significaba que no había necesidad de ser cortes. La familia Hestia era una familia que era más pobre que cualquiera de las otras facciones de los dioses, para reducir la carga de sus muchachos, Hestia ignoro completamente la dignidad y tomo una actitud ahorrativa.

De hecho, la ropa que llevaba no era ni siquiera un vestido de lujo o algo que pudiera lucirse en una noche de gala, solo era algo ligeramente mejor de su ropa personal.

El olor de la pobreza era propio de ella.

Por supuesto, después de hacer ese tipo de acciones, sería muy llamativa. Independientemente de que los asistentes que comían tranquilamente, incluso si no lo aparentaban, los ojos de los dioses eran muy agudos.

Era como se estuvieran burlando de ella, pero Hestia decidió ignorarlos, y no se preocupó por ello mientras empujaba la comida por su boca, masticando constantemente para llenar un pozo sin fondo.

"….¿que estás haciendo?" La sorpresa estaba clara en la voz de esta persona femenina, como si no pudiera creer lo que estaba mirando y tenía unas cuantas onzas de decepción en ella.

"comeño" Hestia respondió con la boca llena de comida de manera impotente, como si no era demasiado obvio lo que estaba haciendo para los demás.

Dándose la vuelta decidió mirar a la persona ciega que no entendía lo que estaba haciendo, lo que entro en sus ojos fue cabello rojo y un vestido rojo puro que casi parecía que se estaba quemando mientras ardía en llamas

Finas líneas del cuerpo, y un rostro afilado, que mostraban una conciencia fuerte y tenaz.

En su oreja Habia un pendiente de oro que todavía perdía ante sus cejas similares a las llamas. Entonces lo más llamativo sobre ella era que la mitad se su rostro estaba cubierto por un paño de cuero negro.

Una belleza con un parche en el ojo derecho, miraba a Hestia conmocionada

"Hefesto" Hestia no tardo en alegrarse de ver a la diosa de la forja convenientemente a su frente, por lo que se lanzó hacia la mujer como si de una madre se tratara con dos piernas de pollo en su mano.

"Si, si mucho tiempo sin verte Hestia." Después de un suspiro, Hefestos le acaricio su largo cabello que llegaba a la cintura mientras que trataba de alejarla, ella trabajaba en humo y hollín todos los días, no podía permitirse mancharse tan pronto en una noche que no lo ameritaba.

"¡Qué bueno que si viniste!¡Necesitaba decirte algo!" Las palabras de alegría de la pequeña diosa se ganaron una ceja alzada de la diosa de los herreros, y no tardo en cambiar su sonrisa a una expresión sombría.

"Antes que nada, no te prestare ni una sola moneda. Sigo molesta contigo Hestia" Eran palabras muy duras para cualquier amigo, pero en su defensa esta patética diosa de apariencia de niña había abusado de su generosidad y amistad al vivir holgazaneando durante seis meses en su hogar privado sin ninguna consideración.

Realmente fue duro tener que hacer su trabajo mientras que prácticamente criaba a una niña. Por lo que al final la expulso de su casa cuando se convirtió en una verdadera molestia y le entrego esa casa escondida debajo de una iglesia.

"¡Q-Que grosera! ¿Todavía crees que te molestaría por dinero?" Hestia se sentía realmente ofendida, la clara desconfianza en las palabras de Hefesto eran notorias. Pero había cambiado, ya trabajada y tenía dos hijos.

Y en realidad, ese trabajo solamente lo había adquirido con ayuda de la deidad de la metalurgia que había movido unos cuantos favores pendientes a su favor para deshacerse de la loli.

Hefesto rodo su ojo mientras apuntaba su dedo a la comida.

"'¿No te estabas aprovechando de la comida gratis Hestia?" Hefesto se burló de Hestia al verla estremecerse unos instantes, esto era su pequeña venganza por todos los dolores de cabeza que le hizo pasar en el pasado.

¡Sufre!

¡Rueda en tu vergüenza!

Hefesto se burló de la Loli de cabellos oscuros en su mente.

"Fufufu~ Ustedes dos están tan unidas como siempre" un tercero interrumpió la prematura conversación de reencuentro de dos diosas.

"¿Fr-Freya?" Hestia se sorprendió retrocediendo un par de pasos hacia atrás, tratando de ocultarse de esta deidad

La diosa que apareció en la mira de Hestia era un rostro superior al suyo, mas excepcional que los demás dioses. Se podría decir que estaba en una dimensión completamente diferente a los demás.

La cantidad exacta de madurez se encontraba en sus gestos, y la bella juventud le hacía parecer la más bella de las flores.

Piel blanca como la nieve, extremidades delgadas que parecían flotar en el aire, liberando una gran fragancia seductora, caderas y cinturas suaves, si fuera mirada directamente, tu razonamiento podría estar en peligro.

Un vestido grabado de oro que revelaba su pecho, las largas pestañas que parecían estar envueltas en luz.

Una diosa con el encanto de la belleza, Freya sacudió su largo cabello mientras caminaba delante de Hestia y Hefesto.

"¿Tu porque estás aquí?" Hestia pregunto con cobardía hacia esa diosa, pero su pregunta le hizo ganarse un golpe de puño ligero en su cabeza por parte de Hefesto que le miraba con cansancio por la estupidez de su pregunta.

"Ara~. Solo tropezamos una con la otra. De todas formas, mucho tiempo sin verlas a ambas" Freya sonrió ante la pregunta de la pequeña deidad cautivando a los idiotas que le miraban.

"—Hefesto" Susurro Hestia doblando levemente el vestido de la deidad ardiente.

"¿Sucede algo Hestia?" Pregunto Freya inclinándose en dirección a la pequeña deidad, permitiendo que su pecho tambaleara como gelatina haciendo que tanto mortales como dioses cayeran sobre sus piernas y agradecieran por tal maravilloso momento.

"En realidad nada …" Hestia se sentía intimidada ante la pregunta de la diosa de la belleza poniendo mala cara, pero se había decidido a decir las cosas como eran realmente.

"Simplemente no soy buena tratando contigo" Hestia respondió decisivamente sabiendo que sus palabras podrían ganarse el odio del club de fans de la diosa… y a la diosa misma

"Y eso me gusta de ti sabes" Freya respondió mientras alborotaba el cabello de la pequeña deidad, y volvía a mantenerse al margen de todas las conversaciones…esperando algo.

Hestia no se dejaba involucrar ante la belleza de esta deidad, ya que tales dioses tendían a ser astutos y misteriosos, y sinceramente eso la volvía inquieta.

Ya que su silencio podía significar que estaba buscando algo entre todas las conversaciones.

"¡HUH! Hefesto, Freya y Enana" Una voz casi chillona provoco distintas reacciones en el trio de diosas.

Una pelirrojo suspiro conociendo las cosas que vendrían a continuación con la integración de esta deidad.

Freya, mantuvo su astuta sonrisa encantadora.

Mientras que Hestia… bueno.

La diosa de la pobreza comenzó a hacer que sus ojos temblaran con molestia

"…olvídalo, comparado contigo hay alguien con el que no quiero tratar jamás" Hestia respondió contundentemente en dirección a Freya.

"Ara, me siento halagada" La diosa de cabellos plateados respondió con vehemencia al escuchar sus palabras

Mientras miraba a la cuarta deidad que se presentaba, cabellos y ojos escarlata enrollado mientras llevaba un vestido fino de colores oscuros

…Loki

"¿Por qué suenas como si no quisieras verme Loli?" Pregunto la deidad de los engaños frotando la cabeza de Hestia haciendo que mechas de cabello se levantaran salvajemente.

"Por qué no quiero verte" Respondió Hestia.

"Oy, Hestia" Hefesto desaprobó la respuesta de la pequeña deidad.

"Que cruel eres loli, y yo que vine aquí cuando me enteré que una pobretona de grandes pechos se preparaba para ir a una fiesta" Loki se burló de la situación económica de la pequeña deidad.

"Mucho tiempo sin verte Loki, también me encontré con Hestia y Freya, realmente es algo." Hefesto saludo a la caprichosa deidad mientras hacía a un lado a Hestia que parecía querer atacar a la tabla de planchar.

"Ciertamente, aunque hay rostros que no deseo ver… quiero hablar contigo" Loki respondio mientras miraba primeramente en dirección a Hestia, y continuaba con su atención puesta solamente en Hefesto.

Con sus diminutos ojos Loki envió una sonrisa astuta a la diosa de cabellos ardientes

Hefesto se sorprendió al ser buscada.

"¿Qué pasa? ¿Tú también? Ciertamente parezco ser popular esta noche. ¿No me digas que se trata de una nueva misión de exploración?" Hefesto se rio al pensar que ciertamente parecía ser muy cotizada esta noche mientras bebía de su copa en mano, y comenzaba a considerar que todo ese preámbulo de Loki en realidad se trataba de un encargo de viaje de exploración a los pisos superiores.

Y de ser así, tendría que rechazarlo hasta unas pocas semanas… sus hijos no eran solamente máquinas de trabajo que debían engrasarse para volver a funcionar, debían descansar y vivir su camino.

"O no te preocupes, aun no se trata de eso" Loki no negó que tenía planeado un viaje a los pisos profundos del laberinto, pero sí que se trataba de eso por el momento.

"¿Oh? ¿Es así? ¿Entonces de que se trata?" Pregunto Hefesto volviendo a beber de su copa.

"Cuéntame sobre ese chico pelirrojo…¿Cuál es su nombre? ¡ah, si!—Emiya Shirou" Loki, siendo la diosa directa que es. Solo colocaba palabras para alargar sus palabras y molestar a sus acompañantes.

La mención del pelirrojo se ganó dos reacciones distintas entre el cuarteto de diosas.

La primera de ellas, vibro estáticamente ante la mención del herrero.

Mientras que Hefesto, estrecho su ojo violentamente mientras se acercaba con severidad.

"¿Cómo sabes sobre él?" Exigió Hefesto por una respuesta, nadie debía conocer sobre la existencia de su hijo favorito y mucho menos sobre sus habilidades innatas.

"Ufufufu~ ¿Qué clase de reacción es esa?" Loki se burló sin importarle el peligro.

"H—Hefesto…esto podría ser mi culpa" Hestia dio un paso adelante mientras sostenía los dobladillos de su vestido.

"—Explica" Hefesto estrecho su ojo mientras esperaba por la respuesta de la loli.

"…¡Todo fue culpa de su perro!" Hestia acuso sobre algún perro mientras apuntaba a dirección a Loki, esto solo fue cuando la pequeña deidad se sintió realmente intimidada ante la acusación silenciosa de la diosa de las llamas.

"¡Eh! ¡Su chico golpeo a mi Bete!" Loki respondió con relativa velocidad a las palabras de Hestia que le acusaban, y cuando Hefesto miro en dirección a la diosa del engaño… Loki no evito retroceder ante su peligrosa mirada.

"Solo cuando tu perro insulto a mi niño ¿Qué clase de persona hace eso?" Hestia respondió en defensa del pelirrojo.

Pero conforme la discusión de estas dos diosas continuaba unilateralmente… solo más preguntas se formaban en la cabeza de la diosa de la metalurgia confundiéndola en mayor medida.

¿Qué perro? ¿Bete Loga? ¿Habla del Vanargand? ¡Espera! ¿Qué pelea? Shirou…¿Shirou peleo?

Ante sus temores sobre la seguridad de su muchacho, la diosa de la metalurgia golpeo como si de la fuerza de un martillo se tratara en las cabezas de ambas diosas lambisconas para diversión de Freya que encontraba realmente entretenido todo esto.

"¡Muy bien ustedes dos! ¡Al suelo y hablen entendiblemente!" Hefesto se cruzó de brazos contundentemente mientras mostraba quien mandaba en este grupo de diosas.

Ambas deidades hicieron lo que se les dijo para su propia humillación y diversión a los ojos de los dioses chismosos que escuchaban cada palabra.

"—Bien, Loki empieza" una vez que el silencio fue claro, Hefesto no dudo en interrogar a sus iguales. Debe saber cuánto conocían sobre su hijo y no arruinar más las cosas sobre su secreto.

"La noche anterior, había reservado una cena para mis muchachos en un restaurante… y entonces uno de ellos regreso inconsciente a casa… esto causado por alguien que se presentó como De la familia Hefesto, soy Emiya Shirou" Loki comenzó a explicar lo sucedido omitiendo ciertos detalles por su pereza, porque sabía que la loli tetona los diría de cualquier manera.

Hefesto analizo las palabras de la diosa mientras acomodaba sus dedos debajo de su barbilla.

—¿La noche anterior eh?

De ser así, entonces Shirou debió de haber llegado a comer en ese restaurante que le había mencionado después de su práctica y ocultamiento de sus habilidades. Pero faltaban detalles… ¿Por qué su muchacho peleo? Y por la manera en que Loki hablo, parecía que ella no estaba presente en ese momento… por lo que.

Hefesto miro en dirección a Hestia.

"…¿Qué sucedi—No, ¿Qué causo que mi hijo peleara?" Hefesto cambio sus palabras a la mitad de la oración cuando intuyo que abarcaría una mejor respuesta con su segunda interrogante.

"Eto—yo, yo tengo dos hijos…unos buenos pequeñines. Un peliblanco de ojos rojos como un conejo, y una media elfa-human—" Hestia comenzó a explicar mientras jugaba con sus dedos índices, pero fue detenida por Hefesto que no había preguntado sobre sus dos hijos y realmente no le interesaban por el momento.

"—Hestia"

Ciertamente había sorpresa clara en sus facciones de que realmente una diosa tan irresponsable como Hestia haya logrado tener no uno, sino dos muchachos…había subestimado a la loli.

Pero sin que el trio lo supiera… una diosa había puesto un mayor interés casi imperceptible ante la mención del peliblanco.

"Todo estaba bien mientras comíamos y hablábamos entre nosotros…pero entre susurros, una mesa en particular comenzó a alzar la voz… humillando a un aventurero novato en particular… mi hijo, Bell huyo cuando no pudo aguantar más… o al menos lo intento, cuando un chico pelirrojo lo detuvo a mitad de su camino" Hestia explico mientras tenía en sus ojos clara la escena.

"¡No olvides que le arrojo acido a Bete a la cara!" Loki protesto en defensa de su hijo no mencionado.

"—En realidad, fue alcohol…pero ciertamente puede ser considerado acido por la manera en que literalmente sacaba humo de la cara del can" Se burló Hestia.

"Hestia, vuelve a Shirou" Hefesto recordó el punto de esta conversación haciendo que la Loli volviera a ordenar las cosas en su cabeza y a contarlas.

"Ups, si. Bueno… Shirou tuvo una…¿una conversación con el Brave?" Hestia no sabía si se le podía considerar a las palabras de Shirou como una amenaza, una intimidación o burla hacia la raza de los hobbit declarándolos más débiles que los animales de campo.

"¡Eso mismo quería saber yo! Después de eso Finn me ha insistido que deben de reclutar más hobbits para volverlos fuertes" Loki respondió cuando recordó la espontanea petición del rubio.

"Bueno, la conversación se llevó de manera en ventaja para Shirou… pero tu mascota quería morder a Shirou sin importar que… y la conversación se convirtió en una lluvia de golpes y huesos rotos" Hestia respondió saltándose un par de cosas, como que había apostado y ganado un poco de dinero para que sus muchachos tengan más fondos.

"¿Shirou está herido?" Hefesto pregunto con horror olvidando que había visto a Shirou esa misma mañana enviándole el contrato de venta para su sello. La preocupación de Hefesto en dirección a Shirou superaba con creces la relación maestro-estudiante.

Shirou era la clase de hijo que todo padre quisiera tener. Y si Shirou la considerara su madre, ciertamente ella no se sentiría ofendida por ello. Seria todo lo contrario, se sentiría alagada y sería un título que ella aceptaría con gusto.

"¿Eh no? Mi hija lo curo con su magia después del combate. Aunque el chico no dejaba de jactarse diciendo que era muy resistente" Hestia respondió haciendo que los rasgos intranquilos de Hefesto se suavizaran e incluso formara una pequeña risa por parte de esta diosa ante la mención de resistencia…ciertamente se trataba de su estúpido hijo.

"¿Es así? Me asegurare de agradecer a tu hija por su cuidado a mi muchacho en algún momento" Hefesto expresó su gratitud ante el cuidado que la supuesta hija no inventada de Hestia para más adelante.

"¡EY! ¿Qué hay de mí? Su muchacho lastima al mío ¿y se va con una palmada en la espalda?" Loki se encapricho que las cosas no salieran como deseara… toda la conversación la hizo parecer como la madre de villanos y a ese tipo como una especie de héroe.

"¿Oh? ¿En qué momento mencione que no habría un escarmiento? Sin importar las buenas intenciones de Shirou, ponerse en peligro contra una familia es algo por lo que le debo castigar, y aún más cuando este lo oculta de mi obligándome a enterarme por terceros" Hefesto tenía un par de ideas para reprender a ese muchacho… un mes sin venta sería algo bueno por dónde empezar.

"En su defensa… el pelea muy guay~ cada que caía se volvía más fuerte, más veloz, podía predecir los ataqu—" Las palabras de Hestia fueron cortadas en seco ante la sorpresa de que realmente alguien notara esa peculiaridad de su muchacho en una sola noche.

Los Ojos Místicos de la Comprensión Karmica.

Algo, que por todos los derechos puede ser considerado como una trampa. Debido al misterio detrás de esta habilidad nunca antes visto, no sabía muchas cosas sobre ello más allá de que Shirou tenía cierto nivel de clarividencia.

Un par de ojos destinados a la batalla, agudos como los del halcón. Astutos como el de las serpientes, pacientes como el de los lagartos capaces de resistir la presión de los vientos y las alturas y… tan fuertes como el de un león.

Shirou podía ver cosas que nadie más podía ver.

Y eso era peligroso.

Y aún más su pequeño arrebato que había formado enfrente de estas astutas y mezquinas damas, no les importaban mucho los demás dioses a los alrededores… por más que intentaran escuchar… ella se había asegurado que sus palabras no fueran entendibles por los chismosos sin asuntos ni vida que valga la pena.

Pero… estas diosas… Loki y Freya.

Ellas eran diferentes.

Hefesto las miro, mientras que Loki tenía esa cínica sonrisa salvaje de que había pescado algo, Freya mantenía su tranquila –falsa- sonrisa, solo Hestia se miraba arrepentida de haberlo arruinado por completo.

"… ¿Quieren beber algo?" Con un suspiro cansado, la diosa de la metalurgia les ofreció una de las copas gratis de esta cena.

Vaya mierda… ¡Me debes esta Shirou!

El primer paso, es tan importante como el ultimo.

"—Todo vuelve a nosotros" Shirou murmuro confundiendo más a Welf, que no entendía la razón por la que Emiya miraba las llamas con tanta pasión en sus ojos.

"…Realmente no me importa mucho las opiniones de los demás, y honestamente no me hacen falta… yo vivo de acuerdo a lo que siento. Ellos solamente dejaran de juzgar, solo cuando el mal o el bien se vuelva irrevelante y sean quienes eligan Esto…algo tan simple como una conversación

Todo lo que importa es tener paz y tranquilidad, vivir sin miedo…hacer lo que alegra tu corazen en ese momento….ello me llena de satisfacción.

Cuando ya no se puede cambiar una situación, tenemos el desafio de cambiarnos a nosotros mismos

La oscuridad mas terrible no es la que te rodea, sino la que te habita; y la luz mas bella no es la que te ilumina, sino la que asoma en tus ojos, desde adentro

2El Karma se manifestó en su iri

}Chapuzon

"-rou? ¿Shirou?" Welf había notado algo extraño en Shirou desde hace unos momentos, estaba completamente estático sin parpadear mientras miraba el fuego como… como si hubiera despertado un recuerdo.

"-lya…..¿Welf?" Shirou susurro para sí mismo lo que creía era… importante, pero antes de sumergirse mucho más en su pasado…. Noto que el pelirrojo estaba… demasiado cerca de él haciendo que su ceja se frunciera.

"¿Si?" Welf estaba preocupado, para despertar recuerdos en un lugar donde podría sufrir un golpe de calor la presión sería demasiado para él chico de ojos dorados. Por eso había tomado la cubeta de agua fresca lo más rápido que pudo y la vacío sobre el para devolverlo en sí.

"…Estas demasiado cerca, aléjate" Decir que Shirou estaba molesto era muy cierto, de todas las maneras de devolverlo en si… ¿escogió mojarlo? Además… quería ver un poco más.

Welf hizo justo lo que se le pidió hacer suspirando alegremente de que no haya muerto en su casa, pero noto como el chico de los ojos dorados se levantó mientras se secaba y aparentemente se preparaba para irse.

"…Me tengo que ir, gracias por la cena" Welf asintió de acuerdo, no quería contradecirlo. No cuando en sus ojos la alteración era visible, era como si hubiera visto a un muerto. Y fue en esos momentos donde se preguntaba…

Si Shirou se recuperaba de su amnesia…¿este Shirou Emiya seguirá siendo la persona conoce?... Y si este pelirrojo no es más que una personalidad adquirida después de sus terribles experiencias… ¿desaparecería este nuevo él? ¿y si su pasado solamente le hacía más mal? Más increíble… si su trauma tiene que ver con no entrar al laberinto entonces quiere decir que Shirou tenía un estilo de vida de estrés de batalla ¿y si en realidad… era todo menos alguien normal?

"….Se fracturo, mierda" Welf noto como el acero en la nueva espada en la que estaba trabajando, tenía delineaciones por toda la hoja que la hacían desmoronarse… justo como Emiya Shirou. Welf no evito deprimirse la noche desechando la hoja en un barril de agua con sal dentro que usaba para templar el acero en frio.

Por alguna razón sabia eso, lo intuía. Era como si el fuego fuera el segundo hogar del pelirrojo.

Tal como las armas que nacen del infierno ardiente de la fragua, Emiya Shirou había sido forjado en fuego.

La luna estaba hermosa esta noche, cualquiera que lo notara podía decirlo con el hermoso resplandor platino que desprendía desde los cielos.

Ninguna nube lo ocultaba de su vista, y acostado en el interior de su pequeña cabaña en el interior del bosque, se encontraba una viva cabellera rojiza ardiente como las llamas representando su vitalidad, pero al igual que las llamas.

El joven pelirrojo danzaba con inestabilidad en la seguridad de su hogar, mientras el sudor rodaba de su frente. Sus respiraciones se cortaban bajo la presencia de escenas mostradas en las llamas de su mente.

El gemir de una niña fue audible para el pelirrojo haciendo que su corazón parara por un momento.

Esto…esto fue confuso.

Podía…¿podía solamente ver?

Parecía carecer de un cuerpo…no sentía sus extremidades, y por una razón eso no le preocupaba. El solamente se concentró en el sonido que se había liberado y había escuchado.

Y entonces lo vio… y el horror invadió a su corazón por alguna razón.

Una hermosa espada de una calidad inigualable se encontraba empapada en el color bermejo de la sangre, este tesoro se ubicaba sujeta firmemente en la mano de un hombre.

Con un movimiento insensible, el hombre realizo un corte con la espada sobre el aire.

"IiiaaAAAA" El grito de una niña llego a mi mente, ¿Dónde está?

El pelirrojo la buscaba por los alrededores hasta que finalmente cayó sobre sus propias piernas.

cabello blanco como la nieve.

Una apariencia pequeña y frágil como una muñeca… casi parecía una diminuta hada.

"Berserker…" Su voz tenía una cantidad de dolor retenida en esas tranquilas palabras … esa… esa voz la conozco.

La necesidad de presionar su pecho se convirtió en una necesidad cuando la niña hablo, maldiciendo su incapacidad de moverse.

"Berserker aaa…Jia Berserker aaaa" La niña estaba buscando algo, con su vista cegada estiro su mano esperando tocar algo… pero la manera en que grito me desgarro cuando solamente mire como esa espada se deslizo dentro del cuerpo de esa niña

"¡Guha!"La niña dejo escapar un gemido dejándose sucumbir a sus heridas y arrastrarse sobre su sangre hacia el frente.

"¡N-No Grrrr!" Mis ojos se abrieron con sorpresa cuando lo escuche.

Eso…se sintió como mi voz, ¿estaba aquí?

Mire y allí estaba siendo retenido por una chica con una sombra sobre ella

¡Shirou, por favor!" La chica suplico que dejara de pelear…. Esto… mi corazón late ¿Qué se supone que estoy viendo?

"Duele…Me duele… Berserker…¿Dónde estás? No te veo... esta muy oscu-oscuro no veo nada " La niña continuo arrastrándose hacia… un gigante que no supo siquiera no había visto. Estaba herido, encadenado… y completamente derrotado.

Pero finalmente la pequeña mano de la niña toco la mano del gigante gris.

"Que alivio… quédate aquí conmigo Berserker…gracias por estar conmigo" La niña moriría, no quería eso… por alguna razón no quería ver esto… pero me era imposible dejar de ver esto… esa niña la conozco… sé que la conozco… su nombre…. Su nombre….

"¡Illya!" Su respiración se detuvo en frío en sus pulmones cuando finalmente recobro la conciencia en la realidad.

Encontrado estáticamente congelada por un miedo primario sobre su cama, la luz de la luna invadió la vista de su ventana iluminando la oscura habitación con el brillo platino.

Sus instintos le dijeron que mirara a su alrededor, pero su cuerpo se negaba a hacerlo. Era poco más que una estatua cuando un sonido del cantar de los búhos llegó a sus oídos fuera de su hogar en el bosque que le obligo a mirar nocivamente con sus ojos ámbar a su frente espantando a los animales que le acosaban con curiosidad.

"Cof cof~" Shirou tocio con fuerza mientras se levantaba sobre su cama, no podría conciliar el sueño después… después de eso.

Cuando la serenes se volvió una realidad en su cuerpo, su alma vibraba con pena ante el recuerdo de sus sueños.

Desde sus sueños una sensación que jamás había conocido o había olvidado floreció dentro suya…desesperanza.

Y eso formaba temblores sobre su cuerpo mientras su mente le obligaba a calmarse.

Y la única manera de lograrlo.

Seria con el sonido de las cuchillas afilándose.

Y con eso en mente, a mitad de la noche…se dirigiría a su fragua.

La lámpara de piedra magica enele cielo ilumidado

Shirou se froto la frente mientras caminaba dentro de la zona del mercado, observando y siendo observado por los trabajadores

El yunque y el martillo son mis dedos… con imaginación todo es posible

Esto no es solo un entretenimiento Bell… la herrería es parte importante de necesario para estar vivo, si el mundo pierde le conocimiento y la habilidad de trabajar con las manos y usar materiales crudos para hacer las cosas que hago.. el mundo se estancara.

Estaba sola..

Desde sus sueños una sessacion que jamas habia conocido florerio…desesperanza.

La mujer rio débilmente mientras caminaba

No es tiempo de pensar, es hora de correr

Intentar encontrarse entre los restos de lo que eramos…es otra forma de perderse.

Somos una perfecta combinación de lo imperfecto.

Incluso si es una luna falsa…¿no es realmente hermosa?

Si…ciertamente lo es.

Mi alma…cuenta historias que jamas dire

Debido a la fatiga mental, Bell babia dormido durante dota la noche de ayer. En un momento tan temprano, ambos, despues de todo, primero tenían que actualizar el estado.

Que alguien entregue joyas era simplemente excéntrico, y seria mas que obvio que la chica no rehresaria si lo vendia

Tenía el efecto de permitir observar los alrededores a simple vista.

La magia de la gema mágica entra fácilmente en el cuerpo de una persona, funcionando a algo similar a una batería o cargador, pero parece que tiene una caracreristica que dificulta la inserción en cosas inanimadad. Y el hierro entre todas lascosas fue inesperadamente mas incompatibles. Sin embargo, hay metales rarosraros, permitirían que la magia fluya fácilmente. Hay una necesidad de usarlos como materiales y es bastante molesto.

¿Por qué tanta tensión? Calmemos esas corrientes

El hierro forjado es para eliminar las impurezas e ese hierro y elevar la impureza. Además, golpear hierro crea equilibrio y mezcla diferentes tipos de metal. Abueno, de todos modos, no hay nada mejor para mejorar que solo seguir golpeando el hierro.

La pureza es alta, el equilibrio es casi perfectamente igual

Acercandome a la mesa de estar

De los monstruos, se pueden obtener cristales llenos de magia… o al menos eso he escchado. Como siempre, no estaba seguro de las cosas.

Mientras salía, no ude ver el gran calabozo.

Se uenta que el calabozo ya existía antes de que los dioses descendieran al mundo inferior.

Aunque no eran tan masivas como antes, pero las calles ya se habian construido sobre el ccalabozo, se dice que fue hecho por un predecesor del gremio.

Comenzó a preparr la fragua. Tenia una nueva herramienta que debía a comenzar a trabajar y recibió un mateial nuevo con ell que podia trabajar.

La herrería en su hogar era de un tamaño comodo y limpia.

Endenciendo el fuego. Despues de terinar el mantenimiento de todas las herramientas, cuando el lugar comenzaba a calentarse, comenzó a procesar el hierro y la gema mágica.

No puedo alardear de mis antepasados. Peropuedo mostras las medallas y otros honores militares, por no encionar las cicatrices enmi obtenidas en el frente, ellas son mi titulo de nobleza.

La luz cegadora que alumbra la habitación le obligo despertas, habiendo olvidado cerrar las cortinas como todas las noches… se levanto con pereza de la cama mientras buscaba unas plendas limpias de su guardarropa.

No

Cerro sus ojos y se relajo.

Despues de ese sueño, no habia logrado conciliar el sueño…era todo lo contrario.

Ya que sentimientos de cancancio, culpa y resentimiento le inveadieron mágicamente.

Supuestamente, pero debido a los valores de Muramasa, quien puso sus ojos en el «karma» dentro de las llamas durante toda su vida, sus ojos de halcón perforan no solo a la presa, sino también el destino que tiene por delante

Los ojos ambrar revolotearon cuando el pelirrojo se despertó con un gruñido.

¡Debi haberme quedado" a jusgar ´pr eñ sudor frio rodando sobre su frente y el viento frio parecía que un era noche.

Todavía dormido, se levanto aturdido y camino hacia la puerta, que lo lleva fuera de su habitación.

En algún lugar del antiguo Japón, había una pequeña ermita. No muchos entraron y no muchos salieron. Está destinado a un estilo de vida simple. No mucho para lucir elegancia o riquezas sino algo más modesto y sencillo.

Además de la ermita, había una ferrería. Dado que había una fragua, solo podía significar una cosa.

Dentro de la fragua, había un herrero.

El anciano sale. "Estos viejos huesos ya no me sirven de mucho... ¿eh?" Se dice a sí mismo mientras sale a mirar al cielo. Solo estaba tomando un descanso de forjar sus armas.

¿Cuántas cuchillas hizo? Eran tan grandes en cantidad que ya no piensa en cuántos eran. Katanas, tachis, wakizashis, tsubas, tantos de ellos. Al final, hizo todas esas espadas porque solo estaba persiguiendo un sueño que quería lograr hace mucho tiempo.

Se ríe de ese pensamiento. Nunca lo logró, pero todavía lo intenta incluso antes de pasar. ¿Qué tan terco podría ser en realidad? ¿Qué tan tonto es a los ojos de muchos?

Recuerda el nombre que tenía. "The Mad Swordsmith" se repitió en los pasillos de la historia. Los tontos de Tokugawa simplemente admiraban sus espadas, y fue solo por coincidencia que sus espadas trajeron maldiciones a la línea familiar Tokugawa.

Pero ¿qué importa eso? Nunca fue su objetivo impresionar al Emperador. Solo deseaba recrear esa espada.

Se da cuenta de que las flores de cerezo están cayendo. Todos eran hermosos. Como una nieve de color rosa, cayeron con gracia y belleza. Encantador y dulce.

Extiende la mano hacia el cielo y toca uno. Sintiendo el pétalo, sonríe. "¿No eres una linda?"

De repente se siente como si estuviera siendo jalado. Como si una fuerza lo estuviera arrastrando desde alguna parte.

'Parece que ha llegado mi hora, ¿eh?' Piensa para sí mismo mientras suelta el pétalo.

Sonríe antes de que uno de los mejores herreros de Japón desaparezca de su pequeña ermita. Su nombre nunca será olvidado.

.

La luna estaba hermosa esta noche, el anciano podía ver.

Ninguna nube lo ocultaba de su vista, sentado en el exterior de su pequeña casa en la montaña. Solo era lo suficientemente grande para una habitación individual, utensilios de cocina y una fragua. Lo esencial muy básico.

Muramasa había hecho su nombre y fortuna fabricando armas. Espadas, lanzas, cualquier cosa que se le pidiera. Incluso si odiaba a la persona, aceptó el trabajo sin arrepentirse.

Había buscado en los campos de batalla empapados de sangre, plagados de cadáveres, para que sus espadas los recuperaran y los arreglaran. Incluso ganó renombre mientras hacía su herrería. Senji Muramasa había sido una vez un nombre familiar, buscado por todos y cada uno en busca de espadas de calidad.

Había descuidado a su familia para perfeccionar sus habilidades y se mudó a las montañas donde ya no los vería por su propia elección, por su trabajo. Y a su vez, no querían tener nada que ver con él.

Un suspiro de pesar escapó de sus labios envejecidos.

Antes de que Shirou pudiera siquiera reflexionar sobre qué demonios estaba pasando... los vellos de su cuello se erizaron.

Su respiración se detuvo en frío en sus pulmones, congelada por un miedo primario. Sus instintos le dijeron que mirara a su alrededor, pero su cuerpo se negaba a hacerlo. Era poco más que una estatua cuando un sonido llegó a sus oídos detrás de él... en el patio del hotel.

El sonido de las cuchillas afilándose.

Su cuerpo se agitaba y temblaba con temblores, los instintos aún le gritaban que corriera para esconderse y escapar para vivir—

Sus ojos, por fin, se volvieron para mirar detrás de él y atraparon al guerrero que lo miraba fijamente.

s/13652935/1/Throne-Of-Shirou

} Tatachan!

La luna estaba hermosa esta noche, cualquiera que lo notara podía decirlo con el hermoso resplandor platino que desprendía desde los cielos.

Ninguna nube lo ocultaba de su vista, y acostado en el interior de su pequeña cabaña en el interior del bosque, se encontraba una viva cabellera rojiza ardiente como las llamas representando su vitalidad, pero al igual que las llamas.

El joven pelirrojo danzaba con inestabilidad en la seguridad de su hogar, mientras el sudor rodaba de su frente. Sus respiraciones se cortaban bajo la presencia de escenas mostradas en las llamas de su mente.

El gemir de una niña fue audible para el pelirrojo haciendo que su corazón parara por un momento.

Esto…esto fue confuso.

Podía…¿podía solamente ver?

Parecía carecer de un cuerpo…no sentía sus extremidades, y por una razón eso no le preocupaba. El solamente se concentró en el sonido que se había liberado y había escuchado.

Y entonces lo vio… y el horror invadió a su corazón por alguna razón.

Una hermosa espada de una calidad inigualable se encontraba empapada en el color bermejo de la sangre, este tesoro se ubicaba sujeta firmemente en la mano de un hombre.

Con un movimiento insensible, el hombre realizo un corte con la espada sobre el aire.

"IiiaaAAAA" El grito de una niña llego a mi mente, ¿Dónde está?

El pelirrojo la buscaba por los alrededores hasta que finalmente cayó sobre sus propias piernas.

cabello blanco como la nieve.

Una apariencia pequeña y frágil como una muñeca… casi parecía una diminuta hada.

"Berserker…" Su voz tenía una cantidad de dolor retenida en esas tranquilas palabras … esa… esa voz la conozco.

La necesidad de presionar su pecho se convirtió en una necesidad cuando la niña hablo, maldiciendo su incapacidad de moverse.

"Berserker aaa…Jia Berserker aaaa" La niña estaba buscando algo, con su vista cegada estiro su mano esperando tocar algo… pero la manera en que grito me desgarro cuando solamente mire como esa espada se deslizo dentro del cuerpo de esa niña

"¡Guha!"La niña dejo escapar un gemido dejándose sucumbir a sus heridas y arrastrarse sobre su sangre hacia el frente.

"¡N-No Grrrr!" Mis ojos se abrieron con sorpresa cuando lo escuche.

Eso…se sintió como mi voz, ¿estaba aquí?

Mire y allí estaba siendo retenido por una chica con una sombra sobre ella

¡Shirou, por favor!" La chica suplico que dejara de pelear…. Esto… mi corazón late ¿Qué se supone que estoy viendo?

"Duele…Me duele… Berserker…¿Dónde estás? No te veo... esta muy oscu-oscuro no veo nada " La niña continuo arrastrándose hacia… un gigante que no supo siquiera no había visto. Estaba herido, encadenado… y completamente derrotado.

Pero finalmente la pequeña mano de la niña toco la mano del gigante gris.

"Que alivio… quédate aquí conmigo Berserker…gracias por estar conmigo" La niña moriría, no quería eso… por alguna razón no quería ver esto… pero me era imposible dejar de ver esto… esa niña la conozco… sé que la conozco… su nombre…. Su nombre….

"¡Illya!" Su respiración se detuvo en frío en sus pulmones cuando finalmente recobro la conciencia en la realidad.

Encontrado estáticamente congelada por un miedo primario sobre su cama, la luz de la luna invadió la vista de su ventana iluminando la oscura habitación con el brillo platino.

Sus instintos le dijeron que mirara a su alrededor, pero su cuerpo se negaba a hacerlo. Era poco más que una estatua cuando un sonido del cantar de los búhos llegó a sus oídos fuera de su hogar en el bosque que le obligo a mirar nocivamente con sus ojos ámbar a su frente espantando a los animales que le acosaban con curiosidad.

"Cof cof~" Shirou tocio con fuerza mientras se levantaba sobre su cama, no podría conciliar el sueño después… después de eso.

Cuando la serenes se volvió una realidad en su cuerpo, su alma vibraba con pena ante el recuerdo de sus sueños.

Desde sus sueños una sensación que jamás había conocido o había olvidado floreció dentro suya…desesperanza.

Y eso formaba temblores sobre su cuerpo mientras su mente le obligaba a calmarse.

Y la única manera de lograrlo.

Seria con el sonido de las cuchillas afilándose.

Y con eso en mente, a mitad de la noche…se dirigiría a su fragua.