CAPÍTULO 3

El equipo no tardó más de hora y media en llegar a Luray, pero a Morgan se le hizo eterna aquella espera. De camino a la comisaría había hablado con Emily a través de mensajes para preguntarle cómo estaba pero ésta le había respondido prácticamente con monosílabos, eso sí, asegurándole que todo iba bien.

Derek asumió que Emily no tenía demasiadas ganas de conversación después de enterarse de que el equipo se dirigía hacia allí y que por tanto, su relación acababa de ser expuesta.

Estaba charlando con el jefe Lincoln, cuando Hotch, Rossi, J.J. y Reid entraron en la comisaría. Lo siguiente fueron una serie de saludos y presentaciones protocolarias antes de que el jefe de policía les mostrara el espacio que les habían habilitado siguiendo las indicaciones de Morgan.

A continuación les actualizó la información.

— Han hallado dos cadáveres más…— Dijo el jefe Lincoln— El forense fecha las muertes en diferentes momentos, pero todavía tiene que corroborarlo con la autopsia… Ya han comenzado el traslado de los cuerpos.

— ¿Todas son mujeres?— Preguntó Rossi.

— Sí— Respondió Morgan— Aún no ha podido precisar la edad… Iba a acercarme a la oficina del forense en cuanto terminen de trasladar los cadáveres… La disposición de los cuerpos parece aleatoria… Creo que podemos confirmar que sólo es el lugar donde se deshace de ellos.

— Bueno, les dejaré trabajar— Intervino de nuevo el jefe Lincoln— Si necesitan cualquier cosa, sólo avísenme…

Acto seguido, salió de la sala y Hotch comenzó a repartir las tareas.

— J.J., ve tú con Rossi a la oficina del forense...— Dijo Hotch, y luego se dirigió a Morgan— Ya conoces la zona. Prefiero que regreses con Reid al sendero para que hagáis un perfil geográfico.

Morgan iba objetar que antes tenía que pasar por el hospital cuando justamente Emily entró por la puerta. Como era de esperar llevaba un cabestrillo en el brazo. Antes de que pudiera decir nada, J.J. se acercó a ella, alarmada.

— Dios mío, Emily, ¿qué te ha pasado?

Emily le dirigió a Morgan una mirada confusa, pero se dio cuenta de que estaba tan desconcertado como ella. Derek había asumido que si nadie había mencionado nada sobre Emily era por pura discreción, y Emily creía que todos estarían al tanto de su relación. ¿Tal vez Morgan no les había hablado de su accidente para no preocuparlos? Podía notar que Hotch no estaba sorprendido, al contrario que el resto.

— Me caí en el sendero, así descubrimos los cadáveres— Explicó— No es nada, sólo está dislocado. Unos días con cabestrillo y estaré recuperada— Se unió entonces al resto del grupo— ¿Qué sabemos? Morgan me dijo que había tres cadáveres.

— Espera, ¿ya estabas aquí?— Pregunto Reid en pleno desconcierto.

— Cinco ya— Concretó Hotch, ignorando la normal curiosidad de Reid. No era el único, todos se miraban extrañados.

Morgan también ignoró los rostros intrigados. No entendía qué hacía Emily allí, supuestamente debería haber permanecido unas horas más en el hospital.

— ¿No ibas a quedarte en observación?

— Estoy bien…— Aseguró Emily, aunque Morgan notó que rehuía sus ojos. Luego se volvió hacia Reid— Sí, estaba aquí. Creí que lo sabíais— Y a continuación interrogó con la mirada a Morgan, que se encogió de hombros.

— Se lo dije a Hotch…— Se limitó a exponer antes de centrarse en su preocupación actual— No te caíste, te mareaste y perdiste el conocimiento… ¿No te han hecho más pruebas?

— ¿Perdiste el conocimiento?— Intervino Hotch. Recordaba perfectamente que Morgan había hablado de una caída— Morgan, no me dijiste...

— ¿Alguien me puede explicar que está pasando aquí?— Irrumpió J.J. A su lado estaba Rossi, pero éste sólo exhibía una sonrisa astuta mientras las conversaciones se cruzaban sin demasiado sentido. J.J. se dio cuenta de que el italiano ya estaba sacando sus propias conclusiones.

— No recuerdo lo que te dije… — Derek contestó a Hotch— Estaba pensando…

— ¿En Emily?— Sugirió por fin Rossi, ampliando su sonrisa— Apuesto que no está siendo el fin de semana que esperabais— Se burló. Recibió una mirada de advertencia de Hotch, pero poco le importó.

Derek resopló, resignado a que si Hotch no le había contado su relación al resto del equipo, ya no había necesidad de hacerlo. Rossi lo había dejado meridianamente claro.

— ¿Cómo? ¿Qué…?— Y Reid cayó en la cuenta— Oh... Vaya… Oh…— Balbuceó— ¿En serio?

J.J. se volvió hacia Emily, atónita.

— ¿Em?

Y Emily, una vez descubierto su secreto, y teniendo en cuenta que ahora mismo tenía asuntos más graves que resolver, al margen de atrapar un asesino en serie, decidió obviarla.

— No fue para tanto. Solicité el alta voluntaria— Declaró la morena con un suspiro de cansancio respondiendo a Hotch cuyo comentario se había perdido entre otros muchos— ¿Podemos continuar?

— Depende, ¿Vas a volver a desmayarte?— Le reprochó Morgan ofuscado por la nula preocupación de Emily por su propio estado de salud.

Aquel comentario recibió una evidente desaprobación del resto del equipo.

Emily jadeó, boquiabierta.

— Derek, te garantizo que no quieres tener esta conversación aquí.

Todos pudieron notar que el tono entre ambos correspondía claramente al de una discusión de pareja.

Por un momento, Emily creyó que la discusión terminaría allí, pero pronto comprobó que estaba muy equivocada. Morgan se acercó a ella y la tomó del brazo.

— Bien, tengamos entonces esta conversación en privado…

Y de pronto, y ante los rostros estupefactos de los allí presentes, se vio arrastrada por Morgan hacia el exterior de la comisaría.

En el interior, los cuatro agentes se quedaron en silencio observando la escena hasta que los dos implicados desaparecieron de su vista. Hotch se encontró entonces con tres pares de ojos mirándolo directamente que le pedían explicaciones.

— Me enteré cuando Morgan llamó para informarme del hallazgo de los cuerpos— Se excusó— No sé los detalles y prefiero no saberlos hasta que terminemos el caso.

Hotch simplemente le había dicho al resto que Emily viajaría por su cuenta, de ahí la sorpresa de todos al comprobar que ya estaba allí.

— Sabes que que esto viene de hace tiempo, ¿no?…— Señaló Rossi. Siempre había tenido sus sospechas sobre la pareja, y tenía que reconocer que lo habían ocultado muy bien, pero él era demasiado viejo y demasiado astuto como para que ciertas actitudes le pasaran desapercibidas— No va a ser tan sencillo como si pudieras prohibírselo.

— No lo haría aunque pudiera…— Se lamentó Hotch, y era un lamento porque comprendía mejor que nadie las consecuencias que tendría para el equipo si Strauss lo descubría.

— No puedo creerlo…— Murmuró J.J. — ¿Cómo no nos hemos dado cuenta?

— A veces cuesta ver lo más evidente, incluso a nosotros— Dijo Rossi— Aunque hay que reconocer que tiene su lado divertido…

Hotch alzó las cejas. Como responsable de aquel equipo no encontraba la diversión por ningún lado.

— Pues espera a que se entere García— Bromeó Reid— Eso sí que será memorable…

— Uff…— Resopló J.J. Podía imaginarse perfectamente sus gritos.

Pasado el shock inicial, el equipo se centró en el trabajo que tenían por delante dejándoles tiempo a Morgan y a Emily para que resolvieran sus problemas en privado.

— ¡Derek! ¡¿Te has vuelto loco?!— Le recriminó Emily a Morgan ya en el exterior de la Comisaría— ¡¿Qué van a pensar los demás?!

— ¿Que nos hemos estado acostando durante meses?— Replicó éste con la certeza de que ya les habrían hecho el perfil completo— No, espera… ¡Eso ya lo saben!

— Por el amor de Dios…— Farfulló ella— ¿Qué bicho te ha picado? Ya te he dicho que estoy bien.

Derek no quería enfadarse. Realmente no quería hacerlo. Inspiró profundamente y contó hasta diez para calmarse. Se acercó un poco más a ella hasta que ambos dieron contra la pared de la comisaría. Se habían apartado hasta una esquina, lejos de la entrada principal.

— ¿Me quieres explicar por qué te has ido del hospital cuando los médicos han recomendado que te quedaras en observación?— Le preguntó bajando el tono de voz.

Emily consideró sincerarse en ese momento con él, pero al mismo tiempo tenía miedo. Si aún ella misma no acababa de creer que fueran a convertirse en padres en tan sólo unos meses, ¿cómo iba a lidiar con su reacción?

— Los análisis están bien… Me han dado medicación para la úlcera y he podido comer algo antes de venir… No había necesidad de quedarme acostada en una cama sin hacer nada. Pero te prometo que si vuelvo a encontrarme mal, serás el primero en saberlo… — Miró por encima del hombro de Morgan, y cuando comprobó que no había ojos indiscretos, le acarició el rostro en un gesto tranquilizador— E incluso te dejaré que me lleves de nuevo en brazos…

Aquel último comentario lo hizo sonreír. Tal vez el hecho de haberla perdido una vez, lo había vuelto especialmente protector con ella. Si lo pensaba bien, Emily en más de una ocasión había abandonado el hospital antes de tiempo y había continuado trabajando como si nada hubiera ocurrido.

Así que finalmente cedió.

Morgan se inclinó sobre su rostro para susurrarle al oído.

— Cuando esto termine te voy a llevar en brazos hasta la cama…

Ello lo miró de reojo, reprimiendo una sonrisa.

Un carraspeo rompió la burbuja en la que se encontraban.

Derek se apartó a un lado bruscamente, sorprendido por la irrupción de Reid. Intercambió una mirada cómplice con Emily, soportando la pequeña la sonrisa de Reid.

— Hotch quiere que vayamos cuanto antes al sendero— Les dijo.

Derek se dio cuenta de que Emily se había quedado pensativa. Sólo se le ocurría un motivo.

— De ninguna manera vas a volver allí— Le advirtió antes de que ella lo mencionara. Había un buen trecho desde la cabaña hasta el sendero, y por mucho que las pruebas hubieran salido bien, dudaba que pudiera realizar esfuerzos físicos.

Ella frunció el ceño. Derek había malinterpretado su silencio.

— No gracias, las excursiones os las dejo a vosotros… Más bien quería acercarme a la cabaña para cambiarme de ropa… Tengo tierra hasta en la ropa interior…. Y básicamente he caído sobre un cadáver…— Explicó con gesto de desagrado.

En opinión de Reid, aquello se volvía cada vez más interesante. ¿Una cabaña? Así que habían alquilado un nido de amor. Resultaba sorprendente teniendo en cuenta la alergia que siempre habían mostrado antes por el romanticismo.

— ¿Vamos entonces?— Les instó Reid.

En aquella ocasión optaron por utilizar uno de los todoterrenos de la policía. No se podía ir en él hasta la zona exacta del sendero, pero sí podían ascender un poco más que si hubieran ido en un vehículo normal. Dejarían a Emily en la cabaña, y Reid y Morgan continuarían.

Derek no dio opción a que nadie más que él condujera. No se fiaba de Reid circulando por un terrero pedregoso, y Emily por razones obvias no podía hacerlo. Estaría unos días con el cabestrillo y eso implicaba que tendría que aceptar la ayuda del resto para algunas actividades.

Emily se sentó en el asiento del copiloto, y Reid se acomodó en la parte trasera. Como era de esperar, el silencio en el habitáculo sólo duró lo que Morgan tardó en salir del aparcamiento.

Por el espejo retrovisor Emily y Morgan vieron cómo Reid se sentaba en la parte central y asomaba la cabeza entre los dos asientos delanteros.

— ¿Entonces?— Preguntó con fingida naturalidad— ¿Lo vuestro va en serio?

Emily y Morgan se miraron entre sí. Aún no habían tenido la oportunidad de acordar qué le contarían al equipo sobre su relación. Y el interrogatorio no había hecho más que empezar. Se habían reprimido porque se encontraban en mitad de un caso, pero esa contención no duraría eternamente.

— Define serio— Bromeó Emily haciéndole un guiño a Morgan, que optó por mirar hacia el frente y dejar que fuera Emily quien saciara la curiosidad del joven.

Reid no era un gran experto en relaciones amorosas, pero había leído algunos manuales.

— Diría que una relación seria se define por un vínculo romántico donde existe un compromiso para limitar otros vínculos fuera de la pareja… No me refiero sólo a la exclusividad sexual, sino que se trata más de un tema de sentimientos… El amor, por supuesto… Que es básicamente lo que no podría compartirse con otra persona… Ciertamente existen las parejas liberales, donde las relaciones sexuales con terceros no implican que podamos descartar el concepto de "serio"… precisamente porque en estos casos hay un acuerdo mutuo…. Pero en cualquier caso creo que el amor y el deseo de planificar una vida en común, es lo que define una relación como "seria"

Emily jadeó. Demasiada información para un comentario mínimo.

— Eso te pasa por alentarlo…— Se burló Morgan.

— ¿Y bien?— Insistió Reid, orgulloso de sí mismo— ¿Lo vuestro es serio?

— No nos acostamos con otras personas, si es lo que preguntas… — Dijo Emily, sin atreverse a entrar en nada que tuviera que ver con los sentimientos— De todas formas, jamás se me ocurriría algo así…— Murmuró para sí misma.

Aquello intrigó a Morgan, que le dio una mirada fugaz.

— Ah, ¿no?— Se interesó— ¿Nunca has tenido una relación abierta?

Emily alzó una ceja, incrédula.

— He tenido novios que actuaban como si tuvieran una relación abierta… — Reveló recordando un par de parejas infieles que se habían cruzado en su vida— ¿Tú sí?

Reid aguzó el oído. La conversación se estaba volviendo cada vez más interesante.

— No…— Respondió Morgan, vacilante.

— Para eso tendría que haber tenido primero una relación de pareja…— Apuntó Reid— Morgan no sale más de dos veces con una mujer…

Emily se echó a reír.

— Así que técnicamente no has tenido oportunidad de demostrarlo.

Derek sonrió

— Técnicamente te lo demuestro cada día, ¿no crees? – Puntualizó haciéndole un guiño— Princesa, no tengo ninguna duda sobre nosotros, deberías saberlo ya…

Emily enmudeció. No esperaba aquella exposición implícita de sus sentimientos con tal naturalidad. A Morgan lo enterneció el rubor que súbitamente subió a sus mejillas. Emily era una persona muy celosa de su intimidad.

— ¿Sabéis qué?... Parece que vuestra relación es bastante seria— Concluyó Reid con satisfacción.

En un movimiento inconsciente, Emily posó su mano sobre su vientre. Reid no tenía ni idea de cuán acertado estaba.

— ¿Te duele?

Emily se sobresaltó al escuchar a Morgan, que se había percatado de su pequeño descuido. En otras circunstancias, Morgan quizás no habría achacado aquel gesto tan frecuente en las embarazadas a sus problemas estomacales, pero por una vez su úlcera jugaba a su favor.

— Un poco— Contestó ella, e inmediatamente apartó la mano de su vientre.

Derek estrechó sus ojos sobre ella, confuso, preguntándose por qué por segunda vez, desde que había salido del hospital, le había rehuido la mirada.

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