Boku no hero No me pertenece.
El Oc Megumi me pertenece, ella es mi bebé.
Noche de brujas
Si es sincera con ella misma, Yoarashi Megumi no pensaba en convertirse en una bruja, es más bien una profesión que desencadeno luego de muchos eventos curiosos; pero el punto de que ella se convierte en una bruja poderosa, provoca aun risa en ella. Paso de ser huérfana a vivir con una familia humilde afueras de la ciudad, para descubrir que en realidad es hija del conde de una gran nación y su padre le había abandonado. Dejando de lado el drama de su familia, decide ser bruja porque su sangre parece ser susceptible a la magia y sería un horror no aprovecharse de la cantidad de mana que su cuerpo genera por sí mismo. Ocupa varios maestros a lo largo de los años obtener control sobre sus poderes, pero con el tiempo logra hacerse de un nombre y atraer atención no totalmente deseada.
Las había aprendido a manejar.
Su hermanastro era uno de los caballeros más poderosos del reino de Erde, por lo cual defenderse sola no es un problema.
El problema es cuando viene de esta forma.
—¿Qué te dije sobre mantener tus patas fuera de problemas? —gruñe Megumi sintiendo la energía a su alrededor fluctuante, pequeñas chispas de agua se congelaban y descongelaban a su alrededor.
Los rayos a lo lejos, también era un indicio de su mal humor.
El chico frente a ella era bastante alto, aun así, era mucho más joven de lo que era Megumi; el ser bruja altero gran parte de su mortalidad natural y ahora envejece mucho más lento que el humano promedio. El chico rubio es divertido de ver, encogiéndose molesto frente a ella que mide una cabeza menos que este. La mirada azulada de Megumi choca con la roja de Bakugou Katsuki, un hombre lobo que ha estado criado desde que era un niño.
¿Por qué?
Megumi había pensado que el adorable niño con orejas de lobo era adorable, pero ahora que tiene más de 20 años, ese niño adorable se trasformó en un adulto claramente insufrible con desacato a la autoridad.
Este bufo.
Megumi está por convertirlo en un ratón.
—No sucede Nada Megumi-chan, Kaa-chan solo estaba jugando—intenta defenderlo Midoriya Izuku, un fantasma que habita en el bosque dentro de sus dominios.
Había conocido a Izuku cuando vivió y fueron buenos amigos, su muerte realmente fue desagradable y puede o no puede que Megumi se vengara de sus perpetradores. Katsuki había estado encantado con Izuku de niño, hasta el punto que Izuku solía llamarlo "Kaa-chan", pero el adorable niño lobo que ve todo con ojos brillantes se ha desvanecido para dejar a este adulto problemático.
Megumi apenas puede controlarlo.
Izuku asegura que no hay mal causado, incluso cuando Megumi tuvo que usar magia para arreglar gran parte del bosque encantado y estaba agotada; gruño todo el camino de regreso a casa con Katsuki siguiéndola de cerca.
No lo entiende.
Cuando era niño y fue abandonado (sus padres asesinados por cazadores) dentro de sus dominios, Megumi como bruja consagrada pensó en darle refugio a una especie sobrenatural; el niño había necesitado ayuda desesperadamente y Megumi es débil con los niños. Pensó que cuando fuera creciendo, el niño encontraría su propio camino y seguiría los pasos de la luna como sus compañeros de su especie. La mayoría de hombres lobo buscaría una pareja de por vida, otros preferirían vivir en manadas e incuso estaba quienes aprenden magia de transformación para pasar por humanos.
Pero Katsuki sigue con ella.
Había dudado sobre si ver algunos de su especie le haría cambiar de opinión, pero cuando tenían15 años le busco una comunidad a unas ciudades de distancia; decir que Katsuki los había aborrecido era poco, lo cual casi provoco una lucha que Megumi pudo evitar por duras penas. Así que la parte de unirlo a su especie estaba descartada y Megumi había tenido que vivir con el niño imprudente por casi dos décadas.
No era nada comparado a su edad.
Pero comenzaba a preocuparle.
Los hombres lobo eran longevos, no tanto como las brujas, pero Megumi no quería atar a Katsuki a su vida solitaria; claro que tiene amigos y conocidos que ayuda, pero las visitas de estos son demasiado distanciadas. La mayor relación del hombre lobo es con ella y Megumi duda que sea tan interesante.
Katsuki es bastante útil, mantiene alejado a las personas malas de su territorio, ayuda a recolectar ingredientes y suele llenar el vacío solitario que tenía antes de conocerlo. Su hermano es un guardia importante del reino, que solamente gracias a su sangre de mago se ha mantenido vivo los últimos años; pero ya es un hombre mayor y Megumi teme que la próxima vez que lo vea, pueda ser la última.
Suspira mientras llega a su casa.
Es una casa de dos pisos bastante considerable, encantada por todos lados y el lugar donde ha estado trabajando desde que fue maga solitaria; Katsuki le reprende sobre ser una acumuladora, pero Megumi solo se ofende ya que todo es importante para ella. Cada espacio tiene parte de su esencia, cada runa fue escrita con precisión y convicción, cada rasguño en la madera le recuerda cuando Katsuki estaba aprendiendo a usar su transformación.
Parte de su enojo disminuye al ver la presencia de Katsuki en la casa, intentando recordar más el niño que tanto cariño le género, al mocoso que es ahora.
De reojo mira al hombre que camina con las manos dentro de los bolsillos de su chaqueta verde, los ojos rojos rasgados no parecen en lo mínimo arrepentidos y eso irrita un poco a Megumi. Gruñe mientras camina a su estudio, azotando la puerta con demasiada fuerza, esperando que le quede claro al idiota con quien vive que está enojada y que al menos debería estar arrepentido. No es que vaya a pedir disculpas, su querido niño lobo ha dejado el cuerpo de ese tipo hace mucho y duda que venga alguna vez a ella con los brazos abiertos para abrazarle nuevamente.
Gimoteando se acerca a su mesa, trabajando furiosamente en unos papeles de un nuevo hechizo; las flores a su alrededor parecen reírse de algo que ella no sabe, al tiempo que unas hadas de polen también la ven divertidos y Megumi simplemente sisea. Una serpiente que estaba entre la ventana, la ve casi cansada y ella quiere sacarle el dedo del medio.
El trabajo la distrae lo suficiente, lamentablemente el hechizo que permitiría crear una puerta a otro universo aún se encuentra lejos de perfeccionarse. La idea estaba ahí desde hace tiempo, donde sus sueños muestran otros universos, como si fueran otras versiones de sí misma o tal vez vidas pasadas; la curiosidad de descubrir el viaje entre universos es tentadora, queriendo ser llamada bruja dimensional.
Ya había conocido a una, pero la descarada perra no le quiso enseñar, pareciendo divertida sobre el hecho de que Megumi tiene potencial para hacerlo; pero no la ayuda.
Hipocresía.
Olvida el tiempo y las horas, los libros aumentan a su alrededor y los papeles tachados caen al suelo. No es hasta que es imposible ignorar su estómago, que Megumi sale de su habitación luciendo mucho más irritada que como entro; la luz del sol indica que pudo haber pasado no tantas horas como espera, pero ya que es de día y se ha trasnochado nuevamente decide buscar algo de picar en la cocina.
Su mano se detiene cuando ve sobre la mesa un plato lleno de alimentos, provocando que su irritación comience a desaparecer; Megumi es buena cocinera (crear pociones no es diferente a cocinar), pero desde que Katsuki creció es prácticamente quien se apodera de la cocina. Suspira mientras ve la comida preparada por su compañero de vivienda y no puede más que restregarse el rostro.
Se pega una cachetada que probablemente resuena en todo el lugar.
Eliminando el rumbo de sus pensamientos, mientras se sienta a comer con su mano marcada en su rostro.
Katsuki es su amigo.
Nada más.
Viven juntos, pero nada más.
No debe pensar en nada más.
Las brujas no deberían amar, al menos no de forma romántica, usualmente sale muy mal y Megumi tiene muchas anécdotas de brujos para saber que es una pésima idea. Cuando Katsuki comenzó a crecer, Megumi dejo de verlo como un niño y de alguna forma comenzó a notar su presencia con mayor temor; el chico era extremadamente atento como grosero, era difícil forjar una línea fija. No solamente se acostumbra a su presencia, cada día que pasa Megumi comienza a verlo con ojos diferentes, notando todas sus cualidades como sus desventajas.
¿Por qué se interesó en este?
Mientras come siente su irritación y felicidad por niveles iguales, la comida es deliciosa.
.
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—Iremos al pueblo esta noche—determina Megumi con tranquilidad cuando ve a Katsuki dos noches después.
Viven juntos, pero usualmente cuando Megumi está trabajando seriamente en su despacho, pueden pasar varios días antes de que salga a buscar algo para sobrevivir; la presencia de Katsuki provoca un poco más de control en la chica, pero no lo suficiente, lo bueno es que ya no muere de hambre. Katsuki también ayuda mucho con las tareas del hogar y arrastrarla para que duerma cuando pasa varios días encerrada en su estudio; cuando era niño este siempre le pediría que le leyera historias o que le enseñara magia.
Pero aparte de la magia de explosiones, el chico no mostro un gran interés en ser brujo.
Lastima.
Megumi cree que podría ser uno de los brujos más grandes del mundo si quisiera.
—No—es la voz de Katsuki indiferente mientras toma una taza de té leyendo un libro.
El rostro de Megumi se crispa.
—No era una pregunta, me lo debes luego del trabajo que hice hace dos días—farfulla con molestia y Katsuki se eriza en su lugar viéndola molesto.
—Hoy es el festival de primavera, no quiero ir al pueblo, ya sé que sucede en estas fechas—
—Si no vas conmigo le diré a Todoroki quien fue el causante que la torre norte de su castillo se destruyera—
La mención del vampiro fue suficiente para hacer gimotear a Katsuki, claramente odiando al hombre y maldiciendo sobre el incidente hace tres meses; Megumi no siente vergüenza en decir que aún sigue utilizándolo de chantaje.
Y funciona.
Media hora después ambos caminan en dirección al pueblo.
Katsuki dice audiblemente que la odia y Megumi solo se ríe divertida.
Es un chico problemático, pero no puede negar que es divertido estar a su alrededor.
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El festival de primavera es bastante famoso en la ciudad de Musutafu, la pequeña aldea prepara todo para el festival y varios comerciantes se instalan por esa noche. Megumi estaba aquí cuando la ciudad se fundó hace una década y no ha faltado ningún año para el festival; muchos la conocen como bruja, pero no es que le tengan miedo. Megumi se ha autodenominado protectora de la aldea, ya que está en sus dominios y por eso el pueblo le agradece. Si bien la aldea está conformada por muchos humanos, puede ver otras criaturas dentro del festival y Megumi está feliz por esto; Musutafu es de las pocas ciudades que acepta dichas criaturas sin escándalo y eso es un logro para ella.
Pueden coexistir y ayudarse.
Ojalá todo el mundo viera eso.
Lamentablemente en otras ciudades, es común ver que discriminan a las criaturas mágicas y los esclavizan; cuando Megumi puede hacer algo al respecto, bueno, la sangre ha sido derramada y su nombre como bruja es de connotación negativa fuera de sus terrenos.
—¡Megumi-chan! —saluda un chico rubio radiante cuando salta prácticamente a su alrededor, haciendo que Megumi sonría.
—Denki-kun—
El chico en realidad es un demonio, expulsado del inframundo que termino estancado en el mundo humano; sus poderes eléctricos son de mucha curiosidad para Megumi, sobre todo porque este siempre ha sido tan tierno con los humanos.
Es probablemente más longevo que ella, pero actúa más estúpidamente.
Katsuki le gruñe cuando se acerca y Denki solamente salta asustado.
—La mayoría de chicos está en la plaza, pronto va comenzar el primer baile del festival—declara Denki emocionado y los ojos de Megumi brillan antes de salir corriendo.
El primer baile de primavera es muy especial, es cuando las parejas hacen el baile oficial para iniciar la temporada de cosecha; también es una tradición de que los chicos declaren su interés en una chica, cuando le proponen bailar, como una declaración de amor pública. Megumi ha visto como muchas parejas creen que si toman un baile juntos, el primero, significara prosperidad y felicidad; muchos de los que se declararon de esa forma siguen unidos con los años. Hay una vieja tradición sobre el tema, por lo cual la mayoría de propuestas del año suceden esta noche y Megumi ama verlo.
Incluso aunque ha tenido amantes en el pasado, era conocido que las brujas no toman parejas usualmente.
Eso no evita que Megumi sea una enamorada al respecto, las historias románticas son tan emocionantes.
Algunos aldeanos la saludan al pasar y Megumi solamente camina para estar a primera fila para observar la historia, viendo como muchos rostros que reconoce de niños son ahora adultos y algunos parecen nerviosos por el baile.
Tan lindos.
Megumi recuerda hace algunos años, como Katsuki cuando era un cachorro siempre insistía en bailar con ella y no pudo negar a esos adorables ojitos rojos; claro que conforme creció eso dejo de suceder y Megumi no puede evitar anhelar ese tiempo.
Es lo mejor.
El amor de una bruja es peligroso, tanto para la bruja como para su enamorado.
—Megu-chan—saluda Ochako caminando hacia ella, una de las brujas jóvenes que ha conocido y entrenado brevemente hace algunos años.
La bruja Ochako que controla la gravedad, es bastante interesante y Megumi le alegra ver que esta tiene un corazón noble. Era solitario en su viaje, pero Ochako había aparecido para demostrar que las brujas no son todas malas y desastrosas; le dio esperanza. La chica de pelo castaño podría pasar por un humano normal, pero realmente puede luchar cuando lo requiere y ha demostrado ser un aliado incondicional.
—Hola Ochako-chan, me sorprende que estés aquí—admite recordando que la invitación hace unos meses fue rechazada amablemente por la chica.
Esta se sonroja torpemente, antes de rascar su nuca.
—Deku-kun me invito—musita tímidamente.
Megumi se congela un momento, antes que una sonrisa de maldad inunde su rostro justo cuando Izuku se acerca hacía ellas. Tiene su usual capa blanca sobre él, pero parece haber intentado ser un poco más tangible esa noche para pasar desapercibido; no es que fuera necesario, la mayoría del pueblo ama al fantasma amable que ayuda a los viajeros en el bosque.
Su amigo al verle sonreír, literalmente da la media vuelta antes de saludarle.
Megumi maldice.
Ya se burlará de él.
El sonido de la música distrae un poco su atención, lo cual aprovecha Ochako literalmente para escapar de ella y gruñe molesta; nadie quiere que los moleste y eso es aburrido. En su lugar desvía la mirada a la pista de baile aun vacía, viendo atentamente algunas invitaciones de personas a su alrededor y no puede más que morder su labio totalmente emocionada.
Esto es mejor que las celebraciones de invierno.
Está pensando seriamente a quien podría intentar echar un hechizo de buena suerte, especialmente al ver rostros tímidos entre el público, cuando una mano aparece frente a ella. Sus pensamientos explotan dentro de su mente, antes de sentir un leve Deja Vu, hace algunos años con una mano un poco más pequeña que había hecho exactamente el mismo movimiento.
Su rostro deja de ver la mano más grande que la suya y con garras, para ver incrédula el rostro estoico de Katsuki frente a ella.
No tiene la sonrisa adorable que tuvo la versión joven la última vez que la invito, más bien tiene una extraña intensidad que solo utiliza cuando va a batalla, que deja a Megumi con la garganta seca.
El idiota es atractivo.
Demasiado.
Su mente grita que se detenga y se marche, que cualquier interacción con Katsuki es peligrosa, pero hace mucho dejo de escuchar esa voz en su mente; cuando se trataba de Katsuki, siempre tuvo una vena demasiado débil. Los espíritus del bosque le habían dicho que era peligroso cuando no dejo a Katsuki luego que este pudiera ser autosuficiente, las hadas se burlaron de ella cuando sus emociones se distribuían dentro de la magia en sus terrenos y las bestias mágicas parecen divertidas de su clara indiferencia ante las advertencias.
El rostro de Katsuki parece divertido cuando acepta su mano, ya la música empezó y hay varias parejas dentro de la plaza; no todas son parejas, puede ver grupos de amigos por ahí y algunos niños inocentes que no saben las intenciones de este baile.
—Pensé que eras demasiado mayor para bailar—su voz sale confiada, pero por dentro se siente algo inquieta.
Katsuki no suele portarse de esta manera.
Suele gruñir cada que lo arrastra a estas actividades y vigilarla a la distancia, una ocasión rescatándola de una turba furiosa en una ciudad lejana.
No bailar.
No desde hace una década.
Traga saliva cuando el baile inicia y Katsuki mueve sus pies ágilmente, no importa que no tenga mucha experiencia reciente, es bueno en todo; solo los años impiden que tropiece, que sus pies se muevan en automático y que pueda girar cuando Katsuki lo guía.
—Lo odio—afirma el hombre lobo con rostro serio, lo cual hace sonreír divertida a Megumi—pero te gustan estas mierdas—añade con un encogimiento de hombros.
Lo cual hace estremecer a Megumi.
Son esas cosas la que la enamoran, piensa casi abrumada.
Katsuki odia las fresas, pero suele recogerlas y colocarlas en el congelador para ella, el chico odia mojarse, pero más de una vez ha sido arrastrado al lago cercano porque sabe que ella ama el agua; no olvidar la vez que se quedó con ella despierto por días para buscar una maldición en un libro, a pesar que odia no cumplir sus horas de sueño. Puede que el chico gruña maldiciones y tenga un lenguaje vulgar, pero Megumi sabe que puede contar con este sin dudarlo.
Destrozara el bosque una vez cada mes, pero siempre le ayuda cuando es necesario.
Su rostro se vuelve confuso, pero Katsuki deja de hablar y se mantiene al ritmo del baile. Es difícil ignorar el ambiente romántico, la noche, las luces, las parejas y la sensación en el aire; Megumi sabe que son esta clase de momentos que debería evitar, y aun así se encuentra aferrándose a la mano de Katsuki lo que dura el baile.
¿Desde fuera lucen como una pareja?
No lo sabe, pero quiere pensar que sí.
Cuando el baile termina, se siente vacío que la mano del chico suelte la suya, se sorprende al ver a su alrededor varias parejas sonriendo animadas y odia que no pueda ser como estas. Por lo cual camina lentamente fuera de la multitud y siente la presencia constante de Katsuki a su alrededor, este sin preguntar o aportar nada de lo que acaba de pasar y Megumi lo prefiere así.
Saluda algunos conocidos antes de llegar a una esquina lejana del festival con algunas golosinas, Katsuki toma asiento a su lado en el suelo y ella le da las manzanas que sabe que este disfruta; hay un extraño silencio martillante entre ambos, uno que duele y a la vez es mejor que nada.
No puede cruzar ninguna línea.
Sería peligroso.
Las consecuencias de que una bruja ame, son terribles.
Aun así…
—¿Bailarías conmigo en el próximo solsticio de invierno? —pregunta tímidamente a Katsuki, casi añorando que se acerque los próximos meses, si eso significa bailar con Katsuki nuevamente.
El chico le manda una mirada claramente aburrida, pero Megumi puede ver una leve chispa en sus ojos.
—Bailaría contigo siempre que lo pidas idiota—parece haber un poco de alivio en su voz, que supone que también debe haberse preguntado sobre el baile más de lo que deja ver.
Dijo que sí.
Las mejillas de Megumi se calientan un poco, a pesar de que hace muchos años ya no es un adolecente, no puede evitar sentir esa extraña emoción. Voltea a ver a todos lados, notando que no hay nadie cerca, la mayoría más cerca del centro del festival; aun así, se puede escuchar la música aquí.
Se levanta de un salto sobresaltando a Katsuki, especialmente cuando le extiende la mano emocionada.
Este la ve fijamente, antes de suspirar dramáticamente.
—¿Emocionada? —
—Positivamente cautelosa diría yo—
Cuando Katsuki se pone sobre sus pies, puede tener la actitud indiferente y el rostro de come mierda, pero Megumi ve divertida la cola moverse un poco; algo que solo sucede cuando está feliz y eso es más que suficiente para ella.
Sabe que esto está mal, una bruja enamorada solo trae problemas; pero no puede pensar que algo malo puede suceder cuando la mirada de Katsuki está sobre ella.
Ya pensara sobre esto más tarde.
Por ahora.
Que la noche continúe.
Fin
Espero les gustara.
Nota:
Por si no lo saben en mi perfil tengo un link de mi página en Facebook donde publico mis actualizaciones y donde chateo con los chicos sobre temas de anime, manga, juegos, libros, series…etc por si alguno quiere comunicarse conmigo o visitar un rato para conocerme mejor.
Sayonara sexys lectores.
