Este drabble se me ocurrió porque en uno de mis doramas favoritos (Jardín de meteoros) hay una escena parecida xD
Día 11: Galletas
Ulquiorra había pasado toda la tarde quitando la nieve del camino de la entrada antes de que se acumulara más y tuvieran problemas para salir. A pesar de que tenía los guantes puestos, las manos le dolían por el frío y el arduo trabajo de la pala. La nieve en esa época era especialmente espesa y se apelmazaba con facilidad, por lo que debían tener cuidado al caminar para no quedarse atascados en ella.
Cuando entró a la casa se acercó inmediatamente a la chimenea encendida en la sala de estar. El reconfortante calor lo envolvía y se permitió calentarse las manos, pensando que tal vez una taza de café era justo lo que necesitaba. Fue entonces cuando percibió un aroma dulce proveniente de la cocina. Olía a mantequilla y chocolate. Al parecer Orihime había estado ocupada por su cuenta mientras él trabajaba afuera.
-¿Qué estás haciendo? -Ulquiorra observó la mesa llena de trastes y charolas, la harina esparcida por toda la mesa, el tarro de chispas de chocolate hasta la mitad y un montón de utensilios sucios en el fregadero.
-¡Galletas! -exclamó Orihime con una sonrisa.
Ulquiorra vio que Orihime sacó la charola del horno y la puso sobre un espacio de la mesa que todavía quedaba libre. Llevaba puestos los guantes para no quemarse y con ayuda de la espátula empezó a sacar las galletas para ponerlas en un plato extendido.
-Huele delicioso -Ulquiorra, aunque no era muy fanático de las cosas dulces, tuvo que admitir que el olor era estupendo. Usualmente las combinaciones de Orihime en la cocina no eran las mejores, pero se notaba que se había esforzado.
-Ay no.
-¿Qué pasó?
-Mira esto -Orihime levantó una de las galletas y se la mostró a Ulquiorra. Era un círculo deforme y ligeramente quemado de la orilla. Las chispas de chocolate estaban mal distribuidas y se habían derretido por completo.
-Ah…¿no quedó bien? No es un círculo perfecto, pero creo que…
-Se supone que eres tú -explicó Orihime.
-¿Yo?
-Sí -Orihime dejó la galleta en el plato y sacó otra más de la charola para inspeccionarla-. Hice galletas con forma de tu cara, pero no salieron bien.
Ulquiorra no pudo reprimir una sonrisa. Aquella chica era en verdad lo mejor que le había pasado en la vida. Hacía las cosas más dulces y tiernas, y no entendía cómo un rayo de luz como ella podía estar con alguien como él, tan frío y sombrío.
Tomó la galleta que Orihime tenía en la mano y la mordió de una orilla. El sabor a quemado era más bien sutil, todavía podía apreciar el sabor de la mantequilla, el azúcar y el chocolate.
-Está deliciosa.
-¿En serio? -la mirada de Orihime se iluminó.
-En serio.
-¿Y no te importa que tu rostro se haya arruinado?
Ulquiorra inspeccionó la galleta. Si se fijaba mucho en los detalles, alcanzaba a distinguir algunas marcas donde Orihime había trazado el cabello y los ojos. Claro que, al hornearse, la masa se había expandido sin respetar la forma inicial.
-Para nada. De hecho, creo que mi rostro se ve mucho más atractivo en esta galleta de lo que es en realidad.
Orihime soltó una risita y también se comió una galleta.
-Yo creo que no te hice justicia. Pero aprecio mucho que pienses eso.
Ulquiorra abrazó a Orihime contra su cuerpo y le dio un beso en la frente, sintiéndose el hombre más afortunado del mundo.
