Día 4: Fugaz

- ¿Tu? ¿Conociendo padres? – Rodeé los ojos ante su expresión, ya sabía lo que iba a decir este imbécil – Los padres te detestan.

Y ahí estaba, ese era mi mejor amigo dándome apoyo.

-Gracias por las buenas vibras, Eriol – Dije con impaciencia sin quitar los ojos del camino.

-Vale, no lo decía en serio.

-Ambos sabemos que es verdad – Respondí pesadamente revisando el GPS para no perderme, ya había llevado a Sakura a su casa con anterioridad, pero ella siempre me guiaba – ¿Recuerdas alguna vez que haya tenido una buena experiencia con los padres de alguna de mis novias?

-Aguarda… ¿Sakura es tu novia? – Preguntó intrigado.

Sentí mis mejillas sonrojarse – No se lo he pedido formalmente.

-Pero ella quiere presentarte a su familia… ¿no deberías considerarla tu novia a este punto?

-No voy a sobreentender nada hasta habérselo pedido – Tenía muy claras mis prioridades, ella me gustaba mucho, y aunque accedí a conocer a su padre y a su hermano, ni ella ni yo nos habíamos atrevido a ponerle una etiqueta a nuestra relación, y precisamente por esto estaba tan nervioso… ¿Cómo demonios sería presentado esta noche?

- ¿Y por qué no se los has pedido? Hace semanas que solo hablas de ella y creí que para este punto ya no era solo una aventura para ti.

-No lo es – Aclaré firmemente, si bien esto empezó como una aventura para ambos, después de estas semanas por lo menos por mi parte ya yo no solo disfrutaba del sexo, sino de su compañía genuina, y este sentimiento solo crecía con el pasar de los días – Pero sabes que no soy tan abierto con mis sentimientos.

-Me lo dices o me lo preguntas.

-No estoy de humor para tus juegos de palabras – Corté con impaciencia – Necesito consejos para agradarle a su padre y su hermano.

-En líneas generales, evita mencionar a toda costa que tu la arrestaste y eso ya te dará algunos puntos a tu favor – Dijo Eriol tranquilamente – Y por supuesto, no menciones que no le has pedido ser tu novia porque no creo que les haga gracia.

Suspiré pesadamente al mismo tiempo que el GPS me indicaba que había llegado a mi destino – Tengo que irme… Gracias por nada, imbécil.

-Te deseo buena suerte – Y sin más, colgó la llamada.

Suspiré pesadamente mientras apagaba el auto y me bajaba, tomando la bolsa que había dejado en el asiento del copiloto, porque para nada iba a llegar con las manos vacías y casi podía escuchar la voz de Wei asegurándose de esto. El camino de mi auto hasta la entrada de aquella casa amarilla y mientras alguien escuchaba el timbre se hizo eterno, considerando que mi nerviosismo estaba en su punto máximo.

Aparté la vista de la puerta y la llevé hasta el cielo, justo a tiempo para ver como rápidamente una estrella fugaz pasaba frente a mis ojos, y aunque lo encontrara completamente cursi, no pude evitar pedir un deseo solo por no dejarlo pasar.

«Sakura»

No era un deseo muy específico, pero fue lo único que vino a mi cabeza al momento, y como si fuese cosa de magia, solo un segundo después la puerta se abrió frente a mí, revelando a la única que persona que abarcaba mis pensamientos en ese momento, dándome su habitual sonrisa al verme y sus brillantes ojos verdes podían hacer competencia con la estrella fugaz que acababa de contemplar.

Y puedo jurar, que brillaban hasta un poco más.

oOo

N/A: ¡Hola a todos por aquí! Espero que todo vaya bien. Les dejo por acá la cuarta palabra y además vamos agregando mas personajes a los cuales no les encontré lugar en la primera parte, Eriol trato de aconsejar a Syaoran y de bajarle el nerviosismo. Se vienen las presentaciones y una velada entretenida.

Les agradezco a todos por leer y comentarme, estoy divirtiéndome mucho con esta segunda parte y me alegra saber que ustedes también.

Nos leemos mañana sin falta.

Un abrazo enorme.

ACLARATORIA: Esta historia es de mi autoría, no existen colaboraciones con nadie y en el caso de que las hubiese se le darían sus respectivos créditos. Esta historia solo es publicada a la fecha en las plataformas FanFiction y Wattpad; si está en alguna otra es porque no está autorizada por mi persona y se considera plagio. No se permite la copia y/o adaptación de esta historia.