Satoshi abrió los ojos de pronto, encontrándose con una infinita oscuridad que lo rodeaba, aquello lo asusto, lo extraño en gran manera. Intento recomponerse como pudo pero no solo era inútil, era inecesario.

Intento sacar algunas palabras pero tampoco lo consiguió, flotando en el aire como si estuviera en el infinito mar espero pacientemente a que algo ocurriera.

Mientras el estaba allí se dio cuenta de algo que había pasado por alto, algo que era bastante comprensible si se ponían en su lugar.

¿Quien era el? Estaba consiente que se llamaba Satoshi, pero fuera de ello, no sabía absolutamente nada más, había una especie de neblina entre sus recuerdos y su conciencia. Aquello era mucho más desesperante y aterrador de lo que nadie podía imaginar.

Y la espera no se alargo mucho más, de pronto comenzo a ver una especie de resplandor que venía de algún punto frente a él. Movió sus ojos buscando captar el transmisor de aquel brillo, sin embargo fue ayudado por alguna extraña fuerza que poco a poco lo fue ayudando a estar recto para toparse con nada más y nada menos.

Que un Pony salvaje blanco y gigante.

Hubiera dicho algo al respecto pero aquel ser con tonos dorados no lo dejaba precisamente expresarse de la mejor manera en ese preciso instante.

Sin embargo, no sintió ninguna necesidad de correr o alguna malicia en aquel ser, el lo miraba sin mostrar aparente emoción.

Aquel silencio se corto cuando escucho la voz del ser curiosamente no proveniente de el, la escucho en su cabeza.

—Satoshi, siento mucho tener que hacerte esto—La voz era tranquila, autoritaria, astral, le hacía estar relajado y de cierta forma seguro.

—Hay muchas preguntas que te harás, pero no te preocupes, este es tu destino, y si que Dialga y Palkia, que el mundo mismo, que cada Pokemon que encuentres te llevará sano y salvo a lo que más vas a desear tener…

Satoshi vio como un Aparato que no podía reconocer flotaba frente a él, para luego, mágicamente brillar y volverse un diseño más futurista, más parecido al ser que se encontraba flotando frente a él. Cuando recupero un poco de su movilidad corporal busco alcanzar ese objeto, pero seguia sin poder hablar.

—Tus recuerdos…—Un brillo mágico comenzo a ser desprendido del chico y del ser, sentía su cuerpo de la nada volverse más pesado y como si empezará a ir poco a poco hacia el vacío—Sigue tu corazón, eso te llevará a tu destino Ash Satoshi Ketchum.

Y luego. No supo que más pasaba, sus párpados se fueron cerrando hasta ver solo oscuridad.

Unas burbujas flotaron lentamente a desde el fondo marino, muchos pokemon estaban flotando curiosos en uno de aquellos parajes oceánicos, observando con paciencia una esfera negra que estaba solamente allí, flotando en medio de su ecosistema.

Dicha esfera pronto comenzo a romperse poco a poco, las grietas en ella lo indicaban creando la expectativa entre los Pokemon de tipo agua.

Un pequeño Azumarill se acerco curioso, nadie lo detuvo porque también deseaban saber que era aquello, con la punta de su nariz toco la esfera, esperando una reacción que llegó de pronto y con toda la fuerza.

Una explosión sacudió todo, haciendo a todos los Pokemon nadar tomando distancia del objeto. Los torbellinos que salieron de este eran enormes hasta que, vieron una figura salir rápidamente volando en medio de dichos torbellinos, lo siguieron con la mirada hasta que se perdió en la superficie donde el sol brillaba y en la orilla de una playa se encontraba un señor con una libreta, binoculares y una cantinflora viendo de forma curiosa todos aquellos torbellinos que había por el sitio.

Traía sobre su cabeza un gorro de color morado el cual se agitó de pronto y lo suficiente que vio fue un chico salir escupido por el mar hasta chocar con la playa rebotando muchas veces.

Miro su cantimplora de forma sospechosa, acercándola a su nariz para olerla pero no encontró nada raro.

Por ende hizo lo que cualquiera haría haría una situación así, tomar un palo en el suelo y caminar al "cadáver" para mirar si seguía vivo.

"¡…Satoshi! Espera esto no era parte del plan q u e e s t a p a s a n d o… vuelve…

Vuelve…"

—Oye oye, este es una playa exclusiva para mis investigaciones ¿No podrías ir a morirte del otro lado?—Satoshi sentía un golpeteo en sus costillas que lo obligaron a volver de la inconsciencia, dirigiendo su mirada al agresor.

—¿Quien eres?—Fue lo primero que pregunto al ver al hombre frente a el.

—Levántate hijo, este no es lugar para morir—El hombre le ofreció una mano ayudandolo a pararse—Y eso debería preguntar yo, caíste del cielo y no como ya waifu que ama el Cosplay.

—¿Eh?—Dejando de lado las locas divagaciones del tipo, el chico observo sus alrededores con curiosidad, todo estaba calmado, sin nada que saltará a la vista o le diera indicios… De quien era, comenzó a asustarse por eso.

—Vaya tienes una mala cara ¿Estas bien? Estamos cerca de una villa si necesitas…

—Si, estoy bien—Interrumpió el chico calmadose, o al menos intentando lograrlo pero el temblor en sus manos era indicio de que no le iría bien en eso—Solo… no recuerdo quien soy.

—Pues para mi eso suena a que estas mal—El hombre se llevó una mano a la cabeza por lo surrealista de la situación, pero seguramente el chico se golpeó la cabeza con alguna roca cuando fue expulsado del mar.

—Supongo que si…—¿Aquello que veía como recuerdos en su mente era real? No lo sabía, si realmente lo fue ¿Que diablos era eso de seguir su corazón? ¿Solo así recordaría quien era? Sentía una opresión grande en el pecho.

—¿Me creerías si te dijera que saliste disparado del mar y caíste en mi playa?—Pregunto el hombre apuntando al gran azul, el confundido pelinegro miró esa dirección, la orilla de la playa y luego el mar de forma analítica, como si en ella pudiera encontrar todas las respuestas que necesitaba.

"Jajajaja, Satoshii ven a jugar" un destello de memoria apareció frente a él, de una chica en bikini de cabello naranja junto a un chico moreno, pero rápidamente desapareció.

—Actualmente te creería si te dijera que soy una historia basada en otra historia—El chico suspiro y miró al hombre que estaba con una mirada algo preocupada por el chico y por su propio bienestar mental—Solo recuerdo que me llamó Satoshi. Eso es todo.

—Soy el profesor Laventon—Al menos le ofreció su mano en señal de amistad o empatia por su situación, el chico la acepto sin más.

"Llegas tarde chico" múltiples destellos mostrandole a diferentes personas con la misma bata blanca le aparecieron en sus pupilas, disipadas rápidamente.

—Es un gusto profesor, supongo que no sabe como ayudarme—El hombre negó y luego apunto hacia un camino tras el.

—No, y dudo que tengas un sitio donde quedarte—El profesor se dio la vuelta y apunto a 3 pequeños curiosos que estaban observando todo en silencio—¿De casualidad sabes que son ellos?—

—¿Eh?—Miró aquellos pequeños de colores distintos de forma muy curiosa, los 3 sentía que ya los conocía pero no sabía porque.

—Wow, tranquilo se que son maravillosas criaturas y muy misteriosas pero… No hace falta llorar.

Llevo sus manos rápidamente a su rostro al escuchar ello, efectivamente, sin saber porqué de sus ojos estaban saliendo lágrimas, muchas de ellas de forma abundante y no parecían tener intenciones algunas de parar, aquello lo sorprendió principalmente porque no sabía porque había empezado a sentir esa opresión tan fuerte en el pecho.

Esa sensación no le gustaba, y viendo como aquellos dos se miraban los pokemon con un sonido gracioso empezaron a correr del sitio a todo dar.

El profesor se llevó una mano a su gorra de inmediato—Oh vamos… ¿Porque tienen que hacer esto siempre que conocemos a alguien?—Volteo a ver al chico con algo de suplica en sus ojos—¿Me puedes ayudar a atraparlos chico del cielo?.

Satoshi asintió sin pensar, estirando las manos para recibir algo en ellas, algo que hizo que el profesor subiera una ceja, pero sin perder tiempo o hacer preguntas le dio las Pokeball—(Para no saber como te llamas si que sabes bien como atrapar pokemon. ¿Quien eres tu de verdad Satoshi?).

Tras recibir sus Pokeball comenzo a correr rápidamente tras ellos. No hace falta decir que no le fue nada difícil encontrar y atrapar a los 3 pokemon perdidos. Incluso encontrando aquel artefacto que el Pony salvaje místico ancestral le había dado.

Miró con curiosidad los 3 orbes que había colocado frente a él en un tronco.

Tenía extrema curiosidad por ellos, más por algunas imágenes rotas que habían aparecido en su mente al usar los orbes.

—Yo los conozco de alguna forma ¿No pequeños?—Dijo el a nadie en particular, cuando llegó el profesor se mostró bastante sorprendido y agradecido de ver las pokeball sobre el tronco.

—Para no saber quien eres ni tener en donde caerte muerto, sin duda eres bastante hábil en estas cosas.

—Gracias, es solo instinto…—Contesto el sin perder ese toque de angustia en su rostro, acariciando con la punta de los dedos aquellos orbes donde estaban los pequeños—Ahora ¿Supongo que no sabe como ayudarme con mi situación, cierto?.

—Ven conmigo, vamos a mi pueblo quizás encontremos algo con lo cual ayudarte, o al menos un sitio donde te puedas quedar—Aquel profesor se acerco por las Pokeball y tras guardarlas empezó a caminar seguido de cerca del chico que en todo el trayecto hasta cerca de aquella villa sólo miró su entorno buscando de alguna manera más recuerdos pero no logró realmente nada.

—Ya casi llegamos, bienvenido a villa Jubileo…

"Vamos Pikachu, nuestra aventura en Sinnoh comienza aquí" otro fragmento.

—¿Conoce a los Pikachus profesor?—El profesor lo vio raro por la pregunta repentina, pero igualmente apunto a un sitio indeterminado.

—Por ese lado aparecen a veces, veras yo soy un investigador pokemon y mi mayor deseo es completar la primera Pokedex de la región.

—¿Como se llama esta región?—El profesor pensó que en la situacion del chico eran normal las preguntas, estaba en un mundo que no reconocía y que posiblemente recordaría después… Con suerte.

—Hisui, es la región de Hisui—Tras ver al chico llevó una mano a su cabeza y sonrió—Quizás sea repentino pero quisieras ayudarme a cumplir mi sueño.

"Mi sueño es ser maestro pokemon"Satoshi sacudió un poco su cabeza y le presto atención al hombre junto a el—¿Cual es ese sueño?.

—Completar la primera pokedex de la region.

—Este pequeño pueblo se fundó hace apenas dos años—Ahora estaban caminando por un pueblo muy colorido, muy hermoso de hecho y bastante bello, las personas tenían ropas bastantes inusuales si la comparaban con la ropa del propio Ash que constaba de una pataleta negra y una camisa blanca muy fuera de la época.

Pese al colorido del lugar, la vista del joven estaba dirigida a un volcán cuya sima tenía nubes negras recorriendo el cielo, algo que daba bastantes escalofríos a decir verdad por la forma circular de estas. No tenía idea del porqué sentía tantos escalofríos, no quiso, o mejor dicho prefirió ignorar por completo las explicaciones de dicha villa del profesor, por estar pensando en formas de poder volver a donde sea que pertenecía o recuperar sus memorias.

—Y como te decía solo espérame aquí un momento en lo que resuelvo unos asuntos o si quieres ve al bar que esta en la calle adyacente, se llama la Taberna de Mou…—El profesor parecía apenado, para luego correr hacia algún determinado sitio que el siguió con la vista.

—Debería aprender a escuchar más—Se recriminó el mismo cruzando los brazos, escuchando los sonidos de aquel pueblo sin moverse de su sitio más que para mirar a los lados. Estaba solo, sin recuerdos, sin ayuda y solo tenía esos extraños fragmentos que aparecían como pequeños fantasmas en sus ojos cada cierto tiempo.

Era ciertamente angustiante, aunque tuviera un mapa literalmente en su bolsillo, se sentía completamente perdido.

Decidió caminar hacia el sitio donde le habían indicado mientras seguía metido en sus pensamientos, unos que intentaban adivinar quién era con lo poco que sabía pero al llegar a la entrada del sitio.

—¿Quien se supone que eres niño? Tienes una apariencia demasiada sospechosa.

—¿Le sirve si le digo que ni yo se quien soy y que estoy con un pie en la bancarrota?—Pregunto el chico rascándose la nuca viendo al guardia de la entrada, este le dio una mirada mortal y se dio la vuelta.

—¡Ni hablar! Este sitio sólo es para miembros del equipo galaxia, lárgate.

Con un sonido fuerte, la puerta se cerró dejándolo en la calle con los brazos cruzados y una mirada angustiada mientras más pensaba en la situacion.

—Diciendo algo así era normal el resultado ¿Tan siquiera tienes sentido de la vergüenza?—Una voz femenina sono tras sus espaldas, una bastante dura pero a la vez bastante serena y dulce—Bueno, seguro en tu situación estaría igual, en especial si tuviera ropa tan finas. Casi parece que estas poniéndote un cartel que diga "¡Pokemon ven a comerme!"—Se dio la vuelta y entonces allí estaba…

"Satoshiiiii"… "Ay no, mi bici…" "Me encantaría viajar contigo" "¡Vamos vamos satoshi, ganarás, ganarás!" "Claro que si, intercambiemos, será divertido" "Ehhhhh… de que estas hablando loca, no soy nada con Satoshi" "Dame esos 5" "Con esa cara tan larga no llegaras a ningún lado, ven, Levántate tenemos que avanzar" "Satoshi"

Una cantidad increíble de recuerdos se instalaron en su mente, hasta que llegó a uno en especial donde está chica estaba parada frente a él en un pasillo "Las estaba viendo desde la televisión, pero la emoción no me dejaba estar quieta, tenía que venir a verlo en vivo"

Todos los recuerdos desaparecieron frente a sus ojos dejando a una chica con un traje azul y una bufanda junto a un gorro a color con su traje, esta chica lo miraba con algo de preocupación en sus ojos.

—Hi…Hikari…—Hablo el chico observando una y otra vez a la chica, este cambio su mirada a una un tanto asustada por esto.

—Seguro me estas confundiendo, con alguien muy guapa de seguro pero lo siento—La chica se apunto a sí misma—Yo soy Akari ¿Y tu eres?.

El chico tuvo que sacudir su cabeza rápidamente, tenía que evitar verse sospechoso aunque claramente cualquiera que lo viera en ese pueblo si no estaba junto al profesor lo tildarian de loco—Soy Satoshi Ketchum, soy conocido del profesor Lavender.

—Lo suponía, no creo que los guardias del equipo Galaxia te dejaran entrar al pueblo sin ninguna autorización—Hablo la chica mirándolo de arriba a abajo nuevamente—Pero ser conocido del profesor me deja más preocupada, no es muy de fiar, gracias a él ayer me electrocutaron y me dejaron fuera de combate.

—Venga, venga Akari, no seas tan dura—Los dos chicos voltearon el rostro para ver al profesor acercándose a ellos.

—No es mi culpa, los pokemon se le escapan a cada rato profesor…—La chica subió los hombros desinteresada.

—Pues ahora tendremos mano de obra extra, veo que ya conociste a Satoshi—El profesor apunto al chico pelinegro—Nuevo miembro del equipo de investigación cabe resaltar.

—Espere ¿Quiere meter al equipo de investigación a un chico apenas llegado a la aldea? La corrupción en villa Jubileo es grande…—Susurro la chica para si misma haciendo que tanto Lavander como Satoshi se miraran consternados.

—Oye, yo no voy a entrar por influencias o algo así—Se ofendió el muchacho llevando una mano al pecho—Todos sabemos que el capitalismo no sirve.

—¿Que es el capitalismo?—Pregunto la chica con curiosidad, mientras el profesor solo miraba la interacción con cierta curiosidad, Akari era una chica muy solitaria para su edad, pero parecía tener bastante facilidad de diálogo con el chico caído del cielo o, ¿Escupido del mar?

—¡Eso no importa ahora!—Reclamo el chico—Haré lo que sea para entrar a ese grupo, haga lo que haga falta.

—Hump, la actitud del nuevo chico es bastante… interesante—Hablo alguien llegando a donde los 4 estaban, Satoshi miro a la recién llegada con curiosidad.

—¡Capitana Selena!.

—¿Selena? ¿No me vas a venir a cantar sobre el chico del apartamento 512 o si?.

—¿Eh?—La Mujer ladeo el rostro bastante confundida con las palabras del chico—¿Bueno? No, no te hablaré de nada de eso chico nuevo, y no te preocupes por nada Akari—Le dio una mirada bastante fría fría chico, el cual se tenso por esto—Nadie entrará al departamento de investigación sin pasar la prueba.

Dicho esto la mujer se dio vuelta y se fue, dejando a los 3 mirando su espalda.

—Creo que le caí bien—Sonrió el chico para el mismo, rascando su nariz contento.

—¿Quien te manda a hablar cosas sin sentido frente a la capitana?—Pregunto la chica algo indignada por la interacción del chico y su superior.

—¿A que te refieres con "Sin sentido" Hikari? ¿Acaso es un insulto?.

—No me confundas con esa tal Hikari, y créeme que si quisiera insultarte no seria tan suave, novato.

—¿Novato yo?.

—¿Como quieres que te llame si acabas de llegar a la aldea y no tienes donde caerte muerto?

—¿Así? Pues… pues… Me lleva la Ditto tienes razón…

—¡JAJAJAJAJAJA!—El profesor solo se pudo reír con fuerza de todo para el desconcierto de los dos chicos—Venga ya ustedes dos, dejen de hacerse los entretenidos en plena calle, vamos a la Taberna de Mou para charlar a gusto.

Los chicos aceptaron aunque cruzaron los brazos y evitaron mirarse—¿Esa Taberna se puede llamar así? ¿Digo, legalmente hablando…?

Ahora se podía ver a los 3 sentados mientras tenian platillos frente a ellos, unos que el chico apenas llegaron comenzo a devorar rápidamente.

—Vaya que tenias hambre…—Dijo el profesor un tanto culpable por no llevarlo a comer primero, los platillos estaban desapareciendo de la mesa a gran velocidad.

Akari tenía un tic en el ojo por ver esto, pero decidió tomar su propio platillo y comer con tranquilidad—(Recordatorio, nunca invitarlo a cenar).

—De todas formas, seguramente la prueba la vas a pasar con suma facilidad después de tu demostración de talento de hoy.

—Solo atrape 3 pokemon, no creo que sea la gran cosa profesor—Dijo el chico dejando sus platos vacíos sobre la mesa, la chica del grupo casi se atraganta con lo que estaba comiendo.

—¡¿3!? Debe ser una broma—Ella miró al profesor buscando alguna negación a sus palabras pero no encontró ninguna—¡Pero si incluso a la capitana se le dificulta atrapar 1 cada vez que a la aldea lo atacan los pokemon salvajes!.

—Bueno, los pequeños que atrapo sin duda no son tan peligrosos pero…—El profesor me toco reirse del cambio de ambiente que hubo solo con eso—Tampoco es que haya atrapado al gran azul.

—¿El gran azul?—Pregunto Satoshi curioso. Mientras llevaba una mano a otra papa azada en el plato de Akari, pero recibió un manotazo de ella de inmediato.

—Si, un pokemon horrible, que solo presagia muerte y destrucción a su paso, cuyo rastro que deja tras de sí es del polvo de sus enemigos y que sus ojos presagian el infierno que se debe atravesar en la vida y la muerte.

—…—Satoshi estaba bastante palido, aunque para la ancestra de la chica de sus visiones no era nada puesto que seguía comiendo.

—Jojo, ¿Te comió la lengua el Meowth?—Pregunto ella con burla, el chico sacudió su cabeza rápidamente.

—N-No es nada Hikari...

—Akari…

—Apuesto que puedo atrapar a ese monstruo sin esfuerzo—En su mente imagino un monstruo gigante acuático, con colores brillando con intensidad y que seguramente.

Un Dios en todo el sentido de la palabra, aunque en esta ocasión hasta el profesor se río.

—Eso si lo veo bastante imposible novato—Hikari le dijo con burla en su mirada.

—Odio decirlo Satoshi, pero es verdad, además no es como si fuera fácil que apareciera el gran azul, solo lo hemos visto 1 vez en los últimos 2 años.

—¡EL GRAN AZUL YA VIENE!—La puerta de la Taberna se abrió con una patada de uno de los guardias del Team Galaxia, Hikari escupió en la cara del chico lo que estaba consumiendo por la sorpresa.

—¡¿Que?!—Los 3 gritaron al unísono, aunque Satoshi molesto por los restos de comida en su cara.

—¿Por donde viene?—Pregunto el profesor poniéndose de pie.

—¡Por la pradera al oeste! ¡Llegará a las puertas de la aldea en 10 minutos!—Hikari salto sobre la mesa para salir del sitio. Mientras el profesor se quedó pensativo dándole miradas al chico junto a él ¿Eso también seria una coincidencia?.

—Bueno Satoshi, creo que adelantáremos el regalo que te daría mañana para hoy, necesitamos toda la ayuda posible para enfrentar esto.

—¿Un regalo? ¡Que será!—Satoshi vio como los 3 pequeños que había atrapado tiempo antes brillaban sobre la mesa, los observo a los 3…

"Bienvenido a la familia" 3 de esos fragmentos en su memoria aparecieron al mismo tiempo provocandole una jaqueca momentanea, fue raro.

Sentía una conexión con los 3 de algún lado.

La misma extraña conexión que sentía con Akari siempre que la veía y le obligaba a decirle Hikari.

Dejo de escuchar al profesor unos momentos, y tras ver a los pequeños terminó llevando su mano a Rowlet.

—Espero que nos llevemos bien de ¿Nuevo?—Hablo para el mismo, pero alzo los hombros, era complicado comprenderse en esos momentos.

El pequeño chilló alegremente y por momentos vio en su mente diferentes imágenes protagonizadas por el pequeño, quiso llorar de nuevo pero no se lo permitió.

Menos viendo a todo mundo correr.

El profesor le dio su pokeball correspondiente y comenzaron a correr por las calles hasta encontrarse a Hikari y a Selena quienes corrían también a la salida del pueblo.

—¿Debería preocuparme de que el gran azul viniera justo cuando tu apareciste?—La capitana le preguntó con una mirada seria, y un filo en su mirada que buscaba juzgarlo.

—La verdad no tuve nada que ver en esto, además ¿No se supone que el gran azul es un pokemon de agua?—Pregunto el chico mientras pasaban junto al resto de hombres de la aldea a las afueras.

—Hay pokemon de agua que son capaces de sobrevivir en tierra firme sin problema, tal como el caso de…

—¡No hay tiempo para eso profesor!—Reclamo Akari mirando igualmente con desconfianza al chico.

Este decidió no hablar por el bien de su cuello, no los culpaba de sospechar, un desconocido llega al pueblo y ese mismo día un pokemon innombrable llega también, parecía un mal chiste.

Cuando llegaron a la pradera todo estaba en silencio, los hombres y mujeres que estaban presentes sacaron sus pokemon al igual que el chico nuevo.

Todo estaba tranquilo, sin señal de nada, hasta que desde el atardecer apareció una sombra, una que se extendió hasta cubrirlos.

El pelinegro miró a todos tragar seco, incluso más de alguno se estaba despidiendo de sus familias en pequeñas oraciones.

¿UNO ESTABA CAVANDO SU TUMBA? ¿La pala de donde salió? El también empezó a sudar frío sin saber porqué, mientras sus músculos tensos miraban la sombra buscando que bestia la producia.

Todos tragaron seco ya incluyendo su propia persona, la tensión se sentía y podía cortarse perfectamente con el filo de un cuchillo oxidado mientras escuchaban fuertes pasos que más bien parecían terremotos.

Los pokemon estaban listos pero atemorizados, y entonces lo vio, un pequeño punto azul que salto perdiéndose de su vista un momento.

—¡Todos alerta, allí viene!—Satoshi se preparo mentalmente para lo que fuera, pero lo que cayó frente a todos supero toda su imaginación y sus expectativas de lo aterrador y horrible.

—Mari marilll—Una pequeña bola azul cayó sobre su cola mirando a todos de forma inocente, todos seguían igual de tensos pero Satoshi bajo sus brazos al ver al pequeño Marill al frente.

—¿Es una broma?—Pregunto el chico a nadie en particular pero mirando a todos los que lo rodeaban, camino al frente de todos haciendo que todos, incluso Akari intentara subir su mano para evitar que hiciera un suicidio—¿Como es que este pequeño puede ser considerado una amenaza?—Pregunto el chico arrodillandose frente al pokemon que lo miro curioso, acerco su mano para acariciarlo—Eres una cosa preciosa y tierna ¿A que no?—Pregunto al pequeño que miró la mano del chico contento

Volteo a ver al resto tras de sí que observaban todo pálidos, incluso el profesor solto una frase de "Mueren tan jóvenes"—¿De verdad no pueden lidiar con…?

Un agarre en su brazo, volteo a ver rápidamente al pequeño que lo miraba… con sus ojos brillando en rojo.

Lo siguiente que supo es que fue arrojado a modo de chuza con las personas del pueblo, algunos salieron de la trayectoria y otros salieron volando por el golpe mientras el Marill saltaba sobre todos.

Los gritos de guerra empezaron mientras Satoshi se quito de encima un saco de papas, Akari…

—¿¡Estas loco Novato!? ¿Acaso quieres morir antes de la prueba—Con algo de pena se quito a la chica de encima mientras la propia hacia lo propio por ayudar a que se pusiera de pie.

Satoshi vio incrédulo como el pequeño punto azul estaba barriendo con todos los presentes haciendo que tuviera una gota tras su nuca.

—¡¿Como diablos puede hacer eso?!—Pregunto Satoshi, una vibracion apareció en su pantalón, tuvo que llevar su mano al teléfono marca Arceus pro 14 para ver que ocurría, tras eso miró en las opciones que le ofrecía una curiosa que decía "Don de la videncia" lo presiono y por alguna razón tuvo una Jaqueca fuerte que lo obligo a cerrar sus ojos, cuando los abrió…—¿Eh?

Podía ver números arriba de los pokemon, paseo la vista rápidamente por el campo y luego dirigió su vista al debilitado Rowlet que estaba estaba el suelo, un nivel 5—(¿Puedo ver los niveles de los pokemon?)—Dirigió su vista hacia el Marill casi llendose de espaldas de no ser porque fue agarrado por Akari la cual le dio una mirada confusa.

—(¿Nivel 100? No me… Aaaaah el pokemon más fuerte de nuestro lado es de nivel 52)—Vaya que ahora se sentía pequeño a comparación de los presentes, los pokemon de Akari eran los más débiles después de si mismo con niveles 10 y 12, el era un chiste en comparación.

Sacudió su cabeza y lanzó su Pokeball para meter a Rowlet en el orbe y luego tomo una Pokeball vacía que le dio el profesor.

Ese pequeño engrendro del mal estaba destrozando todo lo que había en medio del campo, incluso mandaba a volar a los humanos.

Satoshi tenía que hacer algo rápido, se solto de Akari la cual seguía molesta y el puso una pose muy rara, alzando su mano para lanzar su brazo atrás y luego adelante.

—¡Vamos!.

—¡Algo así no funcionará, solo lo vas a enfurecer más!—La Pokeball le atino al pequeño pokemon en la cabeza, luego la luz lo absorbió haciendo que todos los presentes miraran al chico preocupados, la capitana lucia molesta y aterrada.

—¿¡Estas loco Novato?! ¿¡No lo hemos logrado en años y tu crees que va a funcionar solo porque si!? ¡Se va a enfurecer y nos va a sacar la Pokemadre a…

Captura exitosa, felicidades has capturado un Marill, puede que no te obedezca por su nivel actual*

—¿Que?

—¿Que?

—¿Que?

—¿Que?

—¿Que?

—¡¿Que Onix?!

—¿Nani?

Todos voltearon a ver al muchacho con conmoción en sus ojos, los que podian, otros estaban con alguna extremidad en mala posición en el suelo, el profesor vio al muchacho con una sonrisa nerviosa y curiosa al ver como el aparato raro que esté traía había hablado, Akari cayó de rodillas con el viento soplando su cabello, pálida y con los ojos abiertos.

Selene, miró la Pokeball en el suelo con incredulidad, y luego recupero la compostura rápidamente.

Miró al chico con seriedad mientras este tampoco parecía reaccionar, estaba estático mirando su mano como quien mira a un loco, solto una pequeña risa y alzo los hombros para correr por la pokeball de su captura bajo la mirada de todos, al tenerla en sus manos la alzo haciendo una pose de victoria extraña—¡Siiii capture un Marill!—

—Cof cof, como te decía novato—Selene se acero a él con cuidado y le ofreció la mano—Bienvenido al equipo de investigación.

El chico acepto gustoso la mano con una sonrisa tonta, Akari finalmente se desmayo.

Ahora estaba de vuelta en el puedo junto al profesor y selene mientras en su espalda, estaba una inconsciente Akari—¿Porque la tengo que cargar yo?.

—Deja de hacerte el que no te gusta—Contesto la capitana de forma seca—Fue tu culpa su desmayo, además aquí tenemos la costumbre de no dejar atrás a ningún compañero, hoy por ella mañana por ti.

—Mañana te vamos a presentar al Jefe del pueblo Satoshi, así que por esta noche descansa—Dijo el profesor mirando a los chicos con gracia—La casa de Akari es la tercera de esta cuadra, tu cuarto estará junto al de ella.

—¿Que? Bueno, es preferible a dormir en la intemperie—Alzo los hombros el chico, recibiendo un cabezaso en la cabeza desde atrás.

—Mejor bajame Satoshi, o te daré un puñetazo la siguiente ves—Selene y el profesor miraron a los dos chicos con una sonrisa leve, Akari se bajo del chico mientras esté la miraba con cierto enojo.

—Hubiera preferido un gracias en ves de eso ¿Sabias?—Pregunto el adolorido muchacho, la respuesta de la chica fue cruzar sus brazos y negarse a mirarlo.

—Bueno, ya es de noche y la noche aquí significa la muerte, así que mejor ve a descansar y pasa a recoger a tu pokemon mañana con la enfermera—Selene hablo para seguir caminando por la calle principal, deteniéndose 5 pasos adelante y entrando a su cuarto.

—¿Este pueblo de verdad es pequeño he?—Dijo Satoshi a nadie en particular, el profesor alzo los hombros y alzo su mano para despedirse dejando solos a los dos chicos los cuales se miraron entre si, la chica suspiro y empezó a caminar—No estoy seguro de que hice para que estés molesta pero ¿De casualidad no tienes algun familiar muy parecida a ti?

La pregunta alzo la ceja de la peliazul, pero decidió contestarla por mera cortesía—No, mis padres viven en otro pueblo, aquí a los 15 ya debes valerte por ti mismo, tampoco tengo hermanas o primas o algo por el estilo y mi madre es muy distinta a mi ya que saque casi todo de mi padre.

—Ya veo…—El chico susurro algo decaído por la nueva información, recordando a la chica de su mente, podía recordar su rostro, su mirada alegre, sus sonrisas y sonrojos, algunas de sus vestimentas incluso, su alegría y algunos recuerdos que compartió con ella pero, solo hasta ese punto, no sabía nada más.

Aun estaban esas grandes lagunas que separaban todo de su mente—¿Luces tan decaído por esa tal Hikari que no tiene nada que ver conmigo?—Pregunto la chica curiosa, la respuesta del entrenador del gran azul fue asentir lentamente—¿Que era esa chica para ti?

—¡Me encantaría saberlo Akari!, por lo que se podría ser bien una hermana , una prima un familiar—Dijo sin levantar su mirada—O algo más, temo nunca averiguarlo.

—¿De verdad no recuerdas nada?—Pregunto ella con curiosidad, pero la mirada angustiada del chico fue todo lo que realmente necesito para saber la respuesta—V-veras que ya vas a recordar todo, de alguna forma Satoshi.

—Jaja, al menos ya no me has dicho novato, bueno, no tan seguido al menos.

—Lo que hiciste con el gran azul es suficiente para que seas superior a mi—Contesto ella con una sonrisa gentil—¿Como exactamente lo hiciste?

—No lo se, pero creo que quizás solo fue suerte a decir verdad—Satoshi alzo los hombros al pensar eso—Pudo quedarse adentro, tanto como no, solo fue cosa de suerte—Algo le decía que siempre habría posibilidades de atrapar cualquier pokemon, solo era eso quizás, posibilidades.

—Pues que buena suerte, a mi me costo casi 1 año entrar al equipo de investigación–Respondió ella con algo de seriedad impregnada en sus palabras, satoshi decidió no decir nada.

La luz de la luna empezaba a alumbrar sus rostros y ahora que miraba al frente se dio cuenta que se habían quedado parados frente a la habitación de la chica, lo sabía por el cartel que tenía su nombre grabado.

—Eso te da más mérito que mi simple suerte, eres grandiosa sin duda.

—Lo se—Respondió la chica con una pequeña sonrisa, luego sonrió aun más—Es verdad ¿Soy grandiosa verdad?.

—Eeeeh ¿Si?.

—¡Sin duda lo soy! Además de tener suerte también tienes buen ojo sin duda Satoshi, eres el primero que se da cuenta de mi increíble valía y fuerza—La chica le apunto con su dedo al muchacho que subió una ceja sin saber que decir—¡Soy grandiosa, magnífica, la mejor de este pueblo, sin duda lo soy!—Satoshi solo sonrió un poco.

"Sere la mejor cordinadora/Entrenadora dragón/Entrenadora tipo agua que el mundo haya visto" El rostro de diferentes chicas apareció reflejado en el rostro de aquella muchacha tan curiosa, por alguna razón su sonrisa aumento bastante.

—Me gusta tu actitud, me traes buenos recuerdos—Akari miró al chico con curiosidad, y sonrió de medio lado.

—Me alegra saberlo, pero será mejor que descanses, tienes un largo día por delante Satoshi—Finalmente llego la hora de la despedida, y Satoshi entró a su cuarto con curiosidad.

Todo era pequeño pero a su vez bastante acogedor, observo la cama y paseo su vista por los estantes de madera y bambú, finalmente camino hacia un cuaderno el cual tomó con curiosidad para abrir.

Estaba en blanco, se sentó con curiosidad tomando una de esas plumas que había junto, cruzo sus brazos y no despego la vista del papel.

Hasta que la pluma toco la superficie y comenzó a moverse, bajo la luz de la vela paso varias horas sin despegarse hasta que pareció satisfecho con lo que hacía, sonrio feliz y se fue a dormir.

Dejando sobre la mesa un dibujo perfecto de la chica de sus recuerdos, abajo de este estaba el nombre de Hikari escrito.

Akari abrio la puerta del laboratorio, mirando al profesor el cual estaba escribiendo sobre su escritorio algo—Parece estar ocupado profesor Lavender—El erudito no respondió de inmediato, pero le indico a la chica que se acercara.

Estaba escribiendo sobre un pokemon que no había visto a la fecha—¿Garchop?.

—Si, el chico a estado capturando muchos últimamente, no se que tanto faltara para que la complete a este paso.

—¿Cuantos ha capturado Ash?—Lavander dejo de escribir para ver a la chica con curiosidad—Que diga… Satoshi.

—212 si incluyes los que evolucionó—El profesor regreso a su trabajo mientras la chica abria su boca con sorpresa.

—… Si que son muchos…—Sin decir mayor cosa camino a la salida del recinto, algo decepcionada por no ver al chico.

Pero cuando iba a abrir la puerta el rostro de este le esperaba, con un traje parecido al suyo y una simple pero desafiante mirada—Hola Kari, tiempo sin verte.

La chica tuvo que dar un paso atrás por mero instinto—"Tiempo sin verte" será, no has venido a la villa en casi un mes ¿Acaso no tienes tiempo para pasar a saludar?.

El chico alzo sus hombros algo intimidado, se le notaba en su mirada—Lo siento, te lo compensare apenas le deje al profesor mis nuevas capturas.

Lavander apareció mágicamente junto a ellos para empujar a la chica—¿Has capturado más?.

—Si, perdón por ponerle tanto trabajo profesor, le traigo 22 nuevos especímenes y en las Pokeball marcadas vienen el pedido especial, ya sabe que debe liberarlos cuando termine su estudio antes de que la realidad sea destruida y eso—El chico mostró una mochila a sus espaldas llena de pokeball, los ojos del profesor parecieron brillar como si fuera un Pokemon Alfa mientras la chica con los brazos cruzados miraba intentando que no se notará mucho su sorpresa.

—¡Eso es increíble Satoshi!.

—Si, supongo que tienes talento Ash—La chica alzo sus hombros fingiendo desinterés aunque en sus adentros era distinto.

—¿A que si? Bueno, seguro el profesor tiene trabajo para ratos, además dudo que nos escuche por la emoción—El chico miró con nerviosismo como el profesor lloraba de felicidad en el suelo, abrazando aquella mochila como si fuera su mayor tesoro—¿Quieres ir a pasear?

—Será un honor sempai—La chica al escuchar su propuesta dejo de actuar con enojo y se lanzó a abrazar al muchacho, ambos compartieron un abrazo contento hasta que la chica se acerco a su oído—Pero ven más seguido o lo vas a lamentar.

—E-esta bien Kari—El chico sonrió con nerviosismo separándose de la chica para ofrecerle la mano, esta la acepto y de la nada sintió que fue alzada en el aire.

—¡Satoshi, esto no era parte del trato!—Grito aterrada al ver el pueblo desde arriba, ambos estaban sujetos de las manos y esa era la única seguridad que la chica tenía para no caer a la muerte.

—Tranquila Staraptor nunca nos dejaría caer—El Pokemon volador dio un grito de guerra alegre mientras sobrevolaba el pueblo, todos los habitantes miraron al cielo para saludar al chico que llevaba un año con ellos convivíendo, mientras la chica que iba colgando del pokemon volador no dejaba de gritar siempre que este hacia una maniobra.

Satoshi vio que ya la había molestado lo suficiente asi que…

La solto…

La cara de Akari se congelo en miedo mientras veía en cámara lenta como era traicionada… esperen la cámara lenta no funcionaba tanto tiempo, y no afectaba a las alas de Staraptor.

De arriba del pokemon se asomo un pequeño Espeon el cual pareció divertirse tanto como su amigo.

—¡SATOSHIIII TE VOY A MATAR!—La chica siguió flotando siguiendo de cerca al pokemon mientras el chico se reía a carcajadas de ella.

El tiempo paso, y ahora estaban ambos en la cima de una pequeña montaña desde donde se miraba el pueblo el cual tenía muchas más casas que al inicio, sin contar que había campos de cultivos más grandes.

—El pueblo ha crecido bien, más personas se han mudado en este año—Satoshi hablo tranquilo, junto a el la chica estaba abrazando sus rodillas por el frío.

—Todo cambio desde que llegaste, incluso tu has cambiado, desde que pasó todos los incidentes de la columna de Dios tienes un aura más rara…

—¿Enserió? ¿Segura que es porque no me he bañado? Además, creo que dije que ese sitio tendrá como nombre la columna lanza—El chico sonrió divertido pero solo recibió frialdad a cambio de ello.

—Cuando luchamos contra ese pokemon señorial, tus ojos eran azules estoy segura Satoshi…—El chico se sorprendió un poco pero termino mirando a otro lado—No deberías guardarme secretos, ya sabes todos mis secretos, mis gustos, mi forma de pensar, incluso—La chica cubrio su rostro con su bufanda—Mi piel ¿Me puedes culpar de enojarme si me escondes cosas?.

El chico suspiro un poco, la chica tenía razón en sus puntos, así que miró al cielo y luego al pueblo—Esta bien, creo que estamos lo suficientemente lejos—Tras decir eso se quedó en silencio unos momentos, antes de que un aura rara lo empezará a cubrir, un aura azul, la chica miro sorprendida y hasta algo asustada esto, tras unos momentos tuvo que sujetarse del suelo para evitar salir volando por la cantidad de energía que emitía el chico. El viento soplo con fuerza a su alrededor mientras el chico no había cambiado su postura, las plantas, el aire, incluso las nubes se comportaron raro.

Hasta que finalmente paro y de poco a poco todo volvió a la normalidad, la chica estaba estupefacta viendo los ojos de aquel muchacho que cayó del cielo, unos ojos azules—El día que me enfrente a Volus en la columna lanza ocurrieron muchas cosas, cosas que tuve que conectar con mi llegada… A esta época—Akari no se atrevio a hablar, Satoshi le ofreció su mano para ayudarla y esta la tomó, pero de inmediato sintió algo raro en su cuerpo—Lo que sientes es lo que yo llamo Viridian Mind, me permite entender, curar y potenciar a mis Pokemon a voluntad.

La chica siguió sin decir nada, estaba escuchando por momentos pequeñas voces en su cabeza que parecían venir de la distancia.

"¿Un Alfa?" "¿Deberías huir?" "No se de donde vino ese poder pero fue aterrador"

—Eso que escucho… ¿Es?…

—Son los pokemon alrededor de la pradera—Soltó su mano, para luego apuntar con la suya al cielo—Y esto…—Una esfera azul se formó para la sorpresa de ella, luego esta salió disparada a toda velocidad para chocar contra el cielo logrando que una cantidad importante de nubes se dispersara—Esto es el Aura. Me gusta llamarlo así, creo que soy el primer usuario de ambos poderes o eso creo—El chico alzo los hombros bajo la mirada estupefacta de la chica.

—Sea como sea, siento que para llevar esto al máximo debo de ir a otro sitio lejos de aquí, eso me dice mi corazón—Dijo el chico con la mano en su pecho.

La chica entonces hablo, como si todo lo anterior dicho no importara—Lo que Kamado-sama, Adaman e Irida decian era verdad—Satoshi prefirió no contestar—Planeas irte de Hisui.

—Sinnoh, ahora se llamara Sinnoh—El chico corrigio—Me costo que ambos clanes aceptaran pero creo que es lo mejor, me gusta más como suena.

Unos llantos interrumpieron lo que decía, la chica bajo la vista sin atreverse a mirarlo—Idiota… Idiota…

—Si lo soy—El chico la atrajo en un abrazo—Tienes todo el derecho de llamarme así Akari.

—Dime algo… ¿Estas conmigo porque me parezco a Hikari o porque yo soy yo?—El chico no la solto incluso aunque sintió los brazos de la chica intentando empujarlo—¡Deja de usar tu super fuerza conmigo idiota!—El chico se río.

—Hikari es parte de mi pasado, o mi futuro, no lo sé, pero no he recordado nada que indique que mi relación era otra más que la de amistad con ella—El chico subió su rostro para robarle un beso rápido—Akari es Akari, tu eres mi Akari y eso es todo lo que importa.

Un silencio se extendió solo roto por los sollozos de la chica—Quiero ser egoísta y pedirte que no te vayas—Termino diciendo causando que su abrazo fuera incluso más fuerte—Pero eso no me haría una buena pareja… Aun no recuerdas quien eres…

Y no era mentira, el chico tenía ya conocimiento de que no era de esa época gracias a un pirata de malas greñas, pero aún así no sabía casi nada de el mismo, podía recordar cosas siempre que se topaba con Volus, sabia que el era antecesor de Cinthya, una mujer hermosa que aparentemente derrotó.

—Si te soy sincero Akari, bastaría con que me lo pidieras para que abandonará todo y me quedara contigo—La chica entonces pareció romperse, comenzó a llorar más fuerte siendo consolada por los brazos y caricias del chico quien miro a la montaña más alta del sitio, uno donde sabía le esperaba algo.

Tras algunas horas la chica había dejado de llorar, y ambos miraban una fogata en silencio. Rodeados de varios de los pokemon del chico.

—¿A quienes te llevaras?—Pregunto ella mirando a los casi 20 fuertes pokemon que rodeaban la fogata—¿Que pasará con el resto?

—Lucario, Staraptor, Azumarill, Espeon, Garchomp y Decidueye, ellos son los más fuertes que tengo y quienes se adaptan mejor al aura—El chico paso su mano sobre la cabeza de la chica—El resto se quedarán a tu cuidado y del profesor, para servir a Villa Jubileo, por supuesto ya hable eso con ellos.

—Entiendo…—La chica se quedó en silencio de nuevo—¿A donde iras?—Pregunto bastante curiosa.

—A Kanto, o bueno, aun no se llama así seguramente pero se lo cambiare.

—¿Como se siente viajar en el tiempo?

—No lo se, ya te conté todo lo que recuerdo de cuando conocí a Arceus, aunque feliz supongo–Tomo el rostro de la chica para que lo viera—Atravesé mares de tiempo para conocerte.

—Eso dices pero... ¿Si algún día recuerdas que tenias pareja?.

El chico torsio su rostro ante eso, bastante irritado—¿Lo dices por los dibujos de mi cuaderno?—Pregunto curioso, aunque bastante pensativo a la vez.

—Si ¿Como se que esas personas no eran nada tuyo?.

—No tengo muchos recuerdos de Hikari, Brock, Cinthya y May para saberlo, pero algo me dice que no, incluso si fuera así tampoco es que pueda hacer algo al respecto.

—¿Y si pudieras lo harías?.

—¡¿Que acaso tienes una respuesta para todo Akari?!—Pregunto el chico exasperado pero suspiro, tenía que contestar toda duda que tuviera la chica—No, te tengo a ti, eso me basta y sobra Akari.

—¿Lo prometes?—La chica pregunto un tanto temerosa pero, fue rápidamente derribada sobre el suelo teniendo encima al chico—¿Eeeeh?.

—Mejor te lo demuestro, tenemos algo pendiente desde que casi morimos atrapados en el hielo—La chica sonrió con cierta picardia, y luego alzo los hombros aceptando gustosa la invitación

Era algo que ambos llevaban deseando desde hacía mucho.

Unos pasos se escucharon haciendo eco en el área mientras Satoshi se ponía en medio de la columna lanza, saco de su bolsillo un objeto de apariencia extraña y tomó un profundo respiro. Desde la lejanía era observado por un hombre rubio el cual se dio la vuelta y se fue del sitio, mientras los recuerdos lo invadían.

"Volus, tus dependientes estarían muy decepcionados de ti" El rostro de decepción del chico.

"Déjame acabar con la oscuridad dentro de tu corazón amigo mío" Satoshi brillando en un intenso azul apuntandole directo al rostro una esfera azul.

"Desde ahora tu vida me pertenece, tu y toda tu decencendia van a proteger este sitio, a cambio te perdonaré la vida" Satoshi ofreciéndole una mano la cual terminó por aceptar…

El silbido musical se escucho por el sitio, un profundo silencio invadió todo debido a ello, el viento paro de tal forma que no hubo un solo sonido.

Satoshi bajo aquel instrumento el cual inmediatamente empezó a desaparecer en partículas de luz, subió su vista mientras gradas empezaban a formarse hechas de luz que iban hacia el cielo.

—Llego la hora…

Comenzó a subir los escalones hasta perderse en las nubes, eso le parecía realmente todo estaba cambiando mientras subía cada escalón, volviéndose más raro el ambiente, hasta que finalmente llegó a la sima, había una enorme arena rodeada de nada más y nada menos que el cielo.

Todo fue calma mientras Satoshi esperaba pacientemente la llegada de el. Alguien que no tardo en aparecer frente a su persona—Arceus, tiempo sin verlo.

—Un placer volver a encontrarte Satoshi eh estado al tanto de tu progreso, todo ha ido bien ¿Verdad?.

—Me gustaría decir eso—Satoshi se sentó para descansar un poco.

—Tienes las piernas cansadas ¿Te costó subir hasta aquí?—Pregunto curioso el padre de la creación, teniendo una charla de lo más casual con el chico cuya única respuesta fue sonrojarse.

—Si… fue eso… si—Se río nervioso haciendo que Papa Pokemon revisara sus recuerdos con un simple brillo en sus ojos.

—Entiendo. Todo está hecho aquí en Sinnoh—Arceus miro al chico con interés mientras este ladeaba la cabeza con confusión—Llego la hora de partir, tu corazón te lo dice ¿Cierto?.

—Si… He hecho lo que me dijiste cuando llegue aquí, seguir mi corazón, ha sido difícil porque no es muy hablador que digamos pero, pase buenos momentos en la región…—El chico cerro sus ojos disfrutando de los recuerdos que si tenía.

Sus entrenamientos con Akari, las luchas y carreras con Selene, la ayuda al pueblo, las investigaciones con el profesor, la rivalidad con Irida, su amistad con Volus, las batallas contra los pokemon señorial y Alfas, todo lo hizo suspirar.

—Pero ya estoy listo, tengo que aprender a soltar el pasado—El chico miró al padre de la creación a los ojos—¿Eso fue lo que me quisiste enseñar al mandarme aquí cierto?.

—Se puede decir, quizás tu travesía en esta región esté completa pero, aun te falta mucho para completar tu destino en este mundo.

—Entiendo…—El chico asintió sin borrar su sonrisa—Y sobre este poder que tengo ¿Que significa?.

—Ese poder siempre estuvo en ti, tanto el tu de tu tiempo, como el de tu yo actual. Sin embargo en esta época tienes mucho más poder por ser el único usuario humano y pokemon que lo tiene, el Aura es algo que te acompaña a donde vayas Satoshi.

—¿Y el Viridian Mind?—Pregunto recordando su otra gran habilidad, una que le había ayudado grandemente a capturar a todos los legendarios.

—Es otra habilidad que estaba dentro de ti de forma leve y fue potenciada ahora que estas en esta época.

—¿De que época hablamos?—Finalmente después de meses había llegado el momento de que conociera la verdad. Uno que lo había atormentado durante muchas noches largas donde no pudo dormir.

—1000 años en el pasado. Allí fue donde te mande Satoshi.

—…—Solo obtuvo un silencio largo a cambio. El chico por primera vez se miró bastante perturbado pero, se recompuso lo mejor posible para mirar de nuevo al Dios creador—No volveré nunca a mi época ¿Cierto?.

—No.

—Entiendo—Una sonrisa triste se formó en sus labios, mientras guardaba silencio, uno que se extendió al entender su situación, un silencio de luto—¿Algún día voy a recuperar mis memorias?.

—Lo harás el día que completes tu destino.

El chico sonrió y se puso de pie—Creo que eso era todo lo que necesitaba saber, gracias Arceus—El chico dio una reverencia al Dios, este solo bajo su cabeza correspondiendo el saludo.

—Pero, no has venido solo a preguntar cosas ¿Cierto?—El pokemon libero algo de su propia aura al notar como el chico había tomado sus Pokeball y dibujaba una sonrisa.

—Aciertas de nuevo—El chico subió su mirada llena de desafio—Vine a medirme contigo, padre del todo.

—Adelante niño. He esperado esta batalla durante mucho tiempo—Sus ojos brillaron mientras el poder se juntaba frente a él.

—¡Vamos con todo Lucario!.

—¡Juicio final!—Unos meteoros se alzaron en el cielo mientras el chico se lanzaba con todo junto a su lucario, ambos brillando con un tono azul fuerte.

Unas enormes explosiones se vieron arriba de las nubes durante aquella noche, todos los confundieron con una tormenta, y una muy grande para las explosiones que dejaba entre ver.

Todos lo confundieron, todos menos el mismísimo antecesor de Cinthya que esperaba a la orilla de la montaña el regreso de su amigo, pero no fue así, espero 1 día y una noche entera y no volvió, el sol se puso 2 veces más antes de que los sonidos pararan.

Solo entonces se acerco a los escalones que había estado custodiando y vio al chico bajar en el lomo de Garchomp el cual venia muy lastimado.

—Sigues vivo…—Susurrro Volus acercándose para recibir al chico antes de que el pokemon cayera desmayado.

—Jeje, creo que si amigo… No por nada es el Jefe.

—¿Pudiste vencerlo?—Pregunto poniendo al chico en el suelo, este observaba el cielo estrellado con simpatía, pero nego.

—No, me falto mucho, pero lo force a usar el máximo de si, ya es un logro…—Finalmente cayó desmayado, Volus tuvo que guardar al Garchomp en su orbe y suspiro para cargar al inconsciente chico.

—Contaré durante toda mi vida la historia del chico, que fue capaz de retar a Dios y sobrevivió—Prometió el rubio en silencio para empezar a bajar por la cueva, dejando la columna lanza en perpetua tranquilidad.

Satoshi despertó sobre un colchón mirando un techo de madera que conocía bien—No me mato aunque pudo, eso me alivia bastante—Sonrió para el mismo sentándose, observo que a la orilla de la camilla estaba Akari tomando su mano, estaba dormida pero al sentir su movimiento se despertó—Hola.

—¿Como terminaste tan lastimado?—Fue lo primero que pregunto la chica somnolienta, parecía estar volviendo a analizar su entorno pero estaba bastante dormida aún.

—Me agarre a vergazos con Dios.

—Entiendo, buenas noches—La chica volvió a su posición anterior, satoshi la miro unos momentos y luego alzo los hombros.

—¿Habrá comida por…?

—¡Que hiciste que!—Akari reacciono finalmente y lo tomo de la camisa para mirarlo con preocupación y furia.

Satoshi miro con una sonrisa forzada la reaccion pero no dijo nada para su seguridad.

Tras unos largos momentos contandole a la chica que habia ocurrido en su lucha contra el padre del todo finalmente se había podido levantar, Akari por supuesto le creyó todo, de el lo miraba bastante posible.

Ahora ambos estaban en el comedor del centro medico, una de las enfermeras llegó donde ellos con una bandeja—Aquí tienen dichos, espero lo disfruten.

—Gracias enfermera Jessenia—Dijo el chico pero la enfermera se río divertida.

—Jesse no esta en este turno, soy Abigail, es un gusto conocerte Satoshi.

—Vaya… Recordar sus nombres cuando todas son tan parecidas es difícil—El chico tomo una tostada para morderla, con una humeante taza de café junto—Deberían tener un seudónimo para que no sea difícil, un nombre que utilicen todas a la vez y así sin importar a donde vaya un entrenador sepa quien lo espera.

—Solo es una excusa para no aprenderte los nombres cabeza de chorlito—Akari también remojo uno de sus panes en el café empezando a comer—Ignore lo que dice el chico, Arceus le reventó la cabeza y no piensa del todo bien.

La enfermera dio una reverencia y salió de allí con un brillo en sus ojos muy especial, le había encantado la idea del jovencito.

Los dos jovencitos se quedaron comiendo, hasta que la chica pareció recordar algo importante—¿Como le tengo que poner si es niño?.

El pobre diablo se atragantó con el café que se estaba tomando, tosió duramente mientras miraba a la chica frente a él con confusión—¿Que?.

—Creo que estoy embarazada.

Ni siquiera un juicio final de Arceus lo había mandado a la inconsciencia tan rápido como esas palabras, cayó de cara contra el plato donde había algo de comida con un sonido seco dejando boquiabierta a la chica frente.

—¡Enfermera Jessenia…!

—Joy, enfermera Joy—La susodicha se acerco contenta ignorando al inconsciente chico sobre la mesa—Desde ahora todas las enfermeras nos vamos a llamar Joy, esperamos que esa costumbre se extienda a todas las regiones donde esté nuestra organización de…

—¡Podrían porfavor ayudar a mi amigo, se desmayo!

—Pero la causa es obvia—Otra enfermera "Joy" se acerco a ella—¿Porque le dijiste eso tan derrepente? Cualquier hombre se hubiera desmayado de la noticia.

—Pero ¿Si estas segura? ¿O solo lo estas suponiendo?—Las enfermeras tomaron asiento, una de ellas Tomó al chico del cabello para levantarlo y sacar el plato de abajo, solamente para después soltarlo y que se golpeara la frente de nuevo.

—N-No lo se, es que cuando lo hicimos e-el llego al final muchas veces a-aden… ¡AAAAAAAHHHHH NO ME HAGAN DECIR COSAS ASI EN VOZ ALTA!—La chica sacó vapor por sus oídos mientras sacudía su cabeza una y otra vez.

—Bueno creo que tendrás que esperar un par de semanas para saberlo—Jessenia quien era conocida como Joy vio al joven—¿Cuando se ira nuestro entrenador invencible?.

—Pasado mañana, solo quiere hablar con los líderes de la región—La chica borro su sonrisa, algo que hizo que ambas chicas pusieran una expresión molesta.

—Que irresponsable, deberías decirle que se quede o el debería quedarse por su condición.

—Si se lo pido se que lo hará sin dudar pero...—En la mente de la joven Akari apareció la imagen de un díario lleno de dibujos—No seria justo para el, quiero que recuerde quien es...

El día llegó, todos los líderes, y cada habitante de aquella aldea en crecimiento junto al profesor se reunieron a la orilla del pueblo para ver al chico subir una mochila sobre su espalda. Akari estaba al frente de todos.

—Venga todos, no es un adiós, es un hasta pronto—El chico se negaba a voltear a ver a las personas a sus espaldas, estaba escuchando más de algun sollozo y en definitiva no quería unirse a ellos, una parte de él, le decía que estaba acostumbrado.

Tiro su orbe y de esta salió su Staraptor, este se posiciono para que le fuera fácil subirse en el.

Sin voltear atrás el chico comenzo a avanzar pero, unos brazos le impidieron seguir, Akari terminó escondiendo su rostro en su espalda mientras lo abrazaba—¿Es muy tarde para…Ser egoísta y pedirte que te quedes?—Pregunto ella mientras Satoshi sentía su espalda empezar a mojarse por las lágrimas de la chica.

—No, una parte grande de mi espera que lo hagas—Respondió el moviendo levemente su pie para darse la vuelta pero...

—¿Que dice la otra parte?…—Pregunto ella en apenas susurros que nadie más que el pudo escuchar. Satoshi miro arriba y llevo su mano a tomar la de ella.

—Que a veces debes dejar a quien más amas por quien más te necesita—Eso fue todo lo que la chica necesito, rápidamente quito los brazos de su alrededor para agarrar su espalda levemente con sus manos.

—¿Prometes que no me olvidarás?.

—Ni aunque Arceus me mande 2000 años atrás Akari—La sinceridad con lo que dijo aquello, incluso a los oyentes del pueblo sería grabada como algo legendario—¿Que hay de ti? ¿Me vas a olvidar?

—Tu me enseñaste el valor de los recuerdos, nunca te olvidaré, seria difícil olvidar a alguien que escupió el mar.

El chico sonrió, y aunque fue infernalmente duro, avanzo para soltarse del agarre de la chica.

Un poderoso viento sacudió a todos mientras veían al chico perderse en los cielos de la recién nombrada y fundada región de Sinnoh.

—Me sorprende que se haya ido sin mirar atrás, quizás no merecíamos su mirada—Adaman miró al cielo donde la sombra del Pokemon se empezaba a perder, Irida solo negó mirando la misma dirección.

—No se dio la vuelta porque sabía que de hacerlo no tendría la voluntad para irse después.

Las enfermeras del pueblo se acercaron a la joven Akari la cual terminó de rodillas soltando sollozos.

—Era muy infantil a veces, hacia poses raras, de ves en cuando daba discursos que daban pena ajena sobre el poder de la amistad, nadie quería invitarlo a cenar por temor a la bancarrota, no me pagó nunca los bollos de papa que me debía, pero allí va…—El profesor tomó una pausa mirando contento el libro en sus manos, uno titulado "Pokedex, primera edición"—…El mejor entrenador que jamás ha pisado la región de Sinnoh…

Satoshi sobre su pokemon aparentaba ir tranquilo, aunque las pequeñas gotas que dentellaban por la luz del amanecer lo delataban, paso de todo lo más rápido que su Pokemon pudo y al salir finalmente de la región.

"Salvaste a mi mejor amigo, te lo agradezco mucho, soy Ashton Satoshi Ketchum de pueblo paleta"

"Yo soy Dawn Hikari, es un gusto Satoshi"

"Yo soy Brock, es un placer"

"¡Para llevar los males de la verdad y el amor, y extender nuestro reino hasta las estrellas"

"Cinthya, yo seré quien te vencerá"

"El conocimiento genera estrategia, Ketchum"

"Nunca defraudes a tus amigos o familia, son lo más valioso que tienes en la vida"

"¡Vamos Ash, a ganar, vamos Ash a ganar!"

—Jajaja… al fin los recuerdo—Staraptor escucho a su entrenador empezar a llorar de forma más fuerte pero no supo que hacer, bajo un poco la velocidad de su vuelo mientras el chico miraba la nada—Dawn, Brock, Cinthya, Paul, Zoe, prometo no volverlos a olvidar.

Akari estaba regando unas plantas de su huerto personal, su casa era muy grande para ella sola así que la había terminado decorando con muchas plantas, estaba bastante centrada en su tarea hasta que escucho un llanto provenir de una de las habitaciones, suspiro un poco con una sonrisa y se apresuró a ver quien era la culpable, sobre una cuna había una bebe con el cabello color azul.

—Ya ya Hikari, a tu edad yo ya atrapada Luxray para hacerlos asados—Cargo a la pequeña para acariciar su cabello, esta dejo de llorar para ver a su madre—Algo me dice que también a tu edad tu padre ya atrapaba Pokemon jaja.

Una sonrisa nostálgica Cruzo su rostro mientras acariciaba el rostro de su hija, esas Z en sus mejillas eran lo más bello que podía ver sin duda.

—Ya pasaron 2 años de que te fuiste Satoshi, me pregunto como estas—Con la pequeña en brazos se asomo por la ventana, viendo una aldea enorme desde su segundo piso—Bueno no me sorprendería que ya hayas atrapado a cada pokemon existente al menos una vez.

En un puerto pesquero muy lejos de allí los pescadores hacían lo propio, pescar.

Mientras que un chico caminaba por el sitio con los brazos cruzados, estaba ignorando realmente a todos hasta que llego a unas cajas particulares llenas de frutas y verduras y ¿Un Pokemon?.

—Oye hermano, no creo que este sea sitio para dormir—Con una barita picó al pokemon más poderoso que había conocido, este lo volteo a ver abriendo sus ojos—¿Si sabes que cualquiera te podría atrapar aquí no? ¿Donde quedo tu política de crear cataclismos para que nadie te encuentre?.

—New.

—¿Y desde cuando te importa un carajo eso?

—New.

—¡Tampoco insultes a mi aun no nacida madre hijo de!—Salto sobre las cajas pero el pokemon emprendió vuelo causando que el chico cayera al mar.

—Sensei, deje de hacerse el payaso por favor—Un poder morado lo saco del agua y lo puso de nuevo junto a las cajas completamente empapado—Mejor use el poder aural para comunicarse con New-sama.

—Espeon agradezco tu preocupación pero ¡No me interesa hablar con ese enjendro de Giratina!—Apunto con su dedo al pokemon que solo se río.

Un suspiro salió del pequeño pokemon el cual se acerco a la orilla, arrojando a su entrenador al mar de nuevo—New-Sama, lo que mi tonto entrenador quiere decir es que ya solo nos falta usted para completar la pokedex de Kanto ¿Nos permitiría atraparlo y estudiarlo unos días?.

—New.

—¿Eso le costaba sensei?—Saco a su entrenador de nuevo del agua el cual miro furioso a ambos pokemon que se rieron de su cara y que tuviera un Magikarp en la cabeza.

—Si si si, como sea, tenemos mucho trabajo que hacer aun, Lucario y Garchomp ya terminaron las pokedex de Hoen y Jotho mientras nosotros seguimos como Idiotas desde hace 3 meses intentando atrapar a este desgraciado de aquí.

—New.

—¡Te voy a…!—Y de nuevo fue arrojado al mar, solo que esta vez una Pokeball vacía salió flotando la cual se acerco al pokemon padre, el cual contento acepto ser capturado.

Una ves terminada su tarea el joven entrenador estaba volando por los cielos del primigenio Kanto junto a New sobre su fiel Staraptor.

—El poder Aural, ya me habían hablado de él algunos legendarios pero no pensé que fuera tan efectivo—Hablo el pequeño pokemon comiendo algunas manzanas que igualmente flotaban a su alrededor—¿Como logras tal efecto, hermano?.

—Fácil, con mi aura conecto con todo ser vivo, con el Viridian Mind aprendo su idioma y luego ya puedo hablar con todos usando telepatía.

—Es sorprendente que de verdad seas un humano—Dijo el pequeño flotando alrededor suyo, sin importar a la velocidad que ambos iban—El poder que albergas en tu interior es mucho más fuerte que el de Lugia incluso. Espero no planees volverte una amenaza o te matare.

—Que lo digas siendo tan adorable me da miedo—El chico miró con desdén todo, solo para reírse—No, yo no soy el humano que es una amenaza, creo que deberías decirle eso a AZ, o a los hermanos de Teselia, ellos me preocupan bastante.

—¿Porque no los has matado?—Pregunto el pequeño curioso, dándole escalofríos al pokemon montura por la forma en la que hablaba siendo que le daban ganas de abrazarlo con sus alas.

—Aun no se atreven a actuar, saben bien que iré por sus cabezas si inician una guerra aunque de por sí Kalos ya esta en una—Dijo el chico alzando sus hombros—Lo más probable es que estén esperando que mi poder se debilite o que muera para iniciar sus planes.

—Tu raza siempre fue curiosa—New siguió dando vueltas hasta que noto que comenzaron a bajar sobre un prado enorme.

—He vuelto a casa, madre—Dijo el chico al bajar junto a una pequeña casa de madera que el mismo creó, dio una reverencia y luego empezó a caminar—No es nada de lo que preocuparse New, te prometo que si intentan cualquier cosa los matare.

—New—Un joven con una bata se acerco corriendo rápidamente con estrellas en los ojos.

—¡IMPOSIBLE! ¿¡Es real!? ¿De verdad capturaste a New?—Con sus manos temblorosas se acerco para tocar al pokemon el cual para que el proceso se apresurada voló para colocarse entre los brazos del profesor a modo de cuna.

—Así es profesor, la pokedex esta completa, felicidades—El chico aplaudió contento con su logro mientras el profesor parecía tener un ataque de infancia al tener al pokemon entre brazos—Ahora que todas las pokedex están completas menos la de Alola creo que al fin termine mi tarea en este mundo.

—No hable de forma tan lúgubre Sir Aaron, aun queda mucho por descubrir en este mundo y mucho por vivir—El profesor de verdad se miraba preocupado de sus palabras, causando la risa del chico.

—Lo se lo se, hay mucho por vivir tururututuru y demás—El chico alzo los hombros contento—Pero creo que Tomare unas vacaciones y volveré a Sinnoh.

—Nunca entenderé el porque cambiarle de nombre a todas las regiones, aunque Kanto me gusta siendo sinceros—El chico alzo los hombros y camino alejándose del sitio, pero fue detenido por el pequeño New.

—Celebi me dijo que dentro de 3 meses te esperara en el árbol del comienzo en el reino de Rota ¿Estas listo para cumplir tu destino en el mundo?—Pregunto con seriedad al muchacho el cual solo le dio una sonrisa honesta.

—Si, no te preocupes por eso, no dejaré mi título de guardián de Cameran después de que me costará tanto obtenerlo—El chico alzo sus hombros y en un pestañeo del pokemon, el joven desapareció en el aire dejando solos al profesor y a New.

Satoshi apareció de la nada en otro punto dentro del bosque con una expresión aburrida para empezar a caminar por este—Eternatus deberia estar por llegar a la tierra dentro de unos días. El será mi último gran reto y luego podré descansar en paz con mis antecesores—Hablo para si mismo recordando de forma leve como el solo había vencido a mano limpia a varios de los pokemon legendarios de las regiones con el fin de capturarlos.

Alzo sus manos y las vio—Ya no se decir si estas siguen siendo las manos de un humano o de algo más—Se dijo así mismo, hasta que escucho un grito de una niña a la lejanía, rápidamente dio un salto para llegar hasta el sitio donde había una pequeña acorralada por 3 Nidoran—¿Puedo saber que están haciendo ustedes 3?

Los pokemon dejaron de ver a la niña para verlo a él con furia, dos de ellos comenzaron a correr hacia el mientras otro cargaba un hiperrayo apuntandole.

—Y aquí vamos—Llevo su mano a sus pokeball pero se detuvo, no valía la pena sacar a sus amigos.

Alzo su mano y rápidamente un bastón llegó volando a su palma—Bailemos entonces.

Una explosión se vio en el bosque debido al hiperrayo, la niña vio preocupada esto pero su cara cambió a asombro cuando el chico apareció junto a uno de los Nidorin para darles una patada que lo mando a la inconsciencia.

El otro Nidorin lo vio incrédulo y no tuvo tiempo de hacer nada cuando recibió en su estomago una esfera aural que lo mando a volar, el silencio reino en el sitio mientras el último de ellos miraba todo incredulo—Oye hermano, mejor saca a estos dos de aquí y vete en paz o voy a crear una esfera aural en tu…

La chica no entendió nada pero cuando el muchacho apareció frente a ella al tiempo que el Nidorin corría despavorido no sintió temor—Hola, mi nombre es Aaron, es un placer conocerte pequeña.

—H-Hola…—La niña lo vio con algo de desconfianza pero acepto la mano que le era extendida para ponerse de pie—Lo siento, n-no me dejan hablar con desconocidos, la madre dice que es malo.

—"¿La madre?" ¿Eres del orfanato de ciudad verde no?.

—A nadie le gusta ese nombre señor

—¡Pues a mi si!—Satoshi exclamó molesto para la gracia de la niña—¿Como pueden pensar que "Cerró pelado" es mejor nombre que ciudad verde?.

—Jajajaja es muy divertido señor—La niña lo vio con ternura mientras el chico seguía refunfuñando sobre los nombres.

Entonces "Sir Aaron" paro para verla con seriedad—¿Pero que hacías aquí a todo esto? Ciudad verde esta muy lejos aun de este punto.

—S-solo quería jugar con los pokemon pero…—La niña de cabello negro jugo con sus dedos en forma tímida—N-ninguno pareció entenderme y se alejaron de mi por miedo creo… Así hasta que llegue aquí…

—(Eso es debido que en esta época los pokemon no están acostumbrados para nada a la convivencia con los humanos...)—Satoshi vio a la silenciosa niña la cual se quedó mirando al suelo y suspiro para sonreír—(Al menos hasta ahora, ¿Verdad Arceus?).

Con unos pasos marcados camino hasta donde estaba la pequeña para arrodillarse, tomando sus manos entre las suyas.

—Supongo que este poder te servirá más a ti que a mi, lo más probable es que se esparza un poco por kanto

—¿Señor?—La niña lo miró con confusión mientras una sonrisa gentil no desaparecia del rostro de aquel muchacho.

—Ash Ketchum de pueblo paleta, te nombra a ti la primera portadora de uno de mis poderes favoritos.

El viento comenzó a soplar por el bosque mientras la niña comenzó a sentir algo dentro de ella que la obligo a mirar a todos lados, un poder comenzo a fluir desde sus pies hasta su cabeza, logrando que sus cabellos, como si fuera magia se cubrieran de un extraño color dorado hasta que comenzó a volverse amarillo.

—Que efecto tan curioso, siempre pensé que me vería genial de rubio.

—…—La niña se quedó muda al final, mirando a cada lado en busca de algo.

—No te asustes, ahora los puedes escuchar con más claridad ¿Cierto? Espero que tu y tu decencendia usen correctamente este poder.

—S-Señor…

—Yo te nombro Yellow del bosque verde, la primera portadora de ese título al menos. Y tu deber es lograr que humanos y pokemon formen lazos entre sí.

Un rugido descomunal se escucho, uno que mando a volar varios árboles e incluso montañas y cordilleras en el aire. Unas nubes de aspecto raro cubrieron el suelo llamando la atención de todos los pokemon a la redonda que estaban intentando escapar del centro de lo que sea que causaba eso.

La tierra empezó a flotar por los aires mientras un el centro una criatura gigantesca se alzaba entre las nubes de polvo y cenizas, unos ojos rojos gigantes se abrieron al mundo los cuales miraron todo como si fuera su presa.

Los pokemon que eran alcanzados por la presencia este ser comenzaron a cambiar aumentando su tamaño a uno descomunal.

Los Pokemon que no, estaban empezando a ser atacados por los que si cambiaron de tamaño con ferocidad algo que complació al pokemon gigante hasta que noto algo en su nariz.

O a alguien… Un joven vestido de azul estaba sentado casualmente viendolo, sosteniendo un bastón en su mano—Oh, hola, pensé que ibas a tardar más en notarme.

—Grrrrrr—Un gruñido de molestia se escucho de su parte viendo aquel parásito sobre si, el chico no cambió su expresión.

—Mi nombre es Satoshi, eres más grande de lo que recuerdo, supongo que esta debe ser tu forma primigenia ¿No? Es bastante interesante pero a la vez aterrador.

—…

—No puedo hablar contigo, bueno al menos lo intente—El chico se puso de pie para el enojo de aquella criatura—Que hayas aparecido en Paldea me da curiosidad, pensé que llegarías a Galar pero eso no importa—El bastón del chico se movió hábilmente en su mano—Cuando acabe contigo iré a donde esté Hoopa y voy a sellar su poder, así que…

Un enorme brillo azul cubrio el frente de la criatura la cual rugio con fuerza creando un enorme tifon que no afecto para nada a Satoshi, ya que junto a el aparecieron 6 pokemon elevados en el aire mirando a la bestia con sonrisas.

Frente a él, Sir Aaron estaba sobre su Staraptor igualmente, abrió sus ojos azules y alzo su báculo para apuntarle al Eternatus primigenio—¿Bailamos?

Vs Hisui Trainer parte 1.