Disclaimer: Los personajes son de Stephenie Meyer, la historia es de Fyrebyrd, yo solo me adjudico la traducción, con el debido permiso de la autora.

Disclaimer: Twilight belongs to Stephenie Meyer, this story is from Fyrebyrd, I'm just translating with the permission of the author.

Capítulo beteado por Yanina Barboza

Grupo en Facebook: Tradúceme un Fic


Capítulo 3

Estoy congelada.

Mi mente está acelerada, pero mis extremidades están detenidas. No trato de cubrirme, y sus ojos vuelven a caer sobre mi piel desnuda. Me siento completamente desnuda bajo su mirada, y debería. No hay nada entre su mirada y mis partes íntimas aparte de un par de retazos de encaje azul oscuro.

No sé cuánto tiempo pasa antes de que finalmente me recupere, pero cuando lo hago, agarro la manta y me acurruco contra las almohadas.

—¿Quién eres tú? ¿Qué estás haciendo aquí?

Él se ríe, y viaja a lo largo de mi piel, abriéndose paso hasta ese lugar sensible entre mis muslos.

—Esta es mi cabaña. —Él sonríe, agarra la toalla y la suelta. Cae al suelo sin contemplaciones y no puedo apartar la mirada—. La mejor pregunta sería ¿quién eres?

—Esta es la cabaña de la familia de mi amiga —respondo, levantando la barbilla y negándole la ventaja—. Me dijo que podía quedarme la semana.

—¿Alice? —pregunta, levantando una ceja. Mis ojos bajan, bajan, bajan, y asiento tontamente—. Técnicamente, tiene razón. —Arrastra un par de calzoncillos bóxer por sus piernas musculosas y oculta la polla más grande que he tenido el placer de mirar con los ojos—. Pero estaré aquí durante las próximas dos semanas.

—E-Está bien —tartamudeo, mi mente acelerada—, me iré entonces.

—No va a suceder. —Sacude la cabeza y señala la ventana—. Sesenta centímetros de nieve cayeron anoche. Pasarán unos días antes de que la barredora llegue aquí.

Mis ojos lo siguen, pero mi mente no calcula.

—¿Quieres decir que estoy atrapada? —Miro hacia él y no puedo evitar imaginármelo todavía desnudo—. ¿Estamos atrapados?

—No suenes tan horrorizada —bromea, acechando a través de la habitación como un depredador—, esto podría ser divertido.

—Aléjate de mí. —Me deslizo por la cama para poner algo de distancia entre nosotros.

No le tengo miedo. Tengo miedo de mí misma. Es posiblemente el hombre más sexi que mis ojos sedientos hayan visto jamás, y estoy en un momento vulnerable. Sería tan fácil enterrar mi dolor empalándome en su monstruosa polla. Mis ojos bajan hacia donde sobresale contra sus calzoncillos, solo un poco duro. Se mueve, y se ríe cuando subo mis ojos a los suyos.

—No te voy a atacar. —Él sonríe, y es pecaminosamente sexual—. ¿A menos que tú quieras?

—Ajá. —Lamo mis labios—. ¡Quiero decir, no! —Cierro los ojos y exhalo un profundo suspiro, centrándome—. Mira… —Lo veo a los ojos por un breve segundo antes de volver la vista hacia la cómoda—. Este fue un viaje improvisado. Atrapé a mi prometido… —Mi voz se quiebra, y hago una pausa hasta que siento que puedo hablar de nuevo—. Necesitaba desesperadamente un descanso, pero no era mi intención entrometerme.

—Está bien. —Me hace señas para que me mueva, sentándose en el borde de la cama—. Soy un coqueto épico, así que lo siento si te ofendí. Es quien soy. Estoy totalmente de acuerdo con que estés aquí. Tal vez esta semana no sea tan mala como pensé al principio.

—No me ofendí. —Me río cuando la verdad grita dentro de mi cabeza—. Más bien tentada.

Él guiña un ojo mientras extiende su mano.

—Mi nombre es Edward Cullen, y estoy a tu servicio.

La tomo, y las chispas corren por mi brazo, asentándose en mi vientre.

—Soy Bella, y no estoy en condiciones de ser servida.

Mueve las cejas, soltando mi mano.

—Tenemos seis días más.