Día 29: Místico
-La única razón por la que no voy a enojarme contigo por arruinar mi cita de esta noche con Tomoyo, es porque hay una buena causa de por medio – Rodeé los ojos ante las protestas de Eriol.
-Lo siento, fue algo de último minuto y si no fuese tan importante no tendría que arruinar tu cita – Respondí sin apartar la vista del camino mientras la casa amarilla ya se veía en mi panorama.
-Voy a tener que perdonarte porque si no hubieses salido con Sakura, nosotros no habríamos ido a hacer mal tercio entre ustedes y no nos habríamos conocido – Respondió mi mejor amigo, y por su tono sabía que trataba de ser gracioso para aligerar mi notorio nerviosismo – Vas a ganarte al hermano de Sakura, jamás te había visto tan insistente con una chica… ¡y el asunto ni siquiera es directamente con ella!
-No cantes victoria antes de tiempo – Advertí tratando de no hacerme grandes expectativas ante esto mientras estacionaba mi auto – Tengo que dejarte, deséame suerte y gracias por no hacer un drama por la cita con Tomoyo.
-Syaoran – Me detuvo Eriol antes de cortarle – Recuerda que no existen coincidencias, solo hay lo inevitable, así que despreocúpate.
- ¿Qué demonios quieres decir con eso? – Sin embargo, antes de recibir una respuesta, fue él quien colgó.
Miré mi celular completamente aturdido por cómo había terminado aquella llamada. Eriol solía ponerse místico de vez en cuando y sin previo aviso, sin embargo, un escalofrío recorrió mi espalda cuando recordé que Sakura también me dijo eso una vez, y que quizás yo todavía no entendía por completo su significado.
Desafortunadamente, no tenía tiempo para ponerme a darle vueltas a aquella frase, por lo que puse de lado todo el misticismo que Eriol dejó tras la llamada y me bajé del auto para caminar hasta la entrada. Había recibido un mensaje de Tsukishiro en el momento que Sakura salió para reunirse con Tomoyo, y me aseguró que era el momento indicado para venir, y el hecho de que él fuese quien abriera la puerta para mí, me lo confirmó.
-Hola – Dijo en un tono de voz bajo dejándome pasar a la casa – Touya está en la cocina terminando de lavar los platos.
Asentí con la cabeza después de cambiarme los zapatos para entrar finalmente a la casa, eran pocas las veces que había caminado por el interior de la morada, pero esperaba que hoy eso cambiara. Mis ojos viajaron rápidamente hacía todas las fotografías de la madre de Sakura, tan radiante y hermosa como ella siempre la había descrito, y vagamente no pude evitar rezarle tanto a ella como a mi difunto padre para que efectivamente, todo saliera bien.
Me vi frente a la puerta de la cocina y sin previo aviso entré ahí, viendo como el hermano de Sakura se mantenía lavando los platos mientras se giraba ante el ruido.
-Yuki, creo que podemos… – Sin embargo, se paró en seco y su expresión cambió de inmediato al verme – ¿Qué demonios haces aquí, Li? Si quieres hablar con Sakura, olvídalo.
-Vine a hablar contigo – Respondí firmemente – Y si esto no funciona, prometo que no volverás a ver mi cara.
Touya frunció el entrecejo y chasqueó la lengua – Espérame en la sala, estaré ahí en cinco minutos.
Y puedo jurar que fueron los malditos cinco minutos más largos y tortuosos de mi vida.
oOo
N/A: ¡Hola a todos por aquí! Espero que se encuentren bien. Les dejo la palabra de hoy, y es que les juro que cuando leo esta palabra en el universo de SCC solo puedo pensar en Eriol o en Clow, y era el momento de que nuestro cuatro ojos favorito apareciera de nuevo xd
Touya a aceptado hablar con Syaoran, y ya les prometo que en el siguiente si habrá conversacion, no más intrigas xd.
Muchas gracias a todos por leer y comentar. Ya casi llegamos al final de este fanfic y no puedo creerlo, sin embargo, dejare la emotividad para el final.
Les mando un abrazo enorme.
ACLARATORIA: Esta historia es de mi autoría, no existen colaboraciones con nadie y en el caso de que las hubiese se le darían sus respectivos créditos. Esta historia solo es publicada a la fecha en las plataformas FanFiction y Wattpad; si está en alguna otra es porque no está autorizada por mi persona y se considera plagio. No se permite la copia y/o adaptación de esta historia.
