Disclaimer: Los personajes son de Stephenie Meyer, la historia es de Fyrebyrd, yo solo me adjudico la traducción, con el debido permiso de la autora.

Disclaimer: Twilight belongs to Stephenie Meyer, this story is from Fyrebyrd, I'm just translating with the permission of the author.

Capítulo beteado por Yanina Barboza

Grupo en Facebook: Tradúceme un Fic

Capítulo 23

Mi ansiedad se disipa y es reemplazada por una chispa de esperanza. ¿Podría?

—Edward —suspiro, mi corazón golpeando contra mi caja torácica—. ¿Estás…? —hago una pausa, tragando pesadamente—. ¿Estás diciendo lo que creo que estás diciendo?

Sus labios se levantan en la comisura.

—Ahora mira quién está siendo vaga.

Mis ojos se cierran mientras trato de recuperar mi ingenio. Cuando los vuelvo a abrir, él está justo ahí, de pie tan cerca que casi puedo saborearlo.

—¿Quieres decir de mí?

Su mirada recorre mi rostro antes de asentir lentamente.

—Tan enamorado —confiesa, sus ojos se posan en mis labios y luego regresan a los míos—. No fue mi intención que sucediera. Eres tan, tan… todo.

La euforia crece dentro de mí, y la sonrisa más amplia se extiende por mi rostro.

—Me amas. A . —Palmeo mi pecho con mi mano temblorosa—. Edward Cullen está enamorado de mí. Bella Swan. —Una risita ligera y fuerte brota de mis labios—. ¿Por qué no lo dijiste? —Estoy temblorosa y emocionada y sobre la maldita luna—. Todo lo que tenías que hacer era comenzar con eso. —Un hombre loco, irritante y pecaminosamente sexi. Me lanzo hacia él, casi derribándonos a ambos—. Yo también te amo, Edward.

Él suspira este sonido fuerte y aliviado.

—¿Por qué no empezaste con eso? —Me lanza mis palabras de vuelta mientras aprieta su agarre—. Somos un par, ¿no?

Retrocedo, pero no lo suelto.

—Lo somos, pero no lo aceptaría de otra manera.

—Bien. —Se inclina para besarme y, en lugar de ser rápido como esperaba, saquea mi boca. Estoy sin aliento cuando termina—. Dios, Bella —dice con voz ronca, empujando su frente contra la mía—. Hace un mes, era una persona miserable y ahora siento que soy alguien completamente diferente.

—Yo soy todo lo contrario —indico, presionando un beso en la comisura de su boca porque lo amo, y puedo—. Todos mis sueños se estaban haciendo realidad. Mi vida era buena, o eso pensaba. Todo era una mentira.

—Es un estúpido, un tonto cabeza de chorlito. —Edward nos balancea de un lado a otro—. Tal vez soy parcial, pero no puedo imaginar que otro coño sea mejor que el tuyo.

—Confía en mí, Edward. —Mi cara arde—. Él nunca me folló como la estaba embistiendo a ella.

—Parece que necesito enviarle un regalo de agradecimiento. —Mueve las cejas—. Sin su estupidez, no te tendría en mis brazos ahora mismo.

—Podría decir lo mismo de Tanya.

Sus ojos se nublan y me suelta, dejándose caer en el sofá y enterrando su cara entre sus manos.

—Prácticamente había olvidado esa parte. Mierda.

Me siento a su lado, confundida por su repentino cambio de comportamiento.

—¿Qué parte?

Cuando levanta los ojos, son de ese verde oscuro y tormentoso que recuerdo de los primeros días aquí, y todo se detiene con un chirrido. Estoy enamorada de una ex-estrella porno. Tiene películas por ahí, trece de ellas, en las que se tira a otras personas, incluida la zorra de Tanya.

—Oh. —Me pongo de pie y empiezo a caminar, mi mente da vueltas en círculos. ¿Cómo empiezo a trabajar en esto? Como una aventura, fue fácil sacarlo de mi mente, pero ya no es una aventura.

Lo amo.

Lo quiero en mi vida.

¿Pero puedo vivir con su pasado?